Fuera de sintonía

 Guridi

 Las urnas han hablado. Lo que creímos designios de la “Sultana” Susana Díaz, han sido también los designios de una mayoría de militantes del PSOE. Este articulista, pues, moderará a partir de hoy sus comentarios y opiniones. La superioridad moral en la que uno basaba su contundencia tenía sus raíces en la convicción de defender a una militancia y a un electorado al que se les estaba robando representación en SU partido. Un vez que los tres caminos a los que podía optar el Partido Socialista han sido dirimidos en las urnas, tal convicción ha desaparecido. Pese a todo, mis opiniones sobre el próximo Secretario General permanecen inalteradas, dado que son fruto de la experiencia directa y sobre mi bilis, prejuicios y rencores mando yo.

 Seguramente Sánchez posee virtudes que no he sido capaz de apreciar. En mi opinión, la credibilidad no es una de ellas. No creo que tenga ningún problema en decir una cosa y la contraria, según crea que le beneficia. Si es así, despídanse de apertura, primarias y renovación y prepárense para vieja política aplicada por caras más jóvenes.

 En Izquierda Socialista aún brindan, dado que para ellos la victoria siempre consiste en derrotas, seguir en minoría y en actuar en la práctica en contra de los valores que defienden. Para ellos es mejor seguir siendo minoritarios y con cuota, que mayoritarios involucrados en grandes procesos de cambio. Triste manía de cierta izquierda; la de pretender ser una minoría de “puros”, viviendo en el mundo platónico de las ideas puras, mientras la derecha desguaza a los españoles por un lado y el populismo de estética izquierdista desguaza a la socialdemocracia por otro. Pérez Tapias y el resto de sus compañeros sesentones seguirán brindando, porque querían más democracia interna y no la obtendrán, querían un PSOE más a la izquierda y nos aproximaremos a la Gran Coalición, hablaron de renovación y obtendrán puesto las mismas caras que exigían a Felipe González ser más de izquierdas, allá por los últimos años 80.

 ¿Y los llamados chaconistas? También felices. Se lanzaron a apoyar a Sánchez por razones que aún se me escapan, dado que ninguno de ellos te dice lo mismo. Parece que es porque así Carme se enfrentará a un candidato más débil en las proyectadas primarias de noviembre. Otros te hablan de pactos, dado que es probable que Pedro Sánchez se cargue las primarias en cuanto pueda. La secuencia, en mi opinión, podría ser la siguiente: Sánchez se reuniría con muchos alcaldes, que cejijuntos y concentrados, le explicarían lo divisivas y dañinas que son las primarias en las vísperas de las Elecciones Municipales. Sánchez, poniendo su mejor pose de Hombre de Estado, haría un ejercicio de responsabilidad que consistiría en seguir incumpliendo la promesa que Zapatero nos hizo, al anunciarnos que no volvería a presentarse. Todo ello no haría sino aumentar mi perplejidad. ¿Las tan democráticas primarias eran sólo un medio para un fin? ¿Lo importante era situar a Carme, aunque sea mediante un enjuague de aparato, de esos de los que tanto se ha renegado? ¿Los llamados chaconistas nos han estafado o han sido estafados? Si es lo segundo, ¿qué harán? ¿Forzar más la máquina cuando se consume la estafa, a ver si el PSOE termina de romperse?

A cualquiera que crea en las sucesiones pactadas antes de un Congreso Federal, le recomiendo que pregunte a Patxi López.

Algunos diputados dicen que este resultado en la “consulta” se debe a que la mayoría de personas con voluntad cambio en el PSOE han pedido la baja y que los restantes se han quedado en casa, mandando a su partido al precipicio con su abstención, mientras mascullan “yo ya lo dije”, con gesto desdeñoso. Ya da igual. La verdad es que estoy pensando en unirme a ellos, como el que se sienta tranquilamente en un rincón de la bodega mientras el barco se hunde.

No me siento capaz de sintonizar con la voluntad expresada por tantos votos individuales, ni estoy dispuesto a decir cosas como que “la gente está mal informada” o cualquier otro argumento que pase por tomar a la gente por tonta.

Puede que efectivamente el PSOE haya cambiado, haya evolucionado y que yo sea tan viejo e inflexible que no me dé ni cuenta. Algunos han definido a un partido político como una coalición de intereses y yo ya no me siento parte de esa coalición.

 Como el verdadero Guridi, Antonio Amat, no voy a romper mi carnet. Pero le imitaré en refugiarme en mis charlas con los amigos, dar paseos nocturnos por Vitoria y no estorbar en los sitios donde no soy bienvenido. Puede que, como ha pasado otras veces a lo largo de su historia, el PSOE supere esta crisis y que las bases para lograr una España mejor estén ante mis narices y yo ya no sea capaz de verlas. Así que, buena suerte a todos en el Congreso Extraordinario, buena suerte a la próxima Ejecutiva Federal y buena suerte en las próximas elecciones. Prometo presentarme abierto y virginal a la hora de dar mi voto; dispuesto a dejarme convencer, pero no a convencer a nadie.