Huele a quemado

Guridi 

Esta semana, militantes y cargos del PSOE se pasaban la transcripción del último discurso de Javier Fernández, que pronunció cuando le fue concedido el premio “Amuravela de Oro”. En él, Javier, con su tono reflexivo habitual, hablaba de lo importante que es dudar en política y en democracia. Y en que lo importante, precisamente, de la democracia es poder sentarse con otros para llegar a acuerdos que permitan mejorar la vida de los demás. Bien lo sabe Javier, que toda su carrera política ha estado dedicada a sentarse con gente y a no levantarse de la mesa hasta llegar a acuerdos que satisficieran por igual a todas las partes. Desespera que alguien con el bagaje y la humanidad de Javier se haya quemado así en la lucha de gente que no le merece, como Pedro Sánchez y Susana Díaz.  

No es el único caso de una persona con enorme capital humano que va a desaparecer de la política. Como os he venido contando, la purga de Sánchez sigue aplicándose con saña mientras avanzan los diferentes congresos autonómicos. Es de destacar la que está llevando a cabo alguien cuyo motor en la política no son las ideas, sino el odio, cómo es el caso de Adriana Lastra.  

Adriana, a la que no estaría de más recordar algunos de sus mensajes y frases cuando era ferviente partidaria de Madina (hasta que le dieron carguito), es la escritora de muchas de las listas negras que se están usando para castigar a los que no son puros de corazón a ojos del pedrismo. Así, ha sustituído a Rodolfo Irago por Victoria Luna, que siempre la sacó bien en las entrevistas del “20 Minutos”. Y que se ha encargado igualmente de mandar a muchos diputados y diputadas a los peores sitios del Congreso. En algún caso con el pretexto de que el diputado en cuestión es el autor que os escribe. Da igual que no sea verdad, por cierto, porque Adriana no duda y el odio no necesita de pruebas. Tampoco de conocimientos, porque Adriana cree que el seudónimo de Guridi es por un compositor vasco, en lugar de saber que fue un histórico militante del PSOE. Pero así es Adriana: actúa sin dudar, propaga falsos chismes y usa el poder para amedrentar y gritar a las personas, en lugar de para sentarse a escucharlas. 

Las purgas y los odios injustificados de Lastra asombran por igual a “pedristas” y “susanistas”. Y dejan en ridículo a la que se supone jefa del grupo parlamentario, Margarita Robles, que no tiene ni idea de en qué autos de fe anda metida Adriana, ni de por qué los hace. 

Adriana, que jamás ha puesto un pie fuera de la política, odia con la misma intensidad con la que sabe que no tiene futuro fuera de ella. Y con el mismo desconocimiento del mundo exterior que se supone que debe mejorar, merced a su puesto y a su ideología. Adriana, que se vanagloria de representar a la auténtica izquierda del PSOE, no sabe qué es trabajar en el mundo real, ni cuáles son los problemas y las necesidades de los trabajadores y trabajadoras a los que debe representar. De hecho, tanto en Ferraz cómo en el Congreso, el comportamiento, las actitudes y los acosos de Adriana no se diferencian en nada de los de un empresario explotador. Y ahí la tenemos, en primera línea.  

Cómo también está en primera línea, por cierto, el alto cargo de Susana Díaz del que os hablado alguna vez. El miércoles pasado ya estuvo declarando ante la jueza, diciendo a su señoría que no tenía ni idea de cómo habían aparecido esos 300.000€ en su bolsillo. Y ahí sigue también. Sin más méritos que los de Adriana, por cierto: que son no dudar nunca, acosar a la gente sin pruebas y matar a los demás en nombre de alguien superior.  

Huele a quemado y aún así hemos hecho que sólo los pirómanos manden.

 

7 pensamientos en “Huele a quemado

  1. “alguien cuyo motor en la política no son las ideas, sino el odio”
    aha…

  2. # Margarita, está linda la mar

    Lunes, 10 julio 2017

    Santiago González en El Mundo :

    Pedro se ha acostumbrado a delegar en segundones la explicación a la opinión pública de reuniones en las que no han estado. Ya pasó con Ábalos sobre la reunión entre Pedro y Pablo. El jueves se repitió cuando Margarita contó a los periodistas de qué habían hablado Don Mariano y Pedro “en el palacio de Moncloa (sic)”.

    También dio detalles de lo que no habían hablado, el 155, ese artículo que nació ya derogado y que es una medida de intervención tan sobrevalorada que los secesionistas más menguados traducen como ‘tanques por la Diagonal’, pero no suspende la autonomía catalana. Uno echa de menos a Tony Blair que suspendió cuatro veces la autonomía del Ulster, la última, (14 de octubre de 2002) durante cuatro años, seis meses y 24 días. Y no pasó nada, quizá porque Blair no tuvo nunca una portavoz atascada en una puerta giratoria.

    El presidente no lo citó y Pedro tampoco. Entonces, ¿a qué venía el énfasis y la reiteración de Margarita al negar validez a un artículo estrictamente constitucional? Quizá a que Felipe González sí lo había citado en lo de Vocento y esta tropa ha desarrollado como especialidad ajustar cuentas en el partido con los asuntos de Estado. No era contra Rajoy, sino contra González. “Este nuevo partido Socialista”, dijo en un par de ocasiones en plan refundador, para anunciar entre dos docenas de veces y tres, que si el presidente no dialoga, el PSOE adoptará iniciativas legislativas. Si el presidente no se mueve, lo hará el (nuevo) PSOE. Tanta externaliación no puede acabar bien, Pedro. Por pura incoherencia. ¿Tanto darnos la brasa con la militancia para encargar la refundación del partido a una simpatizante?

    No al 155, dijo una vez y otra, como si fuera la madre de mi Krupskaia, en plan banda de Moebius que siempre volvía a pasar por la misma adversativa. El Gobierno contará con todo el apoyo del PSOE y luego colocaba un ‘pero’ o un ‘ahora bien’ tiene que dialogar que demolía el párrafo anterior. Luego demostró cierta incapacidad para ruedas de prensa. Anunciar ‘iniciativas legislativas’ y pretender que no le preguntaran por ellas era de una ingenuidad propia de Abundio.

    Margarita se encargó de explicar a los gentiles la conversación entre Pedro y Don Mariano. Ella no estuvo, pero no se privó de dar su opinión de lo que los reunidos se dijeron y lo que no. Ni Rajoy anunció que tuviera la menor intención de aplicar el 155, ni Sánchez mentó el asunto en ningún momento. El artículo maldito fue una adversativa en su relato, ese pero que deroga todo lo dicho anteriormente.

    Margarita, está linda la mar. También lo estaba aquella mañana del 22 de octubre de 1992, en la que un tribunal presidido por ella condenó al albañil marroquí Ahmmed Tommouhi a 15 años de cárcel por violación. La sentencia, por ella redactada, no tuvo en cuenta la única prueba rotunda, definitiva: que el análisis del semen encontrado en la braga de la víctima descartaba al acusado. Tommohui cumplió entera su condena. No sé si Margarita se le trastocan las frases hechas y creyó que violar es de albañiles, pero ella no dialogó con el albañil Tommouhi. Se limitó a aplicarle el Código Penal en las condiciones que digo. Así las cosas no se entiende que cuando un presidente autonómico anuncia su propósito de cometer varios delitos a plazo fijo, el 1-O, ella se empeñe tantas veces en que el Gobierno tiene que dialogar en lugar de aplicar la ley. Margarita debió dialogar con Tommouhi y aún si hubiera sido culpable, concluir que el racismo es un problema que deber resolverse políticamente, no por vía judicial.

  3. Ha salido a la venta e español un libro llamado “El filtro burbuja” de Eli Parisher. En el se habla del problema que surge cuando los algoritmos predictivos de Google y otras aplicaciones hacen que se nos muestre principalmente contenido conforme a nuestras busquedas anteriores. Esto podria tener la consecuencia especialmente negativa en materia politica, de que solo acabemos opiniones similares a la nuestra, perdiendonos cosas interesantes. De hecho ya existen aplicaciones que juegan a la contra de los criterios mas frecuentes, para generar diversidad en los resultados que se nos ofrezcan en las busquedas.

    No obstante a la vista de las piezas de El Mundo que a veces se cuelgan por aqui, su calidad analitica, lo atinado de los argumentos, su lucidez.. mi intranquilidad sobre que pueda estarme perdiendo algo que merezca la pena, desaparece completamente.

    No deja de ser un alivio

  4. El artículo no es del El Mundo sino de Santiago Gonzalez y hace referencia a ún hecho cierto : la comparecencia de una portavoz que no estuvo en una reunión de interés público y de sus contradicciones.
    Se cuelga aquí porque trata de complementar las excelentes crónicas de Guridi sobre el estilo de Pedro y su ” nuevo socialismo ”
    A partir de aquí, usted mismo , Laertes

  5. Efectivamente el articulo enlazado de El Mundo se apareja en cuanto a excelencia al post de Guridi.

  6. No , no y no. Laertes. El artículo dice lo que dice , y , en lo que dice , AFIRMA HECHOS INDUBITABLES , recogidos por los media.
    Si quiere opinar sobre estos hechos es muy libre de hacerlo ; si le parece que no son ciertos puede aportar su propia versión ; y si , como me temo , no tiene una idea formada porque es contraria a sus prejuicios , ¡ que le vamos a hacer !
    No se cree que Margarita no estuvo; tampoco de lo que hablaron los que sí estuvieron ; menos aún de que cada uno de los contertulios reconoció lo que de común acuerdo se aceptò.
    ¿ Qué pasa , está usted ausente ?
    Laertes , le exigo argumentos sobre lo que sucede , no sobre lo que piensa. Si hay ruedas de prensa , las hay. Etc, etc.

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