Habemus presupuestos

David Rodríguez

El pasado miércoles se aprobaron los Presupuestos Generales del Estado para 2017 en el Congreso de los Diputados. Tras largas semanas de negociaciones, el PP ha conseguido sumar una amalgama de votos para salvar nada menos que las cuentas públicas de todo el año actual. Sin lugar a dudas, un éxito para Montoro y para Rajoy, en pleno diluvio de casos de corrupción y con una moción de censura a la vuelta de la esquina. Pero veamos un poco más en profundidad cuáles han sido algunos de esos apoyos recibidos por el PP y a cambio de qué los han conseguido.

El acuerdo que puede parecer más natural es el de Ciudadanos, partido que presenta una mentalidad económica extremadamente cercana a la del partido en el gobierno. Lo que quizás ya no resulta tan lógico para algunos es que Rivera haya transigido con que se sumen a los pactos partidos del espectro nacionalista, en especial el PNV. Sin embargo, existe un denominador común que siempre hay que tener presente cuando se aprueban determinadas leyes: todos son de derechas y, como ya hemos mencionado en más de una ocasión, las banderas dejan de ondear cuando aparece el dinero y los intereses de clase.

Pero volvamos a los nacionalistas conservadores vascos, esos que muestran su más profunda solidaridad con Catalunya y su derecho a decidir, pero no dudan en mantener en el gobierno al PP salvándoles estos presupuestos a cambio de unos interesantes millones de euros. Concretamente, la administración central compensará a Euskadi con 1.400 millones en concepto del famoso Cupo. Además, se comprometen 3.380 millones para infraestructuras de alta velocidad. El derecho a la autodeterminación de los pueblos queda por lo tanto tasado en cerca de 5.000 millones de euros, mientras Rivera aprieta el mismo botón de voto que los hacedores de su denostado Cupo.

El pueblo vasco puede esbozar una irónica sonrisa, pero la población canaria ha conseguido algo de mayor mérito si cabe, y es el apoyo de dos partidos diferentes a los presupuestos de Montoro. Primero fue Coalición canaria, a cambio de unas negociaciones que sumaron 220 millones de euros extras a lo inicialmente previsto. Pero el voto final, decisivo y no por ello menos previsible fue el de Nueva Canarias, que ha sumado 204 millones más a las arcas insulares. El diputado Quevedo ha apretado con ilusión el pulsador del Sí en su asiento del Congreso, recordando esas palabras del célebre poeta del mismo apellido: ‘Poderoso caballero es Don Dinero”. Curiosa coincidencia.

Por tanto, si tiene usted discrepancias con los temas nacionales, acuerde el asunto del monetario y todo resuelto. El discurso del PP sobre los equilibrios territoriales y el trato igualitario entre Comunidades Autónomas pasa a un segundo plano ante las ayudas extraordinarias a vascos y canarios. La imposibilidad de acuerdos entre los dos grandes partidos estatales y los nacionalistas ha quedado superada de manera cuasi mágica. Cuando algunos dirigentes socialistas sigan insistiendo en que no dan los números para una alternativa al gobierno del PP, las risotadas de Montoro se van a escuchar allende de los mares.

Tampoco importa que Nueva Canarias tuviera un pacto con el PSOE. Al fin y al cabo, ahora dicen que el acuerdo se limitaba únicamente al terreno de la investidura, como si la aprobación de unos presupuestos no tuviera nada que ver con mantener a un gobierno en sus asientos. Una vez más, podemos constatar que el poder del dinero es infinito. Como dijo alguien en una de esas frases que se atribuyen a múltiples personalidades: “el capital no tiene patria”.