Los desafíos al macho alfa

Guridi 

Puede que para cuando leais esta entrada en el blog ya se sepan los resultados de las primarias de Podemos en Madrid. Con tanto voto electrónico, resulta que se tardan dos días en conocer los resultados, lo que a los desconfiados miembros de la casta nos llena de dudas.

Estos resultados, pese a que parezca que los pueda mencionar por un ataque de centralismo agudo, tienen su importancia. Os explico por qué lo creo: en Podemos hay la impresión creciente de que tienen un problema llamado Pablo Iglesias.

El Partido, pese a sus estatutos, sus círculos y sus repartos de tareas está construido por y para una sola persona: Pablo Iglesias.

Así se dan situaciones tan esperpénticas como que PSOE y Podemos tuvieran cerrados acuerdos para un gobierno del cambio y éstos saltasen por los aires cada vez que Pablo Iglesias conectase en directo con La Sexta.

O que Errejón cerrase con el PSOE un acuerdo para la presidencia del Congreso y Pablo Iglesias hubiera negociado a sus espaldas otro con los nacionalistas.

Iglesias y su obsesiva compulsión por el “sorpasso” nos condujeron a unas terceras elecciones. Sus falsas negociaciones han dado a Podemos merecida fama de no ser un partido de fiar. Y sus decisiones con respecto a las listas o los nombramientos y ceses en su partido no se consultan a nadie, ni son sometidas a refrendo alguno. Iglesias se comporta como el macho alfa de una manada de simios y es uno de los principales responsables de que el poder institucional de Podemos no se esté utilizando para nada. Los otros son Irene Montero y Rafa Mayoral.

Como buen macho alfa, Iglesias enseña los dientes a los competidores y Errejón, tan amigo y compinche de travesuras en tiempos, está arrinconado en los campos de forraje de los omega.

Entonces, que Tania Sánchez y Rita Maestre pretendan hacerse valer por sí mismas, optando al liderazgo de Podemos en Madrid no puede ser tolerado por El Hombre. Y menos cuando, desde su profundo machismo, él había convertido el cese de su relación en un cese político, también. ¿Cómo va a consentir Iglesias que las mujeres de su partido tengan entidad política sin él?

Por eso mismo Iglesas montó una candidatura alternativa con el obediente Ramón Espinar al frente. Ramón Espinar (hijo) da de sí lo justo para posar para las cámaras y creerse cualquier bulo que lea en Internet. Pero acata la autoridad del macho alfa sin rechistar. Y eso es lo que cuenta. Para disimular el golpe de testosterona que Iglesias quiere dar en Madrid, llamaron a la candidatura “Unidas Podemos”, aunque la unión es la de Pablo con Ramón.

 De si Ramón Espinar ejerce de líder títere en Madrid o no depende que se cuestione en serio el liderazgo de Iglesias y sus modales de líder carismático. Muchos miembros de Podemos ya ven con preocupación que, mientras él siga al frente, no sólo no crecerán en votos, sino que apenas serán percibidos como alternativa por los votantes de izquierdas. No por nada en el último y desastroso (para el PSOE) CIS, Podemos no recoge los votos de los socialistas decepcionados por el penoso espectáculo de los últimos días de Sánchez.  

Un PSOE sin Sánchez y sin Díaz podría estar en condiciones de sobrevivir a un Podemos menguante con Iglesias al frente. Pero eso lo dejamos para otro momento.