Las puñeteras esteladas

José Rodríguez

Estos independentistas son un verdadero incordio. El pasado domingo se celebraba la final de la Copa del Rey (el de todos los españoles, incluso de los independentistas) y los independentistas pretendían llenar el glorioso Vicente Calderón de ese trapo con estrellas que llaman “estelada”.  

La delegada del gobierno, con muy buen tino, decidió que ese trapo no entrara en el estadio. Es una pena que un juez intoxicado por el nacionalismo, la masonería y el maoismo internacional decidiera retirar esa prohibición.

Todos sabemos que la estelada representa una bandera de violencia y odio. ¿O alguien quiere olvidar los cientos de millones de muertos que se han producido por culpa de esa bandera? Que la propaganda nacionalista haya tapado esa verdad no quiere decir que no haya ocurrido. No os dejéis engañar.

Por otro lado, ese remedo de bandera cubana no se puede comparar con la gloriosa rojigualda con su escudo de los reyes católicos y el águila de San Juan. Esta bandera, tal y como representó a España durante más de 40 años, es de concordia. Si no, no se vería tranquilamente en los estadios enarbolada por españoles de bien. ¿Recuerdan si ha sido prohibida alguna vez? Pues está claro, es legal y pacífica.

Estos independentistas se creen con derecho a todo. Quieren ir por ahí con una bandera que no es constitucional. La Constitución tiene un capítulo donde describe todas las banderas, pendones, divisas y enseñas que son legales. La Constitución tiene un tratado de vexilología de 30.000 páginas anexo que dice qué banderas son legales y cuáles no. Y la estelada esa no sale. Yo no la he visto, ¿y ustedes?, pues eso, todo lo que no salga en la Constitución es ilegal y punto.

Además, la ideología independentista es anticonstitucional y, por tanto, ilegal y contraria a los derechos humanos. ¿No lo entienden? Eso es que no han escrito en suficiente prensa patria, no se apuren que se lo explicaré. La Constitución española sacraliza la unidad de España al mismo nivel que las libertades fundamentales. Estas libertades existen desde que tenemos esta Constitución, aquí y en Tombuctú. No existían antes, nacen con la Constitución en 1978. Cuestionar la unidad de España es cuestionar el documento patrio que crea esos derechos fundamentales. ¿Siguen sin entenderlo? Lean varios editoriales de El País, El Mundo y El Español, allí lo explican muy bien. Dejen de leer prensa disidente y escrita en idiomas incomprensibles como el catalán. Si no le ven sentido a lo que digo, es que están intoxicados por la prensa nacionalista.

Pero en España hay muchas banderas ilegales que son enarboladas por malos españoles, los perroflautas y los progres. Como esa bandera rara que es como la española, pero tiene una franja morada. Esa tricolor debe ser de Andorra o algún país raro, cuyos ciudadanos nos tienen envidia y quieren copiarnos. Esa bandera tampoco sale en el anexo de vexilología de la Constitución.

Por último los independentistas me causan risa. Creen que pueden expresar que van a romper España con sus banderitas con la estrellita de las narices sin que el estado español haga nada. ¿Pero que creen? ¿Qué somos tan blandos como los británicos? España es una democracia, pero de las ordenadas. Se puede debatir de todo de forma pacífica, pero no se hará nada fuera de lo que en 1978 se dejó bien atado. No vamos a caer en el error de los ingleses que han dejado que los escoceses voten cosas raras.

Lo del independentismo era algo divertido, folklórico y nos daba pátina de modernidad, siempre que fuera minoritario. Por eso lo tolerábamos. Todo estado moderno ha de tener su grupo disidente que pida cosas que son imposibles para darle imagen de tolerante. Pero ya nos hemos cansado de la broma. Esto del independentismo ha dejado de hacer gracia, hay demasiados independentistas. Lo de las puñeteras esteladas aún se lo van a tomar en serio por Europa y les van a dejar votar algo raro.