La situación de los hogares tras cinco años de crisis

José D. Roselló

Situando a grandes rasgos el comienzo de la actual crisis en el año 2008, llevamos ya cinco años de travesía del desierto. A veces cuesta tener perspectiva de cuáles han sido los efectos acumulados y su resultante a día de hoy. Sabemos que el paro sube, sabemos que el PIB decrece, sabemos que están pasando cosas con los salarios, sabemos que hay recortes y tenemos la lógica impresión de que las cosas están mal ¿Pero cómo y cuánto?

Como siempre, lo más constructivo al responder una pregunta de contenido económico es permitir que, de disponer de ellos, los datos hablen. En particular, respecto a las cuestiones que se plantean en el primer párrafo, se pueden utilizar los datos de la Contabilidad Trimestral no financiera de los Sectores Institucionales[1] (nombre terrible y disuasivo donde los haya). Esta recoge, con gran nivel de detalle, de dónde sacan los recursos y cómo los emplean, en términos de agregados macroeconómicos, las Administraciones Publicas, las Empresas no Financieras, las Empresas Financieras y los Hogares, que es el sector que hoy nos interesa examinar.

Tomando el 2007 como año base, se presenta la variación de agregados muy relevantes a la hora de evaluar la situación relativa de los hogares, como los salarios percibidos, el consumo, las prestaciones sociales y el ahorro. Los datos se presentan deflactados o, lo que es lo mismo, en términos reales, una vez eliminado el efecto de los precios.

La historia que nos cuenta este gráfico es la historia de las familias españolas en el citado período de 5 años. Lo primero que se observa es que casi todas las series están hoy muy por debajo de su nivel inicial[2]. Ha caído la Renta Bruta Disponible, debido principalmente a la caída de la Remuneración a los asalariados. Como consecuencia, ha caído el Consumo Final, aunque con menor intensidad que la partida salarial.

El porqué de la menor caída del consumo se explica por dos variables:

Primero por el aumento de la partida de Prestaciones Sociales no en Especie. Esta partida contiene  las prestaciones por desempleo, lo cual explica su incremento, en torno al 20%, en el periodo descrito. ¿Y qué es, entonces, una Transferencia Social en Especie? Aquellos servicios individuales que percibimos los ciudadanos de forma gratuita o cuasi gratuita, proporcionados por el Sector Público. En concreto, en nuestro país el grueso de esta partida consiste en Sanidad y Educación. Esto explica el diferente perfil de esta serie, con forma de joroba suave cuyo decrecimiento coincide con el inicio de los recortes, y cuyo descenso se va acentuando en los últimos períodos.

La segunda partida que explica la relativa menor caída del Consumo es el comportamiento del Ahorro. Como se puede observar, sobre todo desde finales de 2008 y durante 2009, los hogares españoles recortaron el Consumo. Se pasó de ahorrar un 10% de la Renta Disponible a guardar un 17%, lo cuál hizo que la cantidad de dinero ahorrada al año creciera un 80% respecto al nivel de final de 2007.

2009 fue también el año en que se produjeron mayores caídas del PIB y del empleo. En estos procesos retroalimentados, la caída de consumo coadyuvó a la recesión y al paro, y la recesión y el paro ayudaron a esta mayor acumulación de reservas. Es lo que en la Macroeconomía Keynesiana se denomina “paradoja de la austeridad”. No hay que olvidar que el Consumo Privado equivale al entorno del 60% del PIB, hecho transversal en la práctica totalidad de las economías, y que esto los hace evolucionar en paralelo.

Sin embargo, el panorama cambia a partir de 2010. Mientras que el nivel de Consumo cae a menor velocidad, incluso parece estabilizarse, la propensión a ahorrar disminuye de nuevo. No es que los hogares se vuelvan pródigos, es que cada vez hay menos que puedan ahorrar. Esta  situación se acentúa en 2012, año económicamente horrible, en el que ni la disminución del Ahorro, que a día de hoy se situó en el 9% de la Renta Disponible, ni el ligero aumento de las cotizaciones sociales puede ayudar a mantener el Consumo. De hecho se observan algunos cambios dentro de los patrones de éste. Por ejemplo, es palpable el descenso del gasto en vestido y calzado, en reparaciones de vehículo, en compras de electrodomésticos, etc.[3].

Otra cuestión a examinar es qué está sucediendo con los salarios. La partida que se presenta equivale al agregado de todos los salarios percibidos en la economía, por lo que  su volumen tiene dos componentes: cuántos salarios hay en total y cuál es el nivel medio de éstos.

Como puede observarse en los datos, la disminución del volumen de rentas salariales se debe casi en exclusiva a la pérdida de empleo. En 5 años el empleo asalariado ha decrecido casi un 15%.

Sin embargo, llama la atención que hasta 2010 el salario medio en términos reales -medido como Total de Rentas Salariales entre Asalariados – continuó creciendo hasta 2010 y no ha sido sino a partir de ahí cuando se ha observado una disminución. Se observa un aumento del ritmo de caída en la última parte de 2012, pero aún así es llamativo que en una destrucción de empleo tan intensa aún hubo durante varios trimestres un aumento de la remuneración media.

Bien es cierto que en variables laborales siempre puede darse un efecto composición, es decir, que aunque agregados comparativamente pequeños caigan mucho (por ejemplo gente que cambia de trabajo, o gente que se incorpora al mercado laboral a salarios mucho menores que los anteriores) sigue mandando el comportamiento de la mayoría. Sin recortes salariales generalizados a todos los niveles, es difícil que se observe una caída rápida e importante de la remuneración media.

Este es el principal efecto de la última reforma laboral, favorecer esta flexibilidad a la baja. En ningún caso sirve para crear empleo. Es más, en este contexto puede que perjudique, al “roer” la Renta Disponible, simultáneamente con todo el universo de recortes,  pero cierto es que sirve para mejorar la flexibilidad global.

Revisada la situación, pueden sacarse diferentes conclusiones.

La primera es que los hogares están realmente en una situación deteriorada. Cuya principal causa es el aumento del desempleo, y que mientras este no disminuya, es muy complicado mejorar la situación.

La segunda es que el comportamiento de los hogares, a través de una variable tan sensible como el Consumo, tiene una importancia capital en la evolución de la economía, la de aquí  y la de Stuttgart, Munich etc.

La tercera es que la reforma laboral disminuye los salarios hoy, pero permitirá que en la siguiente crisis la destrucción de empleo sea menor (si llegamos).

 


[1]    Las CTRNFSI se encuentran en la pagina del INE, en el siguiente enlace http://www.ine.es/jaxi/menu.do?type=pcaxis&path=%2Ft35%2Fp016&file=inebase&L=0

[2]    Al ser series en base cien, la diferencia en puntos se identifica con diferencia en porcentajes, por ejemplo, el agregado de Remuneración a los asalariados es hoy un 15% menor que a finales de 2007.

[3]    Puede encontrarse esta información en la Encuesta de presupuestos Familiares del INE http://www.ine.es/jaxi/menu.do?type=pcaxis&path=%2Ft25%2Fp458&file=inebase&L=0