Los mejores treinta años de la Historia de España

Jelloun 

Hoy hace treinta años lo mejor de la sociedad española vivía con ansiedad y esperanza el inicio de la andadura de la España constitucional, una vez concluída la primera campaña electoral tras 40 años de silencio. Este viernes, 15 de junio, se cumplen 30 años de las primeras elecciones democráticas tras la muerte de Franco. Escuchaba ayer por la radio a Nicolás Sartorius –activista antifranquista y cofundador de CCOO-, respondiendo a esas preguntas tópicas de “¿Qué estaba Vd. haciendo ese día ?� o “¿Cómo resumiría el balance de lo acaecido en nuestro país desde aquella fecha?�. A esta última cuestión respondía con la frase que he tomado prestada para encabezar el comentario: “han sido  los mejores treinta años de la historia de España�.

Sartorius ha publicado muy recientemente – junto con Alberto Sabio, que en 1977 tenía sólo nueve años-, el libro “El final de la dictadura. La conquista de la democracia en España, noviembre 1975-junio 1977â€?. Una obra necesaria, sin duda. Porque al volver la vista atrás se puede caer en la tentación de pensar que la “transiciónâ€? ocurrió de un modo blando y suave, casi sin esfuerzo. Y nada más lejos de la verdad. Para una mayoría de los españoles había llegado el ansiado momento de comenzar a vivir democráticamente, de una vez y por todas, pero no eran pocos los que tenían  la idea contraria, los que deseaban prolongar indefinidamente el régimen dictatorial.  

El período que va desde noviembre de 1975 –muerte del Dictador-, hasta junio de 1977,  fue bastante turbulento y pródigo en acontecimientos. Frente a tópicos construidos sobre la Transición,  con sus inexactitudes y tergiversaciones  respecto a la naturaleza del proceso de reforma/ruptura del régimen franquista y el papel de personajes clave en el mismo, recuerda Sartorius que la democracia española se ganó en la calle. No es cierto que la dictadura muriera con Franco. Fue la movilización popular en la calle la que acabó con ella, unos meses más tarde, frustrando la posibilidad de que persistiera un franquismo sin Franco (que era el objetivo del Gobierno Arias-Fraga). “El dictador murió en la cama, pero la dictadura murió en la calle�,  es la frase que podría resumir esta tesis. Los verdaderos actores sociales de la Transición, no fueron los dirigentes políticos. La visión “canónica� de la Transición tiende a darles  mayor relevancia de la que tuvieron realmente. Si Suárez, Carrillo, y los demás dirigentes fueron “copilotos�, y el Rey el “piloto� de la Transición, lo cierto es que el motor de la misma fue la “erosión social ejercida desde abajo�. Fueron las movilizaciones de trabajadores –con un rosario impresionante de huelgas y demostraciones de fuerza-,  de estudiantes, vecinales, de profesionales, etc las que hicieron posible el cambio. Es algo que, interesadamente, se quiere hacer olvidar cuando se dice que la democracia “llegó� después del franquismo, como si de algo natural se tratara. En realidad, fueron unos años más duros de lo que se ha difundido, con mucha violencia  y con la presencia de un notable riesgo de involucionismo civil y militar. Fueron años de “incertidumbre y de temor� y también por ello  de  autocontención, de voluntad de negociación y de cierto grado de vigilancia mutua entre diferentes sectores sociales, lo que facilitó la Transición pacífica. Preservar y difundir la memoria de ese combate democrático es imprescindible. Y una forma de “elevar la autoestima colectiva� de los españoles, tal y como reivindica Sartorius.

Al rememorar esa víspera electoral crucial del 15-J de 1977 no me interesa, particularmente a mí al menos, la discusión sobre los “hitos� y “fechas� de la transición, esto es, si esas elecciones la abrieron, la culminaron o sólo constituyeron un episodio más en un proceso de final entonces incierto. Son controversias para historiadores por más que estén a menudo cargadas de intencionalidad política. Lo que me interesa destacar ahora es, simplemente, que esas primeras elecciones democráticas abrieron este período de treinta años que son los mejores de la historia de España. O, para ser mas precisos, los mejores treinta años en la historia de los españoles.  

No hablo, claro está, de ninguna España mítica, de ninguna “unidad de destino en lo universal�,  ni de ninguna esencia patriótica más o menos misteriosa. Hablo de los españoles de carne y hueso que han poblado  a lo largo de la historia este pedazo de Europa. Nunca como en este periodo las generaciones que han  compartido este tiempo y este espacio, han disfrutado de unas mejores condiciones de vida. Nunca en este país, como a lo largo de este período, sus ciudadanos fueron más libres, ni vivieron mejor, ni fueron como ahora tan dueños –colectivamente-  de su destino. Nunca fueron tan iguales entre sí (o si se prefiere, nunca fue menor la desigualdad). Nunca fueron tan sabios. Nunca estuvieron tan unidos. 

Parecerá obvia esa apreciación pero no creo que sea ocioso o inútil pararse a pensar en ello, aunque sea muy de vez en cuando. Las efemérides sirven al menos  para eso. Y es que a menudo la agitación con que se vive el presente hace que se pierda esa perspectiva; y ello  pese a disponer ahora de conocimientos y referencias  sobre cualquier otro período anterior, al alcance de todos,  como nunca antes lo hubo. Y así pueden calar en algún sector social, si se aplica la suficiente presión propagandística, las milongas de “decadencia�, de un país en “riesgo�, de que “España se rompe�, o de que se ciernen sobre nosotros y nuestro futuro terribles amenazas. La Patria en peligro. Hay quien vislumbra incluso una vida sin libertad, quien no ve a su alrededor sino un “inmenso lodazal de indignidad� sin cuento (parecerá increíble para algunos pero hay gente –incluso con estudios-, que se expresa así diariamente, de esa manera tan demente), un país  a punto de rendirse ante la maldad, corroído por gobernantes que actúan como “traidores compulsivos�. 

No me refiero sólo a los lunáticos COPE-adictos. Hace un par de días, Aznar, Rajoy y otros próceres de la derecha española,  abogaban en un acto público  por “la recuperación de los valores que nos han hecho grandes� porque “España es una gran nación, con más de 500 años de historia� a punto de irse al garete pues el actual Gobierno ha creado una “España pobre, sin valores, irreconocible�, que estaría sufriendo “una ofensiva nacionalista sin precedentes�, bla, bla, bla.  Porque, como denunció sagazmente otro de los presentes el objetivo de los actuales gobernantes de España es nada menos que  perseguir “con creciente ensañamiento nuestro idioma común� y la desaparición de “los valores como la unidad de España� y sus “tradiciones�.

Es una vez más la falta de cultura democrática en la derecha española lo que aflora en ese tipo de exabruptos. Una derecha que –en su núcleo dominante-,  no ha sabido romper con la dictadura y que bajo la dirección (aún) de Aznar  sigue empeñada en reivindicar “sin complejos� lo peor de su identidad.

Hace treinta años los demócratas vivían con ansiedad e ilusión las vísperas electorales. Hace treinta años, Aznar y Rajoy se preparaban para capear el temporal.