La constante

Aitor Riveiro

Ayer el Parlamento dio su visto bueno al decreto-ley aprobado el pasado viernes por el Gobierno y que supone un recorte de 65.000 millones de euros para la economía española en los próximos dos años. El Ejecutivo de Mariano Rajoy se ha visto obligado, como ha reconocido el propio presidente, a tomar unas medidas que, todavía hoy, se van desgranando, dada la opacidad informativa con la que se ha tramitado.

La imposición viene de Europa. Dijera lo que dijera Rajoy, el rescate a la banca española tiene costes macroeconómicos, como no podía ser de otra manera. Máxime cuando en la letra pequeña de dicho rescate se contempla que España podrá recurrir al fondo de 100.000 millones que la UE ha puesto a nuestra disposición para comprar deuda española tanto en el mercado primario como en el secundario, uno más de los cinco documentos que el Gobierno ha olvidado comunicar tanto a los representantes de los ciudadanos en las Cortes como a la propia ciudadanía.

En último término, de eso se trata: de una crisis de deuda. Está ya explicado que la tormenta financiera de 2008 devino en una crisis de deuda pública en la que aún están inmersos, junto a España, otros países del euro.

En el momento en el que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, defendía en la tribuna del Congreso los recortes, el Tesoro subastaba hasta 3.000 millones en obligaciones a cinco años: pagó el tipo de interés más alto en 17 años, no logró colocar el 100% de la deuda y la prima de riesgo sobrepasó los 580 puntos básicos, colocando el bono a 10 años en el mercado secundario por encima del 7%.

Esta situación es insostenible en el tiempo. Ningún país puede financiarse en estas condiciones; mucho menos un país con un 25% de paro y la perspectiva de que en 2013 la economía continuará en recesión.

Y los mercados no solo no reaccionan a los programas impulsados por el Gobierno y Europa, sino todo lo contrario, pese a que el Gobierno ha utilizado una de las últimas balas que tenía y buena parte de las medidas ayer aprobadas afectan muy seriamente a los empleados públicos: centenares de miles de personas se manifestaron anoche por toda España para mostrar su rechazo a las medidas, con los funcionarios como abanderados de las marchas.

Así, tenemos un recorte impuesto que nos empuja impepinablemente a una prolongada recesión, un país sin capacidad de financiarse en los mercados y una calle encendida a cuyo fuego se suma ahora la gasolina de los funcionarios, totalmente ajenos como colectivo a las protestas hasta ahora, excepción hecha de profesores o servicios sanitarios en alguna comunidad autónoma muy concreta.

En este contexto, ¿cuál es el futuro del Gobierno de Mariano Rajoy? Incierto, cuando menos. Las opciones son escasas. O los mercados sueltan la presa y permiten al Estado financiarse a unos tipos asumibles o España será intervenida por la Unión Europea. No hay más alternativas.

En el primero de los casos, el ‘positivo’, el Ejecutivo recibiría una bocanada de aire fresco para, a continuación, continuar con la lucha: 25% de paro, caída del PIB, un otoño caliente con huelgas varias (algunas ya convocadas, como en el País Vasco),… El escenario es tremendo para un Gobierno desgastado y conocedor de que no va a poder enarbolar una recuperación económica que no se va a producir bajo ningún concepto, si atendemos a las previsiones de los organismos nacionales e internacionales.

En el segundo escenario, todo es peor para el Gobierno y para España. La intervención no es solo un golpe a la soberanía nacional, sino una declaración solemne de la incapacidad de nuestros gobernantes y agentes sociales. No hay más que mirar qué ha ocurrido en los otros países rescatados.

Sea como fuere, y no queda mucho tiempo para que lo veamos, hay que tener en cuenta un elemento tangencial pero de vital importancia: la obcecación de los gobernantes por gobernar; la querencia de los políticos a mandar; la inercia del Gobierno, y de sus componenetes, a mantenerse. La naturaleza humana es así y es harto complicado apartarse voluntariamente de donde tanto ha costado llegar. Vale también para la oposición. Y para los gobiernos autónomos. Y municipales. En cualquier ecuación sobre el futuro del Gobierno (de los gobiernos) hay que tener en cuenta esta constante. El último ejemplo lo podemos encontrar en mayo de 2010, cuando José Luis Rodríguez Zapatero decidió aprobar un ajuste de 15.000 millones, enmendarse a la totalidad a sí mismo y no convocar elecciones, con el resultado de sobra conocido.

10 pensamientos en “La constante

  1. El problema de la suspensión de pagos está encarrilado. Falta por ver si los prestamistas quieren que salgamos por nuestra cuenta y bajo la batuta de nuestro gobierno, o si, en su particular lucha de algunos en contra del euro, seguirán presionando sobre toda debilidad existente en el sistema y aprovechando todo resquicio, pais, y circustancia, para ejercer presión puntual o global, según vayan considerando, para debilitar o incluso hacer saltar la moneda única. No es descartable que el tener que moverse al borde del precipicio traiga consigo que, amparado por el follón organizado entre los que pretenden rescatarnos de una manera u otra, se cuele alguno que otro empujando.

    El problema real viene después. Una vez que la tormenta se disipe y ya con el salvavidas puesto, hay que nadar para llegar a la orilla. Y eso lo tenemos que hacer nosotros. Pero, ¿vamos a nadar desarrollando un perfecto estilo crawl o chapoteando torpemente? Nuestras estructuras productivas son ineficientes y el cacareado modelo productivo sigue tal y como siempre, pero peor. Mucho más debilitado y con menos recursos y financiación para poder hacer lo de siempre.

    Volvemos a los años sesenta. No vamos a poder salir del estancamiento vía productividad, que está bajo mínimos a la hora de competir. Tendremos que salir vía producción, es decir vía volumen, máximo esfuerzo, y mínima retribución, si queremos que el desenpleo se reduzca. O somos más eficientes, o más esclavos. No hay otra salida si pretendemos una cierta rapidez en la solución al paro y activación del consumo. Si no tenemos una moneda propia que podamos devaluar, si no se ponen, como es lógico y presumible, dificultades a la importación de bienes y servicios de fuera, no queda otro remedio que reducir costes al objeto de tratar de conseguir que el Made in Spain vuelva a ser lo normal en nuestras compras del día a día …….. Complicado y potencialmente incendiario.

  2. Dicho lo cual, ¿donde está la pancarta de que los que más tienen son los que más deben contribuir, para incorporarme a la manifestación de protesta?

  3. Yo creo que este gobierno debe hacer lo que dice que va a hacer (por una vez, ya que lleva haciendo lo que dijo que no iba a hacer…)

    Yo creo que NO debe pagar las nóminas (de los que menos tienen). Es más, ojala NO las pague……. jejejeje

  4. El Gobierno de Castilla-La Mancha (la Cospedal) ha decidido revitalizar la actividad de caza en su comunidad a costa del sufrimiento de los animales. En unos días se votará definitivamente la recuperación de la brutal práctica del lanceo de jabalí a caballo, a través de la modificación del reglamento de caza.

    Esta modalidad de caza consiste en acosar al jabalí a caballo para matarlo lentamente atravesándolo con una lanza, ocasionando al animal un sufrimiento lento e innecesario.

    Los lanceros defienden que ha sido una tradición de la que hay registros desde hace siglos. Pero las tradiciones no son positivas por si mismas. El progreso humano se basa en superar aquellas “tradiciones” inhumanas, salvajes y contrarias al respeto a los derechos del hombre y de otros seres vivos. Por eso, del mismo modo que es imposible justificar la pervivencia de Tribunales de la Inquisición en base a la “tradición”, no podemos permitir que se recupere por este motivo una práctica sangrienta y bárbara basada en el sufrimiento de un animal.

    Si como yo quieres poner freno a esta barbarie, firma ahora esta petición. Porque fomentar masacres de animales no es la solución para revitalizar la economía de Castilla la Mancha.

    http://www.change.org/es/peticiones/no-a-la-caza-del-jabal%C3%AD-con-lanzas

    http://www.change.org/es/peticiones/junta-de-castilla-la-mancha-no-autoricen-la-sangrienta-pr%C3%A1ctica-del-jabal%C3%AD-alanceado-a-caballo

  5. Gracias Aitor Riveiro:

    Me troncho!!! a pesar de la situación me río a carcajadas …jajajajaja. y es que después de cuatro años diciendo lo que se hace bien y mal seguimos pensando igual, esta crisis pasará, volveremos al crecimiento y a crear trabajo …jajaja. Aceptamos resignados y quejosos los recortes como única alternativa a la crisis sistémica y no queremos saber nada de otras posibilidades evolucionistas que lo mejorarían http://mentesabiertas.uoc.edu/plug/idea?id=11 y lo haría más sostenible …jajaja. Si seguimos repitiendo que no hay alternativa es porqué no queremos reconocer que el sistema agoniza, aún pensamos que después de los recortes resucitará la economía y volveremos a la senda del crecimiento … Si seguimos pensando así lo peor de lo peor llegará y cuando llegue diremos que no hay alternativa …jajaja. Que inteligente va ha llegar a ser el ser humano en este siglo XXI, aprenderemos a vivir sin un duro, no hay alternativa …jajaja

  6. Por mi parte, he llegado a un nivel de tal saturación, que ya no sé no qué decir ni qué pensar…

    Por curiosidad, ¿por qué dos artículos en un mismo día?

  7. ¡¡¡ELECCIONES GENERALES,YA!!!!.
    ¡¡¡ELECCIONES GENERALES,YA!!!!.
    ¡¡¡ELECCIONES GENERALES,YA!!!!.
    ¡¡¡ELECCIONES GENERALES,YA!!!!.

  8. Joer, vaya hachazo que le han pegado al Ibex 35 los mu cabrones. Etá claro que ante la previsible subida de la fiscalidad y por la que se pretende volver a la situación anterior, que el gobierno de Zapatero cambió, en la que las plusvalías relativas a rendimientos de valores mobiliarios contemplaban una tributación diferente en el caso de inversionesde más o de menos de una año, los grandes especuladores toman ya medidas. Si va a existir una mayor fiscalidad habrá que compensarla con una mayor rentabilidad …… dirán.

    Veremos a ver a donde llevan al Ibex 35 y a los valores cotizados antes de entrar a saco y cargarse bien de ellos en inversiones a largo plazo y de presumible mejor fiscalidad. La previsible corrección del mercado bursatil USA, que ya toca, va a ser acompañada por el interesado descalabro del nuestro ……… digo yo.

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