No quiero hablar de pactos

Manuel Lobo

Tras las elecciones del 20D, el PSOE no sólo tiene que debatir de pactos y liderazgos, si no de mensaje, electorado y cómo superar esta situación.

Pues eso mismo… Parece que la prensa, articulistas y blogueros y los propios partidos están solo a ver quién y cómo se puede formar un Gobierno para España… Así que mi opinión particular no aportaría nada a lo mucho que ya se escribe, además de la poca influencia que puede tener en ello.

Como militante Socialista no puedo negar mi preocupación por ello y por todo el debate interno,  visualizado externamente, que ha tenido lugar, con afilado de navajas incluido y que presumiblemente seguirá hasta la celebración de próximo Congreso Ordinario del partido.

Sin embargo, personalmente me preocupa otro asunto que no está en el debate, y que presumiblemente será harto complicado que surja después,  y que no es otro que cómo ganar las próximas elecciones, ya sean Generales, Autonómicas, Municipales e incluso Europeas, entendiendo por ganar, que se cumplan estas dos premisas: ser el partido más votado a nivel nacional y ser el partido con mayor capacidad de lograr gobernar en la institución correspondiente.

La verdad es que el PSOE está ahora muy lejos de lograrlo, y aunque tras el año pasado año, se haya conseguido poder institucional e incluso Pedro Sánchez pueda ser Presidente del Gobierno, se consiguiría con tantos condicionantes que provoca situaciones frágiles difíciles de sostener en el tiempo.

En estas últimas elecciones, Podemos ya nos ha superado en municipios grandes, nos supera entre el voto joven, el voto de los ciudadanos de mayor formación, el voto exterior… Situación que, de no empezar a tomar acciones para evitarlo, hará que el “sorpasso” sea pronto una realidad.

El PSOE está en el centro de todas las polémicas políticas, es el objetivo de todos y, la verdad, está haciendo poco por superarlo.

Aunque alguno me critique por ello, voy a comparar la Política con un mercado de productos y servicios, en este caso de servicios políticos, donde los consumidores son los votantes que compran esos productos mediante el voto.

La situación del PSOE es la típica del líder del mercado; ya sé que el PP tiene más “cuota” de mercado, pero por su “cliente” tipo; sólo necesita una estrategia de resistencia del mercado, más que una actitud de liderazgo del mismo para sostener su cuota.

Sostengo que el PSOE es el líder, tanto por cuota histórica, cómo por la actitud de liderazgo en las políticas que lleva a cabo cuando gobierna. Es el partido que siempre ha sido el motor de los cambios en la política, tanto económicos como sociales, el partido que ha sabido arrastrar a los demás a la idea de país que tiene.

Es por eso que sus competidores siempre han tenido que luchar contra él, naturalmente el PP, como en su día IU, como actualmente lo hacen Ciudadanos y Podemos. Todos quieren ser el PSOE, o al menos ocupar su lugar.

Salvo el periodo 1995-2002, y a partir de 2010, siempre se ha esforzado por lograr grandes avances, proponiendo cambios en el país, para seguir siendo referente de los avances de nuestra Sociedad.

Desde 2010, cuando Zapatero tuvo que dedicarse 100% a la crisis económica, no hemos logrado mejorar nuestro producto para seguir siendo el producto atractivo que arrastra a los votantes a depositar nuestra papeleta en las urnas y hemos dejado hueco para que otras ofertas atractivas (Podemos y Ciudadanos), pudieran entrar fuertemente en el mercado de los votos.

El PSOE aún no es consciente de ello y piensa que sólo con la marca nos valdrá para, cuando la situación mejore, recuperar ese mercado perdido. No será así. Las nuevas propuestas tienen un producto más innovador que el que ofrece el PSOE y mientras no seamos capaces de mejorarlo, solo cabrá esperar nuevas pérdidas de votos.

Lo peor del asunto es que no haya nadie que esté trabajando en esto y que los esfuerzos se estén perdiendo en cambiar el embalaje del producto y no en hacerlo mejor (¿os imagináis un Nokia 5100 en una caja de Iphone?)

Creo que tenemos un buen embalaje, una marca histórica y recuperable, pero tenemos que esforzarnos en el I+D+i de nuestro producto político para que vuelva a ser atractivo a los votantes perdidos y a los nuevos que se incorporan cada año.  

Tenemos que realizar nuevas propuestas a los votantes que ahora no nos votan y que podrían hacerlo, ofrecer mejores propuestas a los jóvenes, a los votantes de nuestras ciudades, a los votantes más formados, a los que están fuera…  

Hay que renovar nuestro discurso Socialdemócrata, tomar la iniciativa a los nuevos partidos, para demostrar, cómo ha hecho siempre, que el PSOE es la mejor opción posible en los gobiernos de la Nación, autonómicos, locales… y esto no se hace con meros retoques o con cambios de embalaje.