Escuchar al pueblo

Millán Gómez

Finalmente, salvo que se presente algún candidato con los avales suficientes, Alfredo Pérez Rubalcaba será el candidato socialista a las próximas elecciones generales. Estos comicios están virtualmente perdidos para el PSOE. Rubalcaba, en buena lógica, ha defendido lo que hay que decir y, en el Comité Federal del pasado sábado, afirmó que para los socialistas no hay “derrotas dignas” sino “victorias democráticas”. El adjetivo “democráticas” no se entiende porque se supone. Recordó al famoso calificativo del ex – Presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, cuando hablaba de “nacionalismo democrático”. Si hay alguien que a corto plazo puede alentar al electorado potencial socialista ése es Rubalcaba. La mejor demostración es su capacidad para poner de los nervios al Partido Popular (PP). En caso de celebrarse un debate con Rajoy (en su momento el presidente popular se manifestó partidario a su celebración) tiene todas las de ganar por su facilidad de palabra y argumentación. El problema más importante en contra lo tienen los datos extraordinariamente negativos que tiene España en este momento y, para eso, no hay oratoria que valga. A datos fríos, Rajoy apabulla.

Rubalcaba tiene experiencia, representa al PSOE tradicional, es un fantástico orador y eficaz como Ministro de Interior en la lucha antiterrorista, siempre y cuando no se demuestre que el polémico “Caso Faisán” lo relacione con los hechos acaecidos de alguna manera. En ese caso, quedaría claramente desacreditado. Como candidato cortoplacista es probablemente el mejor. Es comprensible la decisión del aparato socialista de optar por Rubalcaba como candidato, no tanto la suya propia. Rubalcaba siempre ha sido tremendamente enigmático con su futuro, llegando a filtrar en varias ocasiones su decisión de retirarse cuanto antes de la política. Si pierde las elecciones de 2012, como todo apunta, finalizaría muy posiblemente su carrera política. Y de la peor manera posible para sus intereses, es decir, perdiendo unas elecciones traspasando al PP el poder. Quizás le convenía más seguir trabajando en la lucha contra eta en un importante primer plano pero no en el primerísimo primer plano de la candidatura socialista, la Vicepresidencia del Gobierno, el Ministerio del Interior y la Portavocía del Gobierno. Demasiadas responsabilidades y sustancialmente diferentes entre sí.

Como comenté en artículos precedentes, el PSOE debería apostar por un candidato a medio plazo. Los lectores más fieles recordarán mi preferencia hacia Eduardo Madina por razones que ya he argumentado en varias ocasiones. Una bicefalia entre ambos sería interesante de acuerdo a los objetivos del PSOE. Nadie parece citar su nombre. Es una verdadera pena. Quizás le llegue su momento en 2012 si decide saltar al ruedo. Por su parte, la principal derrotada de toda esta lucha interna es Carme Chacón, cuyos gestos ante las cámaras de televisión denotan un cierto victimismo que resume sus intereses personales por encima del partido, rasgo que no debería caracterizar a nadie que se dedique a la función pública. Resulta muy posible que también tenga subrayado el año 2012.

A partir de ahora, lo que debe hacer el Gobierno es continuar tratando de atajar la crisis y actuar con la responsabilidad suficiente como para tratar de dejar el país en las mejores condiciones posibles al siguiente ejecutivo, sea popular o socialista. Espero que hayan reflexionado sobre su contundente derrota y, como buenos demócratas, hayan atendido a las demandas ciudadanas. Es lo mínimo exigible, así como gobernar tanto para quienes le han dado su apoyo como aquellos que, con razones fundadas, le han dado democráticamente la espalda.