La serp de l’estiu

Julio Embid

El pasado lunes 3 de julio la portavoz de Educación del Partido Popular de Aragón María José Ferrando dio una rueda de prensa en las Cortes de Aragón para levantar las bilis de su tropa agitando algo muy típico de la derecha aragonesa: el anticatalanismo. Dijo la señora Ferrando que el PP-Aragón no permitirá la imposición del catalán ni de la “fabla” y que “la única” lengua materna de los aragoneses es el castellano.Este es un caso habitual en el PP de Aragón que agita esta serpiente de verano para criticar que el Gobierno de Aragón vaya a dotar de un estatus a las dos lenguas minoritarias de Aragón: el aragonés y el catalán, con la creación de una Academia Aragonesa de la Lengua que fije una necesaria ortografía unificada para el aragonés y que defienda la difusión y creación del catalán de Aragón. ABC publicó indignado el 20-04-17 “El Gobierno de Lambán ha reservado 15.000 euros para ponerla en marcha este mismo año”. ¡15.000 eurazos! ¡Qué barbaridad!. Dicha Academia contará con 15 miembros nombrados a partes iguales por el Gobierno de Aragón, las Cortes de Aragón y la Universidad de Zaragoza que serán de carácter vitalicio y no remunerado.

Pues bien, esto no es nada nuevo. En 2009 el Gobierno de Aragón de la coalición PSOE-PAR presidido por Marcelino Iglesias aprobó la primera Ley de Lenguas de Aragón que establecía que el catalán y el aragonés eran lenguas propias con cuatro zonas delimitadas:

Una zona de utilización histórica predominante del aragonés, junto al castellano, en la zona norte de Aragón.

  • Una zona de utilización histórica predominante del catalán, junto al castellano, en la zona este de Aragón.
  • Una zona mixta de utilización histórica de aragonés y catalán, junto al castellano, en la zona nororiental de Aragón.
  • Una zona de uso exclusivo del castellano con modalidades y variantes locales.

Era un modelo parecido al del valenciano en la Comunidad Valenciana o del euskera en la Comunidad Foral de Navarra. En ningún caso incluía a la ciudad de Zaragoza, donde reside la mayoría de los aragoneses. Sin embargo el PP de Aragón salió con una campaña alucinógena de cuñas de radio que decía “No a la imposición del catalán. No a la Ley del PSOE” cuando alguien osaba hablar en catalán en la Plaza del Pilar.

Decir que el castellano es el único idioma natal de los aragoneses es muy osado. Implica haber viajado poco por Aragón. No haber estado nunca en Benasque o en Valderróbres, en Tamarite o en Fraga. Este año la Universidad de Zaragoza presentaba un estudió donde se afirmaba que en Aragón más de 50.000 aragoneses hablaban catalán y más de 20.000 aragonés. Las comarcas catalanófonas serían seis: Ribagorza, La Litera, Bajo Cinca, Bajo Aragón-Caspe, Matarranya y Bajo Aragón. En esta zona, seis de cada diez habitantes entienden el catalán y cerca de la mitad lo saben hablar. Las comarcas con más hablantes son el Matarranya (56% de su población) y el Bajo Cinca (46%). Donde más gente sabe escribirlo es en La Litera (uno de cada tres habitantes). Las comarcas donde el aragonés es propio son siete: Jacetania, Alto Gállego, Sobrarbe, Hoya de Huesca, Somontano de Barbastro y Cinca Medio. Las comarcas con mayor proporción de hablantes de aragonés son la Ribagorza (20%) y Sobrarbe (10%). Un caso especial es el de La Ribagorza, la única comarca trilingüe de Aragón. El 17,5% de sus habitantes saben hablar catalán y el 20,7%, aragonés.

Seguirán agitando el cabreo de sus votantes aunque enfanguen la convivencia entre aragoneses. Una salida de tono cada tres meses para llenar los chats de whasap y los muros del facebook y hasta la siguiente. Tal vez sea un buen momento para tender puentes y no volarlos.