La Red Social

Julio Embid 

Soy un adicto al Facebook. Yo y tantos otros. Cada mañana al levantarme antes de ir a currar lo miro, por la tarde también y por la noche antes de acostarme lo mismo. Y hoy se estrena La Red Social de David Fincher, la película de cómo se gestó esta web exitosa en 2003, justo cuando yo andaba en la Universidad Complutense, por unos universitarios de Harvard de mi edad algo más listos que yo.

 Se cree que el fundador de Facebook Mark Zuckerberg tiene más de 4.000 millones de dólares gracias a los 500 millones que cada día escribimos nuestras sandeces, subimos fotos, cotilleamos a nuestros amigos, sembramos en nuestra granja virtual o felicitamos los cumpleaños de compañeros de la primaria que hace siglos que no vemos.

 Y es que Facebook se crea en 2004 para usuarios de la Universidad de Harvard, luego para otros estudiantes y a partir de 2007 para el público en general pero, nada garantiza que no se pase la moda dentro de cuatro días. Grandes pufos han nacido, crecido y desaparecido a velocidad del rayo dentro de la Red y tantas otras ideas que no conocemos y fracasaron antes de empezar. Ya nadie se acuerda de Napster, Geocities, ICQ, Myspace o el propio Messenger, al que le quedan cuatro días. Qué decir de la gran burbuja española: Terra, que hizo perder pasta a decenas de miles de inversores en bolsa pringaos que se dejaron seducir por los cuentos de Juan Villalonga en 2000 y 2001, cuando las acciones pasaron de 11,81 a 157,65 euros solo cuatro meses después, para terminar bajando y bajando hasta los 2,75 euros cuatro años después, siendo absorbida por la propia matriz Telefónica y abandonando sus sueños de competir contra Yahoo o Microsoft de tú a tú.

Si los gringos tienen la Coca-Cola nosotros tenemos La Casera en función de redes sociales, y existe como referencia patria Tuenti, que es lo mismo que el facebook pero igual. De hecho hasta tiene su propio fundador gringo que se ha hecho millonario a sus veintitantos, máxime tras la compra de esta web por Telefónica por tan solo 70 millones de euros.

A través del facebook renunciamos a parte de nuestra privacidad para poder cotillear la privacidad de los demás, incluyendo exnovias, no nos olvidemos de los cumples y organicemos quedadas ahorrándonos dinero, y por supuesto tiempo, para poder perderlo en otras cosas que esta web nos ofrece.

Pronto llegaremos al lugar que nos promete la viñeta del gran Sergio Langer en El Jueves de la semana pasada. Le dice el enfermero al médico delante de un enfermo entubado –La mayoría de sus amigos del facebook han votado para desconectarlo, y el médico le responde: -Entonces sí. Solo os pido una cosa, conmigo no seáis tan cabrones.