Órdenes de buen tiempo

 Guridi

 Hace poco que se anunció, por parte de una relevante federación socialista, un ciclo de conferencias sobre la historia del PSOE. Al poco, recibieron una llamada de Elena Valenciano invitándose a sí misma a las conferencias y ordenando que se le hiciera un hueco para intervenir en éstas. La Ejecutiva de esa federación echó a suertes quién iría a recibirla y le correspondía al perdedor, por supuesto.

Esa anécdota es indicativa del funcionamiento de la actual dirección del PSOE. Confunden carisma con posición, autoridad con cargo y popularidad con su capacidad de imponer su presencia al mayor número de personas posible. Es confusión hacen que vivan en un estado de feliz irrealidad, creyendo que pueden ordenar igualmente a la gente que se entusiasme y les vote, igual que el comité de chalados del chiste, que ordenaba sol y buen tiempo.

El Comité Federal de este sábado no ha dado ninguna sorpresa. Como siempre, ha habido calma chicha y Óscar López ya filtraba las conclusiones de las deliberaciones antes de que éstas se produjeran. Tan calmada estaba la cosa, que Elena Valenciano impuso igualmente su presencia en un acto del PSM con voluntarios para las elecciones europeas. Para que se vea quién manda.

Repasando lo aprobado, tenemos una resolución en la que se decreta que el PSOE está muy enfadado y otra en la que la Vicesecretaria General ordena que se la considere como máxima defensora de las mujeres, yendo a actos que convoquen otros, no vaya a ser que convoquemos nosotros uno y no venga ni el Tato. Igualmente, se decreta que en el PSC sólo exista armonía y unidad y que Pere Navarro es el líder máximo, adorado por las masas progresistas.

Y todo lo relacionado con las Primarias. Ya adelantamos cómo sería ese reglamento de Primarias y no ha habido ninguna sorpresa: inscripción en un censo con mucha anticipación, pago de cuota y control de las garantías del proceso por parte de la actual dirección del partido. 22 páginas de reglamento de primarias dónde se ven todas las trabas del burócrata, más apartados que dejan la resolución de dudas y conflictos a la más completa arbitrariedad de Óscar López y sus chicos de la quinta planta de Ferraz.

También se ha decretado que todo el mundo esté contento y feliz hasta la celebración de las elecciones europeas y que no se arme ruido innecesario. Excepto los chicos de Ferraz, por supuesto, que no esperaron a la finalización del Comité Federal para empezar a llenar las redes sociales y los móviles de la prensa con menosprecios y chistes sobre Carme Chacón. Una maniobra muy evidente, muy sucia y muy burda. Y no porque Chacón la merezca especialmente de entre todos los aspirantes, sino porque Nacho Varela dice que las encuestas en la que los electores del PSOE la prefieren de candidata son verdad. Y ya que también se ha decretado que las primarias sean a una sola vuelta, hay que debilitar todo lo posible al rival para que el voto del descontento se divida. El responsable de lanzar la inmundicia al ventilador presume de ser íntimo de la Vicesecretaria General. Espero de verdad que no sea así, porque no puede ser que a la pobre Elena se le acumulen tantas cosas malas en su balance. 

Por supuesto, las primarias no entran dentro de la elaboración de las listas a Europa. Ahí tenemos los mismos dilemas de antes: Elena Valenciano dice que ahora sí que quiere ir, porque en Bruselas tendrá cobertura de Whatsapp y cree que puede estar en misa y repicando. Por otro lado, Rubalcaba prefiere poner de cabeza de lista a Ramón Jáuregui. Aunque también -hasta que no se perfeccione la clonación-, hay un límite de cosas en las que se puede poner a Jáuregui, para gran frustración de Rubalcaba, que dice automáticamente su nombre cada vez que necesita algo.

Los comensales de Currito jugaron con la idea de imponer a Javier Solana como cabeza de lista, hasta que Solana les mandó a la porra. Y tenemos a los que se ven mustios y marchitos, vagando como fantasmas por los pasillos y desean refugiarse en el balneario europeo; donde eres menos visible y la política más civilizada.

Así que nada ha cambiado desde hace dos años. Se quiso ganar tiempo y no cambiar nada. Y así ha sido. Excepto a Joan Cornide, el gerente de Ferraz, la mente no-pensante responsable de la desastrosa situación económica del PSOE junto a Juan Manuel Aceña, derrochador responsable de actos públicos e inexplicablemente aún en su puesto (con su sueldo y sus “gastos pagos”). Cornide, sin embargo, ha salido discretamente y le sustituirá “Goyo” Martínez, jefe de Gabinete de Rubalcaba y, todo sea dicho, un tipo decente y razonable; sobre todo con los estándares que gastamos en estos tiempos.

Rubalcaba prometió muchas cosas para ganar el Congreso de Sevilla, de las cuales no ha cumplido ninguna. Primero era ganar la secretaría general y luego, ya veremos. Y ese “ya veremos” no ha cesado en todo este tiempo. El único posible terremoto podría ser provocado por las elecciones europeas y la dirección federal se relame, porque la abstención puede alcanzar tales cuotas, que cada partido sería votado únicamente por sus suelos electorales. Con el PP decepcionando tanto a sus disciplinados votantes, eso supondría que el PSOE hasta podría “ganar” unas elecciones en las que hubiese menos de un 50% de participación. Que el hartazgo de la gente llegue a tales niveles no parece preocuparle a nadie. ¿Cómo va a preocuparles, si de verdad creen que pueden ordenar a la gente estar contenta con ellos? 

Ya sabéis. Mañana, sol. Y buen tiempo.