Negociación colectiva: The end

Jon Salaberría

El próximo día 29, dentro de una semana apenas, las calles españolas volverán a ser el escenario de protestas como lo fueron este pasado domingo. Las grandes centrales sindicales, UGT y CC.OO, ensayarán de nuevo lo que puede ser pórtico de la primera huelga general a la que se podría enfrentar la Administración de Mariano Rajoy, nuestro flamante Presidente del Gobierno. Paradójicamente, el popular comienza mandato enfrentándose a movilizaciones, del mismo modo que su predecesor tuvo que afrontar. Por motivaciones, eso sí, diferentes. Como todos y todas saben, el factor que motiva las movilizaciones es el infumable Real Decreto-Ley 3/2012, de 10 de febrero, de “medidas urgentes para la reforma del mercado laboral”. La ya famosa “Reforma Laboral”, una de las grandes iniciativas “reformistas” que el Partido Popular había avanzado en campaña, como siempre, sin avanzar en su contenido, razón que ha aventado las protestas en cuanto el BOE ha dejado al aire sus entrañas sin pudor.

Mucho se ha hablado ya de los puntales de la reforma. De la manera en que se debilita la situación del trabajador/a en la relación laboral, se precariza su situación o se limita su derecho al acceso a la tutela judicial efectiva, que supone un paso atrás en la historia del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social a tiempos más remotos que los meramente “preconstitucionales”. Algo que, sin embargo y en opinión de la Patronal, dotará en tiempo muy breve a nuestro sistema de relaciones laborales de una flexibilidad tan imperativamente necesaria como lo es el abordar el drama del desempleo. Pero yo quisiera abordar una cuestión dentro de este debate que quizá pase desapercibida frente a las anteriores. Y no es otra que la promoción, en el ámbito de la regulación colectiva de las condiciones de trabajo, de la figura del Pacto de Empresa en detrimento de nuestro sistema de convenios colectivos, concebido como una de las grandes conquistas del mundo del trabajo en treinta años de proceso democrático y base de un marco de relaciones laborales que ha funcionado con razonable acierto desde entonces como elemento de paz social indudable.

La clave de arco nos la da la nueva redacción del artículo 84, párrafo 2 del Estatuto de los Trabajadores, conforme al que “la regulación de las condiciones establecidas en un convenio de empresa tendrá prioridad aplicativa respecto del convenio sectorial estatal, autonómico o de ámbito inferior en las siguientes materias …”, pasando a desgranarlas. Cuestiones como horarios, organigramas, adaptación de la clasificación profesional, condiciones salariales (salario base, extras, complementos, etc.) o incluso las medidas para la conciliación entre la vida laboral y la familiar o personal, quedan al arbitrio de lo establecido en este tipo de pactos, más cercanos a la individualidad de la contratación que a una norma laboral de aplicación general y de validez normativa asimilada a la ley, como el convenio colectivo.

Las centrales sindicales mayoritarias advierten: esta nueva regulación establecida por el Real Decreto-Ley 3/2012 supone la culminación de un proceso soterrado de individualización de la relaciones laborales que afectará a los sectores productivos más debilitados por la crisis, en primera instancia; obviamente, debilita aún más la posición del personal de las empresas que no disfruta de la “estabilidad” de la contratación indefinida y determina el fin del “colchón” protector que el convenio colectivo, aún vencido, suponía para los derechos individuales y colectivos de los trabajadores de un sector.

Esta nueva regulación se refuerza con la eliminación de lo que la Patronal venía llamando “ultractividad indefinida” de los convenios colectivos. Con la Reforma, tras el vencimiento de un convenio colectivo, el plazo para el nuevo acuerdo es de dos años no prorrogables, tras los cuales el convenio vencido termina su vigor sin posibilidad de prórroga. Parece inevitable: frente a la posición de superioridad de la parte empresarial en un situación así, a la representación colectiva de los trabajadores le quedan dos opciones, a cual peor. Una, doblegarse a las condiciones impuestas; otra, quedar en un limbo jurídico laboral. La “Ley de la Selva” llevada al mundo del trabajo. El sueño húmedo de Díaz Ferrán hecho realidad de modo “póstumo”.

 Desde la CEOE y desde el Partido Popular nos insisten: no existirá empresa competitiva en España que no regule sus relaciones laborales por este nuevo sistema de negociación. Otra opinión en este sentido la aporta el letrado Alberto Novoa: “Es el momento de que las empresas establezcan su propia normativa laboral, siendo conscientes de que el futuro no sólo premiará a las que hayan sabido negociar una norma colectiva propia acorde a su realidad, sino que castigará a quienes, por no aprovechar esta ocasión de negociar la norma a su medida, se dejen llevar por negociadores ajenos a su situación y su fisonomía propia”. Significativo el texto, por realista, al hablar de cómo la empresa “establezca su propia normativa” o de “negociar la norma a su medida”. Insiste la CEOE, en esta última idea, en los beneficios de la “exclusión de terceras personas ajenas a la empresa” de los procesos de negociación. Obviamente, esos “terceros” son las federaciones sindicales a nivel provincial o autonómico.

La verdad es que estamos ante una vuelta de tuerca histórica al sistema de fuentes del Derecho en el ámbito laboral sin precedentes en su virulencia y radicalidad. Tan es así que el criterio de la “categoría profesional” como elemento clasificatorio de los trabajadores desaparece, quedando como único el de “grupo profesional”. En ese sentido queda regulado el nuevo artículo 22 del Estatuto de los Trabajadores y en ese obliga la Disposición Adicional 9ª del Real Decreto-Ley 3/2012 a modificar su texto a todos los convenios colectivos vigentes en el plazo de un año.

En mi opinión, las cosas han ido más allá de lo que se podía prever. Y vienen acompañadas de una campaña política de acoso y derribo a los sindicatos de clase que tiene resonancias propias de otros tiempos. Cortar las alas de la negociación colectiva tal y como el Estatuto de los Trabajadores inicial reflejó de acuerdo al espíritu constitucional supone el patrocinio definitivo de la posición de superioridad de los empresarios, y supone limitar las funciones de asesoramiento y defensa de los sindicatos respecto de los derechos e intereses legítimos de los trabajadores y trabajadoras. No voy a exagerar hablando de un “retorno a los años de la codificación civil y del Derecho de los mercaderes”, ni me voy a acordar del aniversario de Dickens. Pero sí que afirmo que hay motivos para salir a la calle desde ya. A mí al menos no me cabe duda.

Posdata: en Málaga, 29 de febrero, a las 20:00, desde Alameda de Colón – Esquina Muelle Heredia – Alameda Principal – Calle Larios – Plaza de la Constitución. Por el empleo y la justicia social ¡Hay alternativa¡

14 pensamientos en “Negociación colectiva: The end

  1. Buenas noches Negociación colectiva: The end ,caballeros callejeros y cabelleras al viento:

    Gracias por el articulo ,ya era hora de que alguien hablara de Jon Salaberria….jeje.

  2. Ekaizer: “¿No estaba España virtualmente intervenida?”.

    “El objetivo de déficit fiscal para 2012 es una caja de Pandora. Una realidad que la política partidista con vistas a las elecciones generales había difuminado a lo largo del último año, y que ahora vuelve a cobrar vida. El relato de Rajoy era que Zapatero era poco menos que una marioneta con la cual Bruselas hacía lo que quería. El PP se opuso al plan de ajuste de mayo de 2010. Y ahora resulta que todo lo que hizo el Gobierno socialista va el PP y lo reivindica. Primero en su “folleto continuado” registrado ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el pasado 16 de febrero, en el que se asume por parte del Gobierno de Rajoy la continuidad entre la política de ajuste de Zapatero y la del Gobierno de Rajoy. Lo mismo ocurrió ayer en Roma (…).

    (…) Rajoy, en su rueda de prensa con el presidente del Gobierno italiano, Mario Monti, explicó una cosa que revela por dónde va el Ejecutivo español. Recordó que “el Gobierno de España estableció el año pasado en su plan de estabilidad un objetivo del 4,4% y se trata de dar cumplimiento a unos compromisos que nadie nos impone, los asumidos voluntariamente”. En otros términos, viene a decir Rajoy, España no es como otros gobiernos rescatados a los cuales se les impuso una serie de objetivos por parte del BCE, el FMI y la Comisión Europea. Por tanto, Rajoy estima que a la luz del cambio de coyuntura (…) su Gobierno tiene libertad para fijar una nueva meta para 2012.

    Parece que Rajoy quiere incluir nuevos recortes de gasto (quizá 10.000 millones de euros más sobre los 15.189 entre recortes y subidas de impuestos ya anunciados), pero no subir más impuestos. Tanto hablar de que España estaba virtualmente intervenida y que a Zapatero le imponían todo y, según se ve, Rajoy reivindica ahora su libertad para cambiar unos objetivos que se fijaron voluntariamente. ”

    http://www.publico.es/dinero/423718/no-estaba-espana-virtualmente-intervenida

  3. Es sumamente importante que la ciudadanía lea, en este momento más que nunca estamos necesitados de una cultura política. Es imprescindible que la ciudadanía sepa el alcance de esta ley. Es de agradecer a Jon el trabajo de documentación al que nos tiene acostumbrados, y por la que se debe llegar a conocer el alcance de estas medidas. Si graves son las medidas de este Gobierno, mas grave es el desconocimiento de su alcance por parte de ciudadanía. No es en si el recorte económico en los sueldos, es más los derechos fundamentales que se pierden. Se ha dado carta blanca para que la seguridad en el empleo esté en manos de los empresarios, para despedir, establecer los salarios, el tiempo y la forma y en definitiva hemos retrocedido treinta años y lo peor es que tardaremos muchos más en recuperarlos. Es lamentable que el Gobierno esté triunfando gracias y todavía a expensas de cargarlo todo a la herencia recibida y lo peor mucha gente lo cree.
    Es hora ya de que reaccionemos de forma inmediata y contundente, está en juego mucho mas que el trabajo, es la confianza en el futuro. Las medidas de este Gobierno van mucho mas allá de lo que significa perder un empleo, un trabajo, una estabilidad, lo que España está perdiendo es la dignidad y el orgullo del trabajador. Tenemos a un paso las elecciones andaluzas, y unos presupuestos aplazados hasta el treinta de marzo, pero tenemos suficientes muestras de lo que serán esos presupuestos, tanto es así que no se han atrevido a publicarlos.
    Tiene razón el articulista es hora de estar en la calle, en los centros de trabajo y en definitiva tenemos que darnos cuenta de lo que está pasando y eso se consigue con una información de lo que está pasando. La ciudadanía debe reaccionar antes de que sea demasiado tarde. Tiempo al tiempo.

  4. Gracias Jon.

    La negociación colectiva es una rigidez absurda en la economía actual.

    Cuando en el siglo XIX existían empresarios capitalistas que explotaban a obreros desinformados, tenía sentido que los intereses de los obreros se agruparan y se negociaran colectivamente.

    Hoy la economía esta formada en su gran mayoría por una serie de pequeños aventureros empresarios que ponen en juego su patrimonio por muy poco más que autoemplearse. De hecho muchos de ellos lo pierden. Los obreros son gente formada e informada que saben acudir a las fuentes de información adecuadas para ejercer sus derechos. Y las actividades son muy variadas. Es muy dificil catalogarlas en sectores. Los sectores se entremezclan en una misma empresa. De hecho se crean y se destruyen sectores enteros continuamente. El trabajo de una persona es raramente replicable. Hoy vivimos en una economía en que cada persona hace un trabajo distinto.

    ¿Que sentido tiene en este marco que unos señores nos fuercen a aceptar unas condiciones salariales que se negocian al margen de la realidad social? La negociación colectiva no tiene sentido ni a nivel sectorial ni a nivel provincial. Por poner un ejemplo del sector que compartimos , Jon, el de transportes…¿Por que un salario de un preparador de almacén lo negocian los representantes de los transportistas?¿Por que un salario de un preparador que trabaja en Azuqueca de Henares tiene que cobrar un 15% menos que uno que trabaje en Alcala-Meco, solo a unos kilómetros?

    La negociación colectiva se ha convertido en una rigidez para las empresas y en un sinsentido para la economía. La negociación colectiva solo tiene sentido para la autojustificación de los sindicatos.

    Por esta y otras muchas razones, los sindicatos están cada día más lejos de la realidad social.

    Saludos a todos

  5. De ayer

    Para ellos las ideas democraticas no van mas alla de lo que marque la Constitucion y eso en si mismo es negar la democracia o pretender que encorsetando la democracia a su antojo seremos mas libres

    Exacto, ya lo discutimos con el título del artículo de hoy. Se pordía resumir como “Antes que constitucionalista hay que ser demócrata”. Tanta identificación de la democracia con la Cosntitución hace que un subconjunto de la democracia acabe representando el conjunto, de manera que otros subconjuntos no constitucionales acaban siendo no democráticos. Sí… estudie matematicas en lo 70 ¿y qué? Creo que Jordi Pujol lo resumió hace años como un “achique de espacios” a base de señalar sistmáticamente fuera de juego… se acaba reduciendo de hecho el campo de juego, como si fuera un fuera de línea.

    A la puta mierda con la CT

    http://elpais.com/diario/2011/06/11/catalunya/1307754444_850215.html

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    De hoy

    Ahora hay que ir a la huelga general? y la anterior? a trabajar a la gasolinera, eh?? nchts, nchts

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    Y encima cierra público. en paple, de momento

  6. 6 Partxanda

    Algunos sí fuimos a aquella huelga general. Los ataques al sindicalismo no han sido sólo del PP, ya estaban con ZP.

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    Que cierra Público. Previsible tras el 20N. ¿Le habrá dado tiempo a Roures a comprarse otro “Antonio López”? Un abrazo a sus trabajadores.

  7. 8 Pratxanda

    ¿El gasolinero no era el gran Teoura? Por cierto, dónde estará. Este blog pierde muchísimo sin sus comentarios. Cualquier día me hago de twitter.

  8. Escribo desolado por el cierre de Público (mañana ya no estará en el kiosko) y por la elección de Grande-Marlaska, uno de los tipos más nefastos de nuestra vida pública.

    Lo de Público me parece una muy mala noticia, se mire como se mire. Aunque solo fuera porque espabilara un poco a El País. Soy adicto a Vizacaino, a Rico, a Escolar y a otros cuantos. La información era bastante original. Roures ha puesto millones de euros a fondo perdido, pero ni aun así.

    En cuanto a Grande-Marlaska, su elección ha sido posible gracias a la división de los vocales de la izquierda del CGPJ y, sobre todo y una vez más, a las malas artes de Margarita Robles. Algunoos de los nombramientos de ZP fueron de traca, este es uno de los más destacados. Robles, con Fernández de la Vega, se movieron todo lo que pudieron para empurar a Garzón. Mi animadversión hacia Grande-Marlaska se reomonta a 2006: hizo todo cuanto estuvo en su mano para joder el proceso de paz. Extendió dos años más la ilegalización de Batasuna por la vía penal, acosó a Otegi todo lo que pudo, prohibió actos de Batasuna cuando ETA había parado, etc.

    Desde hace unos meses, todo lo que puede ir a peor empeora. Da la impresión de que la rueda de la fortuna de la que hablaba Ignatius Reilly ha iniciado un giro infernal.

  9. Yo también siento mucho la desaparición de Público. Lo compro todos los días hace mucho tiempo. Va quedando muy poco. ¡¡¡Que sigan Intermedio y Salvados, por favor!!
    No entiendo el comentario de Polonio acerca de si a Roures (señor al que no conozco absolutamente de nada, por cierto) le habrá dado tiempo de comprar otro Antonio López antes del cierre. Parece, por lo que cuentan, que ese tipo es muy rico, pero no creo que los Antonio López, si los tiene, se los compre con las ganancias que le ha dado Público. Más bien al contrario, parece que si el periódico se ha mantenido hasta ahora ha sido porque Roures ha metido pasta de su bolsillo en cantidades. Quizás Polonio tenga una información distinta a la que circula por ahí.
    Comparto la desolación de Cicuta por todo lo que nos pasa.

  10. Como lo de Público era previsible, desde que presentó concurso de acreedores a principios de año (que no desde el 20 N), para mí la noticia nefasta de las ultimas horas es la designación del impresentable Grande Marlasca. A la mano que mece la cuna de Margarita Robles hay que reconocerle -aparte de su desfachatez-, que es incansable. No para. Qué sujeta!

  11. Yo diría, emulando a Mafo, que Margarita Robles es lo peor de lo peor. Pero luego me doy cuenta de que se me ocurren muchos casos a los que aplicar la frase. No sé si caben varios en lo peor de lo peor. Habría que consultar a un lingüista.

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