La vida misma

Meteoro

España está en vilo. Mariano Rajoy y Andrés Pajares no dan pie con bola. Ambos han perdido el rumbo, el norte, el oremus, la razón, el juicio. Pajares deambula por los canales de televisión mascullando palabras pastosas. Rajoy anda dando palos de ciego con tanto nombramiento. Su destino está entrelazado, sus existencias se confunden. Los síntomas de Mariano son alarmantes.

¿Acaso alguien se cree que las palabras de Gustavo de Arístegui tratando de impedir que el Presidente del PP nombre a Rodolfo Chiquilicuatre Secretario General del Partido son casuales? A Rajoy le ronda por la cabeza semejante posibilidad. Se cuenta por ahí que Mariano desarrolla comportamientos extraños en viajes transatlánticos. Al parecer, cuando el avión alcanza los nueve mil pies de altitud, Rajoy se arranca a bailar el chiki-chiki como si le fuera la vida en ello. Dicen que Andrés Bruguera, que es azafato e hijo de Pajares, lo ha visto con sus propios ojos en más de una ocasión. Añaden que nadie quiere hacerse cargo del “problema” de Mariano, por llamarlo de alguna manera. El propio Mariano no ayuda, pues se resiste a reconocer su enfermedad. A Soraya Sáez de Santamaría se le atribuye una opinión distinta. Personas cercanas a la rutilante portavoz parlamentaria afirman haberla escuchado achacar la crisis de Rajoy al abandono crudelísimo de su público. Es verdad que quienes antes le apoyaban, ahora le critican con saña desde las ondas de la COPE. ¿Y qué hace Pajares, a todo esto? Sabemos que escribe haikus en su blog (www.andrespajares.es), tan parecido en forma y fondo al de Debate Callejero, pero ni siquiera está clara la autenticidad de sus palabras. En Libertad Digital, Ignacio Astarloa insinúa que en realidad dicho blog se trata de una nueva tapadera de un tal Landa. Rosa Díez, por su parte, ha exigido en sede parlamentaria al Presidente José Luis Rodríguez Zapatero que devuelva de inmediato la libertad a Andrés Pajares. Según la bizarra diputada, Zapatero no soporta que Pajares ridiculizase el comunismo masónico en su filme La Hoz y el Martínez, del director Álvaro Sáez de Heredia, y por eso lo retiene en un GULAG disfrazado de frenopático. La izquierda de este país, según Díez, no se ha atrevido nunca a denunciar el GULAG y ha compuesto odas a Stalin. Y todavía piensa esa izquierda de corrika que los nacionalismos son progresistas. Javier Rodrigo de Santos, el concejal del PP que fundió la visa municipal en diversos puticlubs de Palma, un viejo conocido de los Pajares, ha salido en defensa de sus amigos, llamando crispador a Jesús Mariñas por airear el incidente del bufete del Bernabeu. Según testigos presenciales, quien sacó la pistola no fue el cómico, sino Roberto García-Calvo, ex gobernador civil de Almería con Arias Navarro y magistrado en activo del Tribunal Constitucional. Mari Cielo, número 9 en las listas del PP por Madrid, se ha remontado a Mayo del 68 para explicar el acoso mediático en contra de Angel Acebes. De aquellos rojos, estos progres. Puro relativismo. Mientras, Cayetana Álvarez de Toledo se defiende como puede de las acusaciones provenientes del entorno Pajares, según las cuales la prestigiosa neocon se habría financiado unas supuestas operaciones de cirugía estética mediante falsos informes para la FAES. Pedro J.Ramírez, en su próxima carta dominical, dará una exclusiva mundial: los psiquiatras de la clínica condal en la que se encuentra el madrileñísimo Pajares sólo le hablan en catalán, ahondando así sus padecimientos psicológicos. Chonchi insiste en que no es dinero ni poder lo que hay de por medio, sino ideas. Ideas liberales frente a ideas conservadores. Ideas para hacer sufrir a los enfermos terminales y para acabar con los colegios públicos. No hay nada más peligroso que una mala idea, proclamó Pajares en Los Bingueros. Pajares ha hecho una pequeña fortuna durante todo este tiempo, pero ha tenido que compartirla con sus socios, entre los que se dice que está Manuel Pizarro. Al parecer, Pizarro pensaba aprovecharse de las tribulaciones de Pajares para involucrarle en una ambiciosa inversión consistente en construir un muro blindado a lo largo del cauce del Ebro a su paso por Aragón, para que los catalanes no puedan robar ni una gota. De acuerdo con la versión de María Patiño, sólo así se explica que Pajares se liara a mordiscos con Pizarro en el bufete abogadil. Hacienda sospecha que Hassan, el ex amante alauita de Chonchi, ha creado un entramado de sociedades con Alejandro Agag, quien podría haber usado sus influencias ante su buen amigo Bernie Ecclestone para que Mari Cielo esté entre las chicas que rocían con champán a los ganadores de las carreras de Fórmula 1 y evitar así las críticas de marizángana que Andrés hijo suele dedicarle a su hermana. Mariano no puede seguir vacilando. La hora de la verdad ha llegado. Los grandes líderes se forjan en estas encrucijadas. Tiene que tomar partido de una vez por Andrés Bruguera o por Mari Cielo Pajares. Como la vida misma.