El sector energético español, otras cuestiones

Sicilia

La energía parece ser  uno de los campos más propicios para las expresiones más puras de debates callejeros, con argumentos a veces escasos de base y donde abundan más de lo deseable las opiniones personales escasamente motivadas.

Aparte de la presuntas incompetencia y venalidad de “los políticos”, merece la pena considerar otros aspectos que caracterizan al mercado energético español, ya que podrían contribuir a explicar o incluso explicar totalmente, los rasgos actuales, sean los más agradables o los menos, del mercado energético nacional.

Geográficamente somos una península alejada del centro de Europa, y de sus mercados, con unos vecinos irrelevantes en cuanto a su capacidad de sostener nuestro sistema energético, salvo Francia, con quien tenemos escasas interconexiones energéticas. España es casi estéril en cuanto a fuentes energéticas convencionales, nuestras reservas de crudo y gas no pasan de lo anecdótico, nuestro carbón es pobre en poder calorífico y de muy difícil extracción, nuestros ríos son pequeños por lo que soportan una capacidad hidráulica limitada y nuestras reservas de uranio son caras de explotar.

Somos una economía de mercado enmarcada en el mayor proceso de integración socio-económico del mundo en estos momentos, la Unión Europea, marco en el cual se acuerdan multitud de políticas que luego deben aplicarse.

Las primeras circunstancias, que no favorecen la existencia de un sector de generación energético rico en agentes de tamaño pequeño,  dificultan a lo que nos obliga la segunda. En conjunto definen un marco complicado para el desarrollo de un mercado competitivo solo comparable con Japón y Corea del Sur.

¿Puede decirse que España se adelantó a Europa en la liberalización? No. ¿Puede decirse que este proceso se desarrolló mal? Sí en parte. Para cuando el Gobierno del Partido Popular inició el camino, Gran Bretaña ya tenía su mercado en marcha, y el Nordpool ya era una realidad. A niveles más modestos y entendiendo a su realidades, no se puede decir que los mercados alemán, holandés o belga no estuviesen liberalizados. Sin duda la alternativa elegida en España casaba con los estándares liberales que, a su vez, no encajan bien con las particularidades de los mercados energéticos, especialmente el eléctrico. Puede decirse que se tomó la alternativa liberal sin llegar con ella hasta el final. Se simplificó en exceso el marco regulatorio, lo que derivó en los excesos cometidos con los llamados “costes de transición a la competencia”. Además, y motivado por las particularidades de este mercado, hubiese sido necesario controlar posiciones de dominio del mercado, tanto de control del mismo como de las tecnologías que los diferentes actores poseían. Por último, no se definió ninguna política de eficiencia energética.

Otra de las circunstancias que han caracterizado los últimos 20 años ha sido la volatilidad de los precios energéticos, la necesidad de garantizar el suministro y sus consecuencias sobre la planificación.

En cuanto a la variabilidad de los precios. las materias primas energéticas en los mercados internacionales puede ilustrarse con sólo dos datos: el 07/12/1998 el barril brent costó 9,10 dólares el barril y el 03/06/2008 llegó hasta 143,95. Aquí una primera reflexión: no parece un marco estable ideal para realizar decisiones de planificación que, como se comentó en este foro, superan con creces la extensión de una legislatura.

Algunos datos más de este periodo, entre 1996 y 2005: la demanda eléctrica aumentó 49%; más grave aún, el consumo en punta creció un 72%, mientras la potencia instalada creció un 43%. Como resultado, el índice de cobertura cayó por debajo del 10%, que es el límite estándar para considerar que no hay peligro de corte de suministro. Esto situación se produjo porque la potencia instalada dentro del régimen ordinario no había seguido el ritmo necesario y sólo se había visto compensada por la eólica, que empezaba a transitar de ser un objeto decorativo a ser una alternativa relevante. Dicho de otra manera, el sistema acusaba una falta de retribución a la producción que derivó en una falta de incentivos a la instalación de nueva potencia.

Con todo, hoy por hoy, España es exportadora neta de energía, vende más de la que compra, aunque sea difícil de extirpar del imaginario colectivo la imagen, falsa, de que se dispara con la pólvora del rey gracias a la producción nuclear de Francia.

La consecuencia, desde la liberalización de los sectores de gas y electricidad, sin duda la misma liberalización ha sido un hecho fundamental. El mercado ha evolucionado de forma profunda pese a que la sociedad, en nuestra manera de pensar y actuar, aun se maneja bajo parámetros de un mercado energético ampliamente regulado por el Gobierno. Parece una obviedad señalarlo, pero la realidad, difusa y cambiante, encierra elementos objetivos que hacen el proceso complejo, más allá de la cortedad de miras y la obsesión por las encuestas del CIS que puedan atribuirse, de nuevo a “los políticos”.

Por otro lado y afortunadamente, en la última década hay un nuevo factor exigible a todos los países que ha venido a enriquecer, pero también a complicar, las directrices de desarrollo de los sectores energéticos: el respeto al medio ambiente y la lucha contra el cambio climático; ello ha obligado a asumir y materializar nuevos compromisos de forma comprobable.

Sin duda debe admitirse que la instalación de solar fotovoltaica ha sido excesiva en estos últimos años, pero pese a todo vamos muy justos en cumplimiento global de los objetivos exigibles a nivel comunitario en materia de renovables. Los bio (masa y combustibles) están muy por debajo de las estimaciones. ¿Falta de control? Se ha seguido el mismo esquema que en la expansión de la eólica y entonces no fue un problema. Si, el modelo español tiene un sesgo a grandes plantas eólicas pero eso ha permitido un mayor control en la operación y el desarrollo de tecnología líder en el mundo que permite meter más eólica en el mix eléctrico de cada día. En cambio, en otras tecnologías hay problemas que sólo se detectan, y contra los que cabe actuar, por tanto, sólo a posteriori.  La introducción de las renovables, aparte de ser una elección a nivel mundial, es una necesidad. Para ello es necesario fomentar su instalación. Todo proceso es discutible y disruptor, además de costoso. Todos por tanto, van a encontrarse con críticas, quizás sea necesario ponderar su coste con el éxito alcanzado, para no caer en el ventajismo.

Asociado al debate sobre las renovables aparece comúnmente el debate sobre la energía nuclear, la de fisión. El día en que se ponga en funcionamiento la fusión, efectivamente, se acabarán muchos problemas, hasta entonces la disponible es la que existe.

Aunque los argumentos sobre la pertinencia de la generación nuclear han tomado nuevo protagonismo en los debates dialécticos, la materialización hasta el momento es escasa. Solo hay un proyecto en marcha en este momento, en Finlandia, pagado por los grandes consumidores industriales, que ha sobrepasado sistemáticamente sus plazos y sus costes. La instalación nuclear también es muy cara, también va a precisar primas para su funcionamiento y sobre todo, fuera de debatir, no parece que en este momento muchas empresas eléctricas privadas en el contexto mundial estén dispuestas a lanzarse a proyectos de inversión tan costosos e inciertos. Esa es la situación en la economía real, al menos por el momento.

El proceso de cierre de Garoña en España puede valorarse desde diferentes criterios. Puede, por ejemplo, objetarse si desde el punto de vista político o de comunicación se ha llevado mejor o peor. Puede aprovecharse para abrir el debate nuclear, como se ha hecho, pero muy dudosamente puede argüirse que tenga la más mínima consecuencia a nivel sistémico o de planificación. Garoña, en cuanto a  influencia en la producción nacional es absolutamente irrelevante.

De todo el panorama quizás el fallo más doloroso sea el del déficit tarifario, originado por la mezcla entre regulación y evolución de los precios, y donde la solución ideal, su quita, reducción o desaparición, pasa forzosamente por cambiar la legalidad vigente o por un acuerdo benévolo por parte de las eléctricas. Parece un proceso difícil en cualquier caso.

Como conclusión, puede decirse que la situación que vivimos hoy proviene de la mala cabeza y la nula calidad de nuestros gestores y administradores, o sea, que la culpa es  del gobierno, claro (independientemente del color), pero que, para ser justos, también hay otros elementos, insoslayables por varias razones.

12 pensamientos en “El sector energético español, otras cuestiones

  1. Gracias, Sicilia.

    En mi opinión, tu reconocida aptitud pedagógica, que te permite a menudo explicar a los lerdos (entre los que me encuentro) asuntos más o menos complicados, ha chocado aquí con el obstáculo insalvable de intentar dar una mínima coherencia a lo que es un galimatías.

    A ver:

    – Hay en el artículo para mi gusto demasiados “sí, pero…”. Yo creo que es una evidencia que la privatización del sector ha resultado socialmente negativa. Hay perspectiva para valorar: no estamos mejor que antes. Por supuesto, intervienen muchos factores, pero la idea de que la mano invisible llega a facilitarnos la vida a todos a través del cableado que entra en nuestras casas es, simplemente, falsa. Aquí hay mucha gente que se está forrando a base de la explotación inicua de consumidores cautivos y de la apropiación (iba a poner “fraudulenta”, pero no me atrevo) de capital público acumulado por generaciones pasadas. El poder público nunca podrá retirarse del todo de la energía, como sí puede hacerlo, por ejemplo, de la producción de coches. El mix, inevitable en el sector una vez “privatizado”, de regulación, por un lado, y voracidad neoempresarial, por otro, nos ha dado lo peor de los dos mundos.

    – Interconexiones. Es cierto lo que dices: tenemos una capacidad de interecambio con Francia muy pequeña, del 3 % de consumo. Lo mínimo recomendado es el 10 %. Lo malo es que los cables afean el paisaje. Que se lo digan a Pratxanda con la MAT. (Afirman que enterrar es demaiado caro…). Pero parece impepinable que hay que enchufarse más a las nuclearras francesas. Y el aislamiento no sería tal si se hubieran hecho a tiempo las inversiones pertinentes: no es, como dices, un elemento insoslayable, sino que, con planificación y recursos, se puede soslayar.

    – Tienes razón en que no se plantea, hoy por hoy, construir más nucleares en España. El debate real en nuestro país es si se extenderá o no la vida útil de las actuales. Pese a su irrelevancia relativa, Zorita y Garoña envían señales claras, que no sé si son las mejores. Sinceramente, dudo. En Alemania, ya sabes cuál ha sido la opción de Merkel: extender y cobrar. Si aquí extendemos, espero por lo menos que cobremos también; porque lo que me temo que puede pasar es que el Estado extienda y sean Galán y compañía los que cobren.

    – Silencio respetuoso sobre la gestación, desarrollo y resultados de la operación ENDESA.

    – No he entendido bien qué posición defiendes sobre las renovables. Es otro “sí, pero…”. “Ventajismo”, dices. ¿Cuál es el conceto? ¿Invertir con todos los requisitos, conforme a una legislación aprobada por las Cortes?

    En resumen: los errores acumulados por unos y otros han generado un problemón, como decía el otro día Conjunto Abeliano. Y parece que la gestión desde 2004 no ha desfecho muchos entuertos…

    Abrazos para todos.

  2. Gracias Sicilia. Y felicidades. Creo que el artículo describe bastante bien la base del sistema eléctrico. Me das además la réplica a mi artículo del 3 de Septiembre.

    Me gustaría, no obstante, matizar algunos de los aspectos.

    1- Con respecto a la liberalización y privatización; Desde un punto de vista estructural, las interconexiones que tenemos entre Iberia y el resto del mundo, siguen siendo muy escasas. El tradicional bloqueo de Francia argumentando problemas medioambientales para la construcción de infraestructura y su gran control central manteniendo una férrrea posición del Gobierno en EDF y determinando su desarrollo nuclear impidió la integración física de nuestro mercado en Europa.

    Es cierto que en el momento de la liberalización, Gran Bretaña y el Nordpool ya estaban en marcha. Mercados periféricos, como el nuestro. Creo que estos tres polos de liberalización pecamos de ingenuos. Simplemente Francia bloqueó el desarrollo de un mercado electrico europeo tanto por su posición geográfica central como por el férreo control del Gobierno sobre las empresas energéticas francesas. La posición de Francia permitió manejar desde el gobierno Francés el tempo de la liberalización en europa garantizando, además de una energía baratísima en Francia, la expansión de EDF en muchos otros países.

    Hoy nosotros nos encontramos con los problemas que nos encontramos. Los Británicos necesitan encontrar urgentemente 200.000 millones de Euros para invertir en un sistema energético vendido a compañías extranjeras. Las señales de precio de la liberalización no han sido suficientemente atractivas para atraer inversión.

    ¿Y quien ha sido el campeón de la liberalización en Europa? Pues al final, quien más se resistió; Francia, Italia y Alemania. El resto andamos intentando sobrevivir como podemos. Y mira que teníamos una plataforma estupenda… Pero los protagonismos personales (Aznar vs Rato) y las luchas contra los enemigos (Zapatero vs Pizarro) arruinaron nuestra posición de partida.

    2.- Desarrollo de energías renovables; Soy un firme partidario de las Energías renovables por muchas razones y no creo que todo el esfuerzo que hemos hecho sea en balde pero hemos cometido muchos errores. El desarrollo eolico ha diferido bastante del Fotovoltaico en tres motivos fundamentales que han provocado en desaguisado Fotovoltaico. Por un lado, las inversiones eólicas no tuvieron el respaldo de las inversiones de la Fotovtaica con una garantía tan explicita como el Decreto 661 donde se garantizaba la rentabilidad a 25 años. Esto ha hecho que las inversiones fotovoltaicas tengan una seguridad mucho mayor que las eólicas. En segundo lugar, En el sector eólico solo se regularon las conexiones eólicas en alta tensión, haciendo que un único organismo, REE, controlase la expansión frente a la aprobación de la conexión en baja y media donde las aprobaciones las daban las distribuidoras regionales para fotovoltaica. Hay una cola de proyectos eólicos pendientes de aprobación que podría duplicar todo nuestro parque de generación de todas las tecnologías y que REE paró. Por último el tamaño de la inversión por proyecto en eólicas es muy superior al de las fotovoltaicas, haciendo que si bien en eólicas las compañias electricas eran los principales motores, en fotovoltaica entró cualquier hijo de vecino propiciando mercadeo de aprobaciones a nivel muy local y con una gran cantidad de fraude que esperemos que el gobierno atienda.

    3.- Garoña. Debido al caracter sistemico del sector es muy difícil atribuir costes al cierre pero creo que podemos consensuar que el coste de cerrar Garoña es del orden de magnitud de unos 100 millones de Euros al año. Produce del orden del 1,5% de la producción nacional. Un poco menos de lo que producimos con Solar Fotovoltaica. Estoy de acuerdo contigo en que el sistema energético español España no depende de Garoña. Si embargo estaría de acuerdo con cerrar Garoña en 2006; en la bonanza económica. Ahora, en el marco de una extensión de la vida laboral, cuatro millones de parados… creo que cerrar Garoña es un lujo que debemos aplazar hasta más adelante. Tengo que decir también que, además de los finlandeses, Obama si ha apostado por la enegía nuclear y está construyendo nuevas centrales. Y no olvidemosr Irán y otras economias del tercer mundo. Eso sin mencionar la inteligente salida de Merkel, alargando la vida de las nucleares. No le pasaría nada a Zapatero si anunciase un postergamiento de Garoña a cambio de subir menos la luz.

    4.- Al final conlcuyes lo mismo que en mi artículo, pero pareces más benevolente en tus juicios. Creo, Sicilia que hemos asistido a auténticos espectáculos de batallas personales que nos han dañado mucho; El asunto de la reventa de Endesa es para echarse a llorar. Las redes informales de presión que posee gas natural son impresionantes. Desgraciadamente, el campo energético por ser tan complejo es un campo donde se libran batallas políticas y personales y los intereses particulares se disfrazan con demasiada frecuencia con argumentaciones falsas. (Aunque la mayoría de la gente no lo sepa, el gas natural (metano) produce un efecto invernadero 25 veces superior al de CO2, con lo cual debemos de empezarlo a mirar con cautela)

    Por último me atrevo a sugerir una vía de desarrollo para el futuro; la generación distribuida basada en energías renovables locales y las redes electricas inteligentes. Esto nos permitiría que las decisiones finales las tomara el propio consumidor. Con tanto fragor en tantos frentes, el gobierno no ha posibilitado todavía este desarrollo en las reglamentaciones que elabora. No es posible ver en España molinos sueltos conectados a red como los vemos en Holanda. Esto es simplemente por falta de reglamentación, coordinación autonómica y que las empresas electricas no están por desarrollar unas redes de distribución más flexibles.

    Perdonad por el rollo. Saludos

    (¡Espero que aquel rollete de verano con nuestra serpiente favorita acabará bien! 🙂

  3. A mi no me líen.

    ¿Es un problema de paisajes? Caramba! la misma argumentación contra los antiMAT que la que hacía Félix de Azúa. Teoura: ¡un paso al
    frente!

    Aparte de que los cables aumenta el peligro de incendio, y no se yo si son muy buenos si pasan por encima de tu casa. Pero la clava es lo que dice Conjunto Abeliano la generación distribuida basada en energías renovables locales y las redes electricas inteligentes. Más o menos como “menos autopistas y más carril bici, buses trenes y metros”. Creo que en algunas zonas de USA ya han apostado por eso.

    Ni

  4. Ni que decir tiene que los putos apagones que sufrió BCN no tienen nada que ver con la no existencia de la MAT. Y sí con la mierda de lineas eléctricas de media tensión y la mierda de estaciones de transformación de ENDESA. Lo dice un juez.

    Pero claro, la culpa de la casta política nacionalista, que Pizarro es un genio económico.

    —La Frase de arriba es Teoura: un paso al frente

  5. Teoura 6 rechaza la oportunidad de no quemarse a lo bonzo ,que le ofrece Pratxi,si tuviera que votar en Catalunya …..sus lazos personales con la benzina le convierten en una cerilla inquieta……jeje.

  6. Después de leer el artículo de Sicilia y las réplicas de Teoura y Conjunto Abeliano, me he quedado sin energía.

  7. Agradezco mucho los comentarios, no puedo contestarlos porque he estado todo el día sin internet, y ahora tengo que irme zumbando a otro lado.
    Con todo, algo de tipo general, que no satisfará a nadie.

    No creo que dispongamos del mejor mercado eléctrico del mundo, no es el mejor posible en la teoría, pero la distancia entre lo teórico y lo posible en este caso es grande.

    No me gustan los argumentos basados en que los gestores, o los que tienen que hacer la regulación son tontos, corruptos, venales o no atienden a lo que deberían atender. Me parecen, a mi entender, falsos de toda falsedad. La gente en general hace las cosas lo mejor que puede. A veces se equivoca, a veces tienen que tomarse decisiones en un momento dado que luego salen bien, mal o regular. por ejemplo, la liberalización y como, el pool y como y el incentivo a la fotovolataica y como.

    ¿Es un error privatizar aquello que tiene caracteristicas de bien público? Yo creo que sí, pero fuera de lo que podamos creer, ha sido el signo de los tiempos desde los años 70, para bien y para mal. Asimismo en el contexto de la Unión Europea, vuelta a atras y nacionalizar, por muy sugestivo qeu parezca, se me hace de muy dificil aplicación.

    Endesa salió como el culo, si. La cuestión es si podía haber salido mucho mejor.

    Las renovables son necesarias e imprescindibles, pero puede que no basten completamente.

    La subida del precio de la electricidad no tiene nada que ver con el debate nuclear, es un argumento falaz. la subida del precio de la electricidad tiene que ver con la subida del precio de las materias primas, y con la necesidad de corregir el deficit tarifario, que pudiendo cuestionar su volumen, es algo que existe.

    La generación distribuida tiene costes de red muy grandes, mucho. ¿Quien paga?. Recuerdesé que hablamos de un sector regulado, pero privado donde los recursos salen de los que compran la electricidad, de ningun otro sitio.

    Yo creo que aunque hay alguna coincidencia entre las conclusiones de abeliano y las mías, hay enormes diferencias en la valoración de muchos aspectos y en la diganosis de los problemas.

    Perdón por lo telegrafico.

    saludos

  8. Pos yo cuando era pequeño corría por las calles con un molinillo hecho con aspas de papel pinchadas en un palo y a mí no se me encendían los ojos ( bien es verdad que aún no me habían dado la bombilla ).
    Por si a Sicilia le interesa para englobarlo en el apartado que el título del artículo identifica como: ” Otras cuestiones ” le incluyo un link por el que se describe su fabricación.
    http://www.dibujosparapintar.com/manualidades_molinillo.html

  9. Pues yo diría que el dinero necesario para mejorar el sector energético español es muy limitado y si se quiere avanzar, con el sistema actual, o pagamos más en nuestras respectivas facturas ( cosa que acabaría rompiendo el saco) o lo sacamos de otras partidas presupuestarías causando los respectivos perjuicios. El sistema está montado así y mientras solo lo analicemos y le demos mil vueltas a que energía es la mejor para el futuro, sin advertir que el dinero es limitado y por tanto limitador en el desarrollo del bienestar social sin aportar nada nuevo, pues seguiremos igual de subdesarrollados. Europa está buscando un nuevo marco de financiación para afrontar todos los proyectos que se hacen necesarios para avanzar y yo pregunto ¿ No sería correcto financiar nuestras necesidades básicas extrayendo el capital del valor de la vida que todos tenemos? ¿Que no nos damos cuenta que el sistema no puede cubrir todas sus necesidades y de que no hay dinero para todo? . Todos deseamos el bien y que se hagan bien las cosas, gobierne quien gobierne, e ignoramos que mientras no demos un paso más en la evolución de la historia del capitalismo, incorporando el valor de la vida como recurso de riqueza, al sistema global, avanzaremos muy lentamente en perjuicio de los más débiles e incluso retrocederemos en lo ya conseguido: http://capitalvida.blogspot.com/ (para los que aún ignoran).

    P.D:“Durante milenios, el hombre siguió siendo lo que era para Aristóteles: un animal
    viviente y además capaz de una existencia política; el hombre moderno es un
    animal en cuya política está puesta en entredicho su vida de ser viviente” (Foucault,
    1976b [VS] pág. 172).

  10. coincidiendo con algunos de los argumentos aquí y no con otros tantos. Antes de contraargumentar algunas de las reflexiones que no comparto creo que merece hacer una mención previa. No existe debate sobre el futuro de la energía si no presta atención a la eficiencia y el ahorro energético. Sólo como cifra para calibra su importancia mencionar que la Agencia Internacional de la Energía en su prospectiva a 2050 dentro de su hipótesis 450 ppm estima que el 58% de las reducciones de CO2 deben generarse mediante acciones de ahorro y eficiencia energética. Es más, dos tercios de este ahorro debe provenir de mejoras en el uso final de la energía. Esta estrategia no sólo tiene implicaciones en los GEI sino en el número de centrales de cualquier tipo a instalar, cables o gasoductos a construir, etc. Contestando a una de las bases de la reflexión de Abeliano a la política energética de este Gobierno también se le deben reconocer los aciertos, entre ellos conseguir reducir la intensidad energética sistemáticamente desde 2005 y, cierto, aun estamos lejos de nuestros vecinos pero ahora estamos en la senda correcta.
    En este sentido hay que tener mas cuidado cuando se descalifica ciertas acciones. La campaña de reparto de bombillas, mediocre en su instrumentación, es buena tanto por su carácter ejemplarizante como por su repercusión económica para la sociedad. Según nota del MITYC hasta agosto se habían repartido 10,2 millones de bombilla que resultan en un ahorro estimado en casi 140 millones de euros. Una bombilla de bajo consumo de buena calidad tiene un pvp de más 10 euros (pongamos 13 euros) por lo que el coste si estas bombilla fueran compradas individualmente sería de 132 millones de euro. Suponiendo que por muy chapuceros y corruptos los responsables gubernamentales por aquello del volumen de compra conseguirían mejor precio, por lo tanto más ahorro para el conjunto de contribuyentes. Si algo tiene de negativo la medida no es el hecho de regalar bombillas sino que la campaña no alcanzará más éxito.

    Creo que en los comentarios se sigue en el error que lo que queremos es engancharnos a las centrales nucleares francesas. A lo que aspira el mercado español es estar interconectado a un mercado eléctrico mayor porque servirá de sistema estabilizados para el nuestro, cubriendo posibles caídas de tensión o pudiendo evacuar excedentes si fuera necesario. Da que con la única alternativa viable se da a través de los pirineos, pero no nos engañemos no es a la nucleares sino al conjunto de interconexiones centro europeas. Sería igual de útil si al sur existiera una alternativa africana. Esto nos lleva a otros de los mitos, el que reza que deberíamos copiar el mix francés, todo nucleares o casi. No es posible. Las centrales nucleares con sus elementos positivos, combustible barato (+ 0 -) tiene elementos negativos. El más evidente es su escasa flexibilidad, simplificando funcionan al 100% o no funcionan. Y no es posible encajar un perfil de oferta plano frente a una curva de demanda de electricidad típica. ¿Cómo lo ajustan los franceses? aprovechando el gran nivel de interconexiones en centro Europa ellos ofrecen sus excedentes de producción nocturnos a sus vecinos (sólo recordar lo que pasó cuando se cayó una línea de alta tensión entre Francia e Italia) y son demandantes de electricidad extranjera en los picos (incluso de la nuestra).

    Otro mito, la energía nuclear es barata. Lo que es barato son los costes de operación. Todas las centrales existentes están construidas bajo sistemas regulatorios intervencionistas donde se aseguraba la inversión y una rentabilidad razonable. El proyecto de central de Finlandia es un despropósito y está por ver cuales son los costes finales. El Gobierno de EE.UU. se ha mostrado a favor de nuevas centrales nucleares pero no las está construyendo y está por ver si se empieza alguna si no cambia el marco regulatorio. ¿La energía nuclear es barata? pues no lo creo que un consumidor piense lo mismo porque le cuesta lo mismo que la producida por cualquier otra tecnología. del régimen ordinario.

    Renovables si pero, claro que pero. A favor de las e. renovables en España, no sólo por la necesidad de reducir el impacto medioambiental y su coste adjunto, sino por la oportunidad que está suponiendo para la economía española. Pero tiene sus problemas, no son gestionables ni predecibles y por lo tanto exigen más al sistema. más redes, más cobertura y más inteligencia en la gestión de la red. Todas metas presumibles pero inevitablemente a un coste mayor.

    Redes inteligentes por supuesto, cuando existan. Es meritorio los avances de los proyectos pilotos de ENDESA e IBERDROLA para desarrollar la tecnología necesaria para que antes de terminar esta década sean una realidad. Avances que se realizan con la colaboración y financiación de la UE y del Gobierno de España.

    Por supuesto hay mucho más que comentar. La energía es un tema complejo y por eso simplificar es siempre un error. Saber si te gusta alguien es sencillo, saber si te quieres acostar, formalizar, compartir hipoteca o descendencia es más complicado. Por eso lo fácil es decir “no seas tonto, arrímate” lo difícil arrimarse.

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