José Manuel Soria, ese simpático “clon”

Chuchango

[Les ruego disculpen el exceso de enlaces externos. Los he puesto porque lo que a continuación sigue es tan irreal que quiero que comprueben que mi imaginación no es tan disparatada como la realidad] 

Desde hace meses los casos de corrupción asolan al PP, tanto a nivel nacional como autonómico o local. La estrategia popular ha consistido en negar la mayor, recurriendo al democrático principio de presunción de inocencia. Esta estrategia no tiene en cuenta que no siempre la inocencia judicial supone inocencia política. Por ejemplo, si no recuerdo mal, los diputados británicos que hicieron uso de sus gastos de libre disposición para cuestiones personales, no cometieron actos ilegales, pero sí inmorales, lo que fue suficiente para que dimitieran o no renovasen su presencia en las listas. Un mensaje claro de que el que la hace, la paga, sin esperar años a que haya una sentencia judicial firme.

Esta estrategia pepera se ha visto acompañada de otras no tan democráticas. Por un lado, el matonismo mediático contra quienes denuncian e investigan legalmente al PP. Por otro lado, volviendo a la teoría “conspiranoica”, son la víctima inocente y débil de una poderosa trama en la que políticos, jueces, policías y medios de comunicación, se mueven como un solo hombre en contra del PP, suponiendo una notable capacidad de coordinación del Mal en este país. Si unos malos tan buenos en su maldad, se dedicasen a nobles menesteres, hace tiempo que la bandera española ondearía en la Luna…

Todas estas líneas defensivas del PP contra las acusaciones de corrupción, ya fueron ensayadas en la Macaronesia española (expresión del griego para referirse a las “islas afortunadas”: Canarias, Azores, Maderia y Cabo Verde). En aquellas tierras lejanas, a 2.000 Km. de la capital del Reino de España, y a menos de 100 del Sáhara, todas estas estrategias ya fueron puestas en acción por el simpático clon de Aznar, José Manuel Soria (aunque ahora Soria afirma que fue un experimento del PSOE…). Este señor es el actual Presidente del PP canario y Vicepresidente del Gobierno de Canarias, así como Consejero de Economía y Hacienda, sí, sí, el que controla las perras…No sé si todas las fases de la estrategia que hemos visto recientemente en el PP en su peculiar lucha contra la corrupción, o mejor dicho, contra la denuncia de la investigación de la corrupción, ya fueron puestas en práctica en otros sitios, pero no me cabe duda que antes de que esta ola de inmundicia asolara la España peninsular e islas mediterráneas, en la región ultraperiférica (RUP) española todo esto se había puesto en funcionamiento, además, con el éxito que estamos viendo, con los trajes a medida y demás.

Se me hace bastante difícil resumir las andanzas de Soria. Es Técnico Comercial del Estado. Fue asesor de los socialistas en su anterior etapa al frente del Gobierno central (con Solchaga), incluso le llegaron a tentar para que desembarcara en la política canaria. Pero dejó pasar el tiempo, hasta que desde el PP le ofertaron liderar un partido muy trozeado. Llegó para dirigir un partido en el que un sector era capaz de partirle las piernas al otro, literalmente hablando (lo contó El Mundo, en lo que se conoció como “el caso Bango”: una, dos, tres palizas que le dieron a una abogada del partido, y a pesar de las pruebas claras, nadie salió condenado…, como para recibir otra paliza. Estos métodos no son aislados en la política canaria…). Supo aprovechar su imagen juvenil, fresca y dinámica para capitalizar en las islas el ascenso nacional del PP. Fue alcalde de Las Palmas de GC, con un partido que había quedado reducido a su mínima expresión en la ciudad, y posteriormente fue Presidente del Cabildo insular. Al perder en 2007 la mayoría absoluta, dejó el Cabildo para pasarse a la Vicepresidencia del Gobierno canario.

***

Cuando en la metrópoli se especulaba con posibles sentencias en contra de Camps, yo me reía con sorna y decía que todo eso lo había visto una hora antes. Pero estamos tan lejos en el tiempo y en el espacio que en Europa no se enteran de que somos un banco de PPruebas. Hay sentencia judicial firme que dice lo siguiente: Soria fue invitado por un empresario noruego a un viaje a dicho país a pescar salmón (“caso salmón”). La sentencia también da como probado que Soria pagó con dinero en efectivo, habrá que suponer que sacado de las casi una veintena de sus cuentas bancarias, los miles de euros que costó esa estancia, ese cash que los del Partido Presunto, perdón Popular, llevan normalmente encima, oiga. La sentencia también dice que el Cabildo presidido por Soria tomó una decisión favorable al empresario, le autorizó a construir varios miles de “camas” turísticas. Además, Soria formaba parte del Parlamento canario, que ratificó esa decisión. Aseguró que no participó en el debate parlamentario, pero una mano amiga encontró el video en que se ve a Soria de pié votando a favor de la medida. Pero claro, todo son pruebas circunstanciales, así que el caso se archivó.

Esta no es la única vez que Soria pagó en efectivo, ya sabemos cómo deben ser los bolsillos de los trajes pperos, por eso se los deben hacer a medida. No está muy claro cómo pagaba el chalé en el que vivía alquilado, pues con el cash, sin recibos y sin apuntes bancarios, no quedaba bien registrado cómo sus caseros registraron los pagos, caseros, todo hay que decirlo, beneficiados en una de las tramas de corrupción del PP en la “República de Banaria”, como llama un periodista canario al Archipiélago. Así que, otra vez, viva la presunción de inocencia.

Su capacidad de intimidación ha quedado probada, esta vez sí en sede judicial, mediante las querellas que ha ido interponiendo a periodistas o asistentes a comisiones parlamentarias que denuncian sus irregularidades. También puede preparar encerronas, como grabar una conversación privada para manipularla e intentar deslegitimar a uno de sus denunciantes, conversación que luego publicó Época. O amenaza con arruinar a los empresarios que no se pliegan a sus chanchullos. En la vida de partido, no tiene inconveniente en enviar a empleados públicos para que vigilen los movimientos de su oposición interna, ¿les suena?

Y nos queda su capacidad de gestión… eso que parece que el PP hace tan bien. El paso de Soria, y su sucesora Pepa Luzardo, por el ayuntamiento capitalino ha dejado al consistorio con un reguero de pleitos perdidos, y con indemnizaciones millonarias, incluso con repercusiones en la salud pública, como amañar el concurso de la empresa de aguas, empresa que posteriormente no consigue tratar adecuadamente el agua de la ciudad. Tomaban decisiones irregulares que beneficiaban a sus “amigüitos”, pero, cosas de nuestro sistema democrático de rendición de cuentas, quienes pagan las facturas millonarias no son ellos, sino las instituciones grancanarias.

Mientras Soria presidía el cabildo grancanario, su hermano Luís era Consejero de Industria del Gobierno canario, y bajo su mandato se fraguó el “caso eólico” (irregularidades en torno a la concesión de licencias para un parque eólico). Y mucho mejor, un empresario presentó una denuncia al Gobierno de Canarias (caso Tebeto) debido a que le retiraron una concesión minera. Pues la Consejería de Don Luis no sólo tomó decisiones que luego el Tribunal Supremo consideró ilegales, sino que además fue incapaz de presentar un peritaje alternativo al presentado por el empresario. El empresario ganó el juicio, y claro, el Gobierno de Canarias se ve obligado a indemnizarlo por unos 100 millones de euros (cerca de 17 mil millones de Ptas.). La cosa tiene mucha gracia, porque la empresa ni llegó a mover una piedra, y porque el técnico que asesoró al empresario es tío de nuestros queridos Soria. Así que en esta ocasión todo es “legal”. Los canarios no deben preocuparse por esta deuda, pues se podrá pagar con más de la mitad del plan del Gobierno central para luchar contra la crisis en Canarias, la comunidad autónoma con mayor nivel de paro y en la que el paro ha crecido con más intensidad (uno de cada cuatro canarios económicamente activo está en paro). Hay que aclarar que estas condenas millonarias no se limitan a resultados de la acción de gobierno de Soria y su clan. En total, las administraciones canarias han perdido 500 millones de euros en pleitos contra particulares, así de eficaces son.

Además de la corrupción, prepotencia e ineficacia de los hermanos Soria, el PP canario tiene otros casos de corrupción que le afectan a varios niveles (casos Europa, Faycán, Góndola…), y en estos momentos afronta una escisión en uno de sus feudos tradicionales, Fuerteventura, promovida por el cacique insular, conocido como el Marqués de la Oliva (su hija es diputada ppera en el Congreso, el de la Carrera de San Jerónimo, por lo que la historia podría tener alguna repercusión nacional). A todo ello debemos añadir las corruptelas de sus socios de gobierno, Coalición Inmobiliaria, perdón, Canaria. Si un personaje tan rico como Soria casi no se conoce en la Península, mucho menos se puede esperar conocimiento de quienes pertenecen a un partido con escasa proyección nacional. Creo que en la prensa española (no macaronesia) no se ha hecho mención a cómo el Presidente Canario, Paulino Rivero, llama a un alcalde para presionar a favor de su sobrina en una oposición (también se “interesó” por un familiar un viceconsejero del Cabildo de Tenerife). Eso sí, la sobrinísima no sacó la oposición, pues la expulsaron por copiar. O a que uno de los notables de CC, Miguel Zerolo, alcalde de Santa Cruz de Tenerife, está imputado en varios casos de corrupción (Teresitas, Forum Filatélico, Parque Marítimo), junto con destacados “empresarios” isleños. Cuando los jueces se le echaron encima, a Zerolo le entró el prurito independentista, lo que ha supuesto cierta incomodidad para el PP. 

Por otro lado, en la prensa nacional se destaca poco las incomodidades de que el nacionalismo español gobierne en coalición con el nacionalismo ultraperiférico. Cuando se aprobó el nuevo modelo de financiación autonómica, nadie se molestó en titular algo así como “Dos consejeros de Hacienda del PP apoyan la nueva propuesta”, ¿será porque ambos son de territorios españoles en África? (¿colonialismo inconsciente en la prensa española?). ¿Se imaginan el lío que se habría montado si dos consejeros del PSOE, uno de ellos que gobierna con nacionalistas con veleidades independentistas, no hubiesen apoyado una decisión de su partido?

La gravedad de la situación política canaria, así como el impacto mucho mayor de la crisis en las islas apenas se refleja en la prensa nacional. Cierto que sólo somos dos millones de habitantes, lejos de Europa, y que nuestros votos no mueven gobiernos, como los de Andalucía, Cataluña, C. Valenciana o Madrid. Tampoco se mata a la gente por política, como sucede en el País Vasco, aunque se les propinen palizas. Pero esa falta de interés desde el centro, acaba siendo también falta de interés desde la ultraperiferia, y desafección por lo que suponga España como “nación de naciones”. Si a la Península ni siquiera llegan los ecos de esta situación irrespirable, ¿por qué se van a preocupar los canarios por lo que pasa en la Península?

Concluyo resaltando que me parece creciente el riesgo de “berlusconización” de España. Por suerte, tanto los grupos mediáticos como el poder político están más fragmentados que en Italia. Pero por desgracia, al igual que en Italia, los votantes ríen las gracietas a los políticos corruptos, y nuestra justicia es ineficaz en la lucha contra estos casos, por lo que los chorizos no pagan su culpa ni social ni judicialmente.