Eurovegas Confidential (Capítulo 1)

Julio Embid

(Foto de Eurovegas en junio de 2013, expuesta en el Museo del Emprendimiento)

-Tres impactos de bala y una fractura del cráneo por la caída desde una vigesimoséptima planta. Pero bueno, esto no es más que una revisión preliminar. Tendré que llevarme el cadáver a Móstoles porque ando excitado por hacerle la ITV completa, señor subinspector.

-Muchas gracias, Ortigosa. La dices a tu mujer de que te compre una corbata nueva, que con esa pareces un sindicalista vajco. Voy a ponerme un whijkito bien frejquito. Ah y no se te olvide decirla también que nos prepare para mañana unas empanadillas de las suyas, que tenemos patrulla.

Era el quinto cadáver esta semana, y podíamos afirmar que había sido una semana tranquila ya que ya estábamos a viernes. El muerto, uno de tantos que sólo llama majestad a los cuatro reyes de la baraja. Un truhán, un tahúr, un sinvergüenza, al que le habrían pillado contando en el BlackJack o con unos treses bajo la manga en la mesa del mus del Esperanza’s o el Venezia. Trabajar en el Departamento de Homicidios de la Policía de Eurovegas (EVPD en sus siglas en inglés) tenía sus ventajas. Para empezar no me encontraba entre ese 50% de parados que seguía viviendo desde hacía décadas de los 400 euros del Zapatero y que vivían a la sopa boba del Estado, currando en negro y con un huerto en su terraza para poder comer.  No sé a santo de qué venía lo del zapatero. Hace décadas que ya nadie arregla sus zapatos. Nos los confeccionan trabajadores catalanes y españoles en nuestras fábricas de Parla.

La aprobación de la Reforma Laboral para la Calidad en el Empleo había sido buena para casi todos. Se creó la figura del Trabajador Temporal Itinerante (TTI) y siguiendo el modelo de Dubai y los Emiratos, que estarían de manera temporal y provisional entre 15 y 20 años a disposición total de la empresa desplazándose de ciudad en ciudad y de horario en horario, en función de las necesidades y caprichos de la misma. Para alojarlos, siguiendo el modelo qatarí de desarrollo, se habilitaron miles de casetas de obra en el antiguo Aeródromo Sagrado de Cuatro Vientos para que estos trabajadores pudieran pernoctar. Evidentemente, como su situación era temporal e itinerante, la Comunidad de Madrid no decidió hacer viviendas permanentes y aparecieron las primeras Slum-Cities al estilo de Bombay y Calcuta, con el consiguiente enfado de los vecinos de Las Águilas y Cuatro Vientos, que esperaban que con el cierre del Aeródromo se acabaran sus ruidos.

Eurovegas funcionaba a la perfección. Yo también tuve que sacarme el carnet del partido para trabajar, pero ese era un mal menor, pues también yo como liberal, pensaba que lo normal es que el partido asignase los pocos trabajos públicos entre sus afiliados. Cuando hace casi un siglo Eurovegas puso sus primeras grúas a funcionar, el Consejo de Ministros decidió retirarla del municipio de Alcorcón, no siendo ganaran los socialistas las elecciones regionales y creó el Consorcio del Distrito Franco de Eurovegas. Además Alcorcón no se había recuperado tras su Terremoto y la rehabilitación se retrasaba sine die, a la espera de nuevas ayudas europeas. Eurovegas se convertía así en una zona especial donde se pudiese fumar y donde se aplicaría el Convenio Colectivo del Juego y Afines de Hanoi y Manila. En España hacía ya medio siglo que no se aprobaba ningún convenio colectivo, pero aún así, los trabajadores españoles de Eurovegas podrían acogerse a convenios de otras capitales asiáticas. Con el tiempo la medida se vio precipitada porque los socialistas terminaron disolviéndose y cada dos años van creando unas siglas nuevas. Sin embargo los TTI si resultaron muy provechosos y consiguieron miles de ellos terminar las obras del cercanías de La Renfe a Parque Coimbra y Navalcarnero, con sus picos y sus palas, donde las tuneladoras no pudieron llegar.

El Consorcio era una comisión tripartita entre los dueños de los casinos, las distintas organizaciones criminales con arraigo (N’Drangheta, Yakuza y CEOE) y la Comunidad de Madrid, y nosotros como EVPD, estábamos al servicio del mismo.

Nada de esto hubiera podido pasar si el accidente del helipuerto de la vecina Móstoles hubiera tenido un trágico final. Algunos lo llamaron el Cuarto Milagro de Fátima. Por fortuna nuestra Presidenta y el otro señor de barbas que iba con ella, se pudieron salvar y pudo llevar este gran proyecto adelante. Tal es así, que al final por unanimidad en la Asamblea de Madrid, terminaron aceptando el nombre de Aeropuerto Internacional Esperanza Aguirre (AIEA), al nuevo aeropuerto de Navalcarnero-El Álamo. Nunca se tardaron diez minutos en llegar a Eurovegas como nos prometieron, pero esperamos que con la apertura del décimo carril por cada sentido, se pueda reducir en media hora.

El muerto tendría que esperar pues tenía una cita con una prostituta en El Fary’s. Desde la creación por parte del Ministerio de Educación del Grado Medio de Señorita de Compañía y Barra Americana muchas de nuestras jóvenes habían podido encontrar un empleo y eso era lo principal para nuestro gobierno. El Fary’s era el nuevo casino de moda, situado frente a Villaviciosa de Odón. Un siglo después de su primera grabación, la remasterización en tecno-bachata de un tema de aquel conocido cantante local era número uno en todas las pistas de baile todo el mundo. Y es que cómo reza la canción: Lo mismo en Valladolid, Toledo, que Salamanca, todo el mundo baila ya, el ritmo de la Mandanga.

Cuatro amargados seguían quejándose de todo el progreso que habíamos logrado este último siglo. Decían que nos habíamos americanizado. Que ya sólo se comían hot-dogs y hamburguesas. Mentira, seguíamos teniendo una tradición local: teníamos nuestro Toro de Eurovegas.