La necesaria política de comunicación

Ignacio Urquizu

Durante la pasada legislatura, uno de los temas estrellas ha sido la no política de comunicación. Casi todos los analistas coinciden en que el primer Gobierno de Rodríguez Zapatero ha tenido graves problemas para transmitir los logros de su gestión. Este argumento no es nuevo. En los 80, los socialistas también se lamentaban de que una mala comunicación no permitía que se explicasen con claridad sus políticas.  

En España, la izquierda tiene más dificultades que la derecha a la hora de comunicar. Los conservadores tienen a su disposición numerosos medios de comunicación, servicios de estudios y fundaciones quienes, de forma coordinada, lanzan mensajes sencillos al alcance del ciudadano medio. En cambio, la izquierda apenas cuenta con el apoyo de grupos mediáticos y la generación de ideas desde think tanks es muy reciente.
A estas dificultades se añade la decisión de no usar los medios de comunicación públicos y la propaganda institucional como instrumentos de manipulación. Es una decisión necesaria y de salud democrática, pero que incrementa la ventaja mediática que tiene la derecha. Por ello, en un contexto tan desfavorable para el Partido Socialista, es tan necesario diseñar una buena política de comunicación.

En un reciente artículo publicado en El País se apuntan algunas ideas interesantes de cara al futuro (María José Canel Crespo, “Campañas electorales, publicidad y estrategia, 20-3-2008). Uno de los errores de la anterior legislatura ha sido separar la comunicación del proyecto político. Mientras que la Secretaria de Estado de Comunicación dependía del Ministerio de la Presidencia, la estrategia política se diseñaba en los equipos más próximos al Presidente del Gobierno. Esta separación de funciones ha mermado la política de comunicación. Por ello, sería conveniente que tanto Proyecto Político como Comunicación estén bajo el mismo paraguas, preferiblemente dentro del aparato de asesores del Presidente.

Esta nueva estructura tendría que estar coronada por el Portavoz del Gobierno –otra figura que se ha echado de menos en los últimos años-, sin necesidad de tener el rango de Ministro. Sería suficiente con que fuese una persona con capacidad para comunicar y que compareciese todos los días a la misma hora –preferiblemente a media mañana-. Esto permitiría al Gobierno tener un mayor control de la agenda, fijar los marcos del debate y dar más agilidad en las respuestas a los ataques de la oposición.

Algunos pueden ver en el nombramiento de José Antonio Alonso una forma alternativa de corregir la política de comunicación de la anterior legislatura. No obstante, es necesario introducir matices. El portavoz parlamentario no representa al Gobierno. Además, esta figura tiene asociada más funciones que impiden que se dedique a tiempo completo a la comunicación. 

En definitiva, para comunicar bien es necesaria una mejor estrategia de comunicación. Ello implica cambios en el organigrama y redistribuir competencias que permitan unificar criterios. Esto también debería afectar al PSOE. Lo que no es razonable es que existan distintas voces con diferentes mensajes. 

36 pensamientos en “La necesaria política de comunicación

  1. Me sorprende la insistencia sobre “la política de comunicación del Gobierno”. Supongo que es un tema que debe preocupar mucho a militantes del PSOE o funcionarios “monclovitas”, pero al ciudadano de a pie lo que le interesa son la políticas reales, mucho más que cómo se comuniquen. Allá el poder y sus problemas de intendencia. Tengo la impresión que bajo este debate “tan interno”, y que parece seguir, se ocultan otros más públicos que sí interesan al conjunto de los mortales.

    Dice el articulista que Alonso “no representa al Gobierno”. Digamos que así debería ser, pero tras cinco horas de conversación con Zapatero no cabe duda de quién es el responsable de su nombramiento(dejando al grupo parlamentario como simple comparsa) o qué política va a seguir. Y que conste que creo que es un buen nombramiento, aunque el método, como en tantas ocasiones, se lo salta el Presidente a la torera cada vez que lo cree conveniente. Las formas [democráticas] en política también cuentan, mucho más que la comunicación.

    En una cosa sí hemos avanzado en el comienzo de esta legislatura: ya sabemos que el responsable de los nombramientos en este Gobierno es Zapatero. En la anterior legislatura, leyendo a algunos, pareciera que Bono o Moratinos, por citar dos casos, hubieran llegado a la Moncloa como las margaritas en el campo. Sería cosa de la [mala] “política de comunicación”.

  2. Me interesa mucho el tema que aborda Ignacio Urquizu. Lástima que ahora mismo no tengo mucho tiempo para extenderme. Tan sólo diré a Little Nemo que la comunicación tiene mucha más importancia de la que él se piensa. En muchas ocasiones, existen iniciativas que benefician a los ciudadanos, pero muchos no se benefician de ellas simplemente porque no las conocen. Sólo por ese motivo, por la necesidad de dar a conocer a la gente asuntos de su interés, es fundamental contar con una buena política de comunicación.
    En cualquier caso, de lo que se habla es de la forma de transmitir aquello que el Gobierno hace, y se entiende que de lo que se trata es de explicar cosas muy del interñes de los ciudadanos, desde política migratoria, hasta políticas de empleo, por ejemplo.
    Fernando, no te pases de listo. El hecho de gente como nosotros estamos muy al cabo de la calle no quiere decir que a todos les pase igual. Muchos no enteran, esto es así.
    Buenos días a todos y abrazos
    PD: Econcon, tengo deberes lo sé: leer tu artículo y encima, decir algo inteligente… glups!

  3. Gracias, Ignacio Urquizu, por tu artículo.

    Toda reflexión sobre este asunto es más que bienvenida. Al contrario que Little Nemo, pienso que el diseño de una buena política de comunicación es algo cuya importancia trasciende al fontanerío monclovita: obviamente, tiene un interés prioritario para los partidarios de un Gobierno que fracasa al “vender” una buena gestión; pero también afecta a todos, en la medida en que si el espacio público se satura de mensajes distorsionados que el Gobierno no es capaz de contrarrestar (véase lo que ha sucedido esta pasada legislatura con la rendición ante ETA, el contubernio ETA-ZP-“moritos”, etc, etc), la calidad global de la convivencia democrática se resiente.

    Pero el artículo se me queda corto, Urquizu, en cuanto a que no avanza mucho más allá de subrayar la importancia del tema. Además, creo que el diagnóstico es erróneo; en mi opinión, las debilidades observadas no se deben achacar tanto a cuestiones orgánicas como a, simplemente, deficiencias personales. No es cierto que Barroso o Moraleda no hayan pertenecido al “círculo interno” de asesores presidenciales. Al contrario, su inmediatez con el Presidente era absoluta. Lo que sucede es que Barroso tenía la empecinada voluntad de no dar la cara (curiosa vocación la de un Secretario de Estado de Comunicación a quien después de dos años nadie ha escuchado, y al que sólo reconocerían por la calle sus -pocos- amigos), y que Moraleda llegó al importante cargo que ha ocupado con el bagaje de ser… un destacado apparatchik del sindicalismo agrario, escuela de excelencia donde las haya para lidiar con la cosa de la comunicación pública.

    En fin; yo tampoco soy experto en la cuestión. Sí opino que las cosas se han hecho mal; que ello ha ido en perjuicio de todos, no sólo del Gobierno; y que las decisiones que parece que van apuntándose por parte del Presidente (básicamene, mantener a la Vice, que ni tiene tiempo para atender adecuadamente la función ni está especialmente bien dotada para ello) no auguran nada bueno.

    Abrazos para todos.

  4. Hubiera sido muy interesante que el articulista pusiera algunos ejemplos de la [mala] política de comunicación del Gobierno en la pasada legislatura. Discutir en el plano teórico sobre el tema es como discutir sobre el sexo de los ángeles. Me hubiera gustado que Urquizu nos detallara en qué falló el Gobierno en su comunicación durante el proceso de paz, o durante las reformas de los estatutos de autonomía (con Cataluña a la cabeza) o cuando se difunden (más que aprueban) medidas tan “progresistas” como los 400 euros o el cheque bebé. Por no hablar de la política exterior, cultural o la siempre aplazada calidad de muestra democracia (con la Justicia al frente).
    Igual- digo igual- llegamos a la conclusión de que no es un problema de comunicación sino de contenidos.

    Yo mantengo todo lo contrario que el articulista, y que algunos comentarios previos de Marta y Teoura, y estoy más en la línea del [genial] comentario 1 de Fernando: el problema del Gobierno es que se le entiende todo. Igual es que lo que algunos llaman [mala] política de comunicación es que se deje de entender todo al Gobierno. Este es, en mi opinión, el Gobierno más mediático de la democracia. Se presentan las leyes como la solución a todos los problemas (y se discuten en la opinión pública durante 48 intensas horas, con toda la fanfarria mediática y de propaganda) pero cuando llegan los contenidos y su desarrollo las cosas cambian.

    Ya habrá momento de ir analizando los resultados de la ley de dependencia, o de esa ley que se ha presentado como de la emancipación de los jóvenes (ahí es nada la propaganda) o la misma Ley de Memoria Histórica, criticada no sólo desde la derecha sino también por organizaciones de izquierda y represaliados del franquismo. Pero la ley contra la violencia de género, por ejemplo, de la que ya sí tenemos recorrido, sabemos cómo se presentó (¿problemas de comunicación?) y qué resultados está dando (desgraciadamente) ¿Es un problema de comunicación o de contenidos? ¿No falta autocrítica y sobra propaganda?

    Cuando las leyes son buenas en origen (ley de matrimonios del mismo sexo) no tienen ningún problema de comunicación para quienes la apoyan ni para quienes la critican. Cuando se toman decisiones claras y coherentes (retiradas de las tropas de Irak) no tienen problemas de comunicación para quienes la apoyan o para quienes la critican. El problema viene cuando se hacen leyes o se toman decisiones que ni la mejor política de comunicación puede arreglar. Ahí ya el problema es otro.

    Tengo la impresión que Zp lo tiene muy claro: no quiere ni oír hablar de otro proceso de paz o de nuevos modelos territoriales [en esta legislatura], incluso con una excelente política de comunicación, que es lo que yo le deseo.

  5. ¿Quizas sea necesaria una nueva estrategia ante la mentira?.

    Pero cuando la mentira ha dado sus frutos, a pesar de las resoluciones judiciales que fortalecen nuestro estado de derecho,¿tendremos que poner enfasis en combatir la injuria con todos los medios posibles?.

    Estoy completamente seguro que en esta legislatura se acabara con el papel mediatico de la Cope y de sus satelites virtuales…y el Partido Popular ,al que pretende llevar las riendas Mariano Rajoy, sera el primer interesado….por la cuenta que le trae…jeje.

  6. 3 Marta

    Vale Marta, aunque no creo que me pase delisto. Según entiendo al leer el artículo y los comentarios, yo, que no he votado PSOE, ha debido ser porque no me he enterado de algo. ¿O existe la posibilidad de que se pueda votar otra alternativa estando bien informado? Si fuese así, no se como altera este hecho la valoración que se hace de información=voto favorable y me temo que se le quiera echar la culpa al mensajero, cuando puede que no la tenga y que la gente sea consciente de lo que vota y por qué. ¿Crees que los que votaron PSOE en la primera legislatura de Aznar lo hicieron porque desconocían los casos de corrupción, GAL y deterioro de la situación económica? Seguro que no y ello no fué motivo para dejar de prestarle su apoyo. Se ha machacado demasiado a favor del voto partidista ciego, se ha fomentado el bipartidismo con la defensa del voto útil y se ha demonizado fuertemente al contrario, lo que ha hecho que la totalidad de los votantes se hayan posicionado basándose, casi exclusivamente, en ese paisaje. Mira las continuas declaraciones de Jose Blanco, los videos y multitud de declaraciones de muchos otros y el mensaje era solamente que el PP era el malo malísimo. No había más menaje que ese y no creo que a nadie le pasara desapercibido. Ese fué el mensaje que eclipsaba a todos los demás, porque se quiso así y todo el mundo se enteró, no hubo falta de comunicación. En cuanto a lo que se entiende por airear y publicitar los llamados logros sociales, todos a los que les afectaban directamente, o o afecten en el futuro, tambien se enteraron desde que se legisló sobre ello y el resto de la población tambien.
    No había otro mensaje que “Gran jefe Talante, hombre PP hombre malo”

  7. Vale… de acuerdo,Fernando,acepto “malo malisimo” como animal de compañia…jeje.

  8. Como bien dice Fernando..el problema de comunicacion no esta en las esferas del Gobierno ..esta en nuestra clase periodistica…que se ha olvidado de hacer su trabajo ,es decir periodismo,para ser un instrumento mas para hacer politica.
    Quizas sea contradictoria mi vision ya que el periodismo vive de la politica…pero me da la sensacion que algunos periodistas querrian ser diputados e incluso Presidentes del Gobierno sin haber pasado por las urnas.
    La llave de la sensatez democratica de nuestro pais esta en los medios de comunicacion y sus periodistas…porque en estos momentos es mas facil hablar y escribir de lo que previamente se piensa.
    ¿Periodismo preventivo o Periodismo precipitado?

    Ya se que los titulares dan dinero…

  9. Un pequeño inciso:

    Para los que quieren el boicot a los juegos olimpicos en China …les propongo como medida mas efectiva la plena participacion de todos los deportistas y naciones portando la bandera del Tibet en sus desfiles y celebraciones.

    Es solo una idea propia de un mundo que necesita de una Alianza de civilizaciones…por cierto mucho mas efectiva y razonable.

    China seria incapaz de evitar ese llamamiento internacional de los deportistas de nuestra querida Gaia….a nos ser que los suspendiera unilateralmente…y eso no va a suceder de ninguna de las maneras.

  10. Toda persona que hace una entrevista de trabajo sabe que, cuando le pregunten por sus defectos, debe contestar su “obstinado empeño por acabar todo lo que empieza”; en política el defecto reconocible es “quizá no hayamos explicado suficientemente bien al ciudadano la política del gobierno”. La perfección del ciudadano es tal que, como sucede con el cliente, siempre “tiene razón”. Así que cuando los sondeos son desfavorables, o bien asumes que la política es errónea, o bien, como suele pasar, se dice aquello de “no nos hemos explicado bien”. Dicho esto, comparto con Urquizu (por cierto, un artículo muy bueno) que la política de comunicación de la última legislatura es francamente mejorable. Empezando por el Presidente que siempre será la imagen del Gobierno. El “no nos falles” y el “merecemos un Gobierno que no nos mienta” acabaron por convertirse en dos grandes losas para Zapatero, que, para no cogerse los dedos, siempre daba discursos tibios que podían dar pie a diferentes interpretaciones (“el proceso ha quedado suspendido”). Y luego, ha faltado un portavoz del Gobierno con peso propio. Alguien que sepa manejar a los medios, dar mensajes claros y unívocos, que tenga peso dentro del partido y que sepa decir “medias verdades” que suenen a verdad absoluta. Un Rubalcaba, vamos (el proceso ha quedado liquidado, roto, …). Esta figura tiene que ser necesariamente un ministro (aunque sólo se dedique a esto) porque a) tiene que ser Gobierno y sentarse en el Consejo de Ministros y b) tiene que ocupar la jerarquía necesaria para que ningún otro miembro del gobierno se atreva a llevarle la contraria.

  11. Pero toda politica de comunicacion de un gobierno debe saber a lo que se enfrenta…por lo tanto es justo y necesario poner las cartas que jugaran en su contra la oposicion a sus planteamientos sociales.

    Y por lo tanto ya le pongo deberes al proximo responsable de comunicacion en el Gobierno:

    Trouble One:

    Más de 170 obispos se concentran en Galilea para preparar la reevangelización de Europa

    Convocados por Benedicto XVI, por España asisten 22 prelados con Rouco a la cabeza

    Desde el lunes hasta el próximo domingo 170 obispos europeos se encuentran reunidos en Galilea (Israel) para unificar criterios sobre la nueva evangelización que creen necesaria para Europa. El encuentro se enmarca en la ofensiva de Benedicto XVI contra la “secularización” y la “laicidad”, una campaña en la que España se estrá mostrando muy activa. No obstante, la Iglesia española envía una de las delegaciones más amplias a Galilea, con 22 obispos liderados por el cardenal y presidente de la Conferencia Episcopal Antonio Maria Rouco Varela.
    …………………………………………………………………………..

    Espero que desde el gobierno se inste a la gente a apostatar como medida de presion ante la ofensiva osbispal-cardenalicia…..jeje.

  12. Ah!… se me olvidaba como problema adicional:

    “La Razón señala al enemigo”
    El diario La Razón, que mantiene una excelente relación con la CEE, ofrece una amplia información de este macroencuetro episcopal y la contrapone con otra noticia en la que aseguran que “la hoja de ruta” del próximo mandato de Zapatero será “más aborto, eutanasia y laicidad”.

  13. Estoy de acuerdo con los comentarios que hace Urquizu es su artículo. Creo que no sirve de mucho mezclar las cosas, como hace Little Nemo. Una cosa es que las políticas que ha llevado a cabo el Gobierno sean buenas o malas; otra, que el Gobierno desarrolle una buena o mala política de comunicación. Puede haber malas leyes con buena comunicación, buenas leyes con mala comunicación, etc.

    Es cierto, por ejemplo, que la Ley contra la violencia de género no ha dado los resultados pretendidos: el número de mujeres asesinadas no se ha reducido. En la medida en que eso sea culpa de la ley, eso querrá decir que la ley está mal hecha. Pero eso no tiene mucho que ver con la comunicación.

    Con la comunicación tienen que ver otras cosas. Por ejemplo, que cuando la economía crecía al 4%, muy por encima del resto de economías europeas, y el paro alcanzaba su mínimo en todo el periodo democrático, más de la mitad de la ciudadanía declarar encuesta tras encuesta que la situación económica era mala. QUe la gente piense eso es consecuencia de una mala estrategia de comunicación por parte del Gobierno de turno. Como también es consecuencia de una mala estrategia de comunicación que la mayoría de la ciudadanía no conociera la Ley de la dependencia. O que el Gobierno no haya sido capaz de hacer valor la razón en el caso de los resultados educativos medidos por PISA, imponioéndose la demagogia más descarada. O que el debate político haya estado tan centrado en la cuestión territorial a pesar de que estaban sucediendo otras cosas en el país.

    En fin, que podemos hablar de los errores que ha cometido el Gobierno, que serán muchos, pero no tiene mucho sentido negar que ha habido un problema de comunicación. Decir que la comunicación ha funcionado estupendamente y que lo que ha fallado es la gestión es una ocurrencia curiosa, pero poco más.

  14. Magnífico el artículo de Soledad Gallego, uno más, hoy en El País. Pone el acento en el escaso perfil político de muchos de los miembros del Gobierno en la pasada legislatura y lo relaciona con la política de comunicación y la elección del portavoz. Se ve que Soledad comparte algunas de mis ocurrencias. Se ve que es una persona inteligente, no como otros. 🙂

  15. Gracias, Ignacio Urquizu, por tu artículo.

    Tan mala fue la política de comunicación del Gobierno que ha sido incapaz de comunicar la voluntaria renuncia a dos poderosos instrumentos de comunicación muy torticera y reiteradamente utilizados por Aznar, léase independencia de TVE (ya apuntada por Urquizu) y la no intervención del PSOE en el control parlamentario de los miércoles.
    Me explico: en las dos legislaciones anteriores los diputados peperíes tenían derecho a participar en los controles, ¡y vaya si participaban!, con “agresivas” preguntas al presidente del Ejecutivo a algún alto cargo del mismo. Por elegancia política, ZP prescindió del privilegio en beneficio de la pluralidad informativa, pero nadie de la oposición se lo ha agradecido.
    Imaginemos que, luego de una intervención de Zaplana sobre el 11-M, un portavoz del PSOE hubiese salido a la palestra: “Señor presidente, ¿ve usted algún intento obstrucionista o propagandístico en el hecho de que el señor Zaplana le haya interpelado en 327 ocasiones sobre el 11-M? Señor presidente, si es cierto que usted no oculta nada de lo que el señor Zaplana quiere saber, ¿no sería más propio que esa pregunta el señor Zaplana la elevara al señor Aznar, que presidía el Gobierno cuando se cometieron los atentados de Atocha? Muchas gracias.” Y cada vez que Rajoy acusase a ZP de romper el pacto antiterrorista, hala, diputado del PSOE al contrataque: “Señor presidente, ¿considera que, en lealtad al pacto antiterrorista, del encuentro del señor Carod con la cúpula de ETA debiera usted enterarse por una llamada del señor Aznar, o del señor Zarzalejos, y no por la lectura de ABC? Señor presidente, qué interpretación le da a que el Señor Aznar no convocara el pacto inmediatamente después de producirse el mayor atentado de la historia de Europa? Muchas gracias”. Pues sí, ZP prescindió del privilegio, y me alegro, pero me jode que la ciudadanía no se lo agradezca porque no lo sabe. En comunicación, cero cerísimo.
    Respecto a la actual independencia de TVE. En los gloriosos tiempos de Urdaci, cualquier declaración de ZP era inmediatamente anulada/replicada por una intervención de Zaplana, Acebes, Rajoy o cualquier individuo de simiklar índole. Ahora hay debates en TVE y hasta el energúmeno MAR tiene habitual presencia en 59´´.
    Al partido y al Gobierno de ZP debemos inumerables leyes, decretos y resoluciones que ampliaban libertades y reconocían derechos sociales. Ustedes vosotros, que sois gente leída y escribida, ¿seríais capaz de exponerme diez medidas/leyes/acuerdos de contenido social? Ojo, que te pillé, guarda la chuleta, mamón. ¿Alguno de vosotros ustedes se acuerda de aquella tontería del lenguaje de signos? Pues de tontería, nada. No hay peor sordo que el que no quiere acordar. Si no quiere acordar, al menos que vaya a Google, a aprender, que como espere que se lo cuente el Gobierno en funciones se lo cuente antes le llega la jubilación a los nietos.

  16. Escribo ahora por primera vez en este foro, así que aprovecho para saludaros a todos.

    Creo que es muy interesante lo apuntado por Ignacio en su artículo. Ahora, debo admitir que hay algunos puntos sobre los que no estoy de acuerdo.

    Es cierto que el gobierno ha tenido importantes problemas de comunicación en la pasada legislatura.

    Sin embargo, creo que las razones más importantes no están en que la izquierda sufra una cierta carencia en cuanto apoyos mediáticos o en cuanto a think tanks que marquen la agenda desde fuera a su favor. Creo que lo primero no es cierto en absoluto, al menos no ahora. En la segunda legislatura de Aznar se podía argumentar que la única televisión en abierto mínimamente crítica con el gobierno era Telecinco, que para más inri es propiedad de Berlusconi. Entonces, además, salvo El País, el resto de periódicos de Madrid eran próximos al gobierno. Pero esto ya no es cierto. Han aparecido la cuatro y la sexta, claramente favorables al gobierno. Ha surgido Público, extremadamente complaciente con Zapatero. En cuanto a lo segundo, no creo que sea tan relevante como apunta I. Urquizu: ¿Han sido think tanks los que han centrado la agenda en el Estatut de Catalunya? ¿han sido ellos los que han desatado el foco mediático desmesurado sobre la tregua de ETA?

    Creo que las razones son de tipo más relacionado con el modo de llevar el gobierno por parte del Presidente. Dijo Rajoy en el primer debate que dos habían sido los proyectos de Zapatero: la reforma del Estatut y el fin dialogado de la violencia de ETA. Ambos, decía, le habían salido mal, y todo lo demás era inacción. Esta afirmación es muy discutible, pero creo que pone de relevancia un punto muy importante: el gobierno y el PSOE han carecido desde el principio de una línea maestra en base a la cual caracterizar la legislatura. Les ha faltado un relato. Y cuando no hay relato coherente, es muy difícil comunicar. Los mensajes se hacen deprisa y corriendo, con urgencia y sin un sentido de conjunto.

    Hay una razón lógica a esta falta de línea definitoria. Zapatero ganó las elecciones presentándose como el Presidente que retiraría las tropas y emprendería una regeneración democrática. Eso se tradujo en medidas en los primeros meses, que no han podido marcar la legislatura. En cambio, las reformas estatutarias y la tregua de ETA han ocurrido sin que Zapatero diera cuenta a los electores de adónde quería ir. Nunca lo ha hecho. En este aspecto es muy opaco.

    Las reformas estatutarias se han hecho sin orden ni concierto, sin un plan previo, al menos aparentemente. Zapatero, en lugar de explicar, decía que todo iría bien. sólo reclamaba confianza. No había una reclamación fuerte a nivel nacional, pero se convirtió en el tema estrella del 2005.

    Con la tregua de ETA pasó algo similar. Había rumores de que el PSOE estaba hablando con ETA, pero ninguna explicación. Y entonces surge el comunicado de tregua permanente.

    En definitiva, los dos grandes temas que han marcado la legislatura no parecen surgir de un plan previo del gobierno, sino de una cierta aparente improvisación. Además se trató de temas que sabemos que suelen beneficiar al PP. Y en esas condiciones es muy difícil comunicar.

    De cara al futuro, al margen de personas y de reparto de cargos, sería conveniente para el gobierno que Zapatero marcara desde el principio la orientación general de la legislatura, de lo que quiere hacer en estos cuatro años. Parece que camina en esa dirección. Desde la misma noche electoral, anunció que los retos de la legislatura eran recuperar el consenso en materia antiterrorista y de justicia. Además, señaló que afrontar la crisis económica, aumentar derechos y prestaciones sociales y reforzar la competitividad de la economía serían los asuntos claves.

    Creo que marcar el rumbo y sostener firme el timón (salvo que las circunstancias cambien radicalmente) es lo que de verdad facilita que los ciudadanos se formen una imagen nítida de aquello que quiere hacer el gobierno y de lo que, llegadas las nuevas elecciones, pueden esperar -aproximadamente- de cara al futuro.

  17. Gracias, Teoura, por su artículo

    Creo que la solución no está sólo en la Moncloa, pero creo que en la Moncloa está la mayor parte.
    En la Moncloa hay un gabinete de comunicación (o cómo se llame), ¿a qué se dedica? ¿A repartir credenciales para los viajes de ZP? El responsable de comunicación es un cargo de confianza del Gobierno, ¿es que ser persona de confianza y ser profesional eficaz son incompatibles? Lo parece.
    Si el PSOE invierte una millonada en fichar a un lumbrera al objeto de que le diseñe a ZP un pupitre de campaña electoral con las letras ZP, ¿por qué no fichar a cuatro lumbreras para que vendan la mercancía socialista durante una legislatura?
    ¿Y por qué no fichar a otros cuatro para que vendan los productos de la factoría Moncloa?
    Creo que no te lo he dicho:

    Gracias, Teoura, por su artículo.

  18. Caracoles, don Fernando, hoy está usted que se sale: “Gran jefe Talante, hombre PP hombre malo”.

    ::

    Del tratamiento de la prensa al tema del asesinato de la niña de Huelva uno lo espera todo. Estamos en el país que estamos. En algunos casos es inevitable, en otros es incomprensible. Las portadas de Público desde hace un tiempo son para enmarcarlas: ¡Pudo evitarse! dice la de hoy con la cara de la niña de fondo. Yo cada día veo más a este periódico como la mezcla que anuncié en día del diario Pueblo de Emilio Romero y los colorines de los gratuitos del metro. Como diría Arcadi Espada es un casi gratuito o un casi periódico. Ahora ha añadido el estilo de las portadas de Luis María Ansón en el ABC verdadero, como él lo llama. Todavía la OJD no da datos del éxtio de la fórmula.

    ::

    Maravillosa la nueva reina de Francia. Eso sí que es política de comunicación.

    (besistos a mis incondicionales)

  19. Bienvenido Donato por estos lares…me ha gustado tu articulo aunque presupone que el PSOE debia mostrar sus cartas antes de negociar.
    El Estatuto es un exito pese a que este pendiente de resolucion judicial en el Constitucional.
    Eta ha vuelto a matar y lo unico que ha demostrado es que nuestro estado de derecho es implacable.

    ¿Quizas seria necesario que Zapatero no confiara en el valor del dialogo dentro de nuestras reglas de juego?

    La realidad de los hechos no están en lo que se transmite a los vientos….si no…aun estariamos buscando debajo de las piedras la participacion de ETA en el 11M.

    ¿Alguien se ha leido la resolucion del congreso sobre el 11M.?

    ¿Por que no esta la firma del PP?

  20. Querido Nemo, coincido contigo en la improcedencia del tratamiento informativo que el citado diario ha dado al tema de Mariluz. Esperaba otra cosa, no un tratamiento sensacionalista a lo “Nieves Herrero” o al uso de los diferentes formatos de Telecinco. Por desgracia, aciertan en el fondo: es patético comprobar la incapacidad supina de todos los organos competentes dejando a ese peligro público por la calle y nuestros hijos e hijas a su alcance, nosotros sin saberlo. Me temo que la investigación que se va a abrir por parte del CGPJ no va a servir para nada. El estamento jurisdiccional es el más corporativo de los existentes en nuestro país, y cuando suceden cosas así la cosa se solventa con una indemnización a los afectados (normalmente, encima, a cargo de las arcas públicas). En otras profesiones, y en otros ámbitos, errores bastante más infantiles y con menos trascendencia en sus consecuencias suelen truncar carreras.

    Posdatilla: de todas formas, si las críticas vienen de Arcadi Espada, casi escritor y casi periodista, pueden estar tranquilos en “Público”. Tienen margen para subsanar errores. Y por mal que lo hagan, jamás llegarán (bajarán) a los umbrales marcados por el provecto viejo verde de la derecha mediática española. Seguro.

  21. Olvidaba: bienvenida a Donato. Discúlpeseme mi descortesía.

  22. Pingback: Diario de un transeúnte » A Ignacio Urquizu

  23. Qué alegría verte por aquí otra vez Averlas, por cierto, gracias por tu artículo. Pensé que tu ausencia era definitiva y que se debía a mi desabrida contestación sobre la actitud hacia China y el Tibet. No nos dejes.

  24. Los logros de la política del anterior Gobierno de Rodríguez Zapatero se van a dar a conocer en esta legislatura sin necesidad de que hagan sus miembros ningún esfuerzo de comunicación, cuándo los medios de comunicación periodísticos den a conocer a la sociedad, a la opinión publica el chantaje a que le intentan someter los sectores de poder de la burguesía catalana, cuando los medios de comunicación den a conocer el cierre de numeras empresas y por consiguiente el aumento del paro, cuando los medios de comunicación den a conocer los efectos sobre el consumo de una elevada inflación , cuando los medios de comunicación den a conocer las consecuencias de la inseguridad y la elevada conflictividad social a cuya existencia ha contribuido su Gobierno de diferentes formas durante la anterior legislatura, etc., etc., etc.

    Yo personalmente le recomendaría al futuro Gobierno de España que no malgasten dinero ni esfuerzo en marketing político pues sus logros temprano o tarde afloraran solos.

    http://larefineria.blogspot.com

  25. Eco…Eeeecooooo…Gracias a Dios existe gente con tus principios para que podamos decir..¡¡¡cabalgamos!!!…jeje.

  26. Que mesura, que elegancia, que acierto…..que lucidez….y que garrafon mas malo deben servir en segun que refinerias.

  27. Este comentario lo envié hace casi un mes a un compañero del blog, ese día estaba incomunicada y ahora creo que es mejor momento.
    A PROPOSITO DE LA POLÍTICA DE COMUNICACIÓN
    A proposito de los errores en política de comunicación del Gobierno de Zapatero, quisiera hacer alguna aportación como periodista de Gabinete de Prensa y militante de muchos años del Partido Socialista.
    Estoy de acuerdo de que la cara del Gobierno, el o la Portavoz, debería ser a tiempo completo y a cargo de un profesional de reconocido prestigio en comunicación. No todo el mundo vale para ese cargo,ni cualquiera…posee los conocimientos y la experiencia que se requiere.
    Pero sí,dentro del diseño de una estrategia de comunicación, se debería exigir a los Ministros y altos cargos una presencia pública medida y constante. Medida,para evitar disparates en sus comparecencias y constante para evitar que la imagén de los logros de sus organismos se diluya.
    Disiento, en cuanto creo que se debe diferenciar la Comunicación del Gobierno, que es de todos y para todos, de la del partido, que es la propia de un Partido, en este caso la del Partido Socialista. Lo sí es necesario es la perfecta coordinación entre las dos, para evitar el envio de mensajes diferentes que puedan crear confusión.
    De todas formas, durante años hemos culpado de no saber vender nuestros logros (a la mala política de comunicación) del distanciamiento de la ciudadania, caso Madrid. Pero a lo mejor deberiamos plantearnos que todo proyecto de comunicación debe ir en doble dirección :HACIA LOS CIUDADANOS Y DESDE LOS CIUDADANOS A NOSOTROS. Es importantisimo saber lo que queremos trasmitir, esto lo tenemos que tener muy claro y a quienes va a ir dirigido y como pudiera ser recibida esta información. EN ALGÚN CASO HA OCURRIDO, QUE POR FALTA DE SENSIBILIDAD Y ANÁLISIS PREVIO, lo que consideramos adecuado no dío el resultado esperado.
    Lo que quiero decir es que el campo tiene que estar abonado para que podamos sembrar y dé frutos. El abono lo tienen que poner nuestros dirigentes, cuidando la cercania al pueblo, escuchandole, con propuestas adaptadas a sus necesidades( que son distintas en cada capa social y posiblemente en cada comunidad autónoma por la conformación de su población) y que hay que saber detectar. El que no tiene olfato..vá al fracaso, por muy buena estrategia de comunicación que haya elaborado su Gabinete de Prensa.

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