El sueño del cambio americano

Millán Gómez 

El 4 de noviembre los estadounidenses decidirán democráticamente su futuro. Tendrán la opción de optar por un continuismo más moderado encarnado en la figura de John McCain o bien por el cambio político sin complejos, simbolizado en la figura del senador por Illinois y primer candidato afroamericano a la presidencia, Barack Obama. Estados Unidos se juega su propio futuro, pero estas elecciones nos competen a todos por la extraordinaria influencia que tiene la primera potencia mundial en el resto del globo. 

Se desconoce cuánto va a influir en la orientación del voto de los americanos la encarnizada disputa por la candidatura del Partido Demócrata entre Obama y la ambiciosa Hillary Clinton. Una vez derrotada esta última, la ex–primera dama apoyó con la solemnidad necesaria a Obama. Sus declaraciones sirvieron para disipar cualquier atisbo de duda de compromiso con el Partido Demócrata. Que ambos unan filas es lo mejor que podían hacer. La unidad y la cohesión interna en las formaciones políticas es un factor decisivo en la elección de voto de los ciudadanos. 

También existe el enigma sobre si va a ser finalmente Hillary Clinton la candidata a la Vicepresidencia o si, por el contrario, Obama optará por alguien más cercano a su estilo político. Por un lado, el binomio Obama-Hillary puede ganar adeptos a la causa entre los indecisos moderados y por desencantados republicanos mientras que la opción de Obama de decidirse por otro potencial Vicepresidente sería vista como un ejemplo más de la fortaleza en la apuesta de cambio de Obama. El senador por Illinois representa valores hasta ahora desconocidos en la política estadounidense y quizás le resulta más práctico y fiel a sus principios desarrollar su propio camino sin la pesada losa de Hillary. Llevar de número dos a una política que hasta hace dos días le ha criticado ferozmente puede suscitar en los estadounidenses una sensación de unidad política más bien ficticia y protocolaria. 

En el otro lado de la balanza, McCain representa una cara más amable dentro del Partido Republicano. Se trata de un hombre manifiestamente más capacitado que George W.Bush (algo no muy complicado, dicho sea de paso) y con un cariz más conciliador que puede facilitar un mayor granero de votos entre los ciudadanos indecisos y centristas. 

Con McCain, el Partido Republicano cuenta con la ventaja de tener tras de sí a un electorado estructuralmente fiel y con mayores posibilidades de adentrarse en otros espectros sociales inalcanzables para su predecesor. Por su parte, Obama simboliza el sueño de muchos americanos y representa la imagen más progresista de Estados Unidos.  

Obama goza de una imagen idealista y poco menos que revolucionaria que tiene encandilada a gran parte de la opinión pública internacional. Si es elegido presidente, alcanzaría lo que ningún otro afroamericano: tener la responsabilidad de liderar los designios de la primera potencia del mundo. Esa imagen innovadora y símbolo del sueño del cambio puede acarrearle muchos votos, pero también muchas dudas para un gran número de americanos. De hecho, no hace mucho se publicó una encuesta según la cual un sector importante de la sociedad estadounidense no está capacitado aún para contar con un presidente afroamericano en la Casa Blanca. 

De aquí al 4 de noviembre, el Partido Demócrata debe saber administrar la ventaja que le dan los sondeos gestionando correctamente las posibles discrepancias internas que las primarias han dejado en el partido. Obama actúa con inteligencia al mostrar públicamente el apoyo del antiguo Vicepresidente en la Administración Clinton, Al Gore, y al anunciar que incorpora como jefa de gabinete del futuro candidato a la Vicepresidencia a la ex–directora de campaña de su otrora rival Hillary Clinton. Muy probablemente, gran parte de las claves para conocer al próximo presidente de Estados Unidos se desvelarán cuándo conozcamos oficialmente quién será el candidato a la Vicepresidencia. El sueño de muchos estadounidenses está en juego. 

55 pensamientos en “El sueño del cambio americano

  1. Ejemplo de blog toxico en el ABC:

    # 603
    Aunque hayamos ganado a pesar de zapaleches, este sigue siendo un gafe saborío, no sabe ni como colocarse, es un poco gilipuertas, o más
    De pepin (Enviando 29/06/2008 @ 22:59:30)
    # 604
    el que diga que no es un gafe es que no tiene ojos.
    solo hay que ver el partido paara creerse que solo hayan ganado por la minima de 1
    De elfonta (Enviando 29/06/2008 @ 23:08:59)
    # 605
    Las hermanas carmelitas del convento san idelfonso hemos neutralizado con nuestros rezos solo hemos podido conseguir un gol pero ¡¡¡gracias Dios!!!! nos has escuchado a pesar del ZENIZO
    De Anonimo (Enviando 29/06/2008 @ 23:13:33)
    # 606
    Gracias hermanas carmelitas por vuestros rezos. Parecía que la pelota no quería entrar. Uf!! (Sería cosa del gafe). Al sudamericano. ¿Quién os echa de Europa? Si no hay trabajo, no nos vamos a ir nosotros, ¿o sí? VIVA ESPAÑA, a pesar de los acomplejados.
    De Manuel (Enviando 29/06/2008 @ 23:20:15)

  2. Bueno ,chicos,voy a seguir intentando en coger un coma etilico que la portada de mañana del Diario de Ibiza ,ya la he hecho (la podeis ver mas arriba…jeje)
    eschtooo….

  3. Que España haya ganado la Eurocopa no tiene, obviamente, la menor relación con que Zapatero haya estado o no en el campo. Se debe exclusivamente al buen juego de los jugadores españoles. Pero como si hubiéramos perdido, seguro que estaríamos oyendo miles de estupideces asegurando que la derrota se debía a la presencia de Zapatero, yo no me voy a privar de hacer otra afirmación igual de estúpida, pero que se ajusta exactamente a lo que ha pasado:

    ZAPATERO ES EL PRIMER PRESIDENTE DE GOBIERNO ESPAÑOL QUE ASISTE A UNA FINAL DE LA EUROCOPA EN LA QUE EL EQUIPO ESPAÑOL SE CONVIERTE EN CAMPEÓN. Por algo será….

    Toma ya….

  4. 45, 47, 53
    Os estoy esperando, ¿cuándo llegáis? En el Chiado de Lisboa, sentado en la terraza del café Brasileira, me encontráis.

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