Hasta el último minuto

Padre de familia

Hasta que se abran las urnas el próximo domingo 7 de junio, no se habrá decidido el partido de las elecciones al Parlamento Europeo. La campaña oficial habrá terminado casi 48 horas antes pero las conversaciones privadas durante la jornada de reflexión e, incluso, la importante labor de los compromisarios y apoderados de los diferentes partidos políticos durante el mismo día de las votaciones, pueden llegar a influir significativamente en el resultado final, especialmente dado lo apretado de las últimas previsiones demoscópicas.

Que se lo digan a los jugadores del Bayern de Munich que, en mayo de 1999, vieron como dos goles del Manchester United en los minutos 91 y 92 les birlaban la Champions (en el Camp Nou) que ya creían ganada gracias al tempranero gol de Basler. O que se lo digan a Aznar, que el 6 de junio de 1993 tuvo que llamar a capítulo a Arenas y Gallardón que estaban denunciando un supuesto tongo electoral y salir a la palestra a reconocer la enésima derrota del PP frente a Felipe Gonzalez, quizás la más dolorosa por la absoluta convicción de que esta vez la victoria era suya. Algunas noches antes participé en una cena de más de 20 personas; prácticamente todos aceptaron apostar 2 a 1 por la victoria de su partido: si ganaba el PP yo pagaba 500 pesetas a cada uno pero sí ganaba el PSOE cada uno me pagaría 1.000. Lo cierto es que luego no me atreví a pasar la gorra porque la frustración era mucha y yo ya tenía bastante con la victoria.

La brutal crisis económica que golpea desde hace meses y las insuficiencias de la respuesta gubernamental deberían ser suficientes para que el PP fuera capaz de capitalizar la frustración y el sufrimiento colectivos y traducirlos en una victoria electoral clara, especialmente dado el carácter “simbólico” de la cita, cuyo resultado no conlleva consecuencias directas sobre las cuestiones más básicas para la ciudadanía: impuestos, subsidios, etc. Con Zapatero el PSOE ha ganado dos elecciones generales y unas elecciones municipales y autonómicas (2007), además de las elecciones autonómicas catalanas, vascas y gallegas (las anteriores). En su debe sólo figuran las últimas elecciones autonómicas gallegas, que el PSOE perdió fundamentalmente por los errores de Touriño y los aciertos del candidato moderado pepero. Pero también porque la crisis empezaba a morder y, quizás más importante, el Gobierno no parecía estar respondiendo con la suficiente prontitud e intensidad.

Puede que el reemplazo de Solbes por Salgado y la entrada de Chaves para resolver el sudoku de la financiación autonómica sean decisiones muy acertadas; a los futuros resultados me remito. Pero no está claro que ni una ni otra hayan conseguido marcar un antes y un después. De una parte, Solbes tenía prestigio y su salida en un momento tan grave es difícil de entender por muchos (conste que en mi opinión tenía que haberse ido al menos un año antes), así como su reemplazo por una gran desconocida. De otra, Chaves no cualifica precisamente como adalid de la renovación y el aire fresco. El resto de los recambios parece estar “missing”: ¿alguien ha escuchado alguna declaración pública de Gabilondo, Gonzalez-Sinde o incluso Trinidad Jimenez? Bien, vale, alguna foto hemos visto y alguna vez han hablado pero, en el mejor de los casos, parecen haber optado por la gestión eficaz pero discreta antes que por copar espacio político, algo que no estaría del todo mal dada la perspectiva electoral.

Así que seguimos más o menos igual, fiándolo todo a la estrella del equipo, Zapatero lui meme. Y por lo que cuentan (no pude verlo), su discurso en el Debate sobre el Estado de la Nación fue de los mejores, tanto en cuanto a la forma como al fondo, mientras que Rajoy fue incapaz de responder en tiempo real e, irremisiblemente, cosechaba una nueva derrota en las encuestas sobre el debate. Lo malo es que, a continuación, el PP ha conseguido transmitir a la opinión pública que las propuestas del Presidente habían sido copiadas de las del PP y, más importante, no habían sido suficientemente preparadas. No dudo de que la crítica debe ser demagógica. El problema es que es convincente para alguien como yo, alejado del detalle de la cuestión, que ve cómo la concreción de las propuestas desapareció de las resoluciones aprobadas por el Pleno. Sí, escuché a Alonso decir que todas las propuestas del PP habían sido derrotadas, pero me quedé con la idea de que las propuestas anunciadas no saldrán adelante.

Atendiendo a lo expuesto ¿cómo es posible que el PSOE le pise los talones al PP en las encuestas y que incluso le gane en la del CIS, que como todo el mundo sabe es siempre la más fiable tanto por tamaño de muestra como por metodología? Igual es que la gente está siendo capaz de percibir la realidad mucho más nítidamente que lo que desearían algunos ejecutivos de medios de comunicación y los estrategas de Génova.

Porque es completamente cierto que estamos atravesando una crisis económica sin parangón desde la Guerra Civil, pero también que su origen y su final viene y vendrá desde fuera de nuestras fronteras. En este sentido, parece que la opinión pública es más sabia que el Presidente de la CEOE y no achaca los problemas de Ucrania, Hungría, México o California a “los años de Gobierno de Zapatero”. Es más, es posible que la ciudadanía esté también apreciando que el Gobierno está cumpliendo su compromiso de que el pato no lo paguen los menos favorecidos: cero recortes sociales.

Puede que no, puede que la gente no confíe demasiado en Zapatero y su capacidad para resolver la crisis pero que prefiera al “malo conocido”. No sería de extrañar dada la sucesión de escándalos por la que transita el principal partido de la oposición. Los líderes de los dos principales bastiones electorales del PP, Madrid y Valencia, están dando un espectáculo lamentable, zafio a la par que trufado de (presuntas) ilegalidades.

Lo de Camps es de traca. Después de semanas de promesas de que lo aclararía todo en cuanto tuviera oportunidad, lo único que se le ocurrió fue declarar en el juzgado que los dichosos trajes los había pagado en metálico porque casi nunca utiliza tarjetas de crédito. Es de suponer que le habrán preguntado por el recibo, factura incluso, y cabe imaginar cualquier cosa como respuesta; por ejemplo: “la tiré, generalmente no las guardo para no recordar lo caro que me ha costado lo que he comprado”. O cualquier otra cosA similarmente absurda a juzgar por los argumentos aportados por el Consejero Blasco en El País el pasado domingo (http://www.elpais.com/articulo/espana/Dudar/honorabilidad/presidente/Camps/miserable/elpepuesp/20090524elpepinac_10/Tes).

La táctica defensiva es un error: la gente sería mucho más comprensiva si hubiera salido a la palestra admitiendo que había juzgado mal a algunos amigos y pidiendo perdón por ello. Si hubiera hecho tal declaración hace un mes hoy ya no estaríamos hablando de la recepción de unos trajes, acto dificilmente punible. Dicha táctica sólo se entiende si Camps tiene mucho más que ocultar, porque el problema no son los trajes, sino la posibilidad de que no fueran un regalo sino el pago por las adjudicaciones de contratos por valor de 8 millones de euros. Y eso sÍ que es un delito. Al tiempo. De momento la gente sabe que es un cutre que no es capaz de decir no a quienes le adulan con migajas, con lo que su perspectiva de suceder algún día a Rajoy está herida de muerte.

Peor todavía es lo de la lideresa, y no me refiero a su deslealtad para con Rajoy, a quien trató de tumbar sin éxito. Por si no tenía suficiente con el escándalo de los espionajes internos, en el que miembros destacados de su equipo parecen haber tratado de acumular dossiers contra otros miembros destacados, y la cantidad de altos cargos del PP de Madrid que se han visto obligados a dimitir por sus conexiones con Correa, le estalla ahora el escándalo de la Fundación FUNDESCAM. Para quién no haya leído las informaciones de Público al respecto, les resumo: una Fundación presidida por Esperanza Aguirre recibe casi un millón de euros donados por importantes empresarios (incluído, oh sorpresa, el hoy Presidente de la CEOE) que tenían y han tenido después contratos adjudicados por la Comunidad de Madrid presidida por Aguirre. Obviamente, la posible conexión entre donaciones y adjudicaciones sería cohecho, algo que en todo caso será muy difícil de probar. Lo que resulta sencillo, sin embargo, es calificar el modelo como violación de la ley electoral, dado que la Fundación en cuestión utilizó los fondos recibidos para financiar gastos electorales del PP de Madrid. Hombre, está feo, pero seguro que otros partidos recurren a subterfugios parecidos, quizás con menos éxito por tener donantes menos pudientes. Lo que no tiene pase ninguno es que una de las empresas utilizadas para canalizar los gastos a la campaña “popular” fuera precisamente la de Correa, que encima anotaba cuidadosamente el concepto falso de facturación y el real.

Si la documentación que ha aportado Público es cierta, (http://www.publico.es/espana/226368/pp/pago/facturas/electorales/correa/traves/fundacion), va a resultar muy difícil que Esperanza Aguirre escape indemne de este asunto porque le atañe directamente a ella, Presidenta de la Fundación: llegue a encontrarse o no una conexión con el Tamayazo, Esperanza queda ahora vinculada directamente a Correa. Hasta el momento esta mujer había conseguido ponerse de perfil, consiguiendo que su Consejero de Deportes aceptara dimitir en silencio por sus tratos con el jefe de la trama corrupta. Tampoco le afecta demasiado que el tesorero del PP esté igualmente imputado por haber recibido más de un millón de euros de Correa o que el eurodiputado Galeote se haya caído de la lista por la sospecha de que recibió más de 600.000 euros. Y con respecto al tema de los espionajes entre los suyos, la cuestión avanza lentamente en sede judicial y dificilmente podrá llegar a alcanzarle directamente. Excepto, claro está, que llegue a descubrirse qué es lo que hacía su Vicepresidente en esos viajes que a otros les parecían tan interesantes potencialmente.

Por cierto, vaya casualidad que el ex Consejero de Inmigración, Carlos Clemente, haya tenido que venir a declarar (por la acusación de haber recibido 16.000 euros de Correa) precisamente desde Colombia, país en el que ahora reside y en el que varios de los envueltos en la trama Correa parecen tener pisitos de lujo adquiridos en los últimos años, concretamente en la preciosa ciudad de Cartagena.

Volviendo a Aguirre, al parecer no debemos preocuparnos. A decir de uno de sus hombres de confianza, el Secretario de Comunicación del PP de Madrid Juan José Güemes, todo lo que ha denunciado Público sobre FUNDESCAM y de lo que se ha hecho eco el Presidente del PSM, Tomás Gómez, es falso de toda falsedad. Así, sin más, como lo del pago de los trajes en metálico, sin ninguna explicación adicional porque como es falso, para qué perder el tiempo con el tema, ¿no? Y de paso, se van a quereller contra Tomás Gómez que, enterado, ha respondido que el PSM va a seguir instando a la Fiscalía y al Tribunal de Cuentas a echar sendos vistazos al tema y ya puesto, ha recordado entre sonrisas que Güemes es yerno de Fabra, el de Castellón. ¿Les suena? Sí, hombre, el que maneja la Diputación desde hace años y consigue que juez que pasa por allí haga el petate en poco tiempo y así nunca progresen las innumerables denuncias que tiene interpuestas por todo tipo de delitos fiscales, económicos y electorales.

Todas estas sucias sospechas e imputaciones tienen por supuesto mucho que ver con que el PP esté donde está en las encuestas. La ciudadanía no parece creerse la tesis de Rajoy de que se deben exclusivamente a la falta de escrúpulos del Juez Garzón y el Gobierno socialista, al parecer dispuestos a pervertir el Estado de Derecho hasta el paroxismo para cargarse al Partido Popular con acusaciones manifiestamente falsas. Garzón no es santo de mi devoción y seguro que hay socialistas disfrutando al filtrar informaciones de sumarios que deberían permanecer secretos. Pero oigan, no puede ser que todo sea completamente falso, ¿no les parece?

Sea como fuere, el partido que se juega en Europa no concluirá hasta las 20:00 horas del domingo 7 de junio. Comprendo que la cuestión europea suscite pereza, especialmente dada la prolongada crisis institucional que viene afectando a Europa desde hace ya varios años que, sin embargo (parece que esta vez sí), parece en vías de solventarse este próximo otoño. Puedo comprender también que las campañas vasca y gallega están todavía muy recientea como para renovar la implicación personal en una nueva campaña. Y por supuesto, que en los tiempos que corren, un@ tiene que concentrarse en asegurarse de estar en disposición de poder seguir trayendo comida a casa mañana.

Todo eso está muy bien pero yo voy a poner todo de mi parte para evitar un escenario de pesadilla en el que, la misma noche electoral, Rajoy se encarame de nuevo al balcón de Génova para clamar a los cuatro vientos que Camps, Aguirre y el PP en su conjunto han sido absueltos por la opinión pública española. No, Zapatero no es perfecto y el PSOE menos pero señores, si los “míos” estuvieran tan inundados de imputaciones como lo está hoy la plana mayor del PP, yo me daba de baja en el partido y desde luego no les votaría porque es necesario, es imperativo, que la ciudadanía castigue tan descarados desmanes.

Así que, ya saben, no se dejen amilanar por predicciones catastrofistas, porque el PP las va a pasar canutas en las próximas semanas sólo para conseguir desasociarse de tanta manzana podrida, si es que pueden. Hasta el último minuto todo estará en el aire, como también lo estará mañana miércoles en el Estado Olímpico de Roma, donde el Barca se juega la posibilidad de pasar a la Historia como el primer equipo español capaz de ganar la Copa, la Liga y la Champions el mismo año, y además, haciéndolo bien, jugando bonito, limpiamente, sin escándalos, enfrentamientos internos y declaraciones ridículas para encubrir comportamientos lamentables. Por si alguien tiene dudas, no estoy refiriéndome al PP sino al Real Madrid de los infiltrados en asambleas, despidos de entrenador, ejecutivos, presidente y director deportivo, fichajes improvisados y caros y recurso al mesías cuyos métodos ya fracasaron en el pasado. Será difícil porque el Manchester es un gran equipo pero lo merecemos. De la misma manera que el PP no se merece ganar el 7-J. En su mano está.