La nieve

LBNL

Cuando nieva fuerte en un país acostumbrado al sol es lógico que haya problemas. En el centro y norte de Europa, cuando llega el invierno la mayoría de los conductores cambia a neumáticos de invierno y en cuanto empieza a nevar las ciudades son tomadas por camiones que siembran el asfalto – y las aceras – de sal. En España no tendría sentido ni cambiar las ruedas ni tener máquinas suficientes para acometer nevadas frecuentes. Dicho esto, no es de recibo que unos 3.000 coches queden varados en una autopista durante unas veinte horas por una nevada prevista.Todavía menos que el responsable de la DGT apunte a la irresponsabilidad de los conductores para desviar la atención de la suya propia. Lo que no es de extrañar teniendo en cuenta el historial en la materia de su Ministro. No sorprende, por tanto, que el Ministro de Fomento apunte a la responsabilidad de la concesionaria de la autopista AP-6 abriéndole un expediente informativo, especialmente teniendo en cuenta que la concesionaria había coordinado su actuación con el Ministerio. Es razonable pensar que si la previsión de la empresa no era apropiada, el Ministerio hubiera tenido oportunidad de corregirla. Sobre los hechos valga este hilo del Alcalde de Valladolid que ayuda a delimitar las responsabilidades legales y políticas. Al final fueron los 250 efectivos y casi 100 vehículos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) los que culminaron el rescate de las familias aisladas durante la tarde del domingo, demostrando fehacientemente que la Unidad no es un lujo faranoico de Zapatero como en el pasado denunció el PP. En todo caso, lo que no tiene pase ninguno es que a pesar de que los ciudadanos no son más irresponsables que en el pasado ni las inclemencias del tiempo más imprevisibles, más bien al contrario, el Presidente del Gobierno que reclamaba dimisiones por circunstancias parecidas ahora no adopte ninguna medida en línea con sus pronunciamientos pasados.

Salvo que asumamos con naturalidad que nuestros representantes políticos abogan principalmente por sus propios intereses antes que por los generales, lo cual es un mal demasiado extendido especialmente en nuestro país. En otras palabras, en lares cercanos se asume con naturalidad que cuando la maquinaria falla, el responsable político debe cesar. Debe cesar por impartir instrucciones erróneas, por confiar excesivamente en el criterio de la administración o por no haber estado al mando de las operaciones. Pero nadie dimitirá aquí por este episodio tercermundista que desaparecerá de los medios inmediatamente si la continuación de la tormenta es gestionada convenientemente, como parece a la luz de las medidas tomadas ayer, incluido los cortes de carretera preventivos que perfectamente habrían podido ser adoptados la víspera.

En todo caso, es lamentable que la actuación gubernamental ante una situación crítica sea enjuiciada en función de criterios partidistas. En Reino Unido, por ejemplo, lo normal sería que los correligionarios ideológicos de los responsables políticos fueran los primeros en exigir responsabilidades a los gestores ineficaces. En España, al contrario, la oposición se apunta entusiasmada al desgaste del Gobierno mientras que los peperos tienden irremisiblemente a denunciar la irresponsabilidad de los conductores atrapados y a apuntar a la conjunción de los elementos desatados y la operación regreso de las navidades, haciendo caso omiso a las previsiones del tiempo.

Además de una opción ideológica, el Gobierno es responsable de la correcta gestión de los intereses generales. Cuando no consigue hacerlo todos deberíamos coincidir en exigir el recambio de los responsables políticos de la ineficaz gestión de la administración.

En gran parte del resto de Europa es incluso meritorio dimitir “sin culpa”, al punto que la dimisión no invalida un nombramiento posterior para otra responsabilidad política, más bien al contrario, dado que se entiende que, por una parte el responsable político en cuestión no es completamente responsable de la actuación de la maquinaria de la administración y, por otra, la opinión pública requiere que alguna cabeza sea guillotinada para calmar la indigación general ante el fallo de lo esperable.

No es ingenuo sino ambicioso esperar que en el futuro España también funcione así.

5 pensamientos en “La nieve

  1. Buenos días.

    En relación con este tema, me llama la atención que las principales críticas se lancen sobre el Gobierno y no sobre la Comunidad de Madrid. En situaciones similares vividas en Cat, el marrón de las explicaciones siempre le ha caido a la CCAA. Es evidente que el Gobierno tiene su cuota de responsabilidad, pero ¿qué recursos tiene la poderosa comunidad autónoma de Madrid para poner remedio a estas cosas, que tambien han fallado?

  2. Cuando la regulación del tráfico afecta a varias comunidades la competencia es del estado. Título VIII de la CE. Por otra parte Ávila y Segovia, principales zonas efectadas, no pertenecen a la C.A. de Madrid.
    Algunos conocemos a Zoido y su tropa de antiguo. Se ha traído su clan a Madrid. Al ministerio. Dejo a un lado la relación del personaje con Ayala. Sobre el despropósito en la gestión que es este señor solo tienen que leer ABC de Sevilla y su etapa de alcalde de la ciudad. El sábado estaba en el fútbol contemplando la gloriosa “manita” del Betis a su equipo. Pertenece a a esa derecha que suma a la soberbia de cuna buenas dosis de ineptitud y vagancia. Personaje siniestro como pocos.

  3. Impagable la descripción que hace Polonio de Zoido. Pero yo esta mañana oí en la SER una entrevista que le hacía Pepa Bueno al Director General de Tráfico. Otro que debe ser fino por las cosas que decía. Debe ser parte de ese clan zoidiano que menciona Polonio. Parecía un calco del ministro, en caradura y desvergüenza. También estaba en Sevilla el día del lío de la AP. Supongo que en el fútbol también.

  4. Estando de acuerdo en la incompetencia de Interior y del bajo nivel de eficacia que ofrece el Gobierno Rajoy , es cierto que la irresponsabilidad de los conductores dice mucho de nuestro país.
    Así sea en las preferentes , en Afinsa, en las cláusulas hipotecarias abusivas , en las cotizaciones de autónomos , …y en general en cualquier asunto de previsión.
    También destaca la voracidad de las autopistas concernidas ¿ Por qué no cerraron ? En Italia sucede algo parecido . Yo pasé encerrado en una autopista cerca de Florencia durante cuatro horas y con treinta km de tapón ¿ por qué dejaban pasar vehículos ?
    La diferencia es que , en esta ocasión, aquí se avisaba. Pero no es suficiente.

    En Motriko , Guipúzcoa , un golpe de mar se llevó a una pareja.
    Un riesgo previsible , como la ausencia de bolardos en las Ramblas ¿ por qué no prohibieron el acceso al muelle o pusieron bolardos ? (ahora lo hacen ).
    Es deber de las autoridades proteger a los ciudadanos de la negligencia de las administraciones públicas y privadas.

    Por si acaso , acabo de comprar unas cadenas.

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