¿No eran tan listos?

LBNL

Que eran de derechas ya lo sabíamos aunque algunos lo olvidaran y ahora lamenten haber apoyado a quienes iban a imponer reformas igual o más duras para la clase media y los trabajadores y, además, con entusiasmo. Lo que no cabía en la cabeza – al menos no en la mía, que no es pequeña – es que fueran tan incompetentes. Será por aquello de que una mentira repetida mil veces va calando o por los muchos errores del Gobierno anterior y el PSOE durante los ocho años previos, pero parecía que al menos iban a ser mínimamente competentes. Y no, en unos pocos meses ha quedado claro que de competencia nada, más bien todo lo contrario.

Estoy seguro que de seguir el PSOE en el poder con Rubalcaba de Presidente del Gobierno, algunas reformas serían bastante parecidas, como ya lo fueron las del último periodo de Zapatero, principalmente porque vienen impuestas por la necesidad de cuadrar las cuentas públicas bajo presión externa. Pero no todas y desde luego habrían sido aplicadas sin entusiasmo ideológico. Por ejemplo, por más que fuera bajo Rubalcaba de Ministro cuando la policía empezó a hacer redadas de sin papeles, el PSOE no habría dejado sin tarjeta sanitaria a cientos de miles de personas que ya tienen suficiente condena con su irregularidad administrativa pese a tratar de ganarse el pan a diario y tan honestamente como los demás. Y cabe suponer también que, junto a los consabidos recortes de sueldos y demás prestaciones sociales, habríamos visto al menos algunas medidas dirigidas contra los más “afortunados”, en el sentido dinerario del término.

Pero el tema principal de estas líneas no es tanto denunciar que el PP esté aprovechando la crisis para imponer su agenda ideológica neo-liberal, largamente acariciada por la CEOE que agrupa a los empresarios que se forraron durante los años de la burbuja mientras endeudaban masivamente a sus empresas, sino su manifiesta torpeza general, en todos los órdenes de la acción pública y política.

Los incendios forestales son un buen ejemplo. Sin duda la sequía, el azar y quizás los recortes presupuestarios han jugado en contra, pero por dios, cómo es posible tanta impresión de descoordinación ante algo perfectamente previsible? Qué sentido tiene que el Ministro que tan rápidamente prescindió de su bigote aznaril liderara la comunicación pública durante el incendio de La Gomera por mucho que sea el líder del PP en Canarias mientras que el presuntamente competente en la materia acompañaba al Rey a los toros (qué manía tiene este hombre con la muerte de animales, por cierto)?

La seguridad vial tampoco es mal ejemplo. Seguramente los guardia civiles andan cabreados por las rebajas salariales y no hay pasta para mantener los radares a pleno rendimiento, pero el acuciante aumento del precio de los carburantes habrá reducido en algo la circulación, no? Y aún así las víctimas de accidentes aumentan.

Las detenciones de etarras por toda Europa se suceden lo cual es una buena cosa pese a la evidencia del cada vez mayor papel marginal de los detenidos (lo cual es también una buena señal al evidenciar que quedan pocos peces gordos). Y sin embargo, todo ello acontece después de que el Ministro del ramo lo anunciara a bombo y platillo, semanas antes de que no pudiera resistir la tentación de convocar a los medios para hablar a diestro y siniestro del esclarecimiento del asesinato de Publio Cordón, lo que ha llegado a suscitar su posible imputación judicial, lo que constituye un escándalo de primer orden en sí mismo con independencia de la simpatía que cada uno le tenga al Magistrado Gómez Bermudez. Y mientras tanto, la cúpula policial totalmente renovada cuando el PP llegó al Gobierno, anda a tortas, con acusaciones internas de todo tipo que el Ministro es incapaz de esclarecer y resolver.

Y qué decir de Exteriores, donde el inefable Margallo ha cambiado más de cien Embajadores (batiendo los peores récords del sectarismo político de dicha casa) y apenas se habla con su Secretario de Estado para la Unión Europea, obligado a desdecirse después de revelar anticipadamente un acuerdo europeo posteriormente confirmado. No eran buenos compañeros en el Parlamento Europeo? Y si no se soportaban, a quién se le ocurrió que trabajaran juntos? No es Exteriores suficientemente relevante para armar un equipo cohesionado en estos momentos en los que nuestro futuro se juega en buena medida en Bruselas?

No debe serlo a juzgar por la asintonía de los exponentes de la bicefalía económica. Que Montoro y De Guindos no se hablen (a decir de algunas fuentes bien informadas) es grave pero que remen en direcciones opuestas día sí y día también lo es mucho más. Anda que no hay equipos de futbol en los que el que pasa la pelota y el que mete gol no se soportan. Pero juegan en equipo, como es su deber y por lo que les pagan. Por cierto, no hay nadie capaz de obligar a De Guindos a dar menos entrevistas en medios extranjeros? O, por lo menos, a obligarle a atenerse a la línea oficial de tal manera que no haya un desmentido desde Madrid a las pocas horas? No saben la mala impresión que causa fuera?

No lo parece a juzgar también por la otra bronca “económica”, esta vez entre Montoro y Soria, a cuentas de la revisión del déficit tarifario eléctrico. Soria, muy ufano él, decidió por su cuenta y riesgo recortes a mansalva en los generosos (insostenibles?) subsidios a las renovables acordados por los inefables Clos y Montilla. Y le ha tocado a Montoro pararle los pies después de haberle visto las orejas al lobo, incluido el yanqui, que le han advertido de las serias consecuencias que ello tendría en términos de desincentivo para la inversión internacional en España por la inseguridad jurídica que suscitaría. Algo parecido le debió suceder a Miguel Sebastián cuando metió la tijera pero en aquella ocasión parecía que el Gobierno tenía un criterio, que fue aplicado, mientras que en ésta no parece haber luz al final del túnel.

La guinda de estos días es, obviamente, el follón sobre el etarra medio terminal. Yo he escrito aquí que, en mi opinión, la ley debería excarcelar a un preso para que pueda morir en su cama, es decir, unos tres meses antes, por ejemplo. Y entretanto, que le atiendan en un hospital penitenciario, que imagino existirán dada la existencia del término. Es una opinión perfectamente discutible, como también que un determinado Gobierno decida, por motivos que no tengo por qué conocer, que es lo mejor para el bien común que un preso determinado sea excarcelado antes. Vamos a dejar de lado el escándalo que montó el PP cuando lo de De Juana Chaos. Aún así, no tiene pase ninguno que el ex Ministro del PP que dictó un decreto por el cual mis tres meses deberían ser doce se convierta ahora en el mayor crítico de la decisión del Gobierno. Y encima se atreve a argumentar que sus excarcelaciones, de muchos más etarras algunos de los cuales sigue con vida pese a que Oreja dejara el Ministerio hace casi una década, respondían a un contexto diferente. Y nadie le llama al orden.

Claro que el contexto era diferente, pero en sentido contrario al que Mayor Oreja pretende. Aquel Gobierno del PP excarcelaba tratando de que ETA mantuviera una tregua mientras que éste lo hace una vez ETA ha sido derrotada, es decir, no respondiendo a un chantaje. Hasta Esperanza Aguirre es más coherente, lo cual no quita para que alguien de un puñetazo sobre la mesa y ponga fin a la discrepancia porque la bronca ha cancelado cualquier elemento positivo que hubiera podido haber en la excarcelación, al menos de cara a las próximas elecciones vascas en las que se supone, todo el PP está interesado en tratar de contener la previsible pulsión nacionalista resultante.

Se pasaron años criticando el pluralismo del PSOE y la ineficiencia supina del Presidente Zapatero y todos sus Ministros sin exclusión, tildándoles de todo menos algo bonito. Y ahora que disfrutan de la mayor cuota de poder que jamás haya detentado un partido político en nuestra democracia, han dilapidado todo su capital político no sólo por culpa de la recesión sino por el caos con el que responden a ella, y a todos los demás temas importantes.

Y entretanto que hace el PSOE? Nada. Ayer Wyoming dio paso a un reportaje sobre las propuestas del PSOE. Vacío y muy cortito. Y todavía más realista. No hay nadie en el PSOE que pueda proponer algo innovador? Estamos condenados a elegir entre la derecha recalcitrante y además inepta y los social demócratas sin méritos profesionales que callan por incapacidad rezándole a la virgen para que los desencantados del PP decidan votarles?

Qué panorama…