¿Més Esquerra, menos PSOE?

Pratxanda

Los más viejos de DC recordarán un anuncio donde un hombre con el smoking desabrochado y descorbatado caminaba por las calles mientras la voz en off decía: “Este hombre perdió su trabajo, su mujer lo abandonó por su mejor amigo, apostó lo que le quedaba a rojo y salió negro… pero este hombre conserva su Volkswagen”, y miraba satisfecho las llaves del coche. El PSC es el hombre del anuncio, solo que no se acuerda de donde lo tiene aparcado. Para ver si lo recuperan han organizado el congreso correspondiente este fin de semana. Debía ser en noviembre pero Merkel propuso el adelanto electoral.

Tras el congreso de Sitges los llamados capitanes  (Iceta, Zaragoza y Montilla) toman el poder en el PSC, van a buscar a Maragall a Roma y le ofrecen la corona. Y el PSC llega al gobierno en 2003. Posteriormente lo echan. En 2006-2007, aun habiendo perdido algunos votos, el PSC tiene el mejor panorama posible. Sin ser el partido más votado, lidera la coalición que gobierna la Generalitat, controla las cuatro diputaciones, las cuatro capitales de provincia, todas las ciudades de más de 100.00 habitantes y numerosas capitales de comarca. Convergencia, que solo puede exhibir la alcaldía de Sant Cugat (“us ho juro per Snoopy”), aparece en las viñetas de los diarios catalanes como israelitas caminando por el Desierto del Sinaí.

A día de hoy, el PSC no sólo ha perdido la “Gene”, con su peor resultado electoral, sino que además ha sido derrotado en las municipales. Han perdido BCN y Gerona, ciudades que no conocían alcalde que no fuera socialista. Nuevamente con los peores resultados (o casi) posibles. Pierden Reus, Mataró, Figueres y muchas localidades del interior de Catalunya. Y, ¡HORROR!, la Diputación de Barcelona. Y las otras. Abandonad toda esperanza, decía Dante, y efectivamente el PSC pierde por primera vez unas generales ante los convergentes. Ni Chacón, ni hostias.

Los culpables son los sospechosos habituales: demasiado catalanismo (Teoura y Jergón), los sucesivos tripartitos (Millán) o el alejamiento del electorado castellanoparlante (Julio Embid).
Sean los motivos que sean, estos son los héroes que deberán arrancar el auto.

 

Dramatis personae

Pere Navarro

Alcalde de Terrassa y candidato del aparato. Lema: “el cambio que estabas esperando”. Tiene todas las de ganar, con los delegados de BCN y provincia a favor. Propone más socialdemocracia, recuperar valores de izquierda, las consabidas “salidas del despacho para patear la calle” y cambiar las relaciones con el PSOE. Apuesta por la votación diferenciada en algunos casos puntuales. Aún así, augura conflictos con el PSOE.

Ángel Ros

Alcalde de Lleida, revalidado con la mayoría absoluta. Le apoya el alcalde/caudillo de Sabadell.  Según algunos, su éxito se debe al cemento. Construyes y asfaltas y la gente te vota porque se “ve” la gestión. Ros no ve necesario un giro a la izquierda, es un hombre creyente (se parece al obispo de BCN, incluso) y ha votado contra el uso del burka en los espacios públicos. Al parecer, ahora las mujeres catalanas son más libres por eso. Ha pactado con Bustos que el PSC pueda votar diferente del PSOE en el Congreso en asuntos que incumban especialmente a Catalunya. Aunque tampoco descarta grupo propio en el Congreso. Cuenta con el apoyo de Ernest Maragall i Marina Geli (recuerden, la zoooooorrra).

Joan Igansi Elena  

Ex alcalde de Vilanova i la Geltrú. Líder de Nou Cicle, sector obiolista catalanista (aunque en el mundo soberanista afirman que no es más que un holograma). Su apuesta estratégica es la más ambiciosa. Propone una Aliança Catalana de Progrès en la que se unan socialistas y otros sectores catalanistas de izquierda. Entre todos, y desde las bases elegir el candidato común. Una OPA a los votantes de ERC e  ICV para construir una Convergencia de izquierdas. La idea no es mala, pero sigue sin resolverse un problema. ¿Qué hacemos con el PSOE?

 

Otros1:

Sector Blackberry define a un grupo de socialistas, menores de 45 años, bien preparados académicamente. En su contra se dice que no han tenido experiencia laboral más allá del PSC y económicamente son más socioliberales, si cabe, que el resto… Ya saben: las reformas que hay que hacer, los mercados no son tan malos, qué gilipollas son los de izquierdas, etc. No tienen un líder al que proponer (quizá en 2018), pero pueden ayudar a alguno de los otros tres. Si hay que poner una cara pondremos la de Laia Bonet por motivos estéticos. 

 

Otros2

 #Congresdesdebaix, la rebotada infantería. Nuria López, alcaldesa de Campdevànol tuvo una idea. Abrir un twitter donde exponer cómo debería ser un congreso: construyéndolo de abajo a arriba. Tuvo tanto éxito que se ha convertido en corriente interna. Son como los blackberry pero en modesto y de comarcas. Ahora desde su blog piden más democracia interna, más izquierda, más proyecto nacional, más ecología y menos mercado. Y una relación con el PSOE de igual a igual. Y dos huevos duros de reforma constitucional.

También nos hemos enterado de que existe una Esquerra Socialista (los de IS) que pide que les tengan en cuenta. El líder de las juventudes, Javi López, aparte de renovación y catalanismo ha dicho: “Si sólo tenemos dirigentes de la Transición, sólo tendremos votantes de la Transición”.

 

Francotiradores

Miquel Iceta.

El superaparato. Ha hecho una propuesta curiosa. No piensa competir por ser SG, pero se postula para liderar una candidatura unitaria que englobe a las candidaturas que se presenten y evite los enfrentamientos internos. Curioso porque lo que parece querer la gente es enfrentamiento y debate.

Montse Tura

La supervedette. Se presentaría si los cargos se eligiesen por sufragio universal directo y sin delegados. No se fía de sus compis, vaya. Aparte de pedir este sistema de elección, Tura quiere un modelo de fiscalidad federal (un poco para competir con CiU) y revisar la Constitución para incluir el derecho de autodeterminación entre otras muchas cosas. Ahí es nada.

 

Las bases

No solo los líderes sino también las bases socialistas están “revolusionadas”. Unas 17 agrupaciones piden grupo propio en el Congreso, más allá de tener “voz propia” en relación al PSOE (el resto). Desde el Eixample de BCN piden que el PSC ingrese en el Partido Socialista Europeo sin pasar por la casilla del socialismo español. Sans-Motnjuic pide que se recupere el puño y la rosa (¡ah! ¡la estética!) La sectorial de Ancianos y la agrupación de Sant Andreu piden que se entrulle a los banqueros irresponsables. Por pedir, algunos piden que se cierren las nucleares y se abrace el animalismo (ni toros, ni circos).

 

Los votantes
El votante socialista, ¿cómo es él?, ¿a qué dedica el tiempo libreee? El votante socialista es el más viejuno del arco  parlamentario, el que tiene el mayor porcentaje de votantes mayores de 50 años. Y es el cuarto partido entre los votantes de 18 a 34 años. Los más fieles votantes del PSC se van, parafraseando a Raymond Chandler, a la “gran abstención”.

Hay más, a mediados de los 90, apareció una encuesta. El partido preferido de los universitarios era ERC seguido de CiU, ICV, PSC y PP. Y no creo que haya mejorado desde entonces. Bien, tampoco importa si puedes seguir reclutando cuadros a los que entrenarás en la Masía política llamada Diputac… “¡¡¡oh wait!!! “. En definitiva, los padres votan al PSC, pero los hijos… no tanto.

Por otra parte, los votantes socialistas  (2007) leen  en primer lugar El Periódico (coincidiendo con republicanos, ecosocialistas y abstencionistas), y tienen como segundo diario La Vanguardia y en tercero el País. El canal más visto es Tv3 y escuchan Catalunya Radio.

Según una encuesta de El Mundo, el 80% de los votantes del PSC afirma que la inmersión lingüística es positiva frente a un 13% que no.   Lo cual no cuadra con el votante castellanoparlante, que se pasa al PP.

Hay un empate técnico entre republicanos y monárquicos resuelto por la mínima a favor de los segundos y que aleja al PSC de las otras izquierda, genéticamente republicanas, así como del PP y C’s, profundamente monárquicos.

 

Más datos curiosos

Fuera de Convergencia, populares y socialistas son los que más positivamente valoran a Duran Lleida (6 de 10), contrariamente a los votantes de ERC e ICV. Hace unos 7 años El Periódico incorporó a Rodríguez Ibarra en la típica encuesta de valoración de políticos. Tuvo unos resultados francamente malos. Los malvados separatistas, ya se sabe. Lo curioso es que los votantes socialistas también le suspendían. Ibarra sacaba sus mejores resultados entre el electorado popular. El votante socialista prefiere a Maragall (63%) frente a Montilla (23%) (Racometre 2010).  Todo el resto de electores votan a favor de Maragall, superando el 70%.

El votante del PSC está a favor del concierto económico en proporciones cercanas a los 2/3. A la pregunta de si Catalunya debe recaudar y decidir la distribución de los impuestos  (CEO 2011),  el el 69,8  de los sociatas se declara bastante o totalmente a favor. Más o menos como el resto del arco parlamentario. Y fuera de él: hasta Anglada, pide un pacto fiscal, amén de las CUP, otros, en blanco, abstencionistas, etc. Solo la izquierda ilustrada de C’s y el PP, el partido de los trabajadores, están bastante o totalmente en contra. Aquí encontraríamos una falla entre votantes a favor del concierto económico y diputados del PSC votando en contra del fondo de competitividad en el Congreso.

Entre el 20 y el 27% de los votantes del PSC votarían a favor de la independencia en un hipotético  referéndum; 40% en contra (CEO 2011), con recuerdo de voto de 2010. Con el recuerdo de voto de 2006, se llegó a un máximo de 38% en una encuesta de LV. Lo cual lo podríamos relacionar con el 10-12% de votantes socialistas que se fueron a CiU en las pasadas catalanas. Cansados del catalanismo del PSC, probablemente. Otro 13% se fue a la abstención (serán estos) y según el diario ARA, solo 30.000 votantes de Montilla se pasaron al Partido de Alicia.

Queda un último aspecto a destacar: la xenofobia. Comparadas diversas encuestas dónde se puede desglosar las opiniones por recuerdo de voto, se descubre que votantes del PP y de CiU son los más “preocupados” por el aumento de la “excesiva inmigración”, etc., más allá están los del PSC y aún más allá los republicanos y ecosocialistas. Es decir, la pulsión xenófoba tiene que ver con el eje izquierda/derecha y no con el nacionalismo. Y si tuviera que ver, incidiría más en el bloque constitucional. Los resultados electorales lo confirmarían. En los 90, el PP legó a tener en Vic dos regidores, y el PSC 4. Luego el PP fue extraparlamentario. Hoy Anglada tiene 5 concejales y el PSC 2. Y CiU ha perdido unos 1000 votos.  Desde 2006, la izquierda pierde votos en Catalunyistan en las municipales.  Iniciativa menos, se mantiene saque lo que saque Anglada. Los quemafotos son los únicos que suben en votos en paralelo a Anglada. ERC va perdiendo votos, en especial en estas últimas. Pero si le sumamos resultados de los quemafotos, (xenofílicos) y los partidarios de la independencia express (SI y Reagrupament), la fuga de votos es poca. En cambio,  a nivel municipio es difícil no hacer una correlación entre las bajadas del PSC y las subidas de PxC en algunas localidades. Los populistas catalanes, al igual que los nórdicos, se alimentan más de desengañados de la socialdemocracia que de carcas.  No es cosa solo de carlistones de Osona, como discutimos con el Senyor_G. Desde el punto de vista socialista, será poca la herida de Anglada en comparación con la hemorragia de CiU y la abstención.  Pero desde el lado de Anglada, el exsocialista rebotado sería la principal fuente de votos en el área Metropolitana.

Estos son los mimbres. Bueno, espero no dejarme nada ni nadie. ¿No?