Madrid por la paz, contra el terrorismo

MCEC

Ese es el lema de la manifestación que el próximo sábado 13 de enero saldrá de la Plaza de Colón hacia la Puerta de Alcalá en Madrid, convocada por la Federación Nacional de Asociaciones Ecuatorianas de España, CC.OO. y UGT. El Rey Don Juan Carlos hizo el pasado 6 de enero un llamamiento a la unidad de los demócratas para vencer al terrorismo. El Presidente del Gobierno ha recibido hoy a Mariano Rajoy y le ha pedido mantener un frente unido contra ETA. El lema de la manifestación es unitario, integrador; perfectamente asumible por todos los demócratas. No incluye términos como “diálogo��? o “proceso��?, que podrían quebrantar la adhesión los críticos con la política anti-terrorista del Gobierno hasta la fecha.

El PSOE, IU y otras organizaciones sociales ya han anunciado su apoyo. Imbuido por el espíritu del día de Reyes me gustaría pensar que el PP también lo hará. Aunque sea de forma crítica, como el PSE ha anunciado que acudirá a la manifestación convocada por el Lehendakari de manera unilateral y sin consultar el lema, menos integrador, con las demás fuerzas políticas.

El Gobierno puede haber gestionado bien, mal o regular el proceso de paz. Cabe criticar el origen mismo del proceso, es decir, la resolución del Congreso reviviendo el artículo 10 del Pacto de Ajuria Enea, arguyendo que los tiempos han cambiado y la experiencia aconsejaba otro camino. Todo eso es debatible. Pero ahora no se trata de criticar al Gobierno. Se trata de afirmar la unidad de todos los demócratas, de la ciudadanía, contra los criminales que han optado por perseverar en el chantaje terrorista. Por decencia democrática y para demostrarles que además de asesina su renovada campaña de terror será esteril.

A nadie se le ocurrió plantear “peros��? a las concentraciones de duelo convocadas por la Federación de Municipios al día siguiente del atentado en la T-4. Tales manifestaciones de repulsa por el ataque y de solidaridad con las víctimas no implicaban apoyo retroactivo al Gobierno por la política mantenida. Tampoco lo hará el próximo sábado. Implicará, eso si, apoyo al Gobierno de todos los demócratas en la tarea de defendernos frente a los que pretenden imponernos su violencia. Y también, apoyo a la muy numerosa comunidad de ecuatorianos que vive en España, de casi un millón de ciudadanos, que ha venido a nuestro país en condiciones paupérrimas a contribuir a nuestro crecimiento económico, a cuidar a nuestros niños y ancianos, a construir nuestros chalés de verano y que se ha visto sorpresivamente agredida mortalmente por el fascismo de un grupo de chalados que dicen defender a la clase obrera.

El Presidente del Gobierno ha anunciado que comparecerá ante el Parlamento la semana siguiente a la manifestación. La comparecencia debería ser también una oportunidad para afirmar la unidad democrática. Pero el Parlamento es el foro legítimo en el que las fuerzas parlamentarias pueden esgrimir sus diferencias políticas, criticando al Gobierno por cualquier error cometido y pidiéndole las rectificaciones que consideren oportunas. Ese es por tanto el lugar en el que el PP puede exigir la retirada de la resolución aprobada en 2005 por todos los demás grupos parlamentarios a iniciativa del PSOE.

En cambio, el próximo sábado las calles de Madrid, ciudad tantas veces y tan duramente golpeada por el terror, deberían volver a ser un punto de encuentro de todas las gentes de bien, unidas en lo esencial y dejando de lado por unas horas las divergencias políticas, legítimas pero menores en comparación con el reto de responder apropiadamente al nuevo envite de la banda terrorista ETA.

La AVT ya ha anunciado que no se sumará a la manifestación y en cambio ha convocado otra para el día 11 sumándose a la convocatoria mensual de los autodenominados peones negros, esos que dicen querer la verdad sobre el 11-M. Como el día de los actos de la Federación de Municipios, la AVT vuelve a desmarcarse y amenaza con dar una nueva muestra de sectarismo ultra contra el Gobierno antes que contra ETA.

El Partido Popular y su Presidente Mariano Rajoy a la cabeza tienen una oportunidad espléndida para demostrar que son erróneas las acusaciones de que utilizan el terrorismo con fines partidistas. Tienen el deber democrático de apoyar la manifestación y acudir en masa, sin el entusiasmo con el que en el pasado se han manifestado contra el Gobierno pero con un grado de firmeza al menos similar.

El sábado en Madrid todos nos retrataremos. Unos, seguro que los más, firmes contra el terror. Otros, esperemos que muy pocos, en sus casas, demostrando con su ausencia que le tienen más inquina al Gobierno que a ETA. Mariano ¡esperamos verte en Colón!