Lehendakari modélico

Millán Gómez

Tras mucho interiorizar por parte de los socialistas vascos, al final alguien levantó la voz. Y ni más ni menos que Patxi López, Lehendakari y Secretario General del PSE. Falta hacía. López afirmó en una conferencia celebrada en el Foro ABC que “duelen las lecciones que se les quieren dar desde 500 ó 1000 kilómetros de distancia”. Quienes se juegan la vida a diaria son los socialistas y los populares vascos, no los que militan en ambos partidos ni en Madrid, ni en Barcelona, ni en Bruselas. Es muy sencillo aleccionar infundadamente cuando expresar tus ideas no tiene ningún peligro ni te juegas ser un apestado social. Sería bueno que muchos de los que tanto se les llena la boca hablando de Euskadi se pasasen una semana por aquella tierra.

Patxi López tuvo el gran gesto de recordar que tanto el PSE como el PP forman una unidad en ciertos aspectos en Euskadi. Sus palabras fueron modélicas y ejemplares, en consonancia con lo que sido su carrera política en la oposición y ahora ya en Ajuria Enea. Mientras otros dirigentes del PSOE siguen errantes variando sus opiniones según sople el viento, los socialistas vascos entienden la política no como algo profesional ni secundario sino como algo vital y son capaces incluso de jugarse su propia vida por ello. Además, hay que recordar que el PSOE fue fundado por militantes vascos. Por lo tanto, lecciones en este aspecto las estrictamente necesarias. Iniciativas, todas las del mundo; lecciones, poquitas.

También fueron polémicas las declaraciones de López en cuanto a la participación o no de Sortu en los próximos comicios del 22 de mayo. Nuevamente, sus afirmaciones fueron de una sensatez tremenda. Una cosa es exigir como el que más que la camaleónica Batasuna cumpla con las condiciones preestablecidas y otra es ir demandando unas condiciones diferentes cada día. Con la mal llamada izquierda abertzale hay que ser tajante pero la Ley es la Ley y hay que cumplirla.

En el caso de que Sortu cumpla con la norma, todos deberíamos alegrarnos de que hayan dado un paso sustancial e histórico, no llevarnos las manos a la cabeza y sentir una decepción. Quien, en caso de que la extinta Batasuna rompiese definitivamente toda relación con eta, no se alegre significa que no creen en la democracia y que realmente no solo están en contra de una banda terrorista sino también de una ideología.

 La Ley debe ser para todos igual. Batasuna ha demostrado ser camaleónica, es una pena que para algunos sus exigencias también lo sean. Las sentencias hay que asumirlas, nos gusten o no. De la misma forma que la credibilidad de eta es nula, aunque algunos se empeñen en darle voz y luego manifestarse autoafirmándose como los mayores luchadores contra el terrorismo. Desde Madrid, por supuesto. Un político creíble y decente no puede aceptar una decisión judicial dependiendo de su opinión. Hay que respetarla y acatarla, otro tema diferente es que te guste.

En definitiva, existe una clase política que necesita mejorar pero que cuando miramos al norte siempre hay gente que te aporta algo y te hace creer que desde las instituciones hay gente capacitada y, sobre todo, deseosa de mejorar la sociedad. En vez de dar lecciones, gran parte de la clase política de este país debería mirar hacia el día a día de los dirigentes, militantes y simpatizantes del PSE y del PP. Aquello es política con mayúsculas. Afortunadamente, hoy día Euskadi está en las mejores manos posibles. Y que sea por muchos años.