Ideas de bombero

Guridi 

No sé de dónde viene la expresión, pero es la que me viene a la cabeza cuando pienso en los actuales incendios que consumen al PSOE. Y más concretamente cuando pienso en Patxi López y en las personas que le acompañan en su declarada intención de ser Secretario General del PSOE.

Pedro Sánchez se ha quedado sin “barones”, todos y todas los que le acompañaban se han pasado en masa al proyecto de Patxi. ¿Cuál es el problema? Pues que la militancia con la que contaban no se ha ido con ellos. Se han quedado en el estado de furia y deslegitimación de las estructuras del PSOE al que ellos mismos les llevaron.

Así, se dan casos surrealistas, como los de algunos de los perfiles falsos en redes sociales, que son manejados por militantes vascos y sin embargo, no dudan en calificar de “traición” el paso que ha dado Patxi López.

Esta militancia, que por disciplina y lealtad a sus barones se enfrentaron a la gestora y a todo lo relacionado con los cauces reglamentarios por los que siempre ha ido el PSOE, ahora sigue pensando que todas las normas son malas, que nada de lo que se hace vale y que los que no piensen como ellos son traidores, merecedores de una severa purga.

Por poneros un par de ejemplos: tanto Idoia Mendia como Francina Armengol, que disfrutaban de un ambiente de unidad del que no podían hacer gala otros barones, se enfrentan ahora con una militancia sublevada, que no entiende su cambio de posición y que no está dispuesta a bajar el nivel de ruido y cólera en el que estaban. Todos los mensajes de indignación y de deslegitimación de la gestora -mensajes que ellas mismas trasladaron- se vuelven también en su contra.

Todos los barones que se declaraban leales a Pedro Sánchez han pasado a engrosar las filas de los “traidores”, pues o se está con Pedro o se es un apóstata, en la mejor tradición integrista.

No sé hasta dónde va a llegar la candidatura de Patxi López, pero ha puesto en evidencia que la división que Pedro Sánchez lleva allá donde vaya les ha pasado factura igualmente. Si antes las voces que clamaban por la calma y por rebajar el tono se veían con desdén, ahora son vistas con preocupación y compungido asentimiento por parte de muchos de las que las despreciaban.

Otro ejemplo: Rafael González Tovar, padre de la ex-Secretaria de Redes de Pedro Sánchez y Secretario General de Murcia. Rafa Tovar se lanzó a hacer declaraciones contra una hipotética candidatura de Susana Díaz, alardeando de que se encontraría con una oposición fuerte. Eso sólo provocó que se le rebelaran alcaldes de su federación, exigiendo un poco de discreción y respeto. Tovar se la tuvo que envainar, pero siguió lanzando mensajes deslegitimando a la Gestora, enmendando la plana a la actividad parlamentaria del PSOE y su hija, de tapadillo, poniendo a su antiguo equipo a disposición de Pedro.

Ahora, Tovar, sintiéndose amenazado por los fuegos que él mismo encendió, se declara neutral, mientras que su hija y su gente ya están trabajando con Patxi López. Pero es que si Tovar lo confiesa abiertamente, sabe que la parte de su federación que creía tener todavía bajo su control se le va a terminar de escapar.  

Morir devorado por los fuegos que tú mismo has iniciado. No sé si es una idea de bombero. Pero está claro que sí que han jugado a ser pirómanos.