Obama pisa fuerte

Padre de familia

 

De momento Obama no defrauda, al menos a mí, al contrario, ha empezado a paso firme, aprovechando sus primeros días para plasmar una serie de decisiones prometidas que vienen a corregir otras que nunca deberían haber sido tomadas.

 

Para empezar, cierre de Guantánamo a poner en práctica en los próximos doce meses como máximo. Con un mero plumazo puso fin a las argumentaciones sobre lo complicado que sería desandar el camino y, no contento con eso, al día siguiente prohibió la tortura y las cárceles secretas de la CIA, explicitando que EEUU tiene que cumplir con la legalidad internacional representada en este caso por las Convenciones de Ginebra. ¡¡¡Prohibió la tortura!!! Pero que bajo había caído EEUU con Bush para que sea necesario prohibir lo ilegal…

 

También se ha ocupado Obama de desfacer el entuerto de la prohibición de financiación a los grupos de planificación familiar y a las organizaciones internacionales que se ocupan del asunto. Bien es verdad que, en este caso, Bush junior comparte la responsabilidad con Ronald Reagan dado que en 2001 se limitó a reinstaurar la prohibición ya decretada por éste en 1984, pero que Clinton había anulado en 1993.

 

Más difícil le va a resultar a Obama poner en práctica la salida de las tropas norteamericanas de Irak. Pero precisamente por ello se reunió rápidamente con los altos mandos militares para dejarles las cosas claras: EEUU se va de Irak y al ejército le corresponde articular la salida para que el remedio no sea peor que la enfermedad. Algún anti zapaterista furibundo tendrá la tentación de subrayar la diferencia de enfoque entre Obama y Zapatero, pero es bastante obvio que las circunstancias son radicalmente diferentes. Las tropas españolas en Irak habían ido allí engañadas, en el mejor de los casos, a reconstruir un país que sólo precisaba reconstrucción por la destrucción provocada por los invasores, lo cual explica que los invadidos reaccionaran un poco molestos y les atacaran, obligándoles a defenderse, tarea que no entraba en su mandato original. En cambio, las tropas americanas invadieron Irak bajo el engaño de que era una amenaza para la seguridad mundial y con la promesa de que el derrocamiento de Saddam iba a propiciar que los iraquíes vivieran mucho mejor. España no tenía ninguna responsabilidad de prevenir que el desaguisado se agravara y su salida era un compromiso electoral claro y conocido por EEUU de antemano, al que el a la sazón Secretario de Defensa Rumsfeld no dio credibilidad. Además, España tenía unos cuantos centenares de militares en Irak mientras que EEUU tiene todavía más de 140.000 soldados, además de varios miles más de “contratistas de seguridad”, también conocidos como mercenarios o “milicos subcontratados”. Por último, Obama no puede soslayar los compromisos asumidos por EEUU frente al Gobierno de Irak, con el que se ha acordado una fecha límite para la estancia de tropas extranjeras que es precisamente lo que Obama tiene que velar por que se cumpla.

 

Aún con todas las complicaciones que implica la retirada de Irak, seguramente donde más difícil lo va a tener Obama es en el terreno económico, concretamente, con la aprobación de su plan de estímulo económico por valor de 825 mil millones de dólares. Los legisladores republicanos, tocados por la marea electoral Obama pero no vencidos, ya están intentando retrasar y enmendar el plan al gusto de su ideología y de sus intereses propios. Y hay que recordar que en el plano interno el Presidente tiene poderes mucho menos que omnímodos. No queda otra que confiar en que Obama sea capaz de desplegar lo mejor de su sagacidad y capacidad de maniobra para poder imponer sus convicciones keynesianas en este terreno, y conseguir que las ayudas públicas no beneficien sólo a los estafadores sino también a los estafados.

 

Una persona que destaca por su excelente conocimiento de EEUU y que escribe de cuando en cuando en este foro con el sobrenombre de Humberto Chao, me hacía partícipe el otro día de su temor a que Barack Obama, el Mesías que EEUU y el mundo necesitan, acabe también crucificado; también Jesús llegó en loor de multitudes y ya ven…

 

El mayor miedo de Chao es “el sistema”. Obama tiene a disposición de su programa de gobierno una formidable maquinaria estatal en lo material, económico y militar, pero “el sistema” tiene muchos socios, muy poderosos, además de la pesada carga de la inercia. Veremos hasta que punto consiguen alterar su paso firme de los primeros días. Al menos yo mantengo intacta mi confianza en que dentro de ocho años, repito, ocho que no cuatro, a EEUU y al mundo no los va a reconocer ni “la madre que los parió”, que diría Alfonso Guerra. Y para muestra su éxito, anecdótico pero significativo, de haber conseguido mantener su blackberry, tal y como nos informaba el dueño del balón desde las páginas de El País http://www.elpais.com/articulo/internet/Obama/queda/BlackBerry/elpeputec/20090123elpepunet_2/Tes, para poder seguir conectado al mundo real, algo que ni Clinton ni Bush junior lograron. Como usuario intensivo de la black no puedo por menos que entender perfectamente su empeño y saludar su éxito con entusiasmo: Obama 1 – Sistema 0.