Esperando la EPA

José D. Roselló

Dentro de tres días se publican los datos de la Encuesta de Población Activa correspondientes al segundo trimestre del año 2013. Es una EPA importante en términos de mensaje, ya que desde fuentes gubernamentales y anejas se viene insistiendo con fuerza en que hay una mejora económica.

Hace pocas semanas ya se comentaba en un artículo cuán acotada puede ser esta mejora y por qué. Hoy la cosa versa sobre por dónde puede apuntar la inminente EPA.

A la gente interesada en la economía no le será ajeno el hecho de que las cifras de Paro Registrado y Afiliaciones no coinciden nunca con las que publica la EPA. Esta diferencia estriba en que las primeras son un registro administrativo y las segundas proceden de una encuesta, a lo que se suman los diferentes conceptos de “ocupado” y “parado” que ambas fuentes utilizan.

Por dar un orden de magnitud de dicha diferencia, la Encuesta de Población Activa estima que el número de Ocupados en España es superior al de las Afiliaciones, en aproximadamente 700.000 personas más. En el caso del Paro Registrado, este suele ser superior al Paro EPA en épocas de bonanza, mientras que en épocas de crisis sucede lo contrario, señalando el Paro EPA cifras superiores en un millón de parados a lo consignado en los Servicios Públicos de Empleo Estatales.

No obstante, esto no significa que las series, coloquialmente hablando, vayan cada una por su lado y que sus evoluciones no estén asociadas.

Cuando se examina el grado de variación de las unas frente a las otras, se observa que estas cifras tienden a asemejarse más. Aunque hay ocasiones donde las series varían en sentido contrario (por ejemplo, la afiliación crece, pero la ocupación EPA disminuye, o viceversa), esto no impide que haya un cierto paralelismo entre sus crecimientos y decrecimientos.

Basándose en esta similitud, las series mensuales de Paro Registrado y de Afiliaciones permiten hacer, de muchas maneras, una estimación acerca de como irá la EPA. Así se ha hecho, escogiendo uno de los métodos más simples que existen, para proporcionar las cifras que figuran al final del artículo.

En aras de la transparencia, se ha elaborado una estimación lineal simple con un solo parámetro. Dicho en roman paladino, mediante un cálculo se observa cuánto suele variar la EPA en función del la variación observada en la Afiliación o en el Paro Registrado. Esto da un número “z” que se interpreta del siguiente modo: “Cada vez que las Afiliaciones (o los Parados Registrados) varían x, la Ocupación EPA varía z veces x”. Intuitivamente se parece bastante a cómo funciona una regla de tres.

Ni que decir tiene que los modelos de estimación y de previsión pueden sofisticarse mucho. Existe una disciplina, que se llama Econometría, consagrada a esto, habiendo pobres almas -entre las cuales me incluyo- a las que incluso les gusta.

Como conocemos el dato de junio, esto nos permite hacer una hipótesis razonable sobre cómo puede salir la próxima EPA -más o menos-.

  1. De marzo a junio los Afiliados a la Seguridad Social han crecido en 213.000 personas; esto anticiparía un incremento en los Ocupados EPA de aproximadamente 200.000.
  2. En el mismo período, el Paro Registrado ha disminuido en 272.000 personas; lo cual implicaría una reducción de Parados EPA  en el entorno de los 250.000.

Naturalmente ambas cifras pueden desviarse mucho sobre lo aquí previsto, pero en la de Parados, por estar sujeta a más fuentes de variación (no solo por la gente que encuentra o pierde el trabajo sino por cómo se está comportando la gente que se anima o se desengancha de la búsqueda de empleo) es dónde yo apostaría más por una sorpresa.

Preparen pues los oídos para la fanfarria, los clarines y los atabales. Puede que incluso haya mascletá.

Si las previsiones resultan acertadas, recuerde que lo leyeron antes en DC. Si no se parecen en nada, recuerden que les advertí de que el modelo de estimación era muy simple.

Pasen un buen verano.