Netanyahu desautoriza a la cúpula del ejército de Israel

Magallanes

La decisión palestina de incitar a clavar un cuchillo a cualquier israelí que se cruce en el camino de un palestino, nos ha causado un gran estupor a todos. Nada puede justificar atacar a otra persona con un cuchillo y menos por ser  simplemente un  ciudadano de Israel. La cuestión es que muchos palestinos se han lanzado a ello desde hace mucho tiempo. Es algo terrible. Atacan no solo a personas indefensas, sino a soldados israelíes que obviamente se defienden y suelen matar al agresor.

Que muchos palestinos consideren que nunca obtendrán un tratado equitativo con Israel y actúen a la desesperada es comprensible, pero que sus autoridades no lo condenen e intenten detenerlos es trágico. Desde el primer momento pensé que así solo conseguían que el resto del mundo y la minoría israelí favorable a mantener  una negociación justa con ellos, se desentiendan  y condenen  su agresión.  La cuestión es que además incitan al odio de los israelíes y especialmente de los soldados israelíes que ya han tenido muchas bajas.

La cuestión es que en marzo de este año, dos palestinos atacaron un puesto de soldados israelíes y fueron repelidos con disparos, pero un soldado resultó herido. También un  palestino quedó herido y el otro murió. Pero una vez retenido el palestino y mientras se esperaba  su traslado, un soldado remató por su cuenta al herido y su acción fue grabada. En cuanto se difundió el video, el Ministro de Defensa Moshe Yaalon y el General Gadi Eisenhot, jefe del Estado Mayor, reaccionaron con rapidez manifestando que esta no es la manera en que se comporta el Ejército de Israel.  El soldado fue acusado de asesinato y de faltar al código militar. Netanyahu al principio también condenó el hecho, pero en cuanto la extrema derecha y los colonos se indignaron y justificaron la acción, Netanyahu cambió de parecer urgiendo al Tribunal Militar que iba a juzgar la acción que se abstuviese. Se hizo pública su llamada telefónica al padre del soldado apoyando su defensa del hijo. El ministro de su gobierno Lieberman, conocido protector de los colonos y defensor de ampliar sus asentamientos, se presentó también en el juicio apoyando al soldado.

Todo esto indignó a la cúpula del ejército y el día de la Memoria del Holocausto en Israel, el General Yair Golan declaró en su discurso: “Es horrible ver que sucesos que ocurrieron en Europa empiezan a manifestarse aquí.” El Ministro de Defensa Yaalon asimismo se dirigió a los mandos del ejército diciendo: “Seguid actuando de acuerdo con vuestra cociencia y principios morales, no os dejéis arrastrar por la dirección en que sopla el viento”. Netanyahu reaccionó cesando a Yaalon y  nombrando en su lugar al ultra derechista  Lieberman.  Éste es conocido por su capacidad de destituir a todo aquel que ofrezca la más mínima oposición a sus dictados.  O sea que, mientras que en la mayoría de los países civilizados, el poder ejecutivo suele  mantener a raya las violaciones que puedan surgir por exceso de celo de los mandos militares, en Israel  la situación se invierte siendo los mandos militares los que se esfuerzan por mantener la ley y evitar los abusos de los colonos en Cisjordania, mientras que el gobierno mira para otro lado. 

Después de este giro a la derecha de Netanyaju, el filósofo de la Universidad Hebrea Moshe Halbertal escribió: “El principal partido de Israel que, siendo muy nacionalista, respetaba  los principios humanitarios, se ha transformado en un partido ultra nacionalista que quiere eliminar a todos los que no piensan como él: los tribunales, las ONGs, la minoría árabe, el sistema educativo y, finalmente, el Ejército. En definitiva a todo aquel que critica su plan de ocupación permanente de  Cisjordania. Igualmente Ehud Barak, antiguo Ministro de Defensa, declaró: “Lo que ha ocurrido es la ocupación del Gobierno de Israel por elementos peligrosos”.

En fin,  que cada vez es más difícil seguir considerando al Gobierno de Israel como un gobierno democrático. La acción detestable de los palestinos ha sido capaz de llevar a Israel  a convertirse en un  poder colonial sin el menor atisbo de querer  cambiar la situación. Lieberman se va a ocupar de eliminar la actitud  de respeto de  derechos humanos de los mandos militares.