La vivienda como impulso

Millán Gómez 

A escasos meses del final de la legislatura, el presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, sorprendió a muchos al anunciar diversos cambios en varias carteras ministeriales. El líder del ejecutivo justificó entonces esta decisión aduciendo que se trataba de un impulso de cara a los últimos meses de mandato. Esta misma semana, el presidente del Gobierno ha anunciado que de aquí a marzo el ejecutivo continuará adoptando “medidas a favor de los ciudadanos”. 

Una de las caras nuevas del Gobierno, la joven ministra de Vivienda, Carme Chacón, ha anunciado un nuevo Plan de Vivienda. Entre las medidas más destacadas podemos citar que a partir del próximo 1 de enero de 2008 los jóvenes menores de 30 años que alquilen su primera vivienda recibirán el aval del ejecutivo central durante seis meses, así como una ayuda directa de 210 euros mensuales durante cuatro años. El Gobierno avalará durante seis meses a aquellos jóvenes de entre 22 y 30 años ocupados cuya renta anual no supere los 22.000 euros. Por lo tanto, podemos decir que es una medida que ofrece cobertura a un amplio sector de nuestros jóvenes.


El Partido Popular (PP) ya salió raudo y veloz a calificar como “electoralista” esta medida y acusarla de ser “un calco del anterior Plan de Vivienda”. A estas alturas de partido, es más que evidente que nuestros políticos basan toda estrategia política en el electoralismo pero, reflexionando esta noticia en frío, queda meridianamente claro que se trata de una decisión que camina en la dirección de paliar en cierta medida una de las mayores preocupaciones actuales de la sociedad española, el precio de la vivienda. De este modo, el Gobierno ha respondido, quizás con cierta lentitud pero al fin y al cabo ha reaccionado, a uno de los quebraderos de cabeza diarios de la sociedad española.

A un gobierno de izquierdas se le presume de antemano un mayor tacto y sensibilidad hacia las desigualdades sociales existentes y una mayor atención a la juventud como protagonistas y el motor del futuro de una sociedad. Pues bien, con este plan, el Gobierno hace un guiño a los jóvenes de cara a las próximas elecciones generales del próximo mes de marzo. ¿Que es una medida electoralista? Pues probablemente sí pero también es una medida eficaz, que ayuda y sirve de empujoncito para que los jóvenes, llegado el momento, puedan emanciparse con unos recursos mínimos y con dignidad. Que no es poco en los tiempos que corren porque hay que recordar que los españoles son los jóvenes de la Unión Europea que más tardan en independizarse de sus padres.Esta medida también puede implicar una mayor confianza de los jóvenes hacia el PSOE para los próximos comicios generales. Si el 14 de marzo de 2004, la juventud fue un factor básico para la victoria socialista, tal y como están de igualadas las encuestas este nuevo Plan de Vivienda puede ser aprovechado por el ejecutivo para volver a adquirir la confianza de este importante sector social. 

Como todo plan, el análisis deberá realizarse cuando transcurra un tiempo prudencial y podamos reflexionar con un mayor conocimiento de causa y, sobre todo, con datos palpables encima de la mesa. Las palabras se las lleva el viento y lo que los ciudadanos exigimos a las autoridades políticas son soluciones a nuestros problemas. Porque ser político es tratar de solucionar las preocupaciones de sus conciudadanos y favorecer con su gestión el progreso y el bienestar de su país.