La ocasión perdida

Julio Embid 

Hay momentos en la historia donde una decisión individual puede llevar a una reacción colectiva y esta, macerada después, traer una revolución de consecuencias inesperadas. Creo que lo he contado en este foro antes: soy muy aficionado a la literatura de ‘ficción histórica alternativa’ o ucronía. En el Reino Unido y en EE.UU. hay muchos escritores de este género y, desafortunadamente, en Europa Continental muchos menos. Este género consiste en hacer una novelización de ¿qué hubiera pasado sí….? Generalmente los sucesos sobre los que escriben los anglos son: si los nazis hubieran ganado la II GM, si los soviéticos hubieran ganado la Guerra Fría, si los confederados hubieran ganado la Guerra de Secesión Norteamericana… Incluso hay una novela de ficción histórica alternativa (Britannia Conquistada) sobre lo que hubiera pasado si la Armada Invencible hubiese conquistado Inglaterra y Shakespeare hubiera iniciado una rebelión contra el gobierno católico.

El pasado sábado estuve en Aranjuez en la representación del Motín de Aranjuez, en el Palacio Real de dicha ciudad del sur de la Comunidad de Madrid. En ella, dos centenares de actores locales, interpretan durante dos horas, en una excelente ambientación, los sucesos que en marzo de 1808 tuvieron lugar en ese mismo palacio. El motín de Aranjuez fue un levantamiento popular, con el apoyo de la nobleza y el clero, que asaltó el Palacio Real, derrocó al primer ministro Manuel Godoy, provocó la abdicación del rey Carlos IV y abrió un vacío de poder que llevaría a la Guerra de la Independencia tras la coronación de José I Bonaparte como Rey de España tres meses después. Las causas de este motín: la presencia de tropas francesas por todo el territorio nacional, el nepotismo y la corrupción del propio Godoy y sus poco comedidas ambiciones por ser Rey, la envidia de la nobleza que veía perder sus privilegios y el miedo de la Iglesia Católica por perder sus posesiones con una desamortización que estaba al caer.

 Pues bien, tras ver la obra de teatro, cuya moralina es bastante pesimista: “Todos los políticos son iguales, todos son unos ladrones y al final pagamos el pato los de siempre”, me planteé un ¿Qué hubiera pasado sí? Y las posibilidades que se abrieron fueron dos.

 A) El motín fracasa. Manuel Godoy se entera por algún chivato de que los nobles madrileños partidarios del príncipe Fernando están trapaceando, y manda a los carabineros franceses destacados en Madrid la noche del 16 de marzo de 1808 a detenerlos en sus domicilios antes de que se inicie cualquier movimiento. Tras un interrogatorio avanzado, el Príncipe de la Paz Godoy se entera de que en el ajo se encuentra prácticamente toda la nobleza, gran parte del clero y toda la familia real, y decide mandar a todos al exilio a Estoril. El propio Godoy convoca a las Cortes de Castilla para que le coronen como Manuel I, repudia a su borbónica mujer y procede a la desamortización de los bienes de la Iglesia, la creación de educación pública y al aperturismo ideológico e informativo. La Guerra de la Independencia no tiene lugar y todo el esfuerzo bélico se centra en las revueltas libertadoras en las colonias americanas. La dinastía Godoy se consolida hasta abril de 1931, en que tras un periodo dictatorial dirigido por Primo de Rivera, los españoles derrocan a Manuel IV, bisnieto del primer Godoy, proclamando la Primera República.

 B) El motín triunfa demasiado. Los exaltados ribereños asaltan el Palacio Real con el apoyo de los nobles madrileños; sin embargo, la carestía del pan y el hambre generalizado habían hecho su parte. Cuando van a linchar a Manuel Godoy, alias el Choricero, el príncipe Fernando interviene para pedir clemencia y los linchan a ambos. Los guardias reales disparan, pero la turba carga con sus palos y sus horcas y todos los miembros de la Casa Real presentes en el Palacio de Aranjuez son decapitados. En pocas horas fallecen el Rey, la Reina, el Príncipe de Asturias y el Presidente del Gobierno, así como numerosos nobles presentes en la Corte. Napoléon se da cuenta del vacío de poder y decide intervenir en España para proclamar a su hermano José como Rey. Sin embargo, los liberales, dirigidos por Agustín de Argüelles, recién llegado de Londres, deciden proclamar la República Federal Española. Los británicos desembarcan en la Península y, con el apoyo de Wellington, los españoles consiguen detener a los franceses y expulsarlos de Madrid. Las Cortes aprueban la primera Constitución escrita en 1812 estableciendo el autogobierno para todos los estados ibéricos, siguiendo el modelo de Jefferson y su Constitución Norteamericana. La inestabilidad y los cambios de gobierno serían permanentes en la República Española durante más de un siglo, si bien se aboliría la esclavitud, habría una mayor libertad de enseñanza y vendría un mayor crecimiento económico. Así, tras distintas insurrecciones fallidas, en julio de 1936, un grupo de militares da un golpe de Estado con el apoyo de la Iglesia, de Alemania y de Italia, dando lugar a una guerra civil de tres años que acabaría con dicha I República. 

¿Con cuál os quedáis?

6 pensamientos en “La ocasión perdida

  1. Ah, no, yo me quedo con una tercera versión.

    El motín triunfa pero se queda a medias. Los insurgentes se dividen, unos quieren cargarse a Godoy y otros se alían con parte de los nobles en un tejemaneje que deja las cosas más o menos como estaban. Un tipo con coleta se aúpa por encima de las masas y quiere emular a Robespierre y tanto lo consigue que un conmilitón suyo, de apellido Billetero o algo así –extrañamente obsesionado con la guillotina de los gabachos-, finalmente le rebana la cabeza. La situación empeora dramáticamente. Los más lúcidos de la base social rebelde se quedan con la boca abierta, mientras siguen con su carestía y con su hambre a cuestas. La monarquía tarde un tiempo en rehabilitarse y al final lo consigue con la ayuda del clero que aunque al principio se ha querido congraciar con los más menesterosos ha terminado volviendo a su cauce habitual, que tanta inestabilidad empezaba a preocupar. [El guillotinador y algunos partidarios suyos se empiezan a aburrir y acaban emigrando a las Américas para liderar insurrecciones antiglobalización, digo anticoloniales: lo conseguirán y también allí aumentarán la miseria, las matanzas y la injustica]. Entonces quienes habían imaginado que Godoy era la encarnación del mal, caen en la cuenta de que todos – y no sólo “los políticos” como les había gustado suponer-, son igual de egoístas, tramposos y ladrones, que van a lo suyo; entonces, deciden dejar de perder el tiempo idealizando soluciones para un país de cabreros intratables (eso se lo dejan a los afrancesados que han conseguido ponerse a salvo, tras las escabechinas del coletudo y el guillotinador), mientras las cosas van de mal en peor. Pero eso no es suficiente para la carcundia que más de un siglo después da un golpe de estado y el resto ya es sabido.

    Como la función de la ficción histórica alternativa o contrafactual no necesariamente debe imaginar situaciones radicalmente diferentes de lo realmente vivido, me quedo con esta versión, no sé, más cercana, más realista. Aunque quizás a los espectadores de Aranjuez y a los promotores de la celebración les gustaría asistir a otro desenlace: ¡es tan tranquilizador eso de “todos los políticos son iguales,…pagamos el pato los de siempre, …”!

  2. Yo tambien soy muy fan de la ucronía. De hecho se han comentado aqui en otra ocasion libros tipo “Patria” “What if” y Lobisón reseñó uno, cuyo titulo no recuerdo, centrado en una visión británica de una guerra mundial ganada por los nazis.

    En lo que se refiere al tema de hoy, señalan algunos historiadores que la ESpaña de principios del XIX estaba madura para haber tenido su propio proceso de caida del antiguo régimen. Si el camino hubiera sido el francés -con guillotina y todo- o una versión mas edulcorada, vaya usted a saber.

    El caso es que la invasión de las tropas napoleonicas y la guerra de la independencia , dicen estos historiadores, vino a machacar la ocasión.

    Despues nos quedamos con Fernando VII ,Isabel II. las Guerras Carlistas etc.
    Siempre me pareció razonable, además de gustarme más el desenlace que lo que luego ha sido la historia real. Por tanto me alineo con con la primera opción,tenga República al final o no.

  3. Un contrafactual debe ser creible. En el 2 habla de Republica Federal… hahahaha… qué gracioso! Embid y sus bromas…

    Entiendo que en el A) Godoy se alinea con Napoleón… lo que hará que no haya guerra de Independencia, aunque sí levantamientos populares por las fuerzas borbónicas y/o populares como consecuencia del coste de la guerra (hombres y recursos)

    Sin la gangrena española, Napo resiste un año más, o dos tras lo cual es derrotado. Primero él y después Godoy. Los 100.000 sons of San Louis entran en Españistan, dirigidos por los ingleses, con la completa asistencia de Portugal, que ya de paso se come Galicia, Olivenza y parte de Extremadura y el Reino de León.
    Fernando VII es coronado rey y a partir de aquí el guión sigue el habitual, con Riego pidiendo la coronación de algún sobrino de Godoy. Hostias, y America se independiza, ayudados por UK
    Isabel II consigue reconquistar parte del Reino de León. España y Portugal se agotan en una guerra por Galicia y Extremadura…
    En el 68 peta todo, se hunden las finanzas por el AV… el ferrocarril y la Guerra. Llega la a Gloriosa… Pero… Y si Prim no muere…

  4. Tampoco está de más recordar algunos detalles reales de los tiempos del motín.

    Antes de partir: Godoy, amante (falsamente atribuido) de la reina.

    Primera estación: 17 de marzo de 1808. Turba interclasista (soldados, campesinos, palaciegos) instigada por sectores de la nobleza ocupa el palacio y provoca que Carlos IV destituya a Godoy, quien se ha ocultado envolviéndose en una alfombra.

    Segunda estación: 19 de marzo, otra algarada asalta el palacio, en este caso a la llamada de Fernando, príncipe de Asturias, quien colgando un candil en su ventana, da la señal del asalto. En este caso, fuerzan la abdicación de Carlos IV y sube al trono Fernando VII.

    Tercera estación: Abril. Napoleón, cómoday “amistosamente” instalado en España desde 1807 Tratado de Fontainebleau mediante, fuerza la abdicación de Fernando en favor de José I, hermano del emperador. Emperador que anda colocando a parientes y allegados de todo tipo al frente de reinos de toda Europa.

    Y cuarta estación: alzamiento del 2 de mayo. Empieza la guerra de la independencia española.

    ¿Era tan horroroso Godoy? No tanto: vinculado a la tradición ilustrada, se pronunció contra los emparedamientos, los entierros en las iglesias, las órdenes mendicantes y LAS CORRIDAS DE TOROS. Lo tumbaron los nobles, en parte porque no era de los suyos, y LOS CATALANES lo detestaban considerablemente, a causa de los efectos de la guerra con Inglaterra (1804-1808).

    Por su parte, fue Fernando el que intrigó con los franceses para sacarse de en medio a Godoy y al rey. Godoy y el rey, el rey y Godoy. Godoy quiso alejar al rey de los franceses trasladándolo a Sevilla pero el motín de Aranjuez lo impidió.

    ¿Algún escenario imaginable en que Fernando VII no acababa gobernando? Ninguno…

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