Ladrones, mentirosos y sinvergüenzas

LBNL

Los escándalos se suceden día tras día sin que, inexplicablemente, el país se venga abajo. Lo de ayer fue de traca: Ignacio González y Esperanza Aguirre por un lado, y por el otro, los Aznar-Botella, primogénito incluido, y su amigo del alma Miguel Blesa. Y no pasa nada. Bueno sí. El PP sigue gobernando con mayoría absoluta en Madrid y en España entera, recortando y privatizando a marchas forzadas mientras rechaza, desdeña o niega todas las acusaciones de tráfico de influencias, corrupción o directamente atraco, y maniobra intensamente en los juzgados para retrasar las causas e invalidar pruebas o, si lo anterior no resulta suficientemente efectivo, apartar a jueces y policías de las investigaciones que más dañinas les resultan. Y no pasa nada. Gracias al pasado y la falta de futuro de Rubalcaba y compañía, la ciudadanía no vislumbra una alternativa y así seguimos, hasta la descomposición total.

Como la prensa se está ocupando con profusión del asunto de los tejemanejes que revelan los correos electrónicos de Blesa, voy a centrarme en el escándalo que supone la imputación de la mujer del Presidente de la Comunidad de Madrid por posible delito fiscal y de blanqueo de capitales. A su marido, una figura institucional respetable y co-propietario del lujoso ático marbellí que originó la causa, sólo se le ocurrió salir a rechazar el auto de la jueza.

Normal. La historia viene de lejos, como también la de su mujer, enchufada de lujo por el Presidente de los empresarios madrileños, don Arturo Fernández, el que no hace más que perder contratas de comidas por las ingentes deudas que acumula y el que hace algunos meses fue acusado de pagar parte de sus nóminas en negro. Por cierto, conviene recordar que el tal Arturo era un fiel aliado de Díaz Ferrán cuando nos hacían creer que era un empresario de pro y no el estafador que resultó ser. Pues bien, Don Arturo nombró a la primera dama madrileña vicepresidenta de la CEIM. Hasta ahí todo normal, especialmente teniendo en cuenta que hay hasta 18 vicepresidentes. Lo raro es que sea la única con sueldo, de unos 100.000 euros al año.

En fin, volviendo al ático por el que fue imputada ayer, la policía empezó a investigar quién era el propietario del mismo porque sospechaba que había sido dado en comisión por una recalificación de terrenos en la Comunidad de Madrid a favor de Martinsa en Arganda, cuyo alcalde en aquel momento era Ginés López, uno de los cesados por su implicación en la rama Gürthel. La investigación reflejó que la propiedad del piso es de una empresa interpuesta radicada en el paraíso fiscal de Delaware, USA (sí, dentro de EEUU también hay paraísos fiscales, como en Irlanda, no hay por qué irse lejos) y administrada por un cercano colaborador de Enrique Cerezo, acaudalado empresario que en sus ratos libres ejerce como Presidente del Atlético de Madrid y que resulta muy simpático y da mucho juego en las entrevistas deportivas. Como reflejan los correos de Blesa, Ignacio González influyó decisivamente en que Caja Madrid ofertara grandes cantidades por los derechos de retransmisión del Real Madrid. También se llevó los del Atlético de Madrid, pagando otro pastón. De ahí que ahora la hipótesis principal es que el ático fuera un regalo de Cerezo por el apoyo recibido. La ubicación en Marbella (en realidad Estepona) sería un indicio más en vista de que el verdadero propietario del Atlético de Madrid no es otro que Miguel Ángel Gil Marín, hijo de Don Jesús tal y tal.

Tanto en un caso como en otro, la aceptación del ático sería delito. Ignacio González negó que fuera un regalo. No podía serlo porque no era suyo, él sólo lo disfrutaba en régimen de alquiler, a razón de 2.000 euros al mes. Es curioso que ganando unos 5 ó 6 mil euros netos al mes pueda pagarse un alquiler así durante todo el año por una casa de verano, pero como ya se ha visto, la esposa está bien colocada. También es raro que el propietario le cobre sólo 2.000 euros cuando el alquiler de un ático de esas características en la zona rondaba en esa época más bien la totalidad de su sueldo mensual. Todavía más curioso es que una vez destapado el escándalo, su esposa y él lo compraran por 700.000 euros. Como razonaba Ignacio Escolar ayer en la SER, la operación no tiene mucho sentido económico dado que pagó de golpe el equivalente a unos 30 años de alquiler. Porque si es de esos que piensa que alquilar es tirar el dinero, ¿por qué no lo compró desde el principio? Hay una explicación muy clara. En realidad no fue él quien lo compró. Él sólo pudo aportar un 20%, el resto lo aportó la primera dama con una indemnización de unos 700.000 euros que cobró al dejar su puesto en la patronal eléctrica después de muchos años trabajando allí. Lo único que no es raro es que la patronal madrileña denuncie que en España las indemnizaciones por despido son excesivamente altas. Teniendo en cuenta que la máxima es por el salario de dos años completos de salario, tampoco resulta raro que a la primera dama madrileña le paguen ahora 100.000 euros, que es una cantidad bastante modesta si realmente cobraba 350.000 euros al año como parece. Y si los cobraba, ¿por qué no compraron el ático desde el principio? Las cuentas del matrimonio no cuadran en absoluto, más si añadimos la casa de lujo de la que disfrutan en Madrid. En fin.

A Rajoy la cosa no le parece demasiado clara tampoco. Así se desprende de las menciones que hizo al ático en la bronca que se dijo tuvo con Esperanza Aguirre antes de la sorpresiva dimisión de esta última. Podríamos mencionar también el lío con el Canal de Isabel II o el famoso viaje a Sudáfrica con su mujer por valor de 6.000 euros y que habría sido un regalo de la trama Gürthel.

En los últimos tiempos Ignacio González ha tomado algunas distancias con respecto a su predecesora, de quien fue su más eficaz valido durante muchos años. Lógico. Necesita el apoyo del PP nacional para ser confirmado candidato en las próximas autonómicas porque, recordemos, al igual que Botella, es un gobernante no electo, es decir, iba de número dos en la lista electoral comandada por Esperanza.

Ellos se lo guisan y ellos se lo comen. En pago a los servicios prestados, Esperanza se batió el cobre para colocar a Ignacio González al mando de Cajamadrid, enfrentándose ambos tenazmente a Miguel Blesa, antaño aliado para negocios varios (los comentados derechos televisivos de los clubes madrileños al alimón con Telemadrid o la compra de Iberia). Blesa, el íntimo de Aznar, por más que su hijo le echara en cara no haber aceptado comprometer unos 100 millones de la Fundación Cajamadrid a favor de un proyecto propuesto por Aznar padre, se defendió como gato panza arriba y consiguió frustrar la operación. Rajoy se salió con la suya y consiguió quitarse de en medio al valido de Esperanza y al íntimo del capo Ansar, nombrando a Rato y ya sabemos cómo acabó la cosa, aunque esa es otra historia.

Son un asco, nos roban, no tienen empacho en negar la evidencia y encima se presentan como adalides contra la corrupción. Como en la Comunidad Valenciana. Sin vergüenza alguna. Lo peor de todo es que siguen ganando por mayoría absoluta y puede que sigan haciéndolo en vista de lo que tienen enfrente.

Si CiU fuera mínimamente limpia o, dicho de otro modo, si tanto Convergencia como Unió no batieran récords de corrupción, los chanchullos del PP empujarían a cualquier catalán a lanzarse por la senda de la independencia, más pronto que tarde, aunque sólo fuera para no contaminarse de tanta podredumbre. Pero claro, los que lideran la manifa en Cataluña son igual o peor, así que mal negocio.

Pero no todo está perdido. Que sepan que estamos saliendo de la crisis. No se nota mucho, más bien no se nota nada, pero estamos saliendo. Y que sepan también que la unidad de España es mucho más importante que las credenciales éticas de los dirigentes que la defienden, así que no revolvamos más el asunto y centrémonos en lo importante…