No premiar

Guridi

¿Terceras elecciones? En realidad de Rajoy depende

Sabéis que soy muy de indignarme con Pedro Sánchez. Creo que lleva desde diciembre tardando en dimitir. Es un tipo puesto por unos barones cobardes a los que dio miedo Madina y que ahora, asustados, quieren quitárselo de en medio. Pero no lo hacen, por cobardes. 

Pero la idea de Pedro Sánchez de no votar a favor a Rajoy y la de tampoco abstenerse en la votación me parece correcta. Creo que no se debe de premiar el inmovilismo, la corrupción y el desprecio al Parlamento del que ha hecho gala nuestro presidente en funciones. No se debe de premiar a Fernández Díaz, a Montoro, a Ana Pastor. No se deben de premiar los espionajes a rivales políticos, no se debe premiar a Gurtel, ni a Púnica. No se deben premiar unos presupuestos irreales, tramitados a todo correr, a sabiendas de que éstos nos iban a traer una sanción de Bruselas. No se debe de premiar un informe sobre un accidente de tren en Galicia en el que se han echado balones fuera y no se ha investigado de verdad. No se debe de premiar el aumento en la desigualdad, la Ley Mordaza y una RTVE manipulada y en ruinas. 

Y sobre todo, no se debe de premiar el no haber hecho nada de nada. Y balbucear a todo lastimeras excusas del estilo a “yo hago lo que me dicen”, “voy donde me llevan”. 

Es a Rajoy a quien le corresponde ganar apoyos. Y para ello debe de llegar a acuerdos por algo más que la mera fuerza de los números. Como suelo decir a menudo: en el Parlamento se parlamenta. Y Rajoy debe de ofrecer cosas su realmente quiere un gobierno y evitar unas terceras elecciones. 

¿Qué ha ofrecido? Porque no hay nada hasta el momento que permita poder vislumbrar la apertura al diálogo, más allá de que Rajoy diga “estoy abierto al diálogo”. Y nada más. 

Rajoy debe de ser consciente de que su nefasta gestión y la podredumbre de su partido le han llevado a esta situación de aislamiento en la que se encuentra y que no le salen las cuentas. Es que hasta que se planteen en público las sumas imposibles que propone Podemos (que, recordemos: de verdad no quiere que Pedro Sánchez sea presidente, sólo marear la perdiz), debería de hacerle pensar que mancha. Rajoy mancha mucho. 

Lo ideal sería que el propio Rajoy sirviera su cabeza en bandeja y, con la suya, las de Montoro, Fernández Díaz, De Guindos, Pastor y Báñez. Y, de paso, abrirse a negociar las renovaciones en el CGPJ, el Constitucional y las presidencias de agencias públicas, además de la de RTVE. 

Eso para empezar. Luego tocaría la revisión a fondo de la legislación que el PP nos ha regalado a golpe limpio de mayoría absoluta. 

Así que sí: estoy de acuerdo. Yo no votaría por Rajoy, ni dejaría que con mi abstención Rajoy fuese presidente, porque si no sumas apoyos para tener mayoría simple, no deberías pavonearte por doquier diciendo que eres el partido más votado. 

Y sí, el PP el partido más votado, pero eso no quiere decir que Rajoy tenga que presidir el gobierno. Ni siquiera que deba de de presidir su propio partido.  

Rajoy no debe  repetir. Tampoco Pedro Sánchez, Pablo Iglesias o Albert Rivera, por cierto. Todos responsables de estas patéticas tablas de líderes incapaces y tacticistas.