El Watergate cañí

Carlos Hidalgo

 Cuando se denunció un robo en el cuartel general del Partido Demócrata en el Hotel Watergate, empezó a rodar una serie de acontecimientos que terminarían con uno de los mejores ejemplos de periodismo contemporáneo, una crisis política en los Estados Unidos y la dimisión del presidente que ordenó espiar y robar a la oposición: Richard Nixon. Además de que unos cuantos responsables de la operación dieron con sus huesos en una cárcel federal.

 En España hemos descubierto la llamada “Operación Kitchen” y “Operación Pisa”, en las que el Partido Popular creó una mal llamada “Policía Patriótica”, dedicaba a robar, ocultar pruebas de corrupción, espiar a la oposición y distribuir pruebas y noticias falsas.  

Esta policía estaba a las órdenes, según sus integrantes, del Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, hoy diputado. Y de Ignacio Cosidó, líder del PP en Senado. Y no parece pasar nada. Ni crisis, ni juicio, ni escándalo, ni dimisiones.

 Para colmo, mientras que el Watergate tuvo a la prensa como enemiga e investigadora del escándalo, aquí la Policía Patriótica se sirvió de determinados periodistas y medios para distribuir su inmundicia.  

Los demás partidos tampoco parecen especialmente escandalizados. PP y Ciudadanos hacen como si no pasara nada, el PSOE protestó hasta que Pablo Iglesias les acusó de ser cómplices de las cloacas del Estado.  

El propio Pablo Iglesias se ha lanzado a decir idioteces sobre los medios, empañando su propio papel de legítima víctima de una monstruosa injusticia con sus delirios de poner todos los medios a su servicio. Atacando a la misma prensa que le puede ayudar a exponer a la trama que le espió y calumnió.  

Aunque es cierto que a los medios nos queda por hacer autocrítica seria con respecto a nosotros mismos, al periodismo de investigación y a la dependencia demasiado cómoda de muchos periodistas de personajes tan deplorables como Villarejo, pero tan apetecibles en tiempos de falta de anunciantes y búsqueda desesperada del click 

Postdata: Hoy, Soraya Rodríguez, injustamente purgada por Pedro Sánchez se pasa al PP, dejando a quienes la defendimos con la misma cara de tontos que cuando vimos a la compañera Olvido Hormigos en los programas del corazón.

5 pensamientos en “El Watergate cañí

  1. Lo que vamos sabiendo de esta “organización criminal”, así la califica el juez instructor, es para que paren todas las máquinas del estado. Tremendo. No es solo que se haya investigado a políticos de la oposición, que se hayan inventado noticias falsas para desacreditar a algunos partidos sino que, bajo la apariencia de una investigación policial con amparo judicial, se hacia justo lo contrario: impedir que los jueces llegaran hasta el fondo de la corrupcion del PP. Pero como bien dice Hidalgo es sorprendente que esta degradación de la democracia haya tenido tan poco eco en el resto de partidos. Puede que Iglesias se haya equivocado en las formas ( algo habitual) pero tiene toda la razón en el fondo.
    Pero si asombroso es el silencio de muchos partidos ante esta organización criminal no menos vergonzoso es el pánico de muchos periodistas ante la trama mediática. Muchos de esos periodistas “progres” forman parte del decorado de esas tertulias, como todas las de La Sexta, donde participan los complices habituales de la organización criminal. No solo hay que exigirle coherencia a los políticos.
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    Cuando uno tiene diferencias insalvables con el jefe y ha ocupado cargos importantes en el partido lo que debe hacer, en mi opinión, es marcharse a su casa, esperar mejores tiempos y luchar para que sus ideas triunfen. Y si lo ve imposible marcharse del partido y votar el 28A a quien quiera y en silencio.
    Lo que ha hecho Soraya Rodríguez la desacredita. Hay saltos en la política que solo se explican a final de mes.
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    Un día de estos voy a comentar la sentencia del caso Mercasevilla, origen de la causa de los ERE, donde han sido absueltos 37 de los 38 acusados después de miles de páginas de prensa, fotos de todos los imputados en las portadas de ABC y El Mundo y la vileza de no pocos políticos de la derecha andaluza y nacional acusando sin pruebas. Un día de estos.

  2. O , como hizo Macron , montar un movimiento y ganar por goleada las elecciones.
    La vida , que le vamos a hacer.

  3. Y con lo generosos que estamos siempre con el concepto golpismo, ¿por qué con todo lo que va saliendo del PP no se usa este término? ¿Golpismo posmoderno a plazos?

  4. Llego tarde en comentar este post de Carlos Hidalgo.

    Yo creo que en España , hablar de la prensa como un todo indistinguible hace poca justicia al fenómeno. (y hablaré solo de alguna, porque solo la conozco como usuario)

    La Razon y ABC son una cosa, El Mundo era diferente pero ahroa es lo mismo o

    El Pais era una cosa, fue otra donde el periodo de infausto recuerdo de Caño etc, y ahora ha vuelto a cambiar a algo mejor.

    Luego están los digitales El confidencial empezó siendo de una manera y ahora es diferente. Voz Populi es otra. El plural y el Diario son cosas diferentes tambien.

    ¿OK diario es prensa? No creo .

    En resumen, dando brochazo gordo (muy gordo) hay medios, lso de derecha que llevan desde que yo tengo uso de razon haciendo mas bien propaganda que otra cosa, y han dio a peor. Digamos desde el atentado del 11-M ya si que se abrio una brecha, que se ha ido ampliando, entre la realidad y la propaganda. Luego gurteles etc han seguido la misma estela ,es como si no hubierna existido en según que medios.
    La vuelta de tuerca que supone el “watergate cañi” que es una cosa ya directamente fabricada, pero ampliada por los altavoces citados, directamente escalofria. Entre exageracion y no exageracion, P Iglesias creo que aqui tiene mas razon que no tenerla (es que hubo un pronunciamiento de la asociacion de prensa de Madrid sobre algo de las ruedas de prensa de P´s…y ahora, sobre esto, silencio mas que elocuente).

    Hoy me encontraba con una noticia en la que, segun una encueste reciente, la credibiidad de los emdios se ha hecho idologica. Los Demócratas se creen la prensa, Los Republicanos no.

    Esto tiene unas implicaciones bastante negativas a la hora de como se configuran las sociedades y abren la via a una conflictividad futura de dificil solucion.

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