¿Genocidio?

Lobisón

El 10 de mayo un tribunal guatemalteco condenó a 80 años de cárcel al general y exdictador Efraín Ríos Montt, por genocidio y crímenes de guerra en 1982-83 contra los indígenas ixiles, dentro de la guerra civil que sólo terminó con los acuerdos de paz de 1996. Los partidarios de Ríos Montt, que los tiene y muchos, han acusado a la Iglesia, a la comunidad internacional —incluyendo al embajador norteamericano—, y a los intelectuales de izquierda de haber montado una farsa que divide al país.

Para quienes no son partidarios de Ríos Montt, sin embargo, hay algo que llama la atención: la condena por genocidio. El general, que para evitar ser sometido a interrogatorio en el juicio no habló hasta que el fiscal hubo presentado sus conclusiones, dijo entonces que nunca había tenido intención de destruir a ninguna raza, y que durante su gobierno se dio voz por vez primera a los pueblos indígenas en el Consejo de Estado. Ahora bien, no tiene sentido hablar de genocidio si no existe el propósito de exterminar o centrar el daño en un grupo étnico determinado.

El punto es que, por muy terrible y cruel que fuera la represión que sufrieron los ixiles, no hay mucha razón para creer que fuera parte de un propósito de exterminarlos o que fueran un blanco especial. Más bien se diría que fueron víctimas de un terror atroz para privar de apoyo a la guerrilla, dentro de lo que los ‘maestros’ en contrainsurgencia denominan quitarle el agua al pez. Es improbable que los ixiles fueran las únicas víctimas de esa estrategia, y es sabido que entre los soldados que la perpetraron la inmensa mayoría era también indígena.

Esto abre dos líneas de reflexión. La primera es que para muchos indígenas —que son más de la mitad de de la población de Guatemala— la guerra dejó el sentimiento de haber sido utilizados como carne de cañón y abandonados a su suerte, pese a que la guerrilla se planteaba liberarlos de la oligarquía criolla. El deseo de invisibilidad que podría haber resultado de la experiencia de la guerra y el terror sería quizá una causa fundamental del fracaso del referéndum de 1999 para la reforma constitucional —que beneficiaba en gran medida a los indígenas—, y en el que no llegó a votar ni el 20% de la población.

Una segunda cuestión es la pertinencia jurídica de acudir a la figura de genocidio para encausar delitos atroces y masivos cuyas víctimas pertenecen a una etnia determinada sin exclusión de otras ni voluntad probada de exterminio. Una acusación de genocidio tiene la ventaja de evitar la prescripción de los crímenes y de ser sostenible ante tribunales internacionales, pero quizá haya llegado el momento de elaborar otras figuras jurídicas que tengan la misma fuerza sin necesidad de forzar su definición.

Los abogados de Ríos-Montt van a recurrir la sentencia, y en todo caso la edad del condenado (86 años) hace evidente que el principal valor del juicio es simbólico: sentar un precedente frente a la impunidad. Sería lamentable que la sentencia pudiera ser revisada por su interpretación discutible del delito de genocidio, precisamente porque erosionaría ese valor moral de la condena de delitos monstruosos.

11 pensamientos en “¿Genocidio?

  1. Supongo que se ha utilizado la figura del genocidio -que como a Lobison-, no me parece acertada unicamente porque tiene la “ventaja de evitar la prescripción de los crímenes y de ser sostenible ante tribunales internacionales”. También puede que haya sido una forma de vincular a esa comunidad indígena con el proceso (con el proceso judicial y, sobre todo, con el proceso político que lo ha hecho posible).

    Puede que la utilización de esa figura jurídica haga posible la revocación del fallo. No me parece que eso sea muy importante, y no lo digo sólo por el dato de la edad de Rios Montt . Lo fundamental en estos casos es, me parece, sentar en el bvanquillo a los antes poderosos. Eso es lo que acaba con la tentación de sentirseinmunes.

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    Hoy en El País dos buenas contribuciones al debate sobre los males de la patria:

    De J. Mª Maravall “En el túnel”
    http://elpais.com/elpais/2013/05/13/opinion/1368455994_580917.html

    De Joan Navarro “Mejores partuidos para salir de la crisis”
    http://elpais.com/elpais/2013/05/12/opinion/1368375102_040228.html

    También hay otra contribución, de un “analista” merluzo, sobre Oriente Próximo, en la que dice estar avergonzado porque “los europeos Europa importen 15 veces más de los asentamientos judíos que detodos los terrirotrios de la Palestina ocupada”. Empieza y acaba su artículo con la metáfora de una taberna que se cierra. Así resulta su producto: tabernario.

  2. “La historia era increíble, en efecto, pero se impuso a todos, porque sustancialmente era cierta. Verdadero era el tono de Emma Zunz, verdadero el pudor, verdadero el odio. Verdadero también era el ultraje que había padecido; sólo eran falsas las circunstancias, la hora y uno o dos nombres propios” Así cerraba Borges uno de sus cuentos mas populares y admirados.
    Puede que para el caso bajo debate, se haya tipificado erroneamente la conducta delictiva y lo que proceda sea encuadrarla en otro delito o, mejor aún, crear algún tipo penal con las características del genocidio pero con otro nombre, o ampliar la definción de genocidio. Lo que creo importa en última isntancia a buena aprte de la sociedad es que delitos como el mencionado hieriron la conciencia colectiva y merecen una dura pena como sea. Como señalara Durkheim tiempo atras, no en plan restitutivo sino para recomponer la conciencia social dañada y, como se indica más actualmente, para recuperar la confianza en las instituciones y reparar el daño social.

  3. Don Polonio, buena tamporada del Betis, enhorabuena. …….. Dios le perdone.

  4. Buenas a todos, hombre quizás en el artículo y en la sentencia que nos comentan falte alguna referencia importante los USA. Me sorprende que los halcones y máximos defensores de las intervenciones militares de la OTAN por el mundo pasen por alto que esto. Esto es lo que acostumbran a hacer muchos aliados militares de los USA y la OTAN. Entiendo que a nadie de por aquí le parece ajeno a todo lo malo que pasó por Latinoamérica desde los 50 hasta los 90 (y más allá) organizaciones y personas del gobierno de los USA como la CIA, Kissinguer, Escuela de las Américas, adiestramientos en contrainsurgencia, ayuda militar… ¿No? ¿No le suena a nadie?
    Basta con echarle un ojo a un web nada sospechoso como el CIDOB.
    http://www.cidob.org/es/documentacion/biografias_lideres_politicos/america_central_y_caribe/guatemala/efrain_rios_montt
    Este un militar como otros asesinos y torturadores de las marcas yankees formado en algún momento en academias militares de EEUU: “Posteriormente siguió cursos de especialización en Fort Gulick, en la Zona del Canal de Panamá bajo soberanía de Estados Unidos, un centro de instrucción muy frecuentado por la oficialidad centroamericana.”
    Ojo que a este hombre le tumbaron unas elecciones por izquierdista según se puede ver en el link!!!!!! Luego se pasó al evangelismo! Busquen los atlantistas del lugar de la vinculación en latinoamerica entre iglesias evangelistas y la CIA.
    Y aquí llegamos a: “El 10 de abril la Junta lanzó el Plan Nacional de Seguridad y Desarrollo (PNSD), engendro normativo de regusto totalitario que ligaba el desarrollo socioeconómico de Guatemala al exterminio de la subversión y al adoctrinamiento de la población en el “nacionalismo”. En buena medida movidos por prejuicios culturales y raciales, Ríos Montt y sus colaboradores hablaban de “integrar” en el Estado a unos colectivos, campesinos e indígenas, cuya “inmadurez” en los valores patrióticos y su analfabetismo les hacía especialmente vulnerables frente al proselitismo del Comunismo Internacional (siempre referido en mayúsculas). El concepto recurrente era el de “Poder Nacional”, considerado como la amalgama de los poderes políticos, económicos, “psicosociales” y militares.
    Por de pronto, la Administración de Ronald Reagan, muy preocupada por la repetición en Guatemala de la efervescencia revolucionaria que entre 1979 y 1981, a rebufo del triunfo de los sandinistas en Nicaragua, a punto había estado de hacerse con el poder en el vecino El Salvador, reconoció al nuevo régimen y levantó la suspensión de la ayuda militar decretada por Jimmy Carter en 1977.”
    Ahora luego hay mala conciencia y se matiza la intervención, pero ojo siempre andan por ahí para joderla.

    ¿Por qué quienes son los poderosos? ¿Podemos sentar en TPI a políticos o militares de los USA?

  5. Hombre, señor G, adivine usted de donde venían los ‘maestros’ en contrainsurgencia de los que hablo en el texto. De todas formas yo creo que las cosas han cambiado bastante desde los años ochenta, aunque el TPI siga siendo una asgnatura pendiente en el caso de EEUU.

  6. Con perdón de Lobisón, acabo de leer con perplejidad lo que cuelga Polonio: “¿Han felicitado ya Rajoy? Don Miguel Sebastián sí lo ha hecho.
    http://www.abc.es/espana/20130513/abci-sebastian-avala-rajoy-rescate-201305131329.html
    NO sé cómo calificar al ABC. Me quedo corto con cualquier calificativo: deshonesto, mentiroso, etc. Yo vi la entrevista a Miguel Sebastián en Al Rojo Vivo. Y lo que dijo es, que si tanto alaban a Rajoy por haber evitado el rescate, no se explica por qué no se alaba a Zapatero por su actuación el 10 de mayo de 2010, en que tomó las medidas que tomó, sabiendo lo incomprendidas que iban a ser por su electorado, para evitar un rescate que sí era inminente en aquel momento. En ningún momento de la entrevista alabó ni felicitó a Rajoy. El ABC miente. Como es su costumbre. Impunemente.

  7. A mí, sinceramente, me da igual que a este hijo de puta le condenen por genocidio o por lo que sea. Lo que me alegra es que le condenen. Aunque solo sea, como apunta Barañaín para que la gentuza de esta calaña tome conciencia de que no son totalmente impunes.
    Hace dos o tres días leí el artículo que publicó John Carlin en El País sobre este individuo y realmente lo triste es que hasta ahora no haya sido juzgado y condenado. Pone los pelos de punta leer sus andanzas.

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