Héroes de celuloide

Marta

Estamos ante el final de un Puente, el primero en casi tres meses, y eso se palpa en el ambiente. Hay ganas de salir, de entrar, de viajar, de quedarse en el sitio a descansar. No sé si les pasará a ustedes, pero noto cierta saturación, no sólo por el continuo quehacer diario en esa monótona sucesión de semanas lunes-viernes, lunes-viernes, lunes-viernes… sino por lo ajetreado de la actualidad, con campañas autonómicas, tramas de corrupción y espionaje, crisis, crisis y crisis…

 

Apetece, pues, desconectar, y soñar con que un mundo mejor es posible. Para estas ensoñaciones propias de una mañana (o una tarde) perezosa de domingo, y en lo que no comience el Mundial de Fórmula Uno, ayuda mucho acudir a los héroes de celuloide, a las películas de siempre.

 

Hay héroes y héroes. Están aquellos que van con espuelas, pistola al cinto y sombrero. También los que llevan unas mallas ridículas, de color azul y rojo, con una capa más ridícula aun. Muchos iban con un cigarrito en la boca, aunque con las campañas antitabaco, eso es cada vez menos frecuente. Por supuesto, no nos podemos olvidar de los héroes aventureros y medio descamisados, tipo Indiana Jones.

 

Sin embargo, quisiera hacer mención a otros héroes, que han suscitado mucha admiración, pero que se salen un tanto de los clichés habituales. Son héroes, al menos desde mi punto de vista, por representar valores que todos consideramos como positivos o deseables, o bien porque son unos canallas simpáticos que hacen aquello que nunca haríamos, pero que a lo mejor, en el fondo, no nos importaría hacer… Algunos héroes son perdedores natos, y otros lo son en las situaciones más extremas.

 

El primero en desfilar no lleva pistola al cinto, aunque sabe disparar un rifle. Sin embargo, no le gusta utilizar la violencia, sino la fuerza persuasiva de las palabras. Es abogado, viudo, y tiene dos hijos. Es Atticus Finch, el número uno de los héroes de América, si hacemos caso a una encuesta que se hizo hace tiempo en Estados Unidos.

 

El protagonista de Matar a un ruiseñor da todo un recital de saber hacer y saber estar. Dice las palabras adecuadas en el momento adecuado. Suelta perlas de sabiduría a lo largo de la película, como aquello de nunca entenderás al otro hasta que no te hayas puesto en sus zapatos y hayas caminado con ellos. Y además, defiende a un hombre negro acusado de violación en la América profunda y sureña de los años 30 del siglo XX. Y para rematar, tiene el rostro y la figura de un inmenso Gregory Peck. Es un héroe que no pega tiros, le gusta leer y predica la tolerancia. ¿Qué más queremos?

 

A veces, sin embargo, nos apetece ver a alguien que se salte las normas, se meta en líos y salga, más o menos airoso, de ellos. En nuestras organizadas y ajetreadas vidas, siempre gusta un roce por el lado más canalla. Debe ser por eso por lo que me gustan tanto las películas de timadores. Ellos, en general, no emplean la violencia, sino el ingenio y la picardía. Como Henry Gondorff, en El Golpe. Sus tretas van desde fingirse borracho y hacer trampas al gángster más peligroso de Chicago, hasta montar un auténtico tinglado para timarle a lo grande. Con los ojazos y la sonrisa pícara de Paul Newman, necesitamos poco más.

 

También suelen gustar los que luchan por una causa perdida, o al menos, en apariencia. Es el caso del personaje de (una vez más) Paul Newman en Veredicto Final. De nuevo estamos ante un abogado, un tipo de héroe muy habitual en muchas películas y series. En este caso, se trata de un auténtico perdedor, alcoholizado y apenas sin trabajo. Frank Galvin defiende la causa de una pobre gente que quiere demandar a un poderoso hospital (perteneciente al arzobispado de Boston) por un error médico que ha dejado a una joven en estado vegetativo permanente. ¿A qué vendrá esa querencia por las causas perdidas?

 

Y por último, para ofrecer una sugerencia heroica más para este perezoso domingo, allá va la historia de Andy Dufresne, o de cómo salir airoso de situaciones tan extremas como las que se describen en Cadena Perpetua. No sé si todos los blogueros han visto ya esta película, por eso mejor no haré referencias concretas a su increíble final. No sé si es creíble o no, pero sí sé que entusiasma a mucha gente, supongo que porque, pese a todo, la historia termina bien. Y no hay nada que guste más que una historia con un final feliz, a su manera.

 

En fin, he cogido estos cuatro ejemplos de héroes por representar, cada uno, a su manera, cualidades que nos pueden gustar, por motivos más o menos confesables (admito que la afición por los timadores tiene su miga), y también porque todos ellos resuelven, o intentan resolver sus situaciones más con el cerebro y el ingenio que por la fuerza bruta (salvo, tal vez, en algún momento de El Golpe). También he hablado de estas películas porque me encantan, y de vez en cuando, apetece evadirse de la realidad, de todo tipo de responsabilidades y disfrutar, por ejemplo, con un rato de buen cine.

19 pensamientos en “Héroes de celuloide

  1. Gracias Marta por hacernos soñar un domingo sin Fórmula 1 (ya sólo queda una semana).

    Soy forofo de Henry Gondorf. La escena en la estación de tren, esperando al primo – Doyle Lonegan – cuando Robert Reford le ve llegando cojear y le dice a Paul Newman – ‘No es tan fuerte como cree’ – y Paul Newman le mira con aire asombrado y le contesta – ‘Nosotros tampoco’.

    Y también soy fan de Andy Dufresne. Auténtico looser, enamorado de su mujer hasta las trancas, a la que asesinan y de cuya muerte le declaran culpable sin serlo, que asume la cárcel como un hombre libre (Morgan Freeman dixit). Magnífico final en las playas de Zihuatanejo.

    Aprovechando que me he pasado el puente con un medio gripazo de narices – manda webs que ni un mal catarro en todo el invierno y justo cuando se acaba… – recomiendo otros 2 héroes-antihéroes de 2 pelis que he revisitado estos días. Primero esa pareja de golfos que forman Sean Connery y Michael Caine (Danny Dravot y Peachy Carnehan) en ‘El hombre que pudo reinar’. Magnífica peli de John Huston. Amistad, aventuras, fidelidad al máximo y, como no, altura en la derrota.

    La otro película es La Gran Evasión. Brillan muchos pero se lleva la palma Steve McQueen, el Rey de la Nevera. El tipo que se pasa más de la mitad de la peli en las celdas de aislamiento pero que no ceja en su empeño de fugarse y, cuando lo logra lo hace para recopilar información vital para que los demás puedan fugarse por el túnel a pesar de que le cuesta unos mesecitos en la ‘neverra’ (dicho con acento alemán cutre). La verdad es que el reparto de esta película es acojonante. James Garner, Richar Attenborough (el Gran X), James Coburn o Gordon Jackson (que para mi siempre será el tieso mayordomo de ‘Arriba y abajo’).

    En fin, buena manera de acabar el puente Рy espero que tambi̩n con los virus que me acechan Рy empezar con esperanza otra semana larga.

  2. Joer, Marta, entiendo que puedas tener algún reparo, por la posible erronea interpretación que se le pueda dar al termino, a que ensalces la heroína. Debieras tambien recordar actuaciones en las que la actriz haya sido el personaje principal destacar como héroe. en este caso heroina,de la película, pero ese olvido, hoy políticamente incorrecto y perseguido, no debe mantenerse. Espero traigas a la memoria personajes femeninos que tambien encajen en el homenaje que hoy nos presentas.
    Katherin Hepburn y Meryl Streep son los dos primeros ejemplos de actrices magníficas a los que acudo y cuyos papeles en algunas de sus películas tambien encajarían perfectamente en tu recordatorio.

  3. Gracias, Marta.

    Me llama la atención que la película más reciente que nos propones date de hace tres lustros… ¿Nos hacemos mayores, o es que las pelis de ahora no son como las de antes?

    A mí me ha parecido interesante Slumdog Millionaire, pese a (o por) su extravagancia. El argumento melodramático tiene un punto ridículo; el trasfondo, una sordidez que pone los pelos de punta; es una “peli con niños” -cosa que habitualmente me espanta-; y, sin embargo, la combinación de todos estos elementos tan disparatados funciona, funciona muy bien. Hay quien la ha descrito como “porno-miseria”, quien la tacha de banal y superficial, quien ataca su inverosimilitud. No sé; puede que la receta del éxito sea el envoltorio alegre y optimista del producto, que no llega a enmascarar la terrible realidad de fondo pero brinda espacio para la sonrisa.

    Abrazos para todos.

  4. Hola Marta. Me ha encantado tu texto, comenzando por el título, que me ha recordado la canción de los Kinks (la de ‘los héroes de celuloide nunca mueren de verdad’). Ay, ya nadie sabe siquiera quiénes eran los Kinks.

    ¿Habéis visto ‘The Visitor’? Antihéroe gringo, un viejo profesor emérito perdido, sin ganas de vivir ni interés en su trabajo, que redescubre la vida a través de una pareja de inmigrantes clandestinos que se han metido en su apartamento de NY. Su rebelión contra la migra y la paranoia colectiva de los años post 11-S culmina en una imagen simbólica (la que recoge el cartel de la peli) que a mi me ha conmovido porque ya estoy muy mayor.

    PS. El viernes estuve en Sevilla, y cada vez que veía a alguien con el ABC bajo el brazo pensaba que podía ser don Fernando, pero no me atreví a preguntar.

  5. Estupendo artículo, Marta. Me da rabia haber leído a Lobisón porque iba a recomendar “The visitor”. A mí también me emocionó, será también porque estoy muy mayor, y me divirtió y me dieron ganas de salir corriendo a NY, a pesar de las autoridades de inmigración con las que me tuve que ver este verano, y que también están muy bien retratadas en la peli.
    Coincido con Teoura en sus apreciaciones sobre Slumdog Millionaire. Me encantó. A pesar de la sordidez de los ambientes que describe y de la tragedia de las vidas de sus personajes, tiene una mezcla de color, alegría, ritmo… que te hace salir contento de la película.
    Otra que me ha parecido excelente es La duda, y no sólo por sus pedazo de actor y actrices, sino por el tema. Un peliculón.
    Es una gozada cuando la cartelera ofrece tantas alternativas como está ocurriendo ahora. Para mí sentarme en un cine en versión original, el sábado o el domingo a las 4 de la tarde, con una buena película por delante, es un placer del que disfruto desde hace muchísimos años y que me parece maravilloso.

  6. Y ahora ¿que digo yo?….vale….mi heroe es Bartleby y su frase “I would prefer not to” (“Preferiria no hacerlo”) me llena el alma…que le voy a hacer.

    En la noche de los tiempos hubo una vez que entré,solitario en el cine y me sente a ver una pelicula sin saber cual era.
    Me encontre mirando una pelicula americana con subtitulos y sin saber por que ,me sentí identificado con aquel personaje curioso que rompia todos mis esquemas…..mas tarde me daria cuenta de que Moby Dick me llevaba a Herman Melville y su “Bartleby ,El escribiente”.

    Version cinematografica de los 70’s
    “Bartleby” trailer

    http://www.youtube.com/watch?v=FgIsUWawWRI

    Mi otro heroe es Hal 9000,una inteligencia artificial que tiene encomendada una mision divina,pobre incomprendido….lloré cuando lo desactivaban…

    http://www.youtube.com/watch?v=-WYeOJG5jhU

    ¿Que tienen en comun estos dos personajes?

    Que son parte de mi….los llevo dentro…..jeje.

  7. ¿Hal 9000 AC?

    No puede ser, nunca me cansaré de ver esa escena. Los papeles están cambiados. El hombre frío y metódico con la respiración mecánica va desconectando imperturbable al ordenador que primero implora por su vida, de una manera tan humana, tan patética, aterrorizado ante la certeza de su propio fin, y luego va perdiendo sus capacidades, como un alzheimer cibernético que le va llevando a su primera infancia de máquina, y al final muere como un héroe, sereno, digno, resignado, cantando como si fuera un soldado una canción sobre una mujer.
    ——–

    Slumdog millionaire es Oliver Twist, son los niños de Chaplin, es lo que hace mucho que olvidamos en este occidente aséptico que protege a la infancia hasta el extremo de crear inútiles o tiranos.
    Son los villanos de folletín decimonónico, la miseria, la orfandad, Pulgarcito abandonado en el bosque por no poder ser alimentado por sus padres, expuesto a la tentación de casitas de chocolate que esconden a terribles brujas que los quieren destripar.

    Y al final triunfa el buen corazón, fueron felices y comieron perdices.

  8. Gracias por el vídeo, AC. Va a haber que buscar un estilista o un amigo que le diga a Ray Davies que ese peinado no le favorece.

  9. Nerva 8…¡tenemos puntos en comun!…entonces…¿que nos diferencia?…Bartleby…¿quizas?….jeje.

    Un placer,Lobison 9…pero lo que no tiene arreglo…no lo tienes…pelillos a la mar…..jeje.

  10. Este fue mi homenaje al cine mudo,que tanto aprecio,a traves de “El Que Os Mira” :

    “El Viaje a Marte de Amistad Civica”…una de heroes de Debate Callejero .:

    http://es.video.yahoo.com/search/?p=+El+Viaje+a+Marte+de+Amistad+Civica

    “Ahora podreis entender porque desaparecia momentaneamente Debate Callejero y no podiamos acceder a el,.os acordais¿verdad?.La respuesta esta en las paradojas temporales y el libre albedrio temporal que suelen crear los llamados “agujeros de tornillos”.Cuando un agujero de tornillo se autodesarrolla,todo es posible.Los marcianos tienen el convencimiento cientifico de que un agujero de tornillo con autodesarrollo travieso se introdujo en el espacio temporal de un blog terricola ,un lugar para el encuentro y el debate democrático,que ¡oh sorpresa! era Debate Callejero.En fin ,vayamos a la noticia sobre los estudios del viaje a Marte de Amistad Civica ,alla por el año 1918.Por lo visto el agujero de tornillo entro en Debate callejero y atrapó temporalmente a algunos de sus colaboradores habituales que lejos de quedarse alucinados con ese fenomeno ,se adaptaron sin ningun tipo de problema a los papeles que el libre albedrio les habia asignado”- El Que Os Mira.

  11. Lo que cuenta Lobisón de su estancia en Sevilla y sus dudas del posible don Fernando con el ABC bajo el brazo me hace recordar una anécdota de mi padre. Una vez, hace bastantes años, hacía una travesía de USA a España en el Queen Elizabeth y se dedicó a preguntar a todos y cada uno de los camareros con los que se topaba, “¿ti es de Chantada?” (no sé si se escribe así, él era un gallego militante, como es obvio). Excuso decir que la mayor parte le contestaban “excuse me”, o algo parecido, hasta que uno le dijo, “no, eu son de Betanzos”. Creo que Lobisón debería haber hecho lo mismo, acercándose a todos los abecedarios y diciéndoles “que tal, don Fernando”, hasta dar con el nuestro.

  12. 4 – 12

    A Lobisón y a don PMQNQ les vuelvo a repetir, ya que lo comenté hace algún tiempo, que aunque recibo a diario el ABC en casa y desde hace mucho tiempo, no leo prensa escrita en casa nunca. Salgo a escape muy temprano y vuelvo tarde, generalmente cuando la tertulia de Ondacero, la de las 22:30 ya lleva algún tiempo en antena.
    La TV tampoco la veo nunca. Si acaso algún partido de futbol, pero tambien con excasa frecuencia. Eso sí, la prensa digital la devoro a diario a lo largo de las muchas horas que estoy frente al ordenador. Por lo que, cuando vengais por Sevilla, ninguno de los que os encontreis con el ABC, o con la la televisión bajo el brazo, soy yo. Otra cosa es si a la hora de comer y en los distintos beres/restaurantes de Dos Hermanas preguntais a quienes en la barra (soy hombre de comer en la barra a base de tapas y raciones) esté dándole al Tío Pepe. Ahí si podeis tropezaros conmigo.

  13. Los heroes de nuestros dias,son completamente distintos…aunque hay algunos que son como Charles Bronson.

    otra de “Mirad como tiemblo”:

    “Fabra edita un libro que defiende a Franco y niega que el levantamiento fuera un golpe militar.”

    Acusa a Fabra de editarlo con el “dinero público” y de no tener ninguna sensibilidad
    Esquerra Unida exige la retirada del libro franquista.
    ¿Lo conseguira?

  14. Gracias Marta. A mi también me encanta El golpe, pero más todavía Dos hombres y un destino, con los mismos protagonistas. Hepburn inolvidable en la reina de África, con Bogart, el rey de Casablanca.
    Pero a mi también me gustan los héroes más comerciales, empezando por Jack Ryan, ese ex agente de la CIA – la caza del octubre rojo, patriot games, clear and present danger – que llega a presidente de USA en Air force one, protagonizado en todas estas menos la primera por Indiana. Y también ese Poli irlandés perdedor y conflictivo que puede contra todos los malos y pese a todos los buenos, que protagoniza Bruce Willís en la saga de la jungla de cristal.
    En efecto, pronto llega la Fórmula 1 pero también las insoportables motos. Me quedo con la liga, la copa y la champions, basta con ser de un solo equipo para, a estas alturas, todavía poder ganar las 3!

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