Escándalo mortal en Madrid

LBNL

¿Están al tanto del escándalo que está saliendo a la luz a propósito de la tragedia del Madrid Arena? Hace algunas semanas hubo otro follón de impresión cerca de Príncipe Pío, una batalla campal en las calles entre la policía municipal y un montón de jóvenes que querían entrar en no sé qué fiesta de MTV. Está cada vez más claro que los jóvenes de Madrid son gilipollas y violentos. Si no les dejan entrar la montan, y si les dejan entrar en mayor número que el que marca el aforo, se drogan, tiran bengalas y se amontonan unos encima de otros.

Lo que lleva a la conclusión de que los jóvenes de Madrid son mucho peores que los del resto de España (y del extranjero) porque en otras ciudades los festivales de música y las macro fiestas house no acaban igual por más que se droguen y se hacinen a miles en naves industriales.

Es una conclusión triste, especialmente para los madrileños, pero clara. Y por si alguien tiene alguna duda el ayuntamiento liderado por Ana Botella, que ha declarado luto municipal, ya ha abierto una investigación que sin duda demostrará que:

A.  No hubo trato de favor del Vicealcalde a la empresa organizadora de la fiesta pese a que estuviera en deuda con la Seguridad Social (lo que implica prohibición de contratar con administraciones públicas) porque en realidad el contrato fue con una empresa municipal;

B. Que si realmente llegara a demostrarse que la empresa pidió permiso para una fiesta de 7 mil personas y vendió 20 mil entradas, la responsabilidad sería únicamente de la empresa y, en el peor de los casos, de la empresa municipal que debía verificar que la promotora cumplía con todo lo prometido.

C. Que la amigable foto del Vicealcalde con Alaska y el promotor de la fiesta es una más de las muchas que a un cargo público le hacen durante el ejercicio de sus funciones.

D. Que la policía municipal y la policía nacional que estaban en el exterior del recinto no podían entrar en el mismo y controlaron la situación perfectamente de puertas hacia afuera, abundando en la pericia y mano izquierda demostradas en la fiesta de MTV y en las más recientes manifestaciones ante el Congreso.

E. Que si hay alguna normativa que se haya revelado como insuficiente, será en gran medida responsabilidad del anterior Gobierno.

F. Que la deficiente política de educación del anterior Gobierno es también responsable del vandalismo juvenil, con particular incidencia en Madrid, y

G. Que este Gobierno endurecerá los controles a cualquier concentración de jóvenes por su capacidad de infligir daños a sí mismos y provocar destrozos.

No soy de los que aprovecha tragedias para echar mierda al adversario político. Recuerdan el escándalo que montó el PP por las trágicas víctimas mortales del incendio de Guadalajara allá por 2005 o 2006?

Pero, qué narices pasa en Madrid para que se repitan los tumultos que no acontecen en otras partes??? Ya ha habido muertos. Mucho mejor haber actuado antes para evitarlos, pero ahora no cabe excusa para que no se depuren responsabilidades!

Esperen un minuto. Acabo de ver en últimas noticias que la normativa no exige que los 75 miembros del servicio de orden sean especialistas de seguridad, de ahí que sólo 5 lo fueran. Así que a partir de ahora los conciertos, controlados por seguratas con pistola. Parece que para empezar, optamos por la opción F.

He ido a mil conciertos en mi vida, en campos de futbol, en recintos cerrados, grandes y pequeños, y la capacidad de salir ordenadamente no depende de que haya fortachones con porra, sino de cómo están organizadas las salidas, si son visibles, si están bien planificadas.

El último de Bruce Springsteen en el Estado Olímpico de Sevilla era un caos total, para entrar y salir, con mil accesos cerrados porque sí, un caos de los que provocan un lío morrocotudo si hay un problema. En cambio, los conciertos de Bruce en Anoeta y poco después en el Bernabeu, estaban maravillosamente organizados de forma que nadie pudiera salirse de su zona o meter una lata o siquiera una botella de plástico con tapón, etc. No es tan difícil y no había nadie armado. Basta con organización y recursos y, por supuesto, supervisión de la autoridad competente. Pero claro, competente de verdad.