Juegos de Política

Juio Embid
Los que me conocen saben que me gusta mucho jugar. No me refiero al poker o a la ruleta. Yo soy muy aficionado a los juegos de mesa y especialmente a los juegos de mesa de política. Lo mejor para desconectar con el trabajo (relacionado con la política) es juntarse con los amigos y una tetera hirviendo. Puedo decir que tendré más de diez juegos de este tipo.

Entre los más raros incluyo un juego de cartas de política finlandesa llamado “Politix”, con las instrucciones en inglés y en finés, donde se puede jugar con los conservadores, con los socialdemócratas o con los agrarios, cuyos símbolos son respectivamente el coche, el autobús de línea y el tractor, y cuya mecánica es muy parecida a La Escoba. El objetivo es ganar con cartas de argumentos, cartas de votantes, juntando lo que necesitan dichos votantes para ser convencidos.

Me gusta mucho un juego español llamado “Democracia”, que salió por crowdfunding el año pasado, y donde diferencia a los partidos grandes (azul y rojo) de los partidos minoritarios (amarillo y verde). El juego está hecho para jugar a 6, dos con el azul, dos con el rojo, uno con el verde y con el partido amarillo. El objetivo de los jugadores de los partidos grandes es llegar a ser presidente y aguantar una legislatura (4 turnos) sin tener que dimitir (cuando te dejan las fichas de popularidad a cero). Los jugadores minoritarios (verde y amarillo) ganan si rompen el bipartidismo, es decir, si en unas elecciones sorpassan al segundo partido. La mecánica habitual es que los miembros de los partidos grandes se zurran entre sí y los dos partidos “pequeños” hacen lo mismo. Total, que gana siempre aquel cuyo compañero es más flojo y menos agresivo. Ah y puedes jugar de manera honesta o no, pero siempre hay el riesgo de terminar en la cárcel. La principal pega es que si juegas con novatos tardas dos horas en explicarles como se juega y tres más en echar una partida y el tiempo suele ser un material escaso y fungible en mi caso.

Mi favorito indudablemente es el “Director de Campaña”. Un juego para dos donde se recrean las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2008 donde se enfrentaron Obama contra McCain y cuyo objetivo es ganar los estados dudosos (Purple States) jugando cartas de campaña. Obama siempre gana en las discusiones sobre economía y McCain en las discusiones sobre defensa y el juego está bastante equilibrado. De largo la mejor carta de McCain es “Gobernator” donde juegas al lehendakari californiano Schwartznegger y robas dos cartas del mazo y juegas una inmediatamente.

Juego02112016

Como hay veces que no encuentras rival, (no lo digo de manera presuntuosa ya que el tiempo es escaso y los hijos pequeños se acumulan en mi entorno), los muy golosos como yo tiramos de videojuegos basados en juegos de mesa donde te enfrentas al ordenador. Muy del estilo al anteriormente citado estaría el “Political Machine”. Este puente, entre lavadora y lavadora, me eché una partida a este videojuego recreando la campaña de Hillary Clinton contra Donald Trump. Cuelgo una foto de los dos candidatos y sus características.

Me hace mucha gracia que para los diseñadores del juego los puntos fuertes de Trump sean la Energía (que te permite hacer más acciones cada turno-semana) y el Carisma (que hace que tus mítines sean más eficaces) y sus puntos débiles sean la Credibilidad (1/10 que te hacen muy vulnerable a la publicidad negativa) y la Religiosidad (poco apoyo de los estados religiosos). Hillary, en este videojuego destaca en Inteligencia (si tienes poca en las entrevistas televisivas sólo puedes escoger paridas y pierdes votos) y en Minorías (mucho apoyo en estados con minorías relevantes afroamericanas y latinas).

Evidentemente jugué con Donald Trump y por supuesto que gané. Los sindicatos, la Asociación del Rifle y las Asociaciones de Veteranos se volcaron para pintar de rojo el mapa de Estados Unidos el día de las elecciones. Sólo espero que el próximo martes no se repitan los resultados que hoy han aparecido en mi ordenador.

Un pensamiento en “Juegos de Política

  1. Divertido y alucinante afición. Pero sí, es verdad, respondemos a patrones. Hoy mismo , mientras tomaba un vino con un querido amigo , comentaba observaciones
    sobre nuestra educación , la de andar por casa, sin colgarnos medallas virtuosas. Somos educados y queremos a nuestros hijos y entendemos poco a los jóvenes Podemistas y sus juegos. Pero nos interesa.

Deja un comentario