Haced algo

Guridi

El otro día, en un debate en mi vetusta agrupación, el sector “sanchista” afirmaba sin pestañear que la culpa de la actual situación en Cataluña se debía a Susana Díaz. Es una afirmación que me maravilló por la cantidad de saltos lógicos que presenta, así como por la capacidad de los sectarios para culpar a otro mientras se instalan en la inacción.

Rajoy ha demostrado ser un incompetente. Y ha demostrado recrearse en su incompetencia al no cesar a Zoido y al delegado del gobierno en Cataluña tras dejar vendidos a policías y guardias civiles, así como al haber regalado al independentismo la foto que buscaba para legitimarse.

La actitud cerril de Rajoy y su autoritarismo de presidente de diputación no sólo no van a desanimar a los independentistas, sino que están dejando aún más abandonados a los y las catalanes que no se sienten representados por la locura del Brexit con barretina al que estamos asistiendo.

Los socialistas vascos conocen muy bien las consecuencias de invisibilizar y tratar de anular políticamente a tu igual. Las consecuencias de intentar imponer identidades y uniformidades. Así como las consecuencias personales y políticas de una escalada como la que vivimos en Cataluña estos días.

La dirección de Pedro Sánchez no está sabiendo estar a la altura de los extraordinarios esfuerzos del PSC para rebajar la tensión y ofrecer al gobierno central y al catalán un terreno común para desescalar esa tensión.

Los derechos son de las personas, no de las patrias. Y hay una mitad de la población de Cataluña a la que no se está reconociendo sus derechos, sino que hasta se está negando su existencia.

Hoy más que nunca hay que recordar que se está en política no para buscar la gloria personal, no para pretender aparecer de alguna manera en la historia, no por el placer de jugar a un juego de poder, sino para representar y proteger a las personas que te han votado y para defender los derechos de todos y de todas.

Hoy más que nunca hay que saber estar a la altura y recordar que nuestro paso por la política implica consecuencias reales para personas reales. Que no estamos teorizando, que no estamos haciendo juegos sobre el papel, que la democracia se defiende defendiendo a sus instituciones y no escondiéndose detrás de ellas. Hoy más que nunca hay que pensar más en el bien común y no en si saldremos guapos por la tele.

Hoy hay que recordar que a veces las elecciones se ganan asumiendo opciones que no están en las encuestas y que estamos en política para servir a los demás y no para servirnos de todo y de todos.

Haced algo, por favor. Estad a la altura de la gente, que está demostrando tener más valor que vosotros, jugándose mucho más de lo que vosotros os jugáis.

¿No queríais ser líderes? Pues este es el momento de que lideréis y no de esconderse. Este el momento de hacer algo para intentar arreglar las cosas, en lugar de quedarse quieto, esperado aprovecharse de los errores ajenos.

Este es el momento de arriesgarse y no para ganar uno mismo, sino para que no perdamos todos.

Este es el momento en el que uno vuelve a echar de menos a Zapatero.