La recuperación

LBNL

Será de la crisis porque tras los datos de la EPA de ayer, de la recuperación económica que tan eufóricamente cacarean el Gobierno y el PP (crecimiento del PIB, de las exportaciones, España modelo de reformas eficaces en Europa, se acabó el riesgo de rescate…), nada de nada. Muy al contrario. Es unánime la opinión de que el principal problema económico – además de drama humano – de España es su elevadísimo índice de desempleo que si en términos absolutos ya es suficientemente grave, todavía lo es más en términos cualitativos teniendo en cuenta los elevados porcentajes de paro juvenil, de larga duración y de empleo temporal.

Desde que fue designado (es el término más apropiado) candidato del PP a las elecciones europeas, no dejo de escucharle a Arias Cañete cargar contra la herencia económica del anterior Gobierno socialista, que arruinó España. Es de suponer que se refiere a la segunda legislatura y no a la primera en la que se redujo la deuda pública casi 20 puntos básicos, España creaba 3 de cada 4 puestos de trabajo de los que se creaban en Europa (la tasa de paro bajó a un dígito) y tuvimos superávit presupuestario por primera vez en la historia, todo ello con baja inflación. Todo lo anterior es cierto como también que el estallido de la crisis financiera mundial, aderezado con nuestra propia burbuja inmobiliaria, revertió la situación radicalmente, incrementándose el déficit público y el desempleo muy intensamente.

No es menos exacto que Rajoy prometió que todos los desmanes del PSOE los arreglaba él enseguida, gobernando como dios manda y reformando todo lo que hiciera falta reformar, por supuesto sin subir los impuestos. En cambio, los subió, recortó gastos mucho más que acometió reformas, acordó un rescate aunque sólo fuera bancario y… no sólo no ha arreglado nada sino que lo ha empeorado, especialmente el paro: desde que gobierna Rajoy hay casi un millón de parados más.

No es sólo el paro. El crédito no fluye pese a los rescates bancarios, incluido el segundo, de rondón, por decreto y en forma de avales por valor de otros 40 mil millones de euros. La deuda pública sigue aumentando y ya ronda el 100% del PIB. Es decir, debemos todo lo que somos capaces de producir en un año. Y seguirá subiendo porque el principal problema, conectado directamente al paro, es que los ingresos públicos no aumentan. El déficit público se ha reducido, al menos en teoría aunque por supuesto incumpliendo los topes pactados con Bruselas, pero lo hace a base de recortar el gasto, no aumentando los ingresos. Si se creara empleo, aumentarían las cotizaciones a la Seguridad Social y los nuevos trabajadores pagarían más en impuestos directos, además de dejar de percibir seguro de desempleo, con lo que el déficit se reduciría y habría margen para recuperar algunas partidas presupuestarias esenciales como la dependencia, severamente recortadas (inciso: aterrador el panorama de “Salvados” del domingo pasado).

El Gobierno no está consiguiendo nada de eso. Las supuestas mejoras, en todo caso menores, son más bien parches, con un grave coste social, antes que soluciones sobre la raíz de los problemas. Como el descenso nominal del paro en la EPA de ayer. Casi tres mil parados menos pero claro, a base de reducir la población activa a más velocidad que a la que se destruye empleo. Por primera vez desde 2002, la población activa quedó por debajo de los 17 millones de personas. Es decir, cada vez son más los que dejan de buscar empleo o directamente salen a buscarlo fuera de España, tanto antiguos inmigrantes como emigrantes españoles. Dado que no hay trabajo, más vale que nos vayamos y así dejemos de cobrar subsidios y utilizar servicios públicos, y con un poco de suerte mandamos remesas a casa. Sí, pero estarán de acuerdo en que no es la solución ideal sino la menos mala ante la falta de trabajo. De los que se quedan, cada vez son menos los que se atreven a tener hijos: ayer se conoció también un nuevo descenso de los permisos de maternidad. Y cada vez son más los hogares que tienen a todos sus miembros en paro – 2 millones ya con un aumento de 50 mil. Como también sigue aumentando el número de jóvenes de 16 a 29 sin empleo – millón y medio con un aumento de otros 50 mil.

Es obvio que seguir reduciendo la población activa y recortando gastos es una opción cuando menos problemática a largo plazo por más que el pepero al que le encargasen apagar la luz antes de abandonar España, argumentaría que el Gobierno consiguió por fin acabar con el paro completamente. El objetivo no es ese, no es bajar el porcentaje de paro a cualquier precio sino el de incrementar el número de empleados. Se trata de conseguir que vivamos mejor, no de que nos vayamos. Al menos eso fue lo que prometieron y no están cumpliendo por mucho que repitan el mantra de que Zapatero y sus secuaces son responsables de todo.

Con una salvedad. Ayer, después de un par de años, revise mi pequeña cartera bursátil. A mediados de 2011 tuve unos ingresos extra e hice caso de un amigo y compré acciones de algunas grandes compañías del IBEX, incluidos 3 grandes bancos. Resulta que han subido un 50%. Es decir, lo que tenía lo he multiplicado por 1,5 en menos de tres años. Así que no es del todo cierto que a todo el mundo le vaya peor con Rajoy: yo me he beneficiado y me habría beneficiado muchísimo más si hubiera tenido más dinero para invertir, no en preferentes destinadas a jubilatas analfabetos, no, para invertir en lo que invierten los ricos de siempre, en acciones con solera, incluidos bancos subvencionados con los impuestos de los españolitos de a pie, porque ya se sabe que los ricos, lo que se dice pagar, pagan poco. Todo legal, eso sí.

Lo cual es escandaloso: mientras muchos las pasan canutas y algunos pasan literalmente hambre, otros, los que tienen ahorros, tienen oportunidad de forrarse invirtiendo en la banca subvencionada. No tiene nombre lo que nos sigue haciendo Zapatero…