Long live President Obama!

LBNL

Hemos ganao, hemos ganao! Obama won, Obama ha ganao! Aljamdulilá! (alabado sea dios, en árabe). Finalmente Barack Obama seguirá siendo Presidente de EEUU durante los próximos cuatro años. Y por una mayoría más amplia de la que proyectaban las encuestas más timoratas, centradas en el supuesto empate técnico sobre el voto a escala nacional, básicamente irrelevante dado el sistema electoral norteamericano.

No son pocos lo que tienen la sensación de que Obama ha defraudado las expectativas que generó hace cuatro años. Quizás no sea el mesías como algunos le reconocimos en su momento, pero poco le falta. Sometido a las severas limitaciones de la peor crisis desde la Depresión del 29 y al bloqueo del Congreso republicano, no lo ha hecho nada mal. Con su consentimiento, la Federal Reserve ha inyectado billones de dólares de liquidez. En lo que le concierne directamente, Obama ha re-dirigido la lucha a contra Al Qaeda de Irak a Afganistán, donde se escondían sus “cerebros”, eliminando a Osama, y ha puesto en práctica la reforma sanitaria que Roosevelt habría querido realizar.

Considerando las dificultades, sus resultados durante los últimos cuatro años no han sido nada malos y, desde luego, mucho menos malos que los de la administración de Bush jr., todavía fresca en la memoria de los votantes norteamericanos, dios les tenga en su gloria.

Los demócratas han mantenido el control del Senado pero, como era sabido, no han podido “ganar” el control del Congreso. Lo cual no pinta bien para los próximos dos años, la primera mitad de la segunda legislatura de Obama. No es descartable que los frustrados republicanos traten de paliar su derrota presidencial manteniendo su bloqueo a la agenda legislativa demócrata. Pero quizás, al estilo de la moderación que experimentó el PP tras perder las elecciones de 2008, se avengan, al menos, a negociar una solución al abismo fiscal que, de no mediar un acuerdo bi-partidista, el próximo 1º de enero implicará recortes automáticos dramáticos tanto para los programas sociales federales como para el presupuesto de defensa.

En todo caso, no está nada mal que en la primera potencia del mundo “a nigger” sea re-elegido Presidente. A los que, a este lado del Atlántico, puedan sentir que uno u otro Presidente norte-americano da igual, les preguntaría, con independencia de toda ideología, si no ven cierto sentido común en la influencia que Obama y su equipo han venido ejerciendo sobre la Unión Europea respecto de cómo lidiar con la gravísima crisis de deuda pública. Yendo un poco más allá, su no les parece lógica su filosofía subyacente de que la clase media no sea la pagadera principal de la crisis en la que nos encontramos por culpa de los desmanes ocasionados por los aliados naturales de Romney.

Ha costado bastante más esfuerzo y dinero de lo que algunos calculaban cuando los republicanos estaban en plenas primarias y empezaba a ser patente que su candidato menos malo, Romney, era bastante flojo, por demasiado rico, por oportunista y por mormón, en fin. Habría sido mucho más fácil si el iluminado Santorum hubiera conseguido ganar la nominación republicana.

Pero no fue así. El adversario fue Romney, un derechista de Boston y por tanto suficientemente civilizado, al menos en las formas, como para no asustar a los votantes independientes o de centro, que escogió a un compañero lo suficientemente radical como candidato a vicepresidente como para hacerse merecedor del apoyo de los mega donantes ultra conservadores.

Pero ya se acabó. Obama ha revalidado su Presidencia por cuatro años más. Desde luego es una buena noticia para los norteamericanos pero también para los que no lo somos. Hay días en que todo sale como uno desearía. Hoy es uno de ellos.

Obama, ahora que estás libre de ataduras, no nos falles!