Muy buenos días a todos

Ceferina 

Quiero desearles unas felices vacaciones de Semana Santa a todos los que se las tomen de entre ustedes y a los demás simplemente saludarles, yo me iré cuatro días a mi pueblo, que es algo que siempre gusta.

 

Desde que les escribí la última vez han pasado muchas cosas, aparte de esto de la economía que yo no lo entiendo pero que parece que es muy serio porque hay mucha gente que está perdiendo el trabajo o que está con miedo de perderlo, yo ya conozco a varios, pero confío en que se pase, cuanto antes mejor, esto de la economía yo creo que es como todo en la vida, que hay rachas buenas y rachas malas, y que cuando son buenas suelen ser muy buenas y cuando son malas, son casi siempre muy malas, pocas veces hay medias tintas, ya lo decían en la antigüedad, aquello de las vacas gordas y las vacas flacas, siempre ha sido así y supongo que siempre seguirá siéndolo. Así que supongo que toca esperar a que escampe y confiar en que los que pueden influir en mejorar las cosas lo hagan bien. Es una suerte que en América esté este señor, don Barak Obama, a mí me parece que sabrá hacerlo bien, da gusto verle después de aquel otro señor Bush, que parecía tan tonto y tan irresponsable, este parece inteligente y buena persona y que tiene mucha influencia en los demás. Y también confío en don José Luis Rodríguez Zapatero, que además nunca se olvida de los que no somos ricos, que somos los que pagamos el pato siempre.

 

Pero yo quería hablarles, sobre todo, de todos esos escándalos que tienen los señores del Partido Popular, yo no sé ustedes, pero yo estoy muy escandalizada, con eso de que se espían unos a otros, si es que no se pueden ni ver entre ellos, los de doña Esperanza odian a los de don Mariano y a los de don Alberto, y don Mariano yo no sé si odia o no, pero algo raro le pasa a este señor porque no es normal que haga como que no pasa nada en un partido en el que él es el que más manda. A mí es que este señor me parece o que es muy simple, y que Dios me perdone pero si es eso lo que le pasa, no es que sea un poquito simple, es que es muy pero que muy simple, o que le da igual todo, o que les tiene miedo a los otros y no se atreve con ellos, pero si es esto último lo que le pasa es que él tampoco es trigo limpio y tiene miedo de que le saquen trapos sucios a él también. Yo no sé, no le entiendo.

 

El otro día le vi en la televisión en eso de las preguntas que le hace la gente a un político y no me gustó nada, pero nada nada. Yo no sé como alguno de ustedes, que parecen tan inteligentes y que saben tanto de todo, escribió aquí que le había gustado, por ejemplo don Isidoro lo dijo. Yo soy una persona sin formación, en realidad lo que sé de política lo vengo aprendiendo de ustedes, pero me daba casi vergüenza oírle contestar, con aquel bolígrafo bic en la mano, que yo ya no veo que lo use nadie, ni siquiera la gente humilde como la de mi barrio, se notaba que estaba todo preparado para parecer una persona sencilla, una persona normal, como él dice todo el tiempo. A mí me parece lógico que cuando un político importante va a la televisión, le digan trucos y cosas para gustar a la gente, pero si el político no es un simple, tiene que usar esos trucos sin que se le noten, y a don Mariano se le notaba muchísimo todo lo que le habían dicho:  que el boli fuera bic, y que llamara a la gente por su nombre (si hasta tuvo que llamar por su nombre dos veces a los padres de la pobre niña de Sevilla, sonaba ridículo, como si les conociera de toda la vida, y lo mismo con las padres de la otra pobre niña Mari Luz), y luego le dijeron que les dijera a todos que qué pregunta tan inteligente habían hecho y lo decía sin parar, y que dijera que conocía muy bien el pueblo del que era cada uno, y ala, a decir que había estado en Cataluña el día anterior, y que en Almería había pimientos además de tomates, y a dar una clase de geografía para hablar de Jaén con batallas y todo, y además que hablara de niños y de familia y va el hombre y venga a hablar de sus niños y de los niños de los que preguntaban y hasta de un tío carnal de su mujer, que le había pasado no sé qué…. ya les digo que a mí me daba vergüenza ajena oírle y que no entiendo cómo a don Isidoro le pudo gustar.

 

Porque luego, después de todas esas bobadas y trucos que se notaban tanto, en cambio no contestaba a nada concreto de lo que le preguntaban, miren que no ser capaz de decir un sí rápido y claro cuando le preguntaron que si utilizaría células madres para salvar a un hijo suyo enfermo si sólo se podía salvar de esa forma… dio vueltas y más vueltas para no decirlo, y además dijo una mentira, dijo que esos tratamientos los había autorizado un gobierno de don José María Aznar y eso es mentira, fue un gobierno de don José Luis Rodríguez Zapatero, que lo pregunté yo al día siguiente porque me extrañaba mucho que don José María Aznar hubiera hecho algo avanzado como eso. Y todo así, se escapaba por donde podía el pobre cada vez que le hacían una pregunta que le ponía en un compromiso. Una calamidad me pareció, tieso y envarado todo el tiempo.

 

Pero lo que a mí me indignó fue cuando le preguntaron por lo del avión que se estrelló en Turquía en el que murieron tantos militares, yo veo todos los días en las noticias las declaraciones de los familiares y no me cabe en la cabeza que alguien haya consentido que se haga algo tan miserable, entregar a las pobres familias unos ataúdes en los que había restos de personas que ni se habían molestado en tratar de identificar, y hacerlo sólo para figurar en aquel funeral que yo todavía me acuerdo de verlo llorando y pensando que si se hubieran gastado en el avión todo el dinero que se estaban gastando en organizar aquello para lucirse con los reyes y todo el boato, ahora no tendrían que hacer funeral. Y eso que no se sabía entonces la salvajada que habían hecho con los cadáveres. Y yo no sé qué generales intervinieron ni ordenaron que se hiciera eso, pero sí sé que allí el que mandaba en todos ellos era don Federico Trillo, que a mí nunca me gustó porque todavía me acuerdo cómo era de malo cuando era portavoz del Partido Popular en las Cortes, pero desde que pasó esto, no es que no me guste, es que me parece vergonzoso que no esté en su casa sin dedicarse más a la política. Y ahí está, y muy chulo además, como si nada de esto fuera con él.

 

Bueno pues don Federico fatal por no retirarse, pero don Mariano peor por no retirarle él, por eso les decía al principio que este señor o es muy simple o es que tiene miedo de que le saquen cosas a él también, a lo mejor don Federico sabe cosas de don Mariano que éste no quiere que se sepan, si no, no se explica que no le quite inmediatamente. Bueno, pues cuando le preguntaron que por qué seguía don Federico Trillo en la política, a don Mariano no se le ocurre otra cosa que ponerse muy compungido y explicar que es que a él le preocupa muchísimo la reputación de la gente y que si alguien no está juzgado y condenado, que él no puede suponer que ha hecho algo mal porque puede equivocarse y otra vez vuelta a hablar de niños pequeñitos, unos de Canarias que por lo visto vieron cómo su padre era llevado por la policía y luego resulta que no era culpable, y a ver quién arregla eso después, todo muy razonable. Y yo oía todo esto y me entraba una furia que no podía con ella, porque eso que decía demuestra la desvergüenza que tienen estos señores, ellos que acusaron a un médico, aquel doctor Montes del hospital de Leganés, porque un anónimo decía que mataba enfermos, que a saber quién había escrito aquel anónimo,  y lo echaron del hospital y le destrozaron la carrera y la reputación y la vida, y luego, cuando los jueces dijeron que era todo mentira, les importó un pimiento y ni siquiera le pidieron perdón a este médico, lo arreglaron todo cambiando de puesto a aquel señor Lamela que había dirigido la operación, pero no quitándole de la política como castigo, qué va, mandándole a otro puesto tan bueno como el que tenía, solo para que se dejara hablar del caso. ¿Cómo pueden decir estos mismos que ellos son escrupulosos con la reputación de la gente? Sinvergüenzas y falsos me parece a mí que es lo que son, que arriman el ascua a su sardina siempre, sin importarles la verdad ni la mentira, ni la reputación de la gente ni nada.

 

Y además de todo eso, tienen mucha corrupción y ahí está don Baltasar Garzón para descubrirla, este juez cuando agarra algo no lo suelta, aunque le amenacen y traten también de destrozar su reputación (ahí también se ve lo falsos que son, ese juez era muy bueno cuando descubría las fechorías del PSOE y ahora que les toca a ellos es malísimo). NO sé cómo va a acabar todo esto, pero debería acabar con una limpia total en el Partido Popular, como la que hubo en el Partido Socialista cuando también se corrompieron tanto con aquello de Filesa y del señor Roldán y de otros.

 

Bueno, perdonen toda esta lata, pero es que necesitaba desahogarme.

Queden con Dios