Huelgas en servicios públicos: máximo beneficio, mínimo riesgo

Barañain

 En el País Vasco  -y supongo que será parecido en el resto de España-, las convocatorias de  huelga de empleadas de comercio textil en torno a las navidades y al comienzo  de la campaña de rebajas  nos recuerdan que, más allá del sector público, la huelga sigue existiendo como instrumento de defensa de intereses de los trabajadores frente a sus empresarios.

 El efecto de ese recordatorio es efímero. La rapidez con que, afortunadamente, las huelgas convocadas en esas empresas privadas se desconvocan  -sea porque se consiguen los objetivos razonables, o porque simplemente se retoman las negociaciones previamente rotas por alguna de las partes, o porque se desiste del paro para evitar males mayores, etc.-, nos devuelve a la realidad del ejercicio de huelga predominante en nuestro país, el que se lleva a cabo en el sector público, que tiene ya poco que ver con el origen histórico y la razón de ser de ese instrumento de lucha sindical.

 La referencia a la huelga es cada vez más  un atributo propio del sector público. En el ámbito privado de la economía, la evolución de las relaciones laborales y del conflicto industrial ha provocado una caída drástica de las huelgas. No ocurre lo mismo en el sector público, donde un sindicalismo corporativo enquistado en empresas  públicas o anteriormente públicas, dedicadas a la prestación de servicios públicos, ejerce su  capacidad de presión de carácter cada vez más gremial  (incluso si esa presión  es  protagonizada por sindicatos de los denominados “de clase”)  con todas las facilidades y sin arriesgar apenas nada. 

 Lo explicaba  muy bien Federico Durán* en un interesantísimo artículo publicado en la “Revista de Administración Sanitaria” (“Huelga y servicios esenciales”  Rev Adam Sanit. 2010;8(I): 127-140): “En las empresas privadas sometidas a la competencia y conocedoras -ellas y sus sindicatos- de la difícil supervivencia en una economía globalizada y abierta, el conflicto se ha replegado y ha cedido terreno a la colaboración”. Dicho de otra forma, hay más dosis de colaboración y menos de conflicto. Porque la colaboración es más interesante que el enfrentamiento para abordar el problema fundamental, que es el mantenimiento del empleo.

 Sin embargo, allí donde apenas hay riesgo, en los sectores que viven al abrigo de la competencia,      ajenos (al menos hasta ahora) a esas dificultades, o con una capacidad excesiva  de presión  a base de agredir a la ciudadanía, ahí el conflicto florece con facilidad, y en la defensa de intereses estrictamente gremiales o posiciones de privilegio se utiliza sin complejos la huelga, ese tradicional instrumento de lucha de la clase trabajadora, “sin límites, sin condiciones y sin contrapesos mínimamente significativos”.

 La huelga en el sector público es, muy a menudo, una práctica insolidaria cuya facilidad en su uso e  impunidad por su abuso sólo son posibles por lo que Durán califica de  inexplicable pasividad legislativa: más de treinta años después de su promulgación, sigue sin desarrollarse el mandato del artículo 28. 2 de la Constitución Española de regular el ejercicio del derecho de huelga “para asegurar el mantenimiento de los servicios esenciales de la comunidad”. Regular ese ejercicio es imprescindible para garantizar de verdad  el equilibrio en la protección de los diferentes intereses en conflicto, garantía  ahora inexistente. Y es que  a diferencia de lo que ocurre (u ocurría)  en el  ámbito privado de las relaciones laborales, en el sector público “los límites de la huelga no se pueden seguir considerando como si los únicos intereses en conflicto fuesen los de la empresa y los trabajadores”.

 Uno puede pensar que el reconocido experto se está refiriendo a situaciones como las del reciente sabotaje (que no huelga) de los controladores aéreos, o a las huelgas periódicas de maquinistas de trenes o a las de pilotos de avión, etc.… No, en realidad su reflexión está especialmente centrada en el sector sanitario público y en la cuestión famosa de los “servicios mínimos” de  las frecuentes huelgas con las que, alegremente,  los numerosísimos sindicatos de ese sector (en el que las diferencias entre “corporativos” y “de clase” son, cada vez más, puramente retóricas)  dan fe de su existencia.

 Por eso, porque llama a las cosas por su nombre, sus consideraciones han  tenido un eco muy favorable entre gestores de  la sanidad  pública de diferentes administraciones, que saben por experiencia propia de lo que está hablando, por diversa que sea su ideología o el nivel de su responsabilidad o su adscripción política y por muy escépticos que se muestren sobre la posibilidad de que su llamamiento sea escuchado por los responsables políticos. Al fin y al cabo, en el encanallado clima político español, lo que se estila es  aprovechar a corto plazo las ventajas de la oposición al gobierno de turno y,  así, los socialistas no se cortarán en defender  frente al gobierno de la Comunidad de Madrid cosas que perfectamente saben que son falsas  cuando esa administración  afronta conflictos en el metro o en hospitales públicos, actitud que simétricamente es correspondida por los populares en cualquier otra comunidad en la que las tornas están cambiadas.

 Durán  nos recuerda cual es el concepto mismo del derecho de huelga y el significado de su reconocimiento como tal, ambas cosas muy desvirtuadas en el sector público. El derecho de huelga, explica,  no va más allá de permitir que al ejercerlo el trabajador deje de cumplir su prestación laboral (no trabaja) y la empresa no cumpla su contraprestación (no remunera la jornada o el tiempo no trabajado por la huelga). “El llamamiento a la huelga no conlleva un derecho a obtener, en todo caso, la paralización total o parcial de de las actividades productivas de la empresa, ni existe un derecho a provocar (al empleador) perjuicios que vayan más allá de los derivados de la pérdida del trabajo y de la producción, ni mucho menos a los terceros usuarios del servicio”.

 Proclamar  lo anterior  puede parecer una obviedad a quien sólo ha trabajado en el sector privado. Deja de ser obvio en un sector público en el que se ha instalado “la idea de que la simple convocatoria de huelga tiene que provocar una limitación de las actividades empresariales con independencia de su seguimiento por los trabajadores — (seguimiento que con frecuencia es muy escaso en relación con los efectos provocados y los beneficios conseguidos por sus promotores)…en el sentido de que, convocada huelga, la empresa se tendría que limitar a prestar los servicios que hayan sido considerados mínimos o esenciales”.  

 Y por si eso fuera poco, a menudo se da por hecho que el “servicio mínimo” se concreta en el desempeño de un  trabajo de contenido  menor o limitado respecto al que  correspondería ejecutar en condiciones normales. Es  todo un disparate, muy extendido en nuestro país,   por cuanto quien está designado para cumplir “servicios mínimos” está excluido por definición del ejercicio del derecho de huelga:  ese trabajador no es ni puede ser huelguista (aunque los sindicatos fantaseen computándolo, a efectos propagandísticos,  como tal)  y su prestación laboral debe ser la ordinaria, como normal o íntegro es, desde luego, el salario que recibe por ello (que no se aminora o se hace parcial porque ese día esté de “servicio mínimo”).

 Por eso, a juicio de Federico Durán, juicio que comparto absolutamente, la intervención legislativa es urgente. Poco puede esperarse de un “diálogo social”  y una reforma laboral que no se plantee abordar ya esa cuestión tan largamente pendiente en nuestro país.  Y debe ser una intervención legislativa que sirva también para reorientar una jurisprudencia que “ha alimentado con frecuencia una hiperprotección del derecho de huelga, hija del complejo de recién llegados a la democracia y de un afán compensador de las restricciones y prohibiciones del franquismo”. 

(*) Federico Durán López,  es Catedrático de Derecho del Trabajo por la Universidad de Córdoba, de la que ha sido Decano de la Facultad de Derecho y Vicerrector. Ha sido Presidente de la Comisión Consultiva Nacional de Convenios Colectivos (1986-1992) y presidente del Consejo Económico y Social (1992-2001) . En la actualidad es director del Departamento Laboral de Garrigues.

15 pensamientos en “Huelgas en servicios públicos: máximo beneficio, mínimo riesgo

  1. 12 horas y ni un puto comentario….

    Aivalaostia!!!!

    “En las empresas privadas sometidas a la competencia y conocedoras -ellas y sus sindicatos- de la difícil supervivencia en una economía globalizada y abierta, el conflicto se ha replegado y ha cedido terreno a la colaboración”.

    No será que en els sector privado no se pueden hacer ya huelgas porque se corre el riesgo de ser despedido? Porque el número de trabajadores eventuales supera a los fijos?

    http://anarxya.wordpress.com/2007/04/07/lugo-mercadona-despide-al-delegado-de-la-seccion-sindical/

    En Brunilandia en 2007 los obreros afectados por cierres secuestraban empresarios, en otros casos amenazaban con volar la fábrica pegandole fuego alos depósitos de combustible. No saben negociar como en España? Porque huelgas llevan un rato… Y el sueldo base es de 1000 euros.

    Y Zapatelandia…. no estábamos tan cerca de atraparles?

    En fin… será el complejo de recien llegados. qué será lo siguiente?

  2. Y cumplidas las obligaciones…. OFF TOPIC!!!!

    Como ya sabran en Sudan del Sud se celebra un referendum sobre la independencia de la región, que dura una semana por problemas logísticos. Es que todo está patas arriba por culpa de la guerra. Que digo yo que podrían primero hacer el referendum y despues, si se han quedado con ganas, la guerra. Pero vamos doctores tiene las gasolin… la iglesia! sobre este asunto.

    Al grano, que se ve que van a ganar los independentistas fijo… y que habrá un país nuevo. Estooo, aprovechando que algun ministro nos visita… No podrían enviar a Jordi Hereu de embajador a la zona? O Manuel Bustos, alcalde de Sabadell.

    lo dejo caer pal siguiente consejo de ministros… que le haran un favor a Montilla.

  3. Sí, Pratxi.Y una vez conseguida la independencia, en Sudán del Sur comenzará a caer el maná desde el cielo. Nada mejor que una independencia para solucionar todo lo demás. Osches, y que gentes tan avanzadas se miren en espejos como Kosovo, como Sudán del Sur o como las ex-repúblicas soviéticas, la mayoría nadando en la abundancia tras la independencia …

    Si es que cada uno tié que tener su obsesión.

  4. Això avui no toca!!! En cualquier caso qué más da.

    Lo verdadermante importante es el tema del embajador. Enviad a Hereu. O comeremos Trias 4 u 8 años!

  5. Así que Barañain quiere “reorientar” la “hiperprotección del derecho de huelga” enestepais. No nos explica en qué términos ni hacia dónde. Igual en otro artículo.
    Antes nos deja un definición de huelga que, aceptándola como hipótesis de trabajo, me lleva a una pregunta : ¿acaso no le quitan del sueldo a los trabajadores públicos los días que hacen huelga? ¿Entonces dónde está el problema?

    ¿En los servicios mínimos? En la reciente huelga de Metro, en Madrid, los madrileños no nos enteremos que sus trabajadores estaban en huelga hasta el tercer día, pues en los dos días primeros cumplieron unos abusivos servicios mínimos que, en algunas horas, suponían el 100 % del servicio. ¿No es esa una manera algo “alegal” de limitar el derecho a la huelga? ¿No habría también que “reorientarla”?

    ¿Entiendo bien si creo que Barañain propone que el derecho a la huelga no interfiera en la producción normal de la empresa o en sus servicios? De su definición prestada de huelga es lo que yo saco. En ese caso, qué sentido tiene la huelga como arma de presión contra el patrono, sea público o privado. Me lo expliquen.

    En Francia hemos asistido a un numero importante de huelgas generales recientes con no pocos incidentes, tanto de orden público como de trastorno a los ciudadanos. Yo he padecido alguna de ellas. Salvo error mío, no he escuchado a ningún político francés, tampoco del gobierno conservador, pidiendo reformas del derecho a la huelga para “orientarlo” a cuenta de esos incidentes. Gran país Francia, añado.

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    Con el artículo de ISC discrepo en casi todo, que es casi lo mismo que el autor ya nos ha dejado en anteriores artículos a cuenta de sus análisis sobre el tema terrorista. Sólo en su receta final, aunque no por el objetivo que él marca (hacer más caro a ETA la vuelta a la violencia) coincido en parte. Me explico. Si Batasuna cumple la ley y reniega de la violencia no existe ninguna razón para que no sea legal y pueda acudir a las próximas elecciones. Y todo ello con independencia de lo que diga o haga ETA en el futuro. Es el cumplimiento de la legalidad lo que debe llevarla otra vez a las instituciones. Esa es la exigencia. La única. Ponerlo en referencia al final de ETA me parece equivocado, mucho más teniendo en cuenta que la banda es ya una cuestión residual. Volver a colocar en el debate político a ETA es un grave error, no sólo para la democracia sino para la propia Batasuna. Y creo que es la misma Batasuna, acertadamente, la que está pidiendo a gritos, hoy día, que no se la relacione. Otegi lo dejó claro en la AN.

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  6. Servidor, respecto del artículo de Sánchez-Cuenca, está de acuerdo más o menos al fifty-fifty. Cierto es que existen elementos cualitativos que permiten diferenciar este comunicado de la banda respecto de otros anteriores. Principalmente, los gestos de la izquierda abertzale. Pero no podemos olvidar tres circunstancias:

    – La izquierda abertzale no se atreve a dar el último pasito, ese que les aleje de la ambigüedad calculada: la ruptura con ETA. Tienen que exigir su disolución y dejar claro, de modo expreso, que ETA no puede seguir siendo considerada actor político para la solución de un problema, sino el problema mismo. Hasta ahí no acaban de llegar. Y ni que decir tiene, no pueden seguir considerando en el mismo plano lo que ellos llaman “violencia de ETA” y “violencia del Estado”. En el “abc” más elemental de la democracia, el Estado DEMOCRÁTICO es el que tiene el monopolio de la ejecutividad de las leyes y el ejercicio de la potestad sancionadora (sobre todo, en el orden penal). Para controlar posibles excesos o arbitraridades, está la Administración de Justicia. En ningún caso puede ponerse este ejercicio al nivel del que pega un tiro en la nuca.
    – La relegalización de Herri Batasuna, sí, exige la disolución de ETA o laruptura ya comentada. Los tribunales ya han fallado (incluso a nivel comunitario) que ambas instancias forman parte de un mismo complejo. Batasuna debe dejar claro que no forma parte del mismo. No es, pues, una cosa caprichosa.
    – En la relegalización de Batasuna debe andarse con pies de plomo y con mucha cautela: a pesar de la debilidad de la banda y de los golpes policiales, hace pocos días conocimos el robo de material informático por parte de la banda para proseguir con sus actividades (no creo que fuese para piratear DVD’s y venederlos en el top-manta). Los demócratas españoles quedaríamos como unos pardillos si dejamos que vuelvan a entrar de hoz y coz en la instituciones y que los de las pistolas hicieran alguna bien gorda, y volviésemos a los tiempos del “lamentamos, pero no condenamos”.

    En lo que no estoy de acuerdo es en el llamamiento de Sánchez-Cuenca al Estado para que haga sus movimientos. No, hijo, no. La democracia española ha demostrado ya muchas veces generosidad, ha abierto opciones, y, lo que es peor, ha pagado el peor de los costes posibles: asesinados, heridos, perseguidos, amenazados, familias rotas, … así que muévanse ellos. Yo sigo viendo, pese a detalles siginificativos que puedan mover al optimismo, la misma verborrea de siempre y la misma ambigüedad de siempre.

    La clave (rumor de las últimas horas), es un nuevo comunicado que aclare al anterior. Falta el adjetivo “definitivo” o la expresión “abandono definitivo de lalucha armada”, por ejemplo. Entonces, ya estaríamos en otra situación diferente.

    Buenas tardes.

  7. El derecho de huelga tal y como lo conocemos ha dejado de tener sentido .

    Yo propongo un derecho a la huelga que haga que el empresario o el estado pagen a los huelgistas el doble por jornada trabajada y las horas extras el triple.
    Asi veriamos como los huelguistas en un dia de huelga se quedan en su puesto de trabajo las horas que sean necesaria para que el empresario o los responsables publicos se den cuenta que van a pagar su mala gestion por tenerlos tantas horas trabajando en huelga.

    No se si me he expresado bien,pero creo que todos vosotros me habeis entendido a la primera…..jeje.

    ¡¡¡Yastabien,que los huelguistas tengan que dejar de cobrar por no trabajar,Yastabien,coño!!!.
    ¡¡¡Huelga a la japonesa con paga extra!!!!…..JAJAJA…que nervios.

    P.D: por otro lado les digo a los sindicatos que no sean gilipollas y apoyen al gobierno de Ziluminatius , si no quieren tener a Rajoyiubus como presidente del gobierno….claro esta que la insensatez no es patrimonio de los tontos d los cojones….en fin.

    ¡¡Un abrazo Zilu!!….jeje.

  8. Sobre El dilema de Ignacio Sanchez-Cuenca,tan solo decirle que no hace falta que le pida al gobierno que de los pasos necesarios….pero ¿es que no se ha enterado todavia que el gobierno no ha dejado de negociar con la banda terrorista?…¿que necesidad tiene el gobierno de dar pasos de cara a la galeria ,si cada vez que Mayor Oreja demuestra con su capacidad intelectual que el gobierno negocia con los etarras,en Francia y en España se acercan los etarras a las carceles mediante detenciones efectivas?.
    Quien sea ciego que no vea ,pero es evidente que cada vez que el estado detiene a un terrorista estamos mas cerca de que la negociacion que lleva el gobierno con la banda terrorista de sus frutos mas deseados….¿o no?.
    Asi que ,para que veais como cambian lños tiempos,ayer Pedro J sento a su vera a Soares gan¡mboa un ex-asesino de eta (que quiso matarlo) para que todos supieramos que el gobierno negocia con terroristas el futuro de España….joder,joder y Mayor Oreja preparando ,de la mano de Alcaraz el gran Rebelde Civico,una marcha contra la negociacion del traidor genuflexo Ziluminatius.

    ¡¡¡La madre que los pario!!!.

    Si los aberchalaos fueran inteligentes,aprovecharian la ocasion para pedir perdon a los españoles por haber fomentado el crecimiento de tanto tonto de los cojones y pedirles disculpas y ofrecer arrepentimiento por dejar a las victimas del terrorismo en manos de tanto idiota desencajado.

    Asi que ,ñores y ñoras…..que les den a todos los que no estan dispuestos a dejar de ser capuyos de mierda….esta claro que llueve ,truene,nieve ,haga sol o ventolera,la culpa de todo la tiene Ziluminatius.

    ¡¡¡Que les den!!!….con todos mis respetos a los que usan su cuerpo en beneficio de su amor propio.

  9. Con “tanto tonto de los cojones” está claro que el PSOE no va a conseguir que les voten y mas si se les llaman “tontos de los cojones”. ¿O no?. De lo que siempre han pecado los socialistas es de pensarse que son los mas listos y esto da una rabia… y lo dejo aquí… jejeje.

    Vuelvo ha sugerirles este video http://www.youtube.com/watch?v=ZxuFf7yXRCM&feature=share para que nos demos cuenta de quienes son o somos los tontos de los cojones. Ya nada es lo que pensábamos. Hay que darse cuenta de quienes no somos y quienes podemos llegar ha ser: http://www.youtube.com/watch?v=MufUOFCl_mE

    Saludos de cojones

    PD: Aunque eta deje las armas, seguro que se olvida alguna por algún zulo.

  10. Yo estoy de acuerdo con Jon… para desaparecer eta tiene que quedarse sola…

  11. Gracias, Barañain.

    Lo de los controladores ha sido excepcional y nos ha indignado justamente a todos. No se puede legislar para la excepción y desde la indignación. Por una vez, coincido con Pratxanda: eso de que los empleados del sector privado hayan visto la luz sobre las verdades de la vida y ello les lleve a protestar menos me parece muy traído de los pelos. Ojo. Sí convendría regular para tener claridad, pero regular no debería, creo, implicar la desactivación completa de la única arma real de reivindicación que tienen los trabajadores. Las desigualdades en las relaciones laborales siguen siendo sangrantes. Los funcionarios se han comido este año una rebaja de sueldos de entre el 5 y el 15 % sin rechistar.
    ___

    Sobre el Profesor Sánchez-Cuenca:

    Me ha gustado mucho su artículo, porque tiene el sabor entrañable de lo conocido. Es exactamente el mismo artículo que podría haberse escrito en 2004, o después de cualquiera de las otras treguas. Podría haber titulado “El día de la marmota” (o, en versión ilustrada, “La invención de Morel”). El Profesor es un creyente en las virtudes de “sentarse con los terroristas”, y nada de lo que pase parece modificar su querencia.

    Su tesis me parece equivocada. Dice “no queda más remedio que concluir que la solución basada únicamente en la actuación de policías y jueces, seguida durante décadas, ha sido igualmente un fracaso, pues ETA no ha dejado de existir”; no habrá dejado de existir, pero está debilitada y al borde de la irrelevancia. Y en realidad, como él sabe perfectamente nunca ha habido un planteamiento de basar la respuesta “únicamente” en actuación de policías y jueces.

    Así que, en mi opinión, no se plantea el dilema en realidad. Lo que la situación requiere por parte del Estado es más de lo mismo: aplicación inteligente de la ley, y margen al Gobierno para que module. La participación de Batasuna en las elecciones no debería ser “nuestro” objetivo, sino el suyo; saben lo que tienen que hacer. Juzgo inútil entrar en disquisiciones sobre si el “alto el fuego” es permanente, unilateral o “internacionalmente verificable” (¿qué diablos significa esto, que ISC destaca como novedoso?). Pero, si fuera permanente, no tiene ningún sentido lo que dice el Profesor (“Si el Estado no da ningún paso, ETA se cargará de razones ante sus bases para romper el alto el fuego”).

    Abrazos para todos.

  12. No se si los sindicatos son conscientes de que estamos viviendo momentos de involucion de tragicas consecuencias para nuestra integridad mental como españoles:
    “Don Juan Carlos estuvo absolutamente involucrado en la operación”
    Suma y sigue: Intereconomía proclama que el rey llevó a cabo el 23-F

    El PP ha insistido en los últimos tiempos en asociar las comunidades autónomas con el “despilfarro”
    ABC lanza un misil rojigualda a las autonomías y exige “fortalecer España”.

    Ustedes mismos….ya saben lo que se avecina,en su manos estan los votos de la derecha franquista de este pais.,por el bien de España,sean sensatos y actuen de acuerdo a los tiempos en que vivimos,de lo contrario el sindicalismo tiene sus horas contadas.

  13. el sindicalismo tiene sus horas contadas

    Efectivamente. Sea cual sea la fuerza sindical, el gobierno hará caso a las peticiones de los mercados. Votes lo que votes tambien.

  14. En este caso dadas las circunstancias este Gobierno lo que tiene que hacer es arremeter contra la corrupción en todos los niveles caiga quien caiga, poner a los poderes júdiales, TC en su sitio, no es inmiscuirse en la justicia sino exigir que se cumpla.
    Haber si es de recibo que el señor FABRA presuntamente corrupto, ya van prescribiendo delitos por que los tribunales se han pasado la pelota de unos a otros para que este señor se vaya de rositas, el caso Gurtell va camino de lo mismo que prescriban los delitos, que sigan ostentando el poder que sigan chupando del bote, mientras los bancos arremeten contra los impagos y esos mismos jueces ponen de patas en al calle a familias enteras y lo hacen sin perdida de tiempo, dicen que los juzgados están colapsados pero para arremeter contra los que no pueden pagar una hipoteca si que se dan prisa.
    Por lo menos aunque las elecciones se den por perdidas, ( ya veremos) que le obliguen a los tribunales a poner en su sitio los corruptos que no entren nuevamente a gobernar toda esa manada de chupópteros sean del partido que sean, el pueblo no puede contribuir de ninguna manera a mantener a toda esa corruptela con su voto.
    El Gobierno tiene la obligación ahora mas que nunca de imponer su derecho a gobernar, y a exigir a los poderes judiciales a que no den tiempo a que esa ralea se salga con la suya y que prescriban sus delitos, si debe haber artennancia en el poder que la haya pero que salgan tambien todos los que tengan que salir, que se depuren responsabilidades, que se eliminen de una P vez corruptos, tránsfugas, pesebrejos, quítate que me ponga yo, si este Gobierno tiene que dejar el poder por lo menos que se vaya ejerciendo su derecho a gobernar, que ponga las cosas en su sitio y hable claro
    Las medias tintas se acabaron, todos sabemos en al situación que estamos, a lo hecho pecho, muchos han contribuido a llegar donde estamos y no ha sido solo el PSOE la que sea P que suene, estamos hartos de de mentiras, tapujos, enjuagues, y lamentaciones de quien contribuyó a este desastre y ahora
    venga pretendiendo apagar fuego con mangueras de gasolina. Tiempo al Tiempo

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