Fidel se va: ¿es el tiempo de Raúl?

Barañain

Tras la confirmación, no por previsible menos impactante, de la retirada de Fidel Castro de la Presidencia de Cuba, se abren todos los interrogantes posibles sobre el futuro de la isla. Desde la esperanza de que se abra un período de cambio democrático hasta las dudas sobre si tal proceso está o no en la agenda de los gobernantes cubanos, desde la confianza en un proceso hacia la democracia  pacífico y pactado entre castrismo y oposición hasta la intransigencia de quienes confían en una revancha, todo son ahora conjeturas ante el futuro de un fenómeno como el de la Revolución Cubana que –sea cual fuere la valoración que a cada cual merezca-, ha desafiado tantas previsiones razonables y ha hecho fallar, incluso estrepitosamente a veces, tantas apuestas.

Vanguardistas como somos, en este Debate Callejero hace poco más de un mes nos adelantamos a la inflación de balances y especulaciones que se nos vendrá ahora encima, discutiendo sobre la figura y la obra de Fidel, a propósito de un borrador de necrológica (o así…) con el que me atreví a honrar  al personaje con una semblanza ambigua (demasiado ambigua para algunos blogueros). Pasemos pues esa página y centrémonos en imaginar un futuro posible para Cuba.

El momento es verdaderamente curioso por varios motivos: uno es que el inicio del proceso que ahora se abrirá con seguridad  –aunque su sentido y resultado sean inciertos-, viene marcado por “el hecho biológico” (precioso eufemismo con el que se aludía en el tardo-franquismo al final físico del dictador) más que por una crisis objetiva y puntual del sistema político cubano. Otro es que este momento viene a coincidir con un previsible cambio en la presidencia estadounidense y, por tanto, en la política exterior hacia Cuba  y eso influirá, como no, en el curso de los acontecimientos en la isla.

En el marco de referencias exteriores a Cuba cuenta también, y bastante, España. De las reacciones habidas estas últimas horas me quedo con dos apreciaciones de personajes ideológicamente tan opuestos como son el actual embajador de España en Cuba, Carlos A. Zaldívar (del que alguna vez ya he dicho que lo considero una de las cabezas políticamente mejor amuebladas que he conocido) y del senador Manuel Fraga – presidente de honor del PP-, sobre quien, por el contrario,  nunca creo haber albergado pensamiento positivo alguno.

Para Zaldívar la renuncia de Castro es “la noticia más importante” para la isla desde 1959 y va a obligar al país a “resituarse”. Y ya ha apuntado el pronóstico de una cierta “continuidad”, combinada con elementos “novedosos”, aunque no cree que este cambio  traiga “inestabilidad” ni una “sacudida en la calle”. Esa previsión razonable cuenta a  su favor con el precedente importante de lo ocurrido en este lapso de tiempo en el que la enfermedad apartó a  Fidel del liderazgo formal en el verano de 2006.  Quienes apostaron por una sacudida en la calle, por la desestabilización del régimen, como hizo una parte del exilio cubano de Miami, fallaron una vez  más. En ese período de tiempo transcurrido ha sido común el reconocimiento, desde distintas posiciones ideológicas, del buen hacer del “directorio” que tomó el mando y del comportamiento del pueblo cubano.  Como ha sido expectante pero positiva la actitud de los países con una mayor sensibilidad hacia los problemas de Cuba. Nuestro  embajador allí ha apuntado ya que el papel que España tendrá que desempeñar ahora es el de “acompañamiento” en este momento “de cambios”, siguiendo la pauta de este último período.

Hablando del buen hacer de los dirigentes accidentales cobra valor la referencia de Fraga sobre Raúl Castro, el eterno segundo del régimen que llega ya, pasado de madurez, a la primera línea.”Tengo un buen concepto de Raúl como hombre realista” ha dicho un Fraga que se ha mostrado confiado en el futuro de Cuba, en claro contraste con los jóvenes neo-con de la FAES y algunos diputados briosos. Para Fraga, Raúl Castro es un hombre capaz de liderar la apertura en el país  porque  “si se le presenta una fórmula razonable de acuerdo con la disidencia, la buscará”.

A este respecto, los interrogantes son obvios: ¿Puede ser este, realmente, el momento de Raúl Castro? ¿Llega tarde a la cita? Y sobre todo, ¿quién es este hombre tan poco conocido? Decía un comentarista buen conocedor de la realidad cubana que “en cualquier otro país del mundo, si no hubiera vivido bajo la sombra de su hermano mayor, reconoceríamos que es una figura de grandes logros profesionales”. Veamos, Raúl Castro es el arquitecto de “la institución más eficaz en la historia de Cuba”, es decir, de sus Fuerzas Armadas Revolucionarios (FAR). Porque fue este hombre, de  imagen tan anodina, quien transformó a un puñado de semianalfabetos en una fuerza profesional, disciplinada, muy bien entrenada, fiel y eficaz, que ha sido “capaz de lograr tres veces en África lo que Estados Unidos no logró en Vietnam, lo que la Unión Soviética no logró en Afganistán: las FAR de Raúl Castro ganaron las tres guerras que pelearon en el continente africano. No hubo ningún otro ejército de país comunista, durante la Guerra Fría, que lograra desplegarse, con éxito, a miles de kilómetros de su patria”. Por sí solo, ese dato ya debería permitirnos desconfiar de cualquier (minus)valoración simplista sobre el personaje.

¿Es, entonces, sólo un “militarote” más,  armado hasta los dientes, y ahora con pretensión de caudillaje? No me lo parece. Apúntese el dato adicional de que fue Raúl,  y no Fidel, quien se dedicó a mantener engrasado el Partido Comunista Cubano, “institución civil hermana de las FAR” y quien intentó, con mayor o menor fortuna,  mejorar el escaso rendimiento de la maquinaria de la Administración Pública en ese país, mientras Fidel, el hiperlíder, se limitaba a hablar, cada vez más en plan “urbi et orbi”. Se evocará estos días que fue Raúl, en medio de la crisis económica de la  primera mitad de los años noventa, quien abogó por la liberalización de los mercados agrícolas. Y lo hizo divergiendo públicamente con su hermano, al definir como “principal amenaza a la seguridad nacional de Cuba” –hablaba en su calidad de Ministro de Defensa y Jefe de las FAR-, la incapacidad del sistema para alimentar al pueblo en aquella coyuntura.

Y, en fin, aún a riesgo de parecer hagiográfico recordaré ahora que, pese a liderar a ese potentísimo  ejército (y fuente de poder) no dudó en reducir su personal y presupuesto, tras el derrumbe de su aliado soviético, y reorganizar su forma de actuar. Me parece importante señalar el dato para valorar en su justa medida el papel político jugado por este hombre y, sobre todo, el que puede seguir jugando. El hecho es que, en contra de lo que podría pensarse –pues así ha sido en situaciones similares de transición-, la reducción del peso de las fuerzas armadas sobre la economía y la sociedad cubana “no es una cuestión pendiente importante en la agenda del futuro, es ya un logro de Raúl Castro”. Por cierto, parece que lo hizo desarrollando a la vez las empresas militares para lograr que sus fuerzas armadas fueran económica y productivamente autosuficientes.

Pero, ay, siempre está el factor humano, sin el que el liderazgo es difícil o imposible. Raúl Castro, tan eficaz en la sombra,  es un pésimo profesional de la política cuando se trata de salir a la palestra pública. Frente al derroche agotador de discurso del que ha hecho siempre gala  Fidel, su hermano no parece capaz de leer bien  un discurso ni de resultar convincente. ¡Imposible imaginárselo varias horas frente a un micrófono y menos aún que le aguantara la concurrencia! Indudablemente, no es una figura pública ni le adorna carisma alguno. No es casual que una de las pocas cosas que se le ha criticado, en este período de provisionalidad desde que Fidel enfermó, es lo mucho que tardó en comparecer ante sus conciudadanos (o súbditos, si se prefiere) una vez recibida la delegación de poderes.

Así que, a falta de carisma, sólo le queda ganarse a los cubanos intentando jugar, a fondo, la baza del desarrollo económico. En el artículo anterior ya defendía como hipótesis más probable sobre el rumbo que se intentaría seguir en la cuba postfidelista (aún no postcastrista) la de la  imitación del modelo chino (y vietnamita). En esta hipótesis, un Raúl Castro presidente intentará otra política macroeconómica en Cuba, y con ella la aproximación a una economía de mercado “o similar” (como dicen las agencias turísticas cuando te venden un hotel) que sea compatible con el control de la estructura política que impida, o frene al menos, el avance hacia una democracia representativa respetuosa de los derechos humanos.

Que sea trasplantable al Caribe esa exitosa  fórmula asiática está por ver. Pero que se empeñarán en ello me parece una apuesta sólida. Y creo además que se darán prisa. Lo hará desde luego Raúl quien, la verdad, no anda tampoco sobrado de tiempo. La apuesta parece obvia pero,… quien sabe…como ha pasado siempre con Cuba, lo mismo sale el tiro por la culata.

23 pensamientos en “Fidel se va: ¿es el tiempo de Raúl?

  1. Muchas gracias, Barañain, por tu artículo informado y sensato. Como de costumbre, he aprendido mucho. Sin saber apenas nada de Cuba, me permito apuntar un par de cosas que me hacen dudar de la posibilidad de implantar “el modo de producción asiático” en la isla caribeña, no por cuestiones culturales o de carácter, sino sobre todo porque el proyecto, si se llega a iniciar, llega demasiado tarde. Si hubieran empezado a finales de los ochenta, quizá habría sido posible. Pero ahora me temo que ya no tiene credibilidad dada la expectativa de tanta gente, dentro y fuera de la isla, de una transíción completa, política y económica. Me extrañaría que el exilio estuviera dispuesto a intervenir en una Cuba de estilo chino.

  2. Releeo el artículo y son muchas las discrepancias que sobre el mismo tengo. Pienso que esas discrepancias tienen, además, un punto de inicio, a partir del cual ya dificilmente es posible coincidir con mucho de lo escrito. La imagen de la posible situación actual en Cuba parte de un enfoque que no comparto en lo absoluto, salvo que el articulista me lo aclare y convenza. La discrepancia fundamental en la visión de la situación cubana actual se recoge en el parrajo que a continuación destaco:

    ” …….. El momento es verdaderamente curioso por varios motivos: uno es que el inicio del proceso que ahora se abrirá con seguridad –aunque su sentido y resultado sean inciertos-, viene marcado por “el hecho biológico” (precioso eufemismo con el que se aludía en el tardo-franquismo al final físico del dictador) más que por una crisis objetiva y puntual del sistema político cubano. …….. ”

    ¿Como determina el articulista que no existe una crisis objetiva y puntual del sistema político cubano que fuerce la necesidad de un cambio?
    ¿Estaría el articulista dispuesto a aceptar, un mes antes de la muerte de Franco,que la visión sobre la situación en España pudiera tambien coincidir con la redacción del parrafo, cambiando la palabra “cubano” por “español” ?
    Espero que no esté de acuerdo con ello, como no lo estaría yo tampoco, pero si me clara por qué las situaciones de los sistemas políticos, previos a la muerte del dictador Franco y a la cercana del dictador Castro, son tan diferentes, lo que le lleva a considerar que en España sí había una crisis objetiva del sistema político que obligase a un cambio, que en Cuba no existe, igual entiendo algunas otras cosas del artículo sobre las que tambien tengo bastantes dudas.

  3. Personalmente, una salida a “la española” y en la que, desde la propia estructura del sistema político existente, se avance hacia el cambio a la democracia, a nuestro ritmo, no la veo hoy realizable en Cuba. Difícilmente se podrá conseguir, desde el planteamiento que en estos momentos se le ofrece al pueblo cubano, sincronizar apertura y demanda sobre la misma, lo que generará tensiones y de las que saldrá, bien sea el mantenimiento del sistema actual, o una ruptura del mismo que, puestos a buscar posibles similitudes, y desde el momento que el ejército será quien tenga la llave, pudiera ser la revolución de los claveles portuguesa.

  4. Del artículo de Barañain parecería deducirse una respuesta positiva a la pregunta de si es el tiempo de Raúl. Yo no estoy nada seguro. En la isla, cuando yo la visité, Raúl tenía fama de corrupto en gran parte por las numerosas empresas propiedad de las FAR y gestionadas por ellas mismas, más para su propio beneficio que para el del común de los cubanos. No tengo ni idea de si las acusaciones eran justas pero sí de que su fama de corrupto estaba bien establecida. Si a eso le unimos su falta de carisma y su avanzada edad, no pinta demasiado bien. Especialmente porque tiene un doble vicio de legitimidad. De un lado, está ahí porque lo ha decidido su hermano, más allá de que haya acumulado méritos o no. No ha habido debate sobre el sucesor: lo ha decidido Fidel como Ansar nombró a Rajoy, a dedo. De otro, el hecho de haber ejercido como número 2 desde siempre complica enormemente su capacidad de hacer cambios sustanciales en el camino de la “Revolución”. Como justificarlos ahora sin negar la obstinación y testarudez de su hermano, es decir, su error? De hecho la apertura económica ya se introdujo de la mano de Solchaga en 1993, cuando la caída de la URSS lo hizo imprescindible. Superado el “periodo especial”, el régimen lejos de profundizar en la reforma, la cercenó casi completamente. Volver ahora a abrir comercios privados cuando llevan más de una década tratando de deslegitimarlos? Tiene mucho más sentido si el que patrocina los cambios no ha sido cómplice de su frustración anterior.

    Pero sí coincido con Barañain en que la evolución de la situación en Cuba seguramente será diferente a la esperada. Hace unos años yo pensaba que a la muerte de Fidel sobrevendría una “invasión” pacífica pero masiva de capital americano que arrasaría con todo, como en Rusia o en Berlín Este. Ahora lo tengo mucho menos claro, especialmente por la “maestría” con la que Fidel ha gestionado su sucesión, seguramente más forzado por la salud que por haberlo diseñado así previamente. El estar pero no estar durante un par de años y ahora el de estar todavía menos pero seguir estando hasta que muera, escribiendo artículos y recibiendo a dignatarios extranjeros, es la mejor forma de prevenir cambios drásticos. Pero quién sabe, los que se lanzaron en masa a las barcas podrían levantarse ahora. Esperemos que, en todo caso, los cambios sean pacíficos y protagonizados principalmente, que no exclusivamente, por los habitantes de la isla. En este contexto, espero que España esté presente y acompañe los cambios, aconsejando reformismo a quienes quiera que sean los dirigentes, y moderación a la oposición al régimen.

  5. Fernando 3,
    Yo no he interpretado el párrafo que señalas como lo has hecho tú. Más bien parece al contrario: tanto el régimen franquista como el castrista parecen acabarse por el “hecho biológico” antes que por una presión insuperable de la sociedad.

  6. Buenos dias Barañain,caballeros callejeros,cabelleras al viento ,disfrutadores del subsidio de desempleo y “politicos segun”.
    Creo que a pesar de las diferencias sustanciales en el trato a Cuba que hay entre E.E.U.U. y la Union Europea ( en especial con España y la postura del gobierno de ZP)….se estan dando las condiciones necesarias hacia una democratizacion de la isla y los pasos que se estan haciendo desde la discrecion y el respeto a la soberania de Cuba como estado-nacion(aunque sean con cuenta gotas) ..estoy seguro que daran su “fruto”.

  7. Buenos días.
    Yo no tengo clara la respuesta al interrogante con el que titulo el articulo. Lo que intentaba explicar es que SI -recalco el condicional-, se abriera la vía a un modelo “a la china”, esto es, liberalización económica más control político férreo, la persona idónea para gestionarlo, en un principio al menos, sería Raul. A su favor, que no es ideologo ni carismático por lo que no tendría tentación alguna de bunkerización en ese sentido; tampoco parece que sea dogmático y algunos indicios ha dado. En ese sentido, me parecía correcta la valoración de Fraga sobre el personaje. En contra, tiene lo que apunta Mimo Titos (déficit de legitimación) y desde luego su edad.

    Puede ocurrir que como dice Cicuta esa intención, si existe, llegue tarde. Que el país no está ya para esos inventos (aunque no soy tan optimista como él en lo de que no habrá inversionistas que se metan allá en condiciones oscuras; sabido es que lo de que “la naturaleza tiene horror al vacío”, es muy aplicable al dinero).

    Lo que no creo es que -y aclaro a Fernando-, que ello se pueda deber a una crisis política como la que dio paso a la transición española. Eso quería decir al hablar de inexistancia de crisis puntual, actual, del sistema. No vea en ello un juicio de valor sino lo que me parece una descripción razonable. En España, aunque se tienda a olvidar o se quiera difuminar, durante los años iniciales de la transición, hubo una oposición y una movilización social impresionante, con un movimiento huelguista sin precedentes en la historia europea desde la segunda guerra mundial.

    En Cuba hay muchos motivos para el cambio, los ha habido siempre. Y ha habido crisis es decir situaciones en que parecía factible que tales motivaciones se tradujeran en un cambio del régimen (por ejemplo, cuando el derrumbe de la URSS). De eso no hay rastro ahora. No juzgo, describo. Lo ocurrido tras la enfermedad de Fidel Catro ha sido muy revelador. Hubo quienes esprando una revuelta popular se quedaron colgados de la brocha (en Miami). Hay, seguro, deseos de cambio y hay -aún- una muy fuerte legitimación social del régimen. ¿Cómo se conjugaran ambos hechos? Desde luego, en ningún sentido creo que sea con una transición a la española. Allí no hay ningun grupo de procuradores con poder nominal y sin influencia social real alguna dispuestos a “suicidarse”, por poner un ejemplo.

    Otro factor que será importante allí -y creo recordar que Fernando comentó algo al respecto a propósito de mi “necrológica” sobre Fidel-, será el factor “soberanía nacional”, temor o defensa frente a lo que se perciba como ingerencia de unos u otros. Creo que ese es un aspecto muy sensible -y principal factor de legitimación del régimen-, y que tendrá más importancia que la que ha tendio, por ejemplo, en procesos de transición de países de la antigua órbita soviética (no me imagino a muchos cubanos manifestandose, como los kosovares o georgianos, con la bandera USA como estandarte).

  8. A mi me parece que habrá una salida “a lo chino”, o asi. Librealizacion económica y menos política. parece que se dan las condiciones para ello. O quizás al estilo de algunos apíse ex soviéticos tipo Hungría o Polonia, una voladura controlada del régimen comunista para luego ir dando paso, si se da la aprobación de partidos poíticos, a un “pendulazo” que lleve al poder a alguien percibido como “nuevo” o “distinto” .

    Yo que sé, me parecen un par de hipótesis razonables.

    Por cierto Barañain, da gusto leer a alguien que sabe tanto de lo que habla, ole ahi.

  9. Yo creo que el escenario más probable será una combinación de los dos que menciona Econcon: apertura económica desde la cúpula pretendiendo mantenerse pero voladura gradual del régimen por la simple realidad de las cosas. Digamos que dentro de cinco años imagino en Cuba un régimen formalmente no muy distinto (no elecciones libres con partidos políticos de verdad) pero completamente cambiado: todos los prisioneros de conciencia liberados, movimientos políticos populares tolerados, liberación económica, Raúl fallecido o jubilado y reemplazado por otro comunista más jóven que pese a su intento de convertirse en un nuevo Milosevic que torna el comunismo en nacionalismo, nadie le recuerda cinco años después porque perece a la primera que el pueblo tiene posibilidad de elegir.

  10. Por cierto, nadie comenta que “mi” Obama ha ganado dos estados más con lo que aumenta su ventaja en delegados a Clinton. La próxima, si no me equivoco, el 4 de marzo en Ohio y Tejas, donde el número de delegados es muy grande pero seguramente no decisivo porque Clinton ha ido perdiendo ventaja y se deciden de forma proporcional. Lo que sería realmente decisivo para Obama es que se impusiera en Tejas donde predominan el voto blanco y latino que hasta ahora han sido los caladeros más sólidos de Clinton. Luego queda todavía Philadelphia.

    Hoy Felipe decía en la SER que Obama tenía más posibilidades de ser nominado pero Clinton más de ganar a McCain. Felipe es Felipe y estoy dispuesto a aceptar con humildad mi error pero a día de hoy Clinton sigue siendo favorita a la nominación (tiene más super delegados amarrados y la estructura del partido sigue resistiéndose a Obama que es ajeno a ella) y, a mi juicio (corroborado por todas las encuestas), su alto factor de rechazo entre la población en general la hace mucho más vulnerable frente a McCain que lo que lo sería Obama. Ojalá Felipe acierte en lo primero.

  11. Qué le pasa hoy a la peña? Lo digo porque las visitas de las últimas 24 horas siguen por encima de 400 así que lectores sobran pero faltan comentaristas

  12. ¿Hay alguna huelga de brazos caidos …o es que llega la primavera?.
    Hoy en Ibiza esta el “matutesino” Rajoy en todo su esplendor…en fin …que lo comenten otros …me sumo a la huelga…jeje.

  13. No había oído el comentario de Feipe González sobre las posibilidades de Obama y Clinton, pero me alegra, cómo no, coincidir con su apreciación. Por chiripa, porque en mis caso es por puro desconocimiento.

  14. Respondo al grito de Econcon. A mí ese tipo de gritos, como el de “no nos mires, únete”, siempre me han hecho reaccionar.

    Yo no escribo nada porque no tengo ni pajolera idea de lo que va a pasar en Cuba. Como a Econcon, me asombra lo mucho que sabe Barañain del tema. Como de casi todo.

    Y además, he tenido mucho trabajo todo el día.

    Y además, ya sé que el problema y la encrucijada en que se encuentra Cuba son tremendos, pero yo no me puedo quitar de la cabeza las próximas elecciones nuestras. Ardo en deseos de ver a Solbes derrotar mañana al cantamañanas de Pizarro.

  15. Vale, prometo no volver a insistir acerca de Cuba (visto el escaso entusiasmo despertado).

  16. Barañain…Eh! que si necesitas entusiasmo…Aquie te mando el mio…
    ¡Força Barça!¡Força Barça!¡Força Barça!..Yepapaaa

  17. Hombre Barañain, no te lo tomes así. Yo creo que si el artículo de cabecera de Debate Callejero hoy no hubiera tratado sobre Cuba, este blog no sería lo que es. Con articulistas como tú que son capaces de escribir sobre la marcha un artículo como el de hoy.

  18. PENULTIMA INTERVENCION DE JON SALABERRIA EN AQUESTE BLOG, QUE LA CAMPANYA ES DURICA: SIN GANA EL PEPE:

    No habrá un pleno desarrollo de la Ley de Igualdad

    Se creará un Ministerio de Familia (y Bienestar Social) para apoyar a LA FAMILIA, la tradicional. A un lado quedarán las madres o padres solteros, las parejas homosexuales, los divorciados, etc.

    En Economía se aplicará una política neoliberal de reducción del gasto público. Una política que, ante una crisis económica, afectará a los ciudadanos más vulnerables.

    No se incrementará el SMI, porque tiene consecuencias negativas para la economía (de los ricos)

    Subirá la temporalidad.

    Con Pizarro como Ministro de Economía y Hacienda, se recortarán las prestaciones por desempleo: amenaza de un nuevo decretazo.

    Arias Cañete (el del “decreto brutal”) será Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales.

    Respecto de la política fiscal, Bajada selectiva de impuestos y consiguiente reducción de ingresos:

    La bajada del IRPF incluirá que el tipo máximo (aplicado a quienes ganan más de 52.360 euros) se reducirá del 43 al 40%.

    El Impuesto de Sociedades se reducirá hasta el 20%, también el de las grandes empresas (Santander, BBVA, Telefónica)

    Los mayores beneficiarios netos de este recorte de impuestos serán, sin duda, las rentas más altas (Pizarro y otras grandes fortunas).

    Para las rentas más bajas esa reducción de impuestos será un espejismo: se subirán los impuestos indirectos para financiar los servicios públicos y/o se apostará por privatizar esos servicios.

    El gasto social volverá a caer por debajo del 20% PIB, como ya ocurrió con los gobiernos de Aznar. La reducción del gasto social supondrá inevitablemente un deterioro de los servicios públicos.

    Se creará una deducción específica para las mujeres en el IRPF; una medida que acentuará su discriminación salarial frente a los hombres.

    La Seguridad Social se resentirá. Dado que el previsible Ministro de Economía y Hacienda (Pizarro) no cree que sea sostenible, apostarán por los planes de pensiones privados.

    Las pensiones mínimas no subirán (Rajoy prometió hace pocos meses situar la pensión de jubilación a 650 euros; desde enero de 2008 son 658 euros).

    La reducción de recursos destinados al gasto social producirá efectos negativos sobre el Sistema Nacional de Dependencia. Su desarrollo se ralentizará; las personas en situación de dependencia tendrán que esperar más tiempo hasta recibir algún tipo de prestación o quizá no la reciban nunca.

    Siguiendo el modelo de la Comunidad de Madrid y de la Comunidad Valenciana, se apostará por la sanidad privada a través de la privatización de la gestión de los hospitales públicos.

    Se restringirá la aplicación de cuidados paliativos a los enfermos terminales.

    Manuel Lamela será Ministro de Sanidad.

    Se apostará por la educación concertada (y religiosa) frente a la pública en la que se concentrarán los inmigrantes. El modelo a seguir será el del Gobierno de Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid.

    Se suprimirá la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Por el contrario, la asignatura de religión será evaluable y computará a efectos de la nota media de ESO y Bachillerato.

    Se pondrá en cuestión la política de inmersión lingüística asentada desde hace años en todas las Comunidades Autónomas con lengua cooficial.

    En materia de seguridad ciudadana, en lugar de incrementar el número de policías para mejorar la seguridad, se apostará por la seguridad privada: quien quiera seguridad (y pueda) que se la pague, como dijo el ex Delegado del Gobierno en Madrid (Ansuátegui).

    Se rebajará a los 12 años la edad penal de los niños

    Mayor Oreja (gran conocedor del sector de las empresas de seguridad) volverá al Ministerio del Interior.

    En materia de inmigración, el millón de extranjeros irregulares que, según el PP, hay ahora en España no verán nunca reconocido algún derecho. La explotación laboral se extenderá.

    Se obligará a los inmigrantes a firmar un “contrato de integración”, un nuevo trámite burocrático que implicará nuevos costes. Falta por saber qué clase de extranjeros estarán obligados a ello (¿sólo los africanos, también los latinoamericanos,…?) y por determinar quién fijará cuáles son las costumbres a respetar

    Entre las responsabilidades de Arias Cañete como Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, se incluirá la política de inmigración: a los camareros inmigrantes que no sepan qué es la “manteca colorá” perderán su empleo.

    Respecto de los derechos civiles, se prohibirá el matrimonio entre personas del mismo sexo; se sustituirá por una “unión” que no incluirá el derecho de adopción.

    Se restaurarán las trabas al divorcio.

    Se derogará la Ley de Memoria Histórica: no se destinará ni un céntimo a localizar los restos de los fusilados durante la guerra enterrados en fosas comunes. La estatua de Franco volvería a la plaza de San Juan de la Cruz en Madrid.

    No se introducirá en la Ley del aborto un cuarto supuesto.

    Se reforzarán las medidas de control del ejercicio de este derecho con mayor presencia policial y judicial. Las mujeres que entren en una clínica abortista serán sospechosas de cometer un delito.

    No se realizarán abortos en la sanidad pública.

    En política exterior, Nuestras tropas regresarán a Irak.

    España podrá participar en guerras no amparadas por la ONU.

    Se enviará a nuestros soldados en aviones en mal estado (como el Yak-42) para ahorrar costes.

    Se recuperará una relación privilegiada los neocons de Estados Unidos, con la derecha posfascista italiana o con los gemelos polacos.

    España abandonará la Alianza de las Civilizaciones.

    Se deteriorará la relación con Marruecos; se repetirán incidentes como el de Perejil.

    Se reducirá la ayuda al desarrollo, lo que afectará especialmente a los países del África subsahariana y con ello a la política de repatriaciones de inmigrantes irregulares.

    En política medioambiental, el cambio climático no será una prioridad (el primo de Rajoy será el Ministro de Medioambiente).

    Se potenciará la energía nuclear.

    Ante crisis medioambientales graves volverán los “hilillos de plastilina”.

    Habrá trasvase del Ebro los días pares (para dar satisfacción a Levante) y no lo habrá los días impares (para dar satisfacción a Aragón).

    Proseguirá el urbanismo salvaje: todo el suelo será urbanizable salvo lo específicamente protegido. Guiados por Esperanza Aguirre, los españoles descubrirán su afición al golf y se impulsará la construcción de campos de golf en zonas con grave escasez de agua.

    En relación con la corrupción, se reducirá el apoyo a (o se suprimirá) la Fiscalía anticorrupción.

    El PP mantendrá en su puesto a todos los cargos públicos imputados por delitos de corrupción urbanística hasta que no sean condenados en firme.

    La instrucción del “caso Fabra” se prolongará otros cuatro años.

    La RTVE dejará de ser un medio de comunicación independiente al servicio de los ciudadanos para convertirse en un instrumento al servicio de los intereses del PP.

    El nombramiento del director/a ya no lo realizará el Parlamento con una mayoría de 3/5.

    El modelo a seguir será el de Telemadrid: la nueva directora será la antigua jefa de prensa de Rajoy, Belén Bajo.

    No habrá debates electorales en televisión.

    Tratarán de reformar la Ley electoral para reforzar el bipartidismo y reducir así el pluralismo político.

    No habrá comisiones de investigación.

    El Presidente del Gobierno no se someterá a sesiones de control en el Senado, ni habrá Debates anuales sobre el Estado de las Autonomías.

    En materia de incompatibilidades, Pizarro no se inhibirá como Ministro de Economía y Hacienda en ninguno de los asuntos que tengan que ver con su actividad previa en el sector privado.

    Todo esto y mucho más nos va a pasar. El 9-M está al caer. Que no decidan por ti

  19. Joder Salaberria, lo peor es que la mitad de las cosas que predices son factibles… Yo me exilio! Menos mal que la victoria progresista no está en duda!

  20. EStoy con PMQNQ, hoy DC tenía que abrir con la renuncia de Castro, cuestión omnipresente en toda la prensa española. Por cierto que en Expansión un tal Iñigo Moré apunta a una clave apenas mencionada: quién será designado Vicepresidente del Consejo de Estado ahora que Raúl pasa a ser Presidente? Será una importante pista sobre la evolución futura del régimen.

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