La lengua, la clase y la identidad (2). Movilidad en Cataluña.

Alberto Penadés

Permítanme que añada unas notas sobre la lengua y la clase social en Cataluña. No puedo extenderme más de lo que ya lo hago, pero mucho de lo que aquí se dice podría decirse, con ciertos matices, también del País Vasco (aunque allí el nacionalismo es algo más interclasista que en Cataluña).

La pregunta es si la lengua puede ser un obstáculo para la movilidad social, que parece ser que sí lo es, si eso es bueno, que supongo que no, y si esto se puede remediar. De las políticas tendremos que hablar en otro momento, hoy sólo algunos hechos.

Las encuestas dicen lo siguiente. En Cataluña, la clase social está muy condicionada por el origen. La probabilidad de que un catalán de nacimiento, cuyos padres sean de fuera, sea un obrero supera en más de 15 puntos porcentuales  a que lo sea alguien de padres catalanes. La diferencia es de casi 30 puntos con alguien que no ha nacido en Cataluña. Desde el otro lado de la escala social: la probabilidad de que un hijo de catalanes sea un miembro de la llamada vieja clase media (propietarios, autónomos y pequeña burguesía en general) es el casi el doble a que lo sea un hijo de no catalanes, y más del doble para un nacido fuera de Cataluña. Lo que es más importante, casi lo mismo sucede con las nuevas clases medias (ejecutivos de empresa, profesionales, funcionarios…).

  Viejas clases medias Nuevas clases medias Trabajadores no manuales Trabajadores manuales.
Padres catalanes 10,5% 27,8% 25,8% 35,9%
Uno de ellos catalanes 6,6% 26,4% 28,3% 38,6%
Padres de fuera 5,8% 16,5% 26,7% 51,1%
Nacido fuera 4,7% 13,8% 17,6% 64,0%
Total 7,3% 21,3% 23,8% 47,6%

Elaborado con datos del CIS, año 2005.Encuesta postelectoral (N = 1964).

A juzgar por algunas encuestas anteriores, la segmentación social por origen no ha variado mucho en los últimos tiempos, salvo para las viejas clases medias, donde la brecha era todavía mayor en le pasado. En 1992, por ejemplo, la probabilidad de ser obrero para los hijos de inmigrantes era la misma que 15 años más tarde, aunque para los hijos de catalanes era aún menor (el 30,1% según los datos de entonces); para las nuevas clases medias la brecha era idéntica.

Se dirá que Cataluña es tierra de inmigración y que esto es simplemente lo esperable. Bien, yo no estoy totalmente seguro. Madrid también es tierra de inmigración, más aún que Cataluña, y en Madrid no sucede lo mismo. Según una encuesta de 1992, antes de las grandes olas de inmigración extranjera, más del 40% de los madrileños habían nacido fuera de Madrid (en esas mismas fechas, sólo un tercio de los catalanes) y sólo un 20%, aproximadamente, era nacido de padres madrileños (en esas mismas fechas, algo más de un tercio de los catalanes). Pues bien, ya en 1992 el acceso a la clase media estaba muy poco condicionado, en Madrid, por el origen territorial propio o de la familia, mientras que en Cataluña lo estaba como hoy o más; y la probabilidad de ser obrero para los “de Madrid” era muy poco menor que para los hijos de forasteros, o incluso para los venidos de fuera (salvo para los trabajos de menor cualificación), mientras que la diferencia era muy considerable en Cataluña.

Soy de los que opinan que esto está fuertemente relacionado con la diferente senda de crecimiento seguida por Madrid y Cataluña desde 1992 hacia acá. Puedo equivocarme, pero hay cierto consenso en relacionar la movilidad social y el crecimiento. En este sentido, la movilidad es buena para todos, no sólo para aquellos que tienen oportunidades de movilidad ascendente. Es mala para los que arriesgan perder privilegios. De ahí que existan mecanismos de “cierre social”. La lengua puede ser uno de ellos.

No es ninguna sorpresa que la lengua que se tiene como propia está muy condicionada por el origen en Cataluña. En la encuesta de 2005, el 86% de los hijos de padres ambos catalanes de nacimiento tienen el Catalán como lengua, mientras que el 80% de quienes sus padres nacieron fuera tiene el castellano como lengua. Para los hijos de parejas “mixtas” prevalece ligeramente el castellano (el 42,6%) sobre el catalán (39,5%). Como consecuencia de lo anterior, tampoco sorprende que el idioma esté desigualmente distribuido por clases sociales. El catalán no es “la lengua de los señoritos”, como ofensivamente se dice a veces en zonas de emigración, pero sí que es más la lengua  de la clase media y alta que de los trabajadores.

  Lengua castellana Lengua catalana Ambas
Viejas clases medias 32,6% 58,2% 7,8%
Nuevas clases medias 36,7% 53,1% 8,1%
Trabajadores no manuales 45,8% 44,8% 7,6%
Trabajadores manuales cualificados 54,1% 34,1% 5,5%
Trabajadores manuales no cualificados 64,6% 30,0% 3,4%
Total 50,4% 41,4% 6,2%

(El resto tiene otra lengua o no contesta)

Esto tiene también claras consecuencias políticas. Los partidos nacionalistas obtienen sus votos con mucha mayor probabilidad de las clases medias que de los trabajadores. La diferencia entre ERC y CiU es que el primero lo obtiene más bien de las nuevas clases medias y el segundo más bien de las viejas. En cuanto a la composición de su electorado, son ambos partidos burgueses. Esto alcanza incluso a Iniciativa. Aunque la diferencia sea menos acusada, que en el caso de ERC, es considerablemente más probable que IC obtenga el voto de un funcionario, un médico o un abogado que de un obrero. El partido más interclasista es el PP, un partido menos burgués que ERC por lo que toca a su atractivo para la gente de posibles, y que obtiene el apoyo de los obreros con probabilidad parecida a este segundo. El único partido con un perfil claramente de clase trabajadora es el PSC. Al menos entre sus votantes.

¿Tiene razón el Presidente Montilla al reclamar inmersión lingüística para impedir “ghettos”? ¿Puede la política de inmersión favorecer la movilidad? ¿Permitirá la burguesía nacionalista y sus representantes políticos que tal cosa suceda, o seguirá habiendo lenguas, clases, y clases de catalanes? Son preguntas que me hago y a las que espero que podamos responder.

31 pensamientos en “La lengua, la clase y la identidad (2). Movilidad en Cataluña.

  1. Algunos puntos sobre las ies de ayer

    AQOM, lo de Oriente Medio no es tanto una guerra entre religiones como entre etnias, que no te engañen, como prueba que las diferentes sectas cristianas con capilla en el Santo Sepulcro, todas ellas integradas por palestinos, decidieran darles las llaves de la iglesia a una familia musulmana, también palestina, ante las permanentes rencillas entre ellas. La religión es una excusa, muy movilizadora, muy potente, pero excusa al fin y al cabo.

    Barañaín, creo sinceramente que el antisemitismo al que aludías ayer tiene mucho más de ruso que de soviético.

    Devagar, me pareció atinadísimo el artículo de Barreiro que trajiste a colación ayer.

    Salaberría, yo desde luego no acuso a nadie de antisemitismo por criticar la represión desproporcionada que con frecuencia lleva a cabo el gobierno de Israel. Pero sí acuso de antisemitismo al que combina sus críticas a propósito de esta última con sus dudas sobre la legitimidad del Estado de Israel. De la misma manera que condeno las violaciones de derechos humanos rusas en Chechenia pero no comulgo con aquéllos que, a continuación de denunciarlas, argumentan a favor del derecho de autodeterminación de Chechenia y se remontan a las deportaciones masivas de Stalin como supuesta justificación. Por mucho que ahora Teoura me replique, porque no le da para entender, que mi analogía es incomestible…

  2. Por cierto, Penadés, no tuve ocasión de leer la primera edición de tu artículo pero la buscaré dado lo interesantísima que me ha parecido la segunda.
    Hace no mucho le comentaba yo a un catalán mi tesis de que las lenguas vernáculas peninsulares están más que perdidas por mucha promoción oficial que reciban durante la pasada y dos futuras décadas. El tercero en discordia, madrileño preocupado por la activa política linguistica disgregadora seguida desde la transición por los diferentes gobiernos nacionalistas vascos y catalanes, argumentó que en absoluto, que las diferencias se ahondaban cada vez más. Mientras yo trataba de replicar que la lucha era esteril frente a la marea migratoria nuestro colega catalán replicó que el catalán tenía la batalla perdida desde el momento en el que el televisor había entrado en la sala de estar o la cocina, desde el momento en el que había violado la intimidad familiar. Porque por mucho que los vocablos que emitiera fueran formalmente catalanes, no dejaban de ser una traducción del inglés, cuando no del inglés traducido previamente al castellano, con lo que las familias catalohablantes de toute la vie se veían invadidas en su más íntima intimidad por un lenguaje sólo en lo formal catalán, pero no es la forma de pensar y de construir las frases.
    Bien por la igualdad de oportunidades, por tanto.

  3. Continúa la serie de Penadés, gran privilegio para el blog. Insinúa Penadés en su artículo que la lengua es en el fondo un mecanismo empleado por gente que se siente amenazada para evitar la movilidad social. Se agradecería una aclaración, pues tal como se medio dice, la tesis tiene un cierto aroma funcionalista: la gente habla catalán para evitar la movildad.

    Los datos que ofrece Penadés son muy interesantes y van el la dirección de la tesis que se adivina y que no se anuncia explícitamente. Pero es lógico albergar ciertas dudas. No hay tabla para Madrid, no se tiene en cuenta la mayor presencia de funcionetas en la capital del reino, algo que puede ser importante, ni se puede saber si el problema ha empeorado con el tiempo o ha mejorado. ¿Hay más movilidad en Cataluña hoy que hace 40 años? ¿O hay menos? Y si hay menos, ¿cuánto se debe a las politicas de promoción de la lengua?

    Pero para mi lo más importante es esto: teniendo en cuenta que el catalán es muy fácil de aprender, sobre todo en segunda generación, ¿el problema está en la lengua, en los apellidos o en algo distinto?

    En fin, que dan ganas de saber más. Quizá venga en próximas entregas de la saga.

  4. No puedo dejar de comentar algo sobre el lío del PP. Después del numerito de San Gil, toda ella digna, y de los vergonzosos comentarios posteriores de la caverna de la caverna del PP (“María es el referente moral del PP”, “María es lo mejor del PP”, “Si María se siente incómoda es que algo va mal en el PP”, “Si María se enfada es que en el PP no se está por la libertad”…), ya sólo falta que alguien se atreva a decirle a Mariano lo que todos ellos piensan pero no se atreven a decir: que Mariano ha traicionado a las víctimas y que se ha puesto a hablar en batasuno.

    Se lo tiene bien merecido don Mariano. Ha creado a su alrededor un clima de demencia política aguda y ahora paga las consecuencias.

    Lo más irritante, sin embargo, es que a María se le de barra libre por ser amenazada de ETA. Qué explotación más inmunda del terrorismo. Y cuánto daño ha hecho a nuestro país esta gente, con el necio de Jaime Mayor Oreja a la cabeza.

  5. Si,otra Maria Hype ….y Rosa Hype ….y Esperanza Hype…Ana B.Hype….y Aznar Hype…..y….¡jo! cuanto Hypes hay por estos mundos de Dios.

  6. Muy interesante el artículo que nos propone hoy el profesor Penadés. Tengo, sin embargo algunas dudas que me han surgido tras su lectura.

    La idea de que la lengua es el vehículo que explica la movilidad social parece avalada por los datos sobre Cataluña que ofrece Alberto Penadés. Pero la pregunta que me viene a la cabeza es ¿Por qué ocurre eso? Si, como apunta D.Cicuta, los costes de aprender el catalán para los hijos de inmigrantes es bastante bajo, entonces ¿cómo funciona el mecanismo de la movilidad? Es más y refiriéndome solamente a los hijos de inmigrantes ¿Insinua Alberto Penadés que los programas de becas para corregir las desigualdades económicas no han funcionado en esta Comunidad? Me explico, si asuminos que los trabajadores emigrados a Cataluña tienen una renta inferior a la media de los nacidos en Cataluña, entonces podemos pensar que sus hijos, generalmente, serán receptores de becas que les ayude a alcanzar una educación superior. Si eso es así, y además han aprendido catalán, entonces ¿qué explica que no lleguen a formar parte de la nueva clase media? Se me ocurren dos respuestas. En primer lugar que quizás las becas no han jugado el papel fundamental de corrección que se les supone y estos hijos en realidad no han sido receptores de las mismas. En segundo lugar, que existen mecanismos de selección que premian el origen antes que la formación. Quizás eso pueda ocurrir en la empresa privada, pero ¿ocurre también en los concursos públicos? Creo que no (recordemos que el criterio lingüístico se cumple). En cualquier caso, si ambos escenarios tuvieran algo de cierto a mí me generaría cierta preocupación.

    Para finalizar mi enhorabuena al articulista. Me sumo a los que esperan las próximas entregas.

  7. Buenos dias Alberto, por los datos que das me parece que la sociedad catalana no se parece a la mallorquina, aunque éstos fueran a Cataluña a estudiar o trabajar (más en el pasado que hoy día). Eso me gusta, aunque se quiera imponer el catalán sobre el malloquin, sus sociedades son diferentes…

    Ojos que nos miran, me alegro mucho que te gustara tanto…jeje

  8. Gracias, Alberto Penadés, por su artículo.

    Me deja un poco confuso. Que hay correlaciones sociológicamente relevantes entre los hablantes de las dos lenguas de cataluña y sus respectivos niveles económicos es algo que hemos apreciado o intuido todos, y se deduce del simple hecho de que la inmigración que nutre las clases de renta más baja ha sido masivamente castellanoparlante.

    Dicho esto, el que la lengua (se entiende que el desconocimiento de la lengua catalana) sea obstáculo para la movilidad social me parece una conclusión difícil de sustanciar. Mi impresión es que las actitudes respecto al idioma tienen que ver sólo muy indirectamente con la movilidad social. Yo creo que uno habla catalán o castellano en casa por razones de otro orden.

    Opino que la sociedad catalana es uno de los ejemplos más felices de bilingüismo que darse puedan. Este bilingüismo ha resistido pese a la pretensión uniformizadora borbónico-franquista y pese a que ahora en algunos casos pueda haber actitudes impositivas poco razonables por parte de las autoridades autonómicas (yo creo que sería bueno que hubiera en cada distrito algún colegio con el castellano como lengua vehicular de la enseñanza). En todo caso, la enorme proximidad entre los dos idiomas atenúa el potencial conflictivo, y en general los resultados son buenos.

    (No entiendo bien a Sarah cuando dice que el catalán se quiere imponer sobre el mallorquín. El mallorquín no es más que una modalidad de habla de la lengua catalana. El Estatuto balear zanja el asunto: “La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá junto a la castellana el carácter de idioma oficial”).

    Abrazos para todos.

  9. Hola Teoura, no sé por qué no entiendes bien lo que digo… es verdad que el Estatuto balear zanja el asunto, es decir que hasta que no lo zanjó no se consideraba catalán, sino mallorquín. AC puedes opinar?

  10. Había una persona que se hacía llamar Valencià que en uno de los blogs de Basta Ya hace tiempo… puso la historia del catalán y mallorquin y explica cual fue previo… ¿alguien se acuerda?

  11. Primero fue el huevo y luego la gallina….que ricos estaban…jeje.

  12. Lo encontré!! está en el blog de Rosa del 16/08/2006 post 37… qué tiempos aquellos…jeje

  13. Si,Valencia era el defensor a ultranza del valenciano ante el catalan aportando datos historicosque soy incapaz de transcribir.
    Lo mismo hizo con el mallorquin….pero y el pitiuso el eivissenc en concreto…pues es la lucha de siempre por dar “autonomia” a una forma sonora de una lengua que ha nacido del mismo “tronco”….no me pidais que os diga el nombre del “tronco” que la empezo a hablar por que no se quien fue…no lo conoci…vaya….jeje.

    De todas formas siempre he pensado que el valenciá es el idioma de los que no quieren hablar bien el catalan….y los valencianos de Castellon ,sobre todo ,ya sabeis que no quieren ser “conquistados” por los de Tarrragona….
    Un Valenciá si hablara bien catalan dejaria de ser español….jeje.

  14. Habiendo descubierto por fin la manera de hacer comentarios -siendo como soy un tullido digital- me apresuro a felicitar al Dr. Penadés por sus artículos sobre política lingüística y movilidad social. Si bien es difícil extraer conclusiones definitivas de las cifras expuestas, no cabe duda que la lengua es y ha sido un instrumento no sólo de integración, sino de segregación a lo largo de la historia. La lengua, sin embargo, es sólo un aspecto del conglomerado de prejuicios y ficciones que solemos llamar nacionalismo, un importante rasgo identitario, es cierto, pero que debe ser entendido en el contexto histórico y social en el que opera. Prejuicios en apariencia simples y hasta ridículos tienen más relevancia que las que permite señalar la corrección política de hoy en día. Ideas como la siguiente: los catalanes son trabajadores y emprendedores, los andaluces ociosos y juergueros, y por tanto no tenemos por qué dividir nuestros impuestos con semejantes palurdos, no pueden ser expresadas en el discurso político de la democracia, pero no por ello tienen menos presencia en la economía mental de no pocos catalanes. La he escuchado expresada con seriedad incluso por catalanes en posesión de doctorados, quizá porque mi presencia en calidad de extranjero relajaba inhibiciones que en otros casos sirven de protección civil e incluso biológica. Que la lengua se sume a esta mentalidad exclusionista no tendría que sorprender más que a aquellos que se rehusen a confrontar la realidad íntima de los pueblos de esta prejuiciosa tierra, que no coincide necesariamente con sus pronunciamientos políticos o ideológicos, salvo cuando el clima político estimula su afloramiento y hasta lo refuerza. Como ejemplo poco amable, piénsese en la Alemania Nazi: el antisemitismo no lo inventó Hitler, ni la noción de la propia nación como superior. Estas ideas formaban ya parte de aquel conglomerado de prejuicios activos o latentes que se suele llamar piadosamente la cultura de un pueblo (o la subcultura, si se quiere salvaguardar el término para mejores expresiones del alma humana). Toda sociedad posee estos prejuicios y concepciones deformes de la realidad. ¿Por qué habría de ser la sociedad catalana una excepción?

    Ahora bien, lo curioso es cómo los signos ideológicos de estos prejuicios cambian de papalote según el viento de los tiempos. En el libro Lengua y Patria del finado Lodares -a quien la izquierda bienpensante acusó, como no podía ser menos, de filofascista, o de facha, para decirlo como lo expresaban los doctorados arriba mencionados- se cuenta, creo que con sobriedad, la intrigante metamorfosis ideológica del trinomio lengua=raza=nación a lo largo de la historia española. No es posible repetir sus argumentos en tan corto espacio, pero baste notar el cambio de actitud de las élites intelectuales progresistas con respecto a las lenguas vernáculas. Tradicionalmente, la Iglesia Católica predicó en lenguas propias de los evangelizados, justamente para acelerar la evangelización. Esta estrategia venía avalada, además, por la identificación bíblilca de los pueblos y razas con su lengua. No es extraño, por tanto, que la izquierda intelectual propugnara, hasta antes de la guerra civil, el español como lengua común de liberación y de universalización de los derechos de las clases menos favorecidas. El marxismo, más tarde, haría lo propio bajo la égida de la unión proletaria universal. No es casualidad que los Kazakos hablen ruso, por supuesto, si bien también hubo, en la Unión Soviética, políticas de apoyo a las lenguas propias de acuerdo a los intereses de los distintos soviets y a las coyunturas políticas. Como fuera, más tarde el panorama se volvió de cabeza en España. Dado que Franco impuso el español como lengua imperial, la izquierda sólo podía apoyar la defensa de las lenguas oprimidas, alinéandose a posteriori y sin saberlo con la política bíblica de enseñanza en lenguas regionales. Hoy por hoy sólo a un suicida se le ocurriría pretender un retorno a la universalización del español como medio de integración en la comunidad internacional. Si esto no es un prejuicio restrictivo, por apoyado que esté en argumentos y datos, no sé entonces lo que es.

    Pero, repito, la lengua, como símbolo identitario, no anda jamás sola. El propio libro de Lodares nos recuerda algún inspirado discurso del Virrey Puyol, en el que habla del desarraigado inmigrante sin alma propia, que ha venido a contaminar la prístina pureza de la nación catalana, noción que nadie repetiría ahora, pero que no dudo que sigue siendo pensada por más gente de la que estamos dispuestos a admitir. Estos prejuicios, en general, no tienen por qué operar de modo abierto o siempre consciente. Está probado que en las entrevistas de trabajo, las mujeres más guapas y de preferencia rubias tienen muchas más probabilidades de conseguir un trabajo que las feas. Preguntados los entrevistadores, jamás declararían haberse servido de criterio tan trivial a la hora de la selección, pero ocurre. Lo mismo pasa con los políticos más pintones: su chance de ganar es mayor, si otros criterios son más o menos similares. ¿Por qué virtud entonces podría evitar un catalán favorecer a los de su “nación” y lengua antes que a los de otra? ¿Sería extraño que el uso faltuzco de una lengua precondicione a quien la escucha a estimar inferior en algún respecto al que la emite? Vivo en un pais donde no uso mi propia lengua castellana (que no quechua, aunque venga de Perú), y puedo asegurar sin ambajes que la lengua es una barrera que sólo pocos pueden atravesar. En este mismo pais neerlandés la intelectualidad progresista ha recorrido el camino opuesto con relación a la lengua, desde promover el desarrollo de la lengua propia de orígen en las escuelas (como el Bereber o el Turco), al de exigir la integración en la lengua holandesa, lo que demuestra la volatilidad de las ideologías lingüísticas nacionales. Por ello, no me cabe la menor duda de que los datos que nos proporciona Penadés apuntan a algo real y más profundo que el simple uso de la lengua.

  15. Dicen que Un silencio a tiempo vale mas que mil palabras.

    Tu largo silencio se ha notao Frans van den Broek …me pregunto si te has quedao a gusto….jeje.

  16. devagar …mandamé pa cá al psico de guardia….a AC/DC le ha dado un soponcio al leer tanta letra del Frans….jeje.

  17. Don Cicuta y Sancho, es cierto, no queda del todo claro si es el origen o la lengua lo que más puede segmentar a la población. La verdad es que no esoty seguro. Yo creo que es fundamentalmente el origen, y que la lengua puede contribuir a mantener el enclasamiento de algunas familias que tienen la triple condición de ser trabajadores de origen interior y de lengua castellana. Los estorbos a la movilidad son muchos, y algunos no tienen que ver con la identidad. Todavía hoy, Cataluña es más industrial que Madrid, hay más obreros. De otro lado, en Madrid se encuentran la mayoría de los funcionarios que dependen de la administración central; es lógico (pero no hay que dejar de destacarlo) que provengan de cualquier lugar. Es una contribución importante a la clase media madrileña, pero sólo una contribución. No quería cargar con tablas la nota de hoy, hay una versión más extensa, con más tablas y gráficos en http://extravios.wordpress.com/. Hace 15 años el origen condicionaba la clase más o menos como hoy, hace 40 no lo sé.

    El argumento que se sugiere, y las dudas que transpira no son otras que las que tengo, no es funcionalista, pues sospecho que la coordinación es política. Las clases medias tienden a votar nacionalista, algunos a ICV; los trabajadores manuales tienden a votar al PSC o se abstienen. El nacionalismo es una ideología de éxito en la política interna catalana, y es apoyado por grupos sociales económicamente exitosos. La lengua es esencial en la política nacionalista, el origen no puede entrar en ningún planteamiento democrático, pero ambas cosas van unidas y, en la práctica, el origen es un cierto lastre. Me pregunto si la política lingüística como política “nacional” puede también defenderse como política de movilidad, como hace el PSC. Es lo que trato de entender.

    La cuestión es que el PSC, considerado como conjunto de votantes, es un partido más obrero que el PSOE, al menos en las elecciones catalanas, pues con el nacionalismo pierde algunos de sus apoyos naturales en la clase media. Es lógico que, para ganar votos de clase media, tenga que avanzar en el catalanismo, y que sus votantes tengan que ceder parte de su representación a los catalanes de origen; todo esto puede responder a la lógica de la competición democrática. Pero eso no haría de las políticas nacionales políticas sociales.

    No sé, Sancho, si las políticas de apoyo a la educación funcionan en Cataluña peor o mejor que en el resto de España. En cuanto a la movilidad, es cierto que los contactos personales ayudan siempre en el sector privado, lo que deja un amplio espacio de intervención al origen, el acento, las referencias comunes o qué se yo. Tengo que mirar con cuidado el sector público, pero sospecho que, pese a la proximidad de las lenguas, los catalanes de origen tienen mayor éxito. De hecho, este es un asunto crucial que queda pendiente.

    Teoura, no tengo ninguna duda sobre la felicidad del bilingüismo en Cataluña. Tampoco de que que existan fuerzas suficientemente poderosas en la sociedad catalana para hacer desaparecer las desigualdades ligadas al origen (y, de forma como mínimo indirecta, a la lengua que se tiene como propia) que sí se observan. Lo que no sé es si ciertas políticas ayudan o frenan a esas fuerzas.

    Mimo Titos: no me atrevo a decir si el catalán seguirá siendo una lengua viva en el futuro. Yo creo que sí, pues la mitad de la población es más que suficiente como masa crítica. La queja con respecto a la TV es sintomática. Para cierta ideología parece inevitable pensar en el mundo preindustrial como un lugar donde las familias se reunían a tocar instrumentos tradicionales y los campesinos recitaban poemas en lengua vernácula. Ese mundo no existió y por fortuna ya pasó, para el catalán como para el castellano.

    Disculpen la extensión, encima veo que ha llegado van den Broek.

  18. Gracias Alberto Penades …sobre la movilidad …ahora entiendo por que en Madrid ha fracasado con rotundidad el intento de la Esperanza Aguerrida de crear una escuela de catalan para los subditos de su tierra…..es evidente que ningun madrileño castizo quiera marcharse a tierras tan separatistas….que vaya usted a saber lo que consideran ellos nacion…Nacion solo hay una grande y libre..¡Arriba España!…..uy perdonenme se me fue la holla con mi empatia esperancista…..jeje.

    No se preocupen…seguire siendo rojo toda la vida….mas que rojo..¡Anarquista!…..JAJAJA…..que nervios.

  19. Gracias por el comentario Frans van den Broek. Tengo que echarle el ojo al libro de Lodares, no sabía ni quién era. Es cierto que la izquierda no sabe muy bien a qué carta quedarse en todo esto: el mayor impulso al nacionalismo periférico ha venido históricamente de la gente y de las instituciones más carcas, pero los infortunios de nuestro centralismo dictatorial han creado tal confusión de roles que ahora todo es posible.
    En todo caso, respecto a los prejuicios más o menos tácitos frente a los forasteros que pueda haber en la sociedad catalana, no creo que en otras partes de España se queden atrás. No creo que los catalanes sean peores, más bien al contrario, lo digo sinceramente. Lo que choca es que tales prejuicios minoritarios tengan éxito político (y, en cierto modo, social), silenciando en parte a la gente común y razonable. En eso, por muchos alcaldes de Salamanca que haya y muchas memeces que digan, en la España de hoy es posible que Cataluña saque cierta ventaja.

  20. Pienso que Catalunya esta años luz por delante de muchos territorios del estado español….y lo que en realidad mas les duele a los catalanes (tanto los que son de origen como los de adopcion) es que haya mas de 10 millones de españoles que no reconozcan el gran valor cultural economico y politico que desarrollan desde su autonomia,incluso con el ataque sistematico de una derecha española que es incapaz de reconocer los meritos de una poblacion de ciudadanos que luchan dia a dia por aumentar sus objetivos de futuro para bien de todos.
    Y eso duele mucho….a ellos les duele mucho…y da igual que sea Pujol o Montilla…les duele a sus presidentes de la generalitat…por que son catalanes de Catalunya.

  21. Muchas gracias Penadés por su artículo. Se me habían ocurrido un montón de observaciones, pero el post de van den Broek me ha dejado agotado y se me han olvidado.

    Desgraciadamente hoy sólo tengo un momento y no tengo tiempo para recuperarme y acordarme. Pero, como otros, espero la continuación de estos interesantes análisis. Si no puedo aportar nada al menos para aprender.

  22. Y como es por todos bien conocido y es normal en mi ,ningun dia sin alucinar…¡faltaria mas!…jeje:

    ¡Aguirre premia a la COPE por fomentar la igualdad entre hombres y mujeres!

    JOSÉ MARÍA GARRIDO

    Con el objetivo de “reconocer el valor social de los medios de comunicación y fomentar la publicación de información en materia de igualdad que ayude a difundir socialmente la importancia de esta cuestión y a crear un clima social favorable”, el Gobierno regional de Esperanza Aguirre ha otorgado el galardón 8 de marzo –día internacional de la Mujer- a la cadena COPE.

    http://www.elplural.com/politica/detail.php?id=20882

    Solo me queda la ilusion de que en esta otra notica esten implicados Rouco Varela y Esperanza Aguirre es que van como locas….jeje.:

    Tráfico
    Detenidos en la R-3 dos conductores que circulaban a casi 250 kilómetros por hora .

  23. Lo entiendo perfectamente 23 Ricardo Parellada …Ac/DC todavia no se ha repuesto del post del Van der Broek….que mas bien ha sido como un Van Breaking…jeje.

  24. Y para que De Aristegui se coma sus palabras aqui os dejo este enlace para los que dudan de que Chikilicuatre pueda tener el suficiente respaldo popular para conseguir el puesto que ha dejado vacante Acebes…..jeje:

    http://www.elplural.com/comunicacion/detail.php?id=20890

    De esta seguro que ganamos Eurovision…
    Europe livin a selebreichon..,selebreichon….la lalala lalala lalala …jeje.

  25. Si los artículos de Lope me dejan sin capacidad para comentar, no digamos cómo me dejan los comentarios de Frans van den Broek. Por no hablar del artículo de Penadés. Sigo pensando que en este blog se aprende muchísimo. Saludos.

  26. Agradezco los comentarios a mi quizá en exceso ubérrimo comentario. Sólo debo aclarar que no considero a Cataluña y los catalanes mejores ni peores que nadie en posesión de prejuicios sociales. Es más, hago mía, hasta cierto punto, aquella frase de Mark Twain en la que dice algo así como: “a mí no me importa si alguien es blanco o negro; me basta con que sea un ser humano. No puede haber nada peor”. Ni tampoco nada mejor, añadiría, para compensar. A lo que apunto es a que los prejuicios, preconcepciones, condicionamientos sociales etc, no son potestad de nadie en particular, sino rasgo común al género humano. La lengua puede convertirse en un marcador simbólico muy poderoso en determinadas circunstancias y ser reclutada por cualquier ideología. No dudo que en Cataluña exista ahora mismo un espíritu de tolerancia democrática que debe expandirse para equilibrar la situación de autóctonos e inmigrantes. Pero fácilmente las políticas lingüísticas pueden tener el efecto menos deseado del separatismo y la segregación. A los científicos sociales la labor de ver los efectos reales de las políticas, por lo que comentarios como el de Penadés tienen un valor esencial en cualquier democracia que se respete.

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