Los parados de muy larga duración, los excluidos para siempre de la recuperación

José Rodríguez

Este 2015 se confirmará que la economía comienza a llanear mejorando ligeramente y generando algo de empleo neto. Es una buena noticia. Después de 5 largos años de destrucción neta de empleo, que el 2014 y con algo más de fuerza el 2015 haya creación de empleo es una buena noticia.

No ha respondido a las políticas realizadas por los gobiernos, la reforma laboral del PP si algo consiguió es obligar a gestionar por la vía del conflicto la ultra-actividad de los convenios sectoriales y ha acabado con una parte importante de los convenios sectoriales. Precisamente lo contrario a lo que buscaban los legisladores. Pero no ha afectado a la creación de empleo y sí ha facilitado que el escenario de crecimiento sea sobre empleos de peor calidad.

Pero no voy a hablar del problema que tenemos los asalariados que tenemos empleo de degradación de nuestras condiciones porqué a pesar de crear empleo hay quien está peor que nosotros y de forma muy grave.

UGT de Catalunya ha creado esta infografía de la que extraigo los siguientes datos que fotografía el paro de larga y muy larga duración en Europa. En Europa hay 12 millones de personas desempleadas que llevan más de un año sin encontrar trabajo, 3 millones de ellas en España, y hay más de 7 millones de personas desempleadas que llevan más de 2 años sin encontrar trabajo, casi 2 millones en España.

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España aporta el principal contingente de parados de larga y muy larga duración europeos, pero además junto a Grecia lidera la tasa de este tipo de desempleados sobre el total de población activa, como se puede ver en estos mapas.

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España no sólo lidera el paro de larga y muy larga duración en números absolutos (España es uno de los países grandes de Europa) sino que también en términos relativos es un problema muy significativo.

El paro de larga y muy larga duración implica problemas muy graves, de exclusión laboral (este tipo de personas difícilmente van a volver al mercado laboral después de 2 años o más), de exclusión económica y de riesgo de pobreza (los parados de larga duración quedan condenados temporalmente a la ayuda de 426€ para luego pasar directamente a las ayudas sociales más básicas). Además de las consecuencias emocionales, humanas, sociales y psicosociales de encontrarse con su proyecto personal totalmente destruido.

Son vidas truncadas de forma profunda, no sólo un bache. Y por mucho que la economía se expanda, este tipo de personas, los parados de muy larga duración, son los últimos que el mercado laboral rescatará.

Para los que son mayores de 50 años la cosa es aún peor. Ya no volverán a trabajar, nunca. Serán los últimos entre los últimos, dentro de un mercado laboral que nunca ha sabido bajar su nivel de desempleo por debajo del 7 u el 8% (coincidente con el 7,3% de paro de muy larga duración que tenía España en el 2013).

Si el paro juvenil es extraordinariamente grave, el paro de muy larga duración de personas de más de 50 años es un drama sin solución. Por eso los autores de la infografía han propuesto la “Garantía +55” (la cuál puedes firmar para ayudar a impulsarla) como mecanismo para garantizar un salario de subsistencia equivalente a una renta básica que permita sobrevivir (ya que no vivir) a las personas de más de 55 años con más de dos años buscando empleo sin éxito hasta la edad de jubilación. El coste son 1.500 millones de €  anuales (el plan de ayudas de 426€ es de 4.000 millones de € anuales, por comparación), lo cual no es una cuantía excesiva por mucho que estemos en plenas restricciones presupuestarias.

Realmente se me ocurren pocas soluciones para este colectivo de parados seniors de muy larga duración que no les condene al hambre y la depauperación más allá de este remedo de renta básica para este colectivo.