La foto fija

Guridi

Hasta el 15 de diciembre todo va a ser un sinfín de encuestas, en las que iremos de susto en susto. Unas encuestas nos gustarán más, otras menos. Siempre se quejará alguien de la cocina. Otros dirán que es una foto fija, otros que reflejan tendencias, otros se fijarán únicamente en unos datos concretos y otros, en las encuestas de otros periodos.

Si os dais cuenta, es como el fútbol. Para algo que es básicamente incontrolable se enarbolan una serie de tópicos-muletilla, lugares comunes, quejas al árbitro y palabras vacías. Se trata de prevenir lo imprevisible y de ver pautas y patrones en algo que es, afortunadamente, caótico y multifacético.

Si las encuestas fueran tan fiables, se incorporarían a los mecanismos de elección de la democracia. Y si el fútbol fuera predecible, los tertulianos de deportes se ganarían mejor la vida haciendo la quiniela.

Lo que parece claro es que seguimos con un escenario de partida en el que tenemos este bipartidismo de tres divisiones del que hablé hace unas semanas. Luchando por mantenerse en primera: PP y PSOE. Pugnando por el ascenso, Podemos y Ciudadanos. Intentando evitar el descenso, IU y UPyD.

Podemos y Ciudadanos son, hoy por hoy, los favoritos de los medios de comunicación. Dan juego y tenemos a gente como Ferreras, que dan apasionados discursos en su programa a favor de los chicos de Somosaguas. Y con respecto a Ciudadanos, a ver… Pensemos en Cataluña. ¿No queda mejor en plató una Arrimadas, que el ogro Albiol? ¿No es mejor un Rivera, que sabe encadenar dos frases seguidas, que un Pedro Sánchez que se atasca diciendo “claro que sí”?

Puede que sea verdad que las encuestas te dan una foto fija de un paisaje (por cierto, ¿hay alguna foto que no sea fija?). Pero lo que quieren ver nuestros políticos actuales son “selfies”. Por eso no les gustan las fotos de las encuestas, porque son como esa foto de grupo que hace pública un amigo tuyo. A lo mejor te ves como el único que sale mal. A lo mejor te molesta que otro salga mejor que tú. Puede que esté un poco movida o puede que no te guste quien sale a tu lado. Hasta puede que en esa foto salga alguien que, para tu gusto, estropea la foto.

Y, como en las fotos, también estamos los criticones, que no salimos en la foto pero nos ponemos a diseccionar a los retratados.

Yo creo que Rajoy no sale bien, sale poniendo caras raras, como acostumbra. Al principio hacía hasta gracia, luego daba un poco de pena y ahora aburre. De hecho, hasta harta.

Pedro Sánchez sale en la misma pose de siempre. Como si pegaran su cara de otras fotos. Ni bien, ni mal. Deja indiferente o ni se le mira.

Albert Rivera sale vanidoso y sonriente, como ese amigo que pone poses de modelo profesional para una foto de grupo en el campo. Impostado, sobradete y con mucha cara.

Pablo Iglesias sale ceñudo. Siempre pone cara de mal genio o mira para otro lado cuando le hacen fotos, pero se quejará al verla, diciendo que son lo demás los que estropean la composición.

A Andrés Herzog le han cortado la cabeza en la foto, así que nadie, excepto la gente que le conoce mucho, puede adivinar quién es el tipo que aparece a un lado, con los brazos cruzados.

Alberto Garzón es de eso que siempre quiere salir en la foto pasando el brazo por los hombros de alguien, pero en este caso, al intentarlo, se ha quedado detrás de Pablo Iglesias y casi ni se le ve.

Y… ¿de qué estaba hablando yo? Ah, sí. Que es un tópico eso de que las encuestas son una foto fija. Consultad a vuestro sociólogo de guardia.