El trilero Trillo

Millán Gómez

En el mejor momento de la lucha antiterrorista, el PP ha vuelto a meter la pata. Ahora, a cuento de la excarcelación del sangriento etarra Troitiño. La Sección Tercera de la Audiencia Nacional, la misma que provocó su excarcelación hace apenas unos días, considera ahora que el terrorista debe permanecer entre rejas hasta el año 2017. La decisión, evidentemente, la ha tomado el Poder Judicial. Hasta ahí ningún problema, más allá de desconfianza que provoca entre la opinión pública un tribunal que decide una cosa y al cabo de unas jornadas opta por una bien distinta.

El PP ha aprovechado esta situación para volver a sacar el látigo y atizar todo lo posible al Gobierno de este nuestro país. Consideran los populares que el Ejecutivo es responsable directo de que el terrorista no haya sido vigilado convenientemente durante sus días de libertad. Es decir, el principal partido de la oposición considera que el Gobierno de su país debe cometer un delito y, al no haberlo cometido, debe pagar por ello. Como ven, todo tiene una sensatez y una coherencia inapelables. No me lo negarán.

La Fiscalía no tuvo nada que ver en la excarcelación de Troitiño, como perfectamente sabe el PP y como también extraordinariamente bien pretende “olvidar” la derecha. Es más, en un cúmulo de absurdos sin límite alguno, los populares denuncian al juez Javier Gómez Bermúdez y no al Tribunal responsable de la polémica excarcelación de Troitiño. ¿Por qué? Pues básicamente porque el portavoz de Justicia del PP es Federico Trillo. ¿El hijo? No, no, el padre, el de siempre. ¿Segundo motivo? Porque desde Génova se la tienen jurada y perjurada a Bermúdez por su extraordinario trabajo en el juicio sobre el atentado del 11 de marzo de 2004 y sobre el accidente aéreo del Yak-42 y su maquiavélico entierro posterior. Si Bermúdez no hubiese hecho mal su trabajo en los casos anteriormente citados, ahora no estaríamos en esta situación.

Como bien dijo el maestro José María Calleja, no es de recibo que la cara visible del PP en materia de Justicia sea alguien tan injusto como Trillo. Alguien que se ha reído de las víctimas y ha obrado con semejante sinvergüencería no debe permanecer un solo minuto más al frente de la Justicia del partido llamado a gobernar este país en apenas un año. El día que el PP cambie su portavoz en este campo, podrá dar lecciones o, cuanto menos, podrá hablar de igual a igual. Mientras tanto, deben limpiar su casa antes de hablar de los demás.

Es muy surrealista que el PP eche en cara al Gobierno su omisión de haber cometido algo ilegal. Ahí es nada. Presenciamos una catarata tan lamentable de acciones políticas en este país que casi nos parece algo normal y que no desentona si uno contempla actitudes políticas precedentes. Desgraciadamente, parece que el suelo siempre está más abajo y que cualquier político aún puede descender un peldañito más después de decir o realizar una machada.

Dejemos a la Justicia trabajar y reclamemos como ciudadanos que un dirigente como Trillo sea historia, trágica pero historia, de nuestra corta pero intensa vida democrática. Ojalá cada vez sean más los simpatizantes, militantes y dirigentes del PP que reclamen a Trillo que se marche al alba y con fuerte viento del Levante. Con la cabra o sin la cabra. Pero que se vaya. ¡Y viva Honduras!