Órdago a la unidad

Carlos Hidalgo

Este fin de semana se ha celebrado la “Escuela de Buen Gobierno Jaime Vera”, en principio un esfuerzo formativo del PSOE a su militancia y una exhibición de la rica experiencia de gobierno acumuada en 40 años de democracia.En realidad se trataba de hacer un acto de exhibición de unidad del partido en torno a Pedro Sánchez.

En cuanto a formación, muchos de los y las ponentes eran un lujo, si bien el programa era algo irregular y se combinaba lo excelente con lo mediocre. Además, muchas de las actividades se celebraban a la vez, por lo que era un poco como un festival de música y un infierno para los indecisos. También en un formato muy de TED Talks y de escuela de negocios, no muy acorde con lo que suele ser el PSOE. Pero son nuevos tiempos, supongo.

En cuanto a la unidad, la impresión que esto ha dado desde el principio es que no se iba a lograr. Poco después de anunciarse que la dirección de Sánchez vetaba a Elena Valenciano para liderar a los socialistas europeos, Pedro Sánchez anuncia en una entrevista que de va a celebrar dicha escuela y que asistiría a ella todo el mundo. Muchos de los que se supone que iban a asistir se enteraron en esa misma entrevista, por lo que cosa sonaba un poco a órdago. Se anuncia un acto de unidad por sorpresa, sin avisar a los interesados y se espera que el gran anuncio no les dejase otra alternativa que evitar el bochorno de no acudir. Un órdago, comos los del mus, en toda regla.

Lo que pasa es que el resto de jugadores ni siquiera estaban jugando al mus y han dejado a Sánchez a solas con su mano, fuera ésta buena o mala. Hay que reconocer que es un gesto muy atrevido y que el atrevimiento del actual Secretario General del PSOE le ha dado buenos resultados a menudo, como todos hemos visto.

Pero la unidad no se hace con jugadas atrevidas. Se hace a base de lo que los sindicalistas denominan “culo de acero”. Sentándose con los que fueron tus rivales, escuchándoles, haciendo pequeñas cesiones y hablando, hablando, hablando sin parar. Y eso no es malo y si no siempre da buenos resultados, por lo menos evita los peores de los malos. Los órdagos muchas veces pueden tomarse como un insulto. Y me temo que así se lo han tomado los ausentes de la Escuela de Buen Gobierno. Y éste ha sido un episodio más de agravios cruzados que no hace ningún bien a nadie y que, desde luego, no hace ningún bien al PSOE.

Sin el ejercicio de paciencia de dialogar con tus adversarios pocas cosas se pueden conseguir en una democracia o en una organización democrática. Y Zapatero, ferviente demócrata al que no lo importa ser leal al partido pese a los feos que le pueda haber hecho éste, lo recordó en la misma inauguración de la Escuela: “hay que contar con todos, escuchar a todos, querer a todos”.

Como ya dije cuando hablaba del veto a Valenciano, nadie cuestiona el liderazgo de Pedro Sánchez, que ganó por amplia mayoría en las primarias. Y además tiene en su equipo a gente que sabe negociar. Ábalos, su número dos, es conocido por ser un

excelente negociador, pero hay más personas con perfiles que pueden ayudar a acercar posturas y acabar con esta absurda desunión.

En democracia negociar no es necesariamente ceder, ni es rendirse: es una obligación. Y nadie duda del carácter democrático de toda la militancia del PSOE. ¿Por qué no aprovecharlo? Sería el primer paso para volver a ganar elecciones.

Un pensamiento en “Órdago a la unidad

  1. El problema con Sánchez es que cuando dice algo parece que dice bobadas ( la plurinacionalidad o el aumento del 0,25 % en los sueldos de los parlamentarios ) y cuando no dice nada parece que no tiene nada que decir , y claro , así es imposible liderar nada.

    Por si acaso se ha hecho con todos los instrumentos de control del partido y ordena a su portavoz en el Congreso ( no afiliada , para más joder ) que ni se acerquen por las comisiones personalidades del PSOE porque a nada que digan revelan la insignificancia del Pedro. Su paranoia alcanza con su veto a Valenciano , aún cuando suponga la pérdida de una formidable influencia para los socialistas españoles en en el Parlamento Europeo.

    Así que ya ve, hay motivos serios para dudar del carácter democrático de toda la militancia del PSOE , porque entonces ¿cómo pueden aceptar con resignación algo así.

    Y sigue bajando en las encuestas.

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